lunes, 18 de noviembre de 2024

PROCESO MENTAL.-

 EL PROCESO MENTAL HUMANO


Me uno a la interpretación humana que hizo el filósofo Sócrates que declaraba la existencia en el hombre de un espíritu libre, inteligente y sensible e imperecedero . Nosotros lo llamamos alma, la precursora de la vida de nuestra otra posesión, esa que nos sujeta temporalmente: el cuerpo que tenemos.

En la naturaleza del ser humano existe el proceso mental que nos ha sido indispensable para poder sobrevivir, ya que somos la especie animal más débil y supeditada que existe. Los demás seres, también dotados de un espíritu de vida,  sea animal o sea vegetal, no llegan a ser conscientes de su propia existencia y cumplen tan sólo  las necesidades de supervivencia de forma programada o instintiva.

El proceso mental humano consta de tres premisas o pasos. Comienza el primero por la voluntaria observación detallada del alrededor mediante los sentidos corporales con su clasificación y grabación ordenada en la memoria en forma de complejas conexiones neuronales de la corteza cerebral. El segundo paso ha de ser  la búsqueda de una ley o razón que justifique las fantásticas similitudes de unos elementos con otros (incluye el término "todos" y el término "nigúno" como certeza, o "algúno" como probabilidad, así como presenta la posibilidad de contage ) y el tercero será la  obtención de una conclusión o nuevo descubrimiento , el que un elemento, antes apartado o desconocido, por entrar en dicha ley quedará ahora grabado en la memoria con dicha propiedad o dimensión, sea cierta o probable, conclusión así llamada deductiva o inductiva. Es un nuevo conocimiento, necesario para integrar otros futuros procesos  mentales e ir construyendo una red : la sabiduría.. A este proceso mental los antiguos filósofos griegos lo denominaban "silogismo": búsqueda por observación de una  ley y posterior aplicación de ésta a un diferente caso concreto. También, ya, desde la antigüedad, se definieron las incorrectas asociaciones de datos obtenidos o las falsas premisas  como sofismas o falacias.

Pondremos un breve ejemplo de silogismo:

1º Observar la naturaleza que nos rodea

2º Ver que todo se que nace, tarde  o temprano acaba muriendo.

3º Luego Yo, que también  he nacido, he de morir.

 En el primer paso actúan los sentidos corporales, en otro segundo paso lo hacen los espirituales:  la voluntad, la memoria y el entendimiento, todos ellos impulsados por el sentimiento. La fértil unión consecutiva de estas llamadas "potencias del alma " definen el proceso mental humano como una  "abstracción", esa facultad que le falta  a la inventada  calculadora o "cerebro electrónico", máquina infatigable en su operar matemático, pero que por carecer de voluntad y de curiosidad (sentimiento), a falta de premisas, carece de conclusiones y no rinde novedad alguna, como sí lo hace el plan aportado por el hombre para investigar o iluminar lo que le era desconocido y desea deje  de serlo..

Muchos animales también aprenden maniobras útiles  para sí mismos cuando las observan por azar, pero son completamente incapaces, a diferencia del hombre, de abstraerse en todo los  pasos. Los instintos animales, por complicados o laboriosos que parezcan, como son por ejemplo los vuelos anuales a distancia de muchas aves o las laboriosas construcciones de refugios acuáticos de los castores, o un sinfín más de acciones útiles y asombrosas  de otras muchas especies, son aprendidos de sus padres, desde un tiempo lejano, siempre  ligados en su origen a procesos de azar. Sin duda en los animales el aprendizaje principal es, como también en el ser humano por imitación de los propios padres, pero los irracionales carecen del poder de invención que caracteriza al humano, quien completa y supera con creces  lo aprendido por casualidad o enseñanza familiar con nuevas ideas de aportaciones útiles a las que nosotros denominamos : "progreso".. 

Así vemos cómo el hombre, el ser más débil, sin abundante pelo en la piel, supera el frío del invierno inventando vestidos que ponerse, obtenidos de fibras vegetales o de la piel de bestias peludas cazadas, cosa que no hacen  animales más fuertes carentes de apreciable pelaje, como pueden ser, entre otros, el perro o el caballo.

El conocimiento  transmitido de nuestros padres y el nuevo aprendizaje por nuestros procesos mentales son las armas que tenemos en la evolución humana. En el saber los medimos por la importancia de los hallazgos  descritos en la Ciencia (Física, Química, Biología, Derecho, etc) y por la necesidad de su  continuo aumento por la Investigación..

 Esto ocurre en todas las actividades humanas. pero el ser humano además de inteligente es muchas veces insolidario y en su progreso pone frenos al progreso mediante ideologías extrañas, envidias y ambiciones, con lo que detiene el desarrollo de su verdadera sabiduría. 

Incluso hasta en la ciencia política hablaremos de corrientes preferentes : derecha e izquierda, que proponen con máxima dedicación: bien  lo tradicional o bien lo novedoso. La anulación de lo uno o de lo otro implica la falta de coherencia , la que  nos puede llevar al desastre completo para todos.



Jonás _Noviembre de 2024--Noviembre 2025


domingo, 3 de noviembre de 2024

LAS BIENAVENTURANZAS

 LAS  BIENVENTURANZAS.-


"Yo no he venido al mundo para dar leyes, sino para perfeccionarlas", dijo Jesús. Esa es la función de todas estas bendiciones pronunciadas por Él para estimularnos a la Salvación. Los mandamientos dado a Moisés son la base, pero, tras ellos,  estas benditas frases nos enseñan la manera más eficaz de agradar a Dios.

Jesucristo, viendo la numerosa gente que le seguía, unos para escucharle y otros para obtener alguna curación, se conmovió.  En su corazón  brotó el amor como una fuente caudalosa para recompensar el desgaste, el dolor, el trabajo y la tensión de aquellos seres desorientados. Y brotó con fuerza, como un nuevo empujón de alegría y de paz para sus almas. Así les arengaba hacia los bienes  que Dios nos tiene preparados cuando logra verse correspondido en su amor  hacia nosotros.

Por lo general no hemos de buscar las situaciones comprometidas citadas en dichas bienaventuranzas, ya que son ellas las que, posiblemente, nos perseguirán en algunas ocasiones de la vida. Tan solo hemos de conocer el premio que la Misericordia divina nos ofrece por su superación.

  Las Bienaventuranzas  de Jesús     - Mateo 5/ 3-12

1º  Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

San Lucas decía simplemente "los pobres" San Mateo agrega "de espíritu", pues como cobrador de impuestos que era  bien conocía que existen pobres que ansían ser ricos de la forma que sea y pobres que  no aspiran a dejar de serlo también a cualquier precio moral. A éstos los denominaba verdaderos "pobres de espíritu". El Reino de los cielos lo construyó el Señor para estos seres íntegros. La pobreza es una poderosa virtud, el primer escalón hacia la santidad. Así le contestó Jesús a aquel joven que quería ser mejor: "Si quieres ser perfecto anda vende cuanto tienes, dáselo a los pobres y luego ven y sígueme.."

2º  Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.  

Dios odia la violencia y ama  a quienes no se dejan arrastrar por ella.

3º  Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Llorar es un grado elevado de sufrimiento. Si lo es por ser  fiel al Señor, éste los consolará con suma entrega y generosidad.

4º  Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.

La injusticia es un profundo daño que trata de corroer el alma y por eso Dios no la tolera nunca.

 5º Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

El amor llama nuevamente al Amor. Y verdaderamente Jesucristo, nuestro Redentor,  nunca se dejará ganar por nadie en Amor y Generosidad.

6º  Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

El pecado más frecuente es la impureza. El mantener de forma ordenada la sexualidad comienza por los ojos. Sólo cuando el ser humano guarda  todos los mandamientos y todos sus sentidos  puede  comenzar a ver y a sentir la imagen de todo un Dios, suma perfección y limpieza.

7º  Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Dios mandó a su Hijo a un mundo que estaba siempre envuelto en guerras. Trabajar nosotros por evitar la violencia  nos haría parecernos a Cristo y poder ser considerados también  hijos del Altísimo.

 8º Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 

Es repetición de la 4ª Bienaventuranza, pero acentuando su valor por el término "persecución", que incluye sufrir además ensañamiento. Jesús fue perseguido hasta morir en la Cruz, por eso bendice a cualquiera otra cruz que le siga.

 9º Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa.  Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, porque de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.

El dar la cara por Cristo es el mayor de los honores a los que un ser humano puede acceder.



Las Maldiciones  de Jesús           -Lucas 6 / 24-26


1º Pero ¡ay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo! 

2º ¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre! 

3º¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis!

4º ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que vuestros padres hacían con los falsos profetas.

No quiere decir Jesús que la riqueza, el buen comer, la alegría y la fama sean de por sí malas. Se está refiriendo, sin duda, a cuando hacemos de ello lo primordial de la vida, ignorando voluntariamente la presencia del necesitado y omitiendo la obligación que tenemos de ayudarle.

Por ello insiste en  estas  llamadas maldiciones, que tras las bienaventuranzas menciona San Lucas.  Jesús denuncia la conducta de aquel  rico llamado  Epulón , un personaje del que no mencionó crimen ni abuso alguno, pero sí  el  que, siendo rico, no socorrió al pobre y enfermo que, cercano,  bien  conocía y  que necesitaba de su auxilio. Nos descubre en estas maldiciones el Señor el grave pecado de la omisión. Hemos de compartir con quien le falte, nuestra riqueza, nuestro alimento, nuestro tiempo y nuestra alegría, hablando  siempre bien de los demás o en caso de no poder hacerlo , guardando silencio. Hay que saber  ser humildes ante cualquier alabanza recibida y nunca llegar a ser engreídos.


Jonás - Noviembre 2024. Noviembre 2025