LUCES PARA EL ALMA
El espíritu tiene momentos de iluminación y también los tiene de oscuridad. En la vigilia predominan los primeros y en el sueño los segundos. Tiene gran importancia para el alma sensible la total ausencia de luz, que es o que los místicos denominan "la noche oscura del alma". La fe, la certeza, la seguridad, todo se desvanece en esos momentos amargos para el ser que añora el trato y contacto con su Creador. Todos los santos la han padecido en algún momento, e incluso nuestro Señor Jesucristo la sufrió durante su Pasión y Muerte y la Vírgen Santísima en esos mismos acontecimientos y en la infancia de su Hijo cuando éste se le perdió durante tres días y tres noches para acabar encontrándolo en el templo.
¿Porqué nuestro Dios permite cosas así? La respuesta está en el ejercicio de un exámen final a un alumno en el cual las pruebas las ha de resolver él sólo en ausencia total de su instructor y así demostrar su aprendizaje y poder resolver la situación.
Los cristianos tenemos un arma para reaccionar ante todo lo nuevo y desconocido: la oración.
¿Qué mantuvo a la Vírgen María en pie junto a la Cruz de su Hijo?: la oración
¿Qué mantuvo a Cristo obediente al Padre hasta la muerte ?: la oración
¿Qué hizo perseverar a todos los santos en sus momentos más difíciles..?: la oración.
Qué le dió a Jesucristo la victoria final de su empresa redentora del mundo que le abandona?: la union con el Padre cuando en el último momento de su vida dice: "En tus manos Padre encomiendo mi espíritu".
La oración mantiene la fe y ésta alimenta la esperanza y el amor. Por esta razón hemos de robustecernos con actos de fe y de ahí la importancia de procurar comenzar nuestras oraciones con un Credo. El " hágse tu voluntad " dirigido a Dios Padre debe impregnarnos de amor, de respeto y de esperanza porque de Él no podemos esperar finalmente sino cosas muy buenas. La oración a la Vírgen Santísima es el remedio más eficaz para superar cualquier trance difícil. Ella nunca abandona a nadie que la llame Madre. EN LA NOCHE OSCURA HAY QUE ENCENDER LA LLAMA DE LA ENTREGA Y DEL AMOR
Y un último consejo para todos los momentos de dificultad: no descuidar tampoco el cuerpo: cuidar su nutrición, su hidratación, su ejercicio ysu respiración para que sean lo más óptimas posibles. Somos híbridos de cuerpo y alma y siempre hemos de dar a ambos elementos lo mejor de nuestra experiencia humana en contra de cualquier enfermedad o proceso que pueda alterarnos, para terminar bajando la cabeza entregándonos con humildad ante el Señor que nos examina.
jonas 13/4/2021
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