LUCES Y GRANDEZAS PARA LA FE.-
La Fe no es una ilusión de ingenuos, Tampoco es válida por ser una creencia tradicional, o por acreditar una doctrina justa y consoladora. Lo cierto es que, como la inteligencia, es transmitida generalmente por los padres, pero luego ha de ser aceptada y contrastada por uno mismo, y tan sólo cuando el ser humano se mantiene fiel en sus obligaciones y equilibrado en sí mismo, puede ir disfrutando de su certeza. Hablo de disfrute, ya que la Fe se halla íntimamente ligada al Amor hacia alguien que existe y que espera, hacia alguien que ama y que ayuda.
La gran verdad es que el ser humano busca la felicidad y ésta a de ser accesible y total. Se pasa la mayor parte de su tiempo buscándola, rectificando errores y lugares donde pudiese hallarse y cuando encuentra esa "perla escondida", la encierra en su corazón y la protege con sus puños de ser ofendida por incrédulos. A la vez con su testimonio intenta propagarla con alegría infinita entre otros hermanos a los que también ama. Es un Misterio de dicha que incendia el alma y como el fuego se propaga sin parar de uno a otro por el poderoso viento del amor.
La primera cita con la fe es nuestra historia personal :
" ¿Quien soy yo,?....¿De dónde vengo y....a dónde voy....? ¿Quién me ha hecho? ¿Cual es la finalidad de mi pasar por esta vida....? ¿Me doy cuenta de que, como los demás hombres, he de morir ? ¿Qué sentido puede tener nacer para después morir...?
Y como Respuestas:
"No hay reloj sin relojero", "Antes no existía, pero ahora pienso y existo...." "Si es que existe un absoluto orden en el universo, en sus procesos físicos y en sus fenómenos biológicos....¿Es que no van a existir el orden y la justicia en la vida humana...?" "El pez aspira a nadar y nada, el ave aspira a volar y vuela, el caballo aspira a correr y lo hace. La mayor aspiración del ser humano es la felicidad sin límite ni final..... y ...¿Acaso no ha de tenerla...?".
Así es que aparece Dios en el Antiguo testamento poniendo orden y control para el mundo que ha creado, y en su Nuevo Testamento reaparece en Cristo para corregir todos los errores instaurados por el ser humano. Y con Él nuestra razón, con todos sus argumentos y luces, empalidece al brillo incontestable del Dios del Amor.
Resulta que ese buen Jesús, siendo la 2ª persona de la Divina Trinidad, se encarna como un simple hombre , por Orden del Padre (1ª Persona) y por la Acción del Espíritu Santo (3ª Persona), en el seno de una mujer escogida por su integridad. Dios Trino aspira así a un desenlace santo en la historia del hombre creado a su imagen y semejanza. Y ese buen Jesús, importación divina, obedece al Padre y vive la pobreza y la precariedad de un mundo plagado, cual el nuestro, de abusos e injusticias. Desde su infancia es perseguido a muerte y durante su juventud y madurez no conoce más que la absoluta pobreza y el duro trabajo necesarios, junto a su padre adoptivo: el carpintero: José, y su madre María, para poder sobrevivir, primero emigrados a Egipto y luego en una pobre casa de Nazareth. Allí pasará los primeros 30 años de su vida, santificando la familia, el trabajo y la pobreza con su labor y con su obediencia.
La primera obra de Jesucristo, fallecido José, será compartir a su Santo Padre con toda la humanidad mediante la institución del Bautismo como sacramento que nos hará ser llamados a todos los bautizados verdaderos hijos de Dios, en los que Él se complacerá. Más tarde asistirá junto a su Madre a una boda, con lo que bendecirá e instituirá el Sacramento del Matrimonio. Después, inspirado por el propio Espíritu Santo, marchará a hacer penitencia y oración al desierto, lugar donde será tentado por Satanás. Irá buscando unos cuantos discípulos de los que seleccionará 12 apóstoles que le acompañarán en su misión profética hasta el momento de su máximo sacrificio: el Ser ajusticiado por perdonar pecados y por haber dicho que era Hijo del Padre Eterno ante un clero sacerdotal envidioso e incrédulo pee a sus numerosos milagros y curaciones entre las que destacaban diversas resurrecciones, cosas todas que atestiguaban claramente su Deidad.
La vida de Jesucristo es la vida más valiosa de todo el género humano. Sufrió los límites del dolor, del trabajo, de la pobreza y del abandono, pese a su infinito Poder y siendo siempre fue fiel a su Misión Redentora del género humano. Bendijo y solucionó problemas en las Bodas de Caná, Curó toda clase de enfermedades a los enfermos que se lo pidieron, resucitó muertos, expulsó demonios de seres poseídos, perdonó y transmitió a sus discípulos el poder de perdonar, ese que después la Iglesia denomina Sacramento de Confesión. Utilizó su poder salvador, como dije, no para sí mismo en su Pasión y Muerte de Cruz, sino para atraernos a nosotros hacia su Corazón, el Corazón de todo un Dios Trinidad que se abre para nosotros. No quiso despedirse de acompañar a los hombres y en su última Cena, con sus discípulos, utilizó su infinito poder para quedarse para siempre con sus hermanos consagrando su carne y su sangre en el Pan y Vino Eucarísticos. "Haced esto en memoria mía" les dijo . Desde entonces sabemos no sólo que Él existe, sino que perdura en la Eucaristía y en nuestro ser cuando lo comemos en su Gracia y con Fe viva en su palabra, abriendo nuestra alma en la suya.
Al tercer día de su muerte fue resucitado por la mano del Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida, que nuevamente hizo correr el calor de la vida por su Cuerpo y la fuente del Amor por su Alma, los que derrama desde el Cielo y persisten para siempre en la Eucaristía para nosotros, sus hermanos queridos.
Ninguna religión humana ha llegado tan lejos. Ningún Dios sabe perdonar como Él. Ningún Dios ha dado su vida a cambio de la nuestra. Ningún Ser nos ha amado con tal fuerza y nobleza. Ningún Dios vive con nosotros y se encierra en un Sagrario para que le descubramos por la fe. Nadie nos ofrece palabras de verdadera Vida Eterna.
Nadie, salvo Cristo, tiende sus manos para salvarnos y si a Él nos aproximamos nos bendice para perdonarnos nuestros numerosos fallos diciendo:
"Venid a mi todos los que andáis cansados y agobiados...y.. Yo os aliviaré." (Mateo 11-28)
GRANDEZAS DE LA FE.-
San Juan Crisóstomo, basado en la narración evangélica de Mateo (15/ 21-28) de la mujer cananea que tras su lectura, nos descubre 3 dimensiones de la fe muy bien detalladas por Monseñor Munilla en su sermón dominical, de forma que sería preciso resaltarlas.
Dicha narración es la siguiente :
Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón.
22 En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.»
23 Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: «Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros.»
24 Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.»
25 Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!»
26 El respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.»
25 Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!»
26 El respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.»
27 «Sí, Señor - repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.»
28 Entonces Jesús le respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.» Y desde aquel momento quedó curada su hija.
DIMENSIONES que aparecen :
1ª Oración perseverante.- analizando los versículos 22 y 25
2ª Independiente de la razón y de los conocimientos previos.- analizando el versículo 24
3ª Humildad que es capaz de amarse menos a uno mismo y de amar más a Dios y al prójimo.- analizando los versículos 26 y 27
Conclusión : analizando el versículo 28.: Mujer, grande es tu fe
De todo ello se deduce no una posición altanera de Jesucristo en sus afirmaciones, sino su enseñanza hacia nosotros para indicarnos de qué manera la perseverancia, la confianza y la humildad son necesarias para cualquier oración de petición .
Sírvanos esto a nosotros para siempre.
Jonás --Julio 2026- Agosto 2026