L´Homme, cet inconnue.
Tal es el título de la magnífica obra de Alexis Carrel. En ella pasea la imagen del hombre con sus características notables que le hacen casi un ser desconocido. Nosotros vamos a tratar de descomponerlas en fragmentos definidos que serían cuerpo y alma. En ésta última consideramos:
A) Memoria,. Es la característica que coloca al ser humano en su entorno. Las vías cerebrales son intermediarias , junto con los sentidos y pueden llegar a abortar totalmente la función memoria y con ella la razón y alienar al ser humano en la más completa incomunicación con su medio.
B) Entendimiento. Es el conocer las cosas sin razonamientos sensibles a los fallos mentales. Es lo que llamamos Intuición. Es también el proceso final que acepta o rechaza todo razonamiento presentado por la memoria.
C) Voluntad . Es el engranaje de la libertad. No existe una sin otra. Eso sí, es necesario un juicio previo en el que intervienen memoria y entendimiento para al final aceptar una acción determinada. También existen vías cerebrales que la acomodan o incluso la pueden llegar a anular.
D) Sentimiento. No hay más que uno: el amor, o bien su carencia: el odio. Naturalmente también sufre aberraciones de transmisión cerebral que alteran su valor a más o a menos.
En el cuerpo humano consideramos:
1) el lugar donde se encuentra. La información sensorial del mismo.
2) el estado de las vías de transmisión efectoras o afectivas.
3)La salud general del individuo, su metabolismo, sin olvidar el proverbio del romano Juvenal: " mens sana in corpore sano"
lunes, 24 de febrero de 2020
jueves, 6 de febrero de 2020
Matrimonio cristiano
NOS PREPARAMOS PARA CASARNOS
Es el Matrimonio un sacramento.
Eso quiere decir que, como tal, asume la presencia de Dios. En el antiguo Testamento ya existía el lazo entre los esposos que habían decidido compartir sus vidas y fundar un hogar. En el nuevo Testamento es la presencia de Jesucristo, invitado a una boda la que eleva a la condición sacramental , únicamente por la presencia de Jesucristo junto a los contrayentes del vínculo. Eso es lo que deberíamos saber las parejas actuales cuando decidimos casarnos por la Iglesia. Jesucristo es Dios y Él es quien da la vida. No es un artículo de quita y pon, no es siquiera una firma en una ceremonia de boda, no es algo sujeto a nuestro antojo ni a nuestras necesidades, es el mismo Dios y con Él no se puede jugar al !hola y adiós..¡. Por esa razón el matrimonio católico es indivisible y es definitivo.
Existen causas de nulidad en el matrimonio católico, pero hay que saber que no anulan nada, simplemente reconocen que no hubiese habido realmente vínculo matrimonial, entre otras causas, al no haber existido conocimiento en alguno de los cónyuges de un grave problema de salud previo al casamiento del compañero o por no haber habido libertad de elección del mismo si ha sido una ceremonia obligada. De esta forma no interviene Jesucristo con su presencia libre y consciente que exige lo mismo en los contrayentes: resposabilidad. Es posible que hoy se falsifiquen pruebas de dichas condiciones para conseguir una declaración de nulidad, pero eso va a caer sobre la conciencia para siempre de los responsables fraudulentos, sean médicos o abogados.
El nuevo hogar es como una mesa levantada con Jesús junto a los recién casados. Como mesa que es consta de un sobre y de cuatro patas, cuatro bases para hacerla estable . Esos apoyos son :
Es el Matrimonio un sacramento.
Eso quiere decir que, como tal, asume la presencia de Dios. En el antiguo Testamento ya existía el lazo entre los esposos que habían decidido compartir sus vidas y fundar un hogar. En el nuevo Testamento es la presencia de Jesucristo, invitado a una boda la que eleva a la condición sacramental , únicamente por la presencia de Jesucristo junto a los contrayentes del vínculo. Eso es lo que deberíamos saber las parejas actuales cuando decidimos casarnos por la Iglesia. Jesucristo es Dios y Él es quien da la vida. No es un artículo de quita y pon, no es siquiera una firma en una ceremonia de boda, no es algo sujeto a nuestro antojo ni a nuestras necesidades, es el mismo Dios y con Él no se puede jugar al !hola y adiós..¡. Por esa razón el matrimonio católico es indivisible y es definitivo.
Existen causas de nulidad en el matrimonio católico, pero hay que saber que no anulan nada, simplemente reconocen que no hubiese habido realmente vínculo matrimonial, entre otras causas, al no haber existido conocimiento en alguno de los cónyuges de un grave problema de salud previo al casamiento del compañero o por no haber habido libertad de elección del mismo si ha sido una ceremonia obligada. De esta forma no interviene Jesucristo con su presencia libre y consciente que exige lo mismo en los contrayentes: resposabilidad. Es posible que hoy se falsifiquen pruebas de dichas condiciones para conseguir una declaración de nulidad, pero eso va a caer sobre la conciencia para siempre de los responsables fraudulentos, sean médicos o abogados.
El nuevo hogar es como una mesa levantada con Jesús junto a los recién casados. Como mesa que es consta de un sobre y de cuatro patas, cuatro bases para hacerla estable . Esos apoyos son :
Sinceridad, generosidad, fidelidad y respeto.
Ellas son las cuatro patas y el sobre de la mesa familiar. Si falla tan sólo uno de ellos cae roto por tierra el frágil menaje de la tabla hogareña: los hijos, la familia, el honor, la historia, la alegría, y la paz...
Todas estas básicas virtudes son emitidas por Cristo, ya que... ¿Quién ha sido más sincero que el que fué revelador de la auténtica verdad?... ¿Quién ha sido más generoso que el que dio, sin obligación alguna, su vida por todos y cada uno de nosotros?... ¿Quién ha sido más fiel a la voluntad del Padre, con quien oraba continuamente?... ¿Quién más respetuoso y sensible con nuestra naturaleza humana que comparte y bendice?...
La luz de estas virtudes se debe de proyectar del uno al otro cónyuge y volver finalmente al propio Jesús que las recoge satisfecho. María su madre, también invitada a nuestro hogar, es la que dispara la fuerza milagrosa de su Hijo en las bodas de Caná ante un problema conyugal, y es nuestra intercesora del matrimonio y la única que vela por su felicidad.
Pero vamos por las bases de la mesa:
1º Sinceridad.-
Ya se os ha hablado sobradamente del enorme valor de la confianza mutua, de la sinceridad y del diálogo. Tan sólo querría subrayar que la sinceridad tiene un límite: el amor, es decir la caridad. Con esto quiero agregar que los esposos deben de ser plenamente abiertos en su vida común, sincerarse en sus defectos pequeños o grandes, pero que también deben callar aquellos secretos, aquellas medias verdades que pueden desprestigiar a otros familiares. Por ejemplo:” mi madre dice que tú eres ....”, o: “a mi hermano no le caes simpático....”. Medias verdades, digo, porque generalmente son fruto de un precipitado conocimiento o de una impresión prematura, que el tiempo, si se le da opción, irá modelando y corrigiendo.
Hacia Cristo la sinceridad se devuelve como diálogo íntimo, debe de comenzar con una confesión sacramental, y siempre con la oración diaria de los esposos en común. Decía hace años el Padre Peyton: “La familia que reza unida, permanece unida..” Rezad todas las noches unidos al acostaros aunque fuere un simple Padre Nuestro y una breve Ave María, haced asín una concisa oración de agradecimiento , “pidiendo a Dios que siempre os bendiga” (ver Tobías 8,4b-8)
2º Fidelidad
Es la exclusividad de vuestros cuerpos y la prioridad de vuestras almas. Es también ofreceros lo mejor de vuestro tiempo, de vuestra admiración y de vuestra amistad.
La Gran Guerra de la Fidelidad se gana o se pierde en la primera batalla. Persistirán inclinaciones naturales hacia otros hombres o hacia otras mujeres que no indican falta de amor o afecto de la pareja, a no ser que la persona se hunda en el abandono de su voluntad. Si uno se lanza a la aventura de la tentadora novedad, no se extrañe si pronto se ve arrastrado por un caudal de afectos extraños. Que no se justifique el que abandonó frívolamente al amor verdadero del cónyuge, diciendo después que “en el corazón no se manda”.
La fidelidad sexual es fuente posterior de amor y felicidad sexual.
El sexo pecador de toda la vida anterior, el que nos separaba de la Gracia de Dios ha sido derrotado por el sexo feliz que inventó el propio Dios y ha realizado para ti, para tu dicha y, con la misma grandeza, para la transmisión de la vida hacia otros.
No termina la fidelidad en las personas de los esposos contrayentes. También se prolonga , ¡y de qué manera!, en las personas de las familias previas, y muy fundamentalmente en la de vuestros padres que ahora se os duplican. Un hijo o una hija tiene el deber de mantener y aumentar el cariño y el respeto que son frutos de la fidelidad hacia los padres que nos transmitieron la vida. Es necesario mantener el nivel de visitas y llamadas a lo largo del tiempo para disfrutar de los padres de ambos y poder ayudarlos si fuese necesario. El ritmo es algo personal, pero yo aconsejaría un mínimo de un acto de llamada o presencia semanal.
La fidelidad hacia Dios, nuestro verdadero Padre, se revela también en la cita de la Eucaristía dominical. Todo un Dios fiel, creador tuyo, te espera cada semana como un padre humano para abrazarte y para quererte, para compartir tus alegrías y tus penas. Esta es la verdadera razón común que da peso a un tercer mandamiento y a un cuarto mandamiento.
¿Los vamos a ignorar a ellos?.... ¿Vamos a invitar a Jesús a nuestra boda y después vamos a pasar de Él....?
3º- El Respeto .—
Respetaos siempre mutuamente. Nunca os hagáis daño de manera consciente. Respetaos en vuestros modales, en vuestro tono, en vuestras palabras. No sacar a relucir los “trapitos sucios” que todos tenemos. Y menos ante vuestros padres, hermanos, hijos o amigos.
Cuando haya que corregir algo, hacedlo a solas, en la intimidad del dormitorio, donde se resuelven rápida y favorablemente las discrepancias. Hacedlo enseguida para que, como decía San Pablo: “el enfado de un día no traspase el ocaso de la misma jornada”.
La dignidad del respeto es la dignidad del amor. Es evitar disgustar al otro. Al igual que el Santo Temor de Dios no es vasallaje por temor al castigo, sino el temor de un buen hijo por llegar a decepcionar a un Padre que tanto le ama. No desencantemos a nuestro Padre Celestial por que ha escrito nuestro nombre en el Cielo.
4º.- La Generosidad.-
Más que la realización de costosos u oportunos regalos, es saber perdonar los defectos ajenos y saber enmendar los propios por amor al otro..
Dedicando al otro el fruto del trabajo diario, laboral o doméstico, compartiendo con los hijos lo mejor de nuestras ilusiones y de nuestras vidas.
Generosidad nuestra también para con Dios que nos dio la existencia , sin impedir su plan de vida, sin impedir su proyecto a través de nosotros.
María, nuestra Madre, nos da claro testimonio de generosidad para con Dios en su respuesta : “Hágase en mí según tu palabra”.
Y por encima de las bases de la mesa se halla su sobre. La preside el mismísimo Cristo accesible por :
0º,- La Oración en común.- ¿Qué es lo más grato para Nuestro Señor ?,.- el que los esposos unidos dialoguen con El, aunque sea brevemente, al menos una vez cada día o al llegar la noche. Dios espera nuestra palabra de agradecimiento o de petición. Dios espera el calor de nuestros corazones unidos. El sabrá mantenerlos así para siempre.
En la oración hallaremos las fuerzas para superar cualquier problema, hallaremos la razón de una alegría profunda, notaremos que surge la vida que hemos de repartir. Porque eso es el matrimonio: el reservorio de la vida, del amor y del bien hacer. Con estas características es necesario que Dios sea el eje y el protagonista. Hagámosle el centro nuestro por la oración común diaria.
Que Dios bendiga con su Hijo Jesucristo a todos los matrimonios y haga en ellos un anticipo de su propio cielo.
GRANDEZA DE LA PATERNIDAD.-
Es la paternidad el fenómeno más asombroso y fascinante de la vida. Los padres se hacen testigos y partícipes de la auténtica creación. El Creador pone su omnipotencia al servicio de una humilde familia a la que enriquece material y espiritualmente. Los padres vibran en cariño y dedicación hacia las nuevas criaturas con las que han sido regalados. Tras su contemplación como recreaciones de sus propios cuerpos y almas, no pueden más que deshacerse en agradecimiento hacia Dios. La vida les ha cambiado para siempre, ahora tiene un nuevo sentido para ellos.
RESPONSABILIDAD DE LA PATERNIDAD.-
Es también un hecho que si ha aumentado la riqueza de la familia, también lo hace la vulnerabilidad de la misma, porque cuanto más poseemos, más podemos dejar de tener.
Es verdad también que la superficie de la casa no crece, ni tampoco lo hace el tiempo de posible dedicación a los hijos, pero sí crecen las responsabilidades y las preocupaciones.
Es natural, por tanto, que los padres hagan los cálculos necesarios de sus posibilidades y que en las condiciones vigentes hoy día hayan de limitar sus deseos de paternidad a dos, tres, o lo más cuatro hijos. ¿Qué hacer al respecto?.
PAPEL DE LA IGLESIA EN LA PATERNIDAD RESPONSABLE.-
Dios, que todo lo hizo bien, muy bien, creó la sexualidad con un enorme caudal de placer para que todas las especies animales se multiplicasen. A la especie humana le añadió otro ingrediente muy especial: la ternura. Dice la Biblia en el Génesis que Dios sacó a Eva de una costilla de Adán. Probablemente lo hizo así para que éste la considerase siempre muy próxima a su corazón.
Pero el hombre muchas veces se atreve a trampear contra Dios, y pretende adueñarse del gozo y desembarazarse del compromiso paternal. De ahí surge la inmoralidad de todos los medios artificiales inventados por los humanos que pretenden, evitando todo esfuerzo, evitar la posibilidad de la gestación.
La Iglesia, consciente del problema ético, nos propone métodos naturales y morales de control de la natalidad, basados también en el conocimiento científico, pero con la aportación de la voluntad en un pequeño sacrificio personal: el de la abstinencia en los cortos períodos de tiempo ( de 4 a 6 días ) que dura la fertilidad femenina.
LA ABSTINENCIA PERIÓDICA.-
Decíamos antes que la rutina es el más importante enemigo del matrimonio. Pues bien, el dedicar unos pocos días a revivir el antiguo noviazgo, que hubo de ser casto, el revivir su romanticismo, el valorar el encanto de juntar unas manos enamoradas, de un beso robado, de un ramo de flores, de resucitar la ternura del corazón, es sin duda otra manera de revitalizar el afecto verdadero, de valorar al otro, de unirse con él en el auténtico amor que es el de darse amando sin esperar nada a cambio.
La Iglesia no es el aguafiestas del sexo, al contrario, lo que aconseja regular lo hace recobrar después con creces y con una mayor ilusión. Una breve abstinencia nos hace gozar después más y mejor del sagrado festín creado por Dios en la sexualidad. La Iglesia de esta manera reune nuevamente en el matrimonio cristiano los dos ingredientes que el hombre actual egoístamente separa del placer sexual: la ternura del corazón y la posibilidad de transmitir la vida.
Y por eso hay tal cantidad de divorcios, porque la genitalidad por sí sola no es suficiente ligazón para la pareja humana. El hombre y la mujer están creados para amarse de verdad, en cuerpo y en alma, destinados a hacerse un solo ser para siempre, hasta que la muerte los separe.
Conclusiones .-
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como un metal que resuena o unos platillos que aturden. Podría conocer todos los misterios y todo el saber,; podría tener una fe capaz de mover montañas, si no tengo amor no soy nada.
Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y hasta dejarme quemar vivo, si no tengo amor de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia, no presume ni se engría; no es maleducado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. Cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites, perdona sin límites. El amor no pasa nunca. (1. Corintios. 13,1-8)
UNA CARTA DE DIOS A LOS ESPOSOS.-
Esta carta no os llegará por correo ordinario, ni por E-MAIL. La tenéis escrita en vuestros corazones y la podréis leer siempre que conectéis con mi Luz a través de la oración. Dice así:
Yo soy el que os creó el uno para el otro para que no os sintieseis solos y pudieseis experimentar la fuerza y la dulzura del amor. Deseaba que os ayudaseis mutuamente a crecer hasta llegar a ser aquella persona única que yo quiero que seáis. ¿Sois conscientes de que vuestra pareja es un regalo mío?. .Valoradla.
Vuestra mayor riqueza no es el dinero, sino vuestro amor. Procurad "regarlo" con un diálogo frecuente y sincero y hacedlo crecer a través de aquellos pequeños detalles y delicadezas que impiden caer en la rutina, que es el peor enemigo del amor. Tomad iniciativas juntos, pero respetad también el ámbito de libertad para cada uno.
A unos os he hecho partícipes de mi poder creador para que tengáis la alegría de poder traer hijos al mundo. A otros os hago partícipes de mi misericordia salvadora para que ,como Yo con vosotros, os sintáis padres verdaderos de quienes más os necesiten. Os lo confío a todos, unos y otros para que les enseñéis a ser solidarios, a amar la paz y a sentirse hijos míos y hermanos de todos.
No olvidéis que, a través de los hijos y de quienes os necesitan, estáis creando el mundo de mañana, el mundo que yo pensé crear.
Estad muy unidos, pero no os quedéis encerrados en vuestra casa. Salid fuera y esparcid en vuestros ambientes mi bondad. Las personas con las que os relacionéis han de descubrir a través de vosotros que yo no soy un juez severo, sino un Dios que ama, comprende y perdona. Mi Hijo Jesús os lo dejó bien claro. No me decepcionéis.
Desde el día de vuestra boda, lleváis dentro de vosotros una Luz y una Fuerza especial. Pedídmela siempre que la necesitéis y yo no os fallaré. Y recordad, sobre todo, que también lleváis dentro mi Amor, que es el lazo que os mantiene unidos. No malgastéis este tesoro.
Cuando uno de los dos se vaya de este mundo,- este momento llegará, -, recordad que seguirá viviendo a mi lado, en el hogar definitivo, donde esperará al otro. Después ya no habrá nunca más separación. Estaréis para siempre conmigo y con las personas que amáis allí donde no hay tristezas sino sólo alegría y gozo para todos.
Este es mi proyecto para vosotros. ¿Os gusta?
Vuestro Padre del cielo que os ama como no podéis imaginar.
Jonás .- 2004-2020-2022
martes, 4 de febrero de 2020
La perfección humana
La Perfección Humana.
El
hombre es un híbrido de alma y cuerpo y como tal reúne aspiraciones y
realidades de la una y del otro. Siempre
queremos saber más y más, y nunca dejamos de intentar poseer un mayor poder
sobre las cosas y el medio que nos rodea. Frente a esa vocación de dioses que
llevamos inscrita en el alma está la limitación que nos impone la cárcel
corporal....¿He dicho prisión? También hubiera podido decir casa, cabaña o
incluso palacete si la salud nos acompaña en plenitud, pero al fin y al cabo
son paredes. Es, sin embargo,
precisamente esa limitación la que más ensalza el valor del ser humano.
No olvidemos que en la mitología griega el héroe superaba por su entrañable simpatía y amabilidad a los propios dioses
inmortales del Olimpo. Tampoco olvidemos como, por otro lado, el intentar
conquistar el cielo le costaría a Ícaro, el hombre que voló con unas alas de
cera, el caer desde lo alto con éstas derretidas por el propio sol.
No
obstante tanto amó nuestro Dios a su creación racional humana que se identificó
con ella para compartir en la persona de Jesucristo nuestra condición de verdaderos hombres, sin
dejar de ser verdadero Dios. Este acercamiento sobrenatural nos hace a los
hombres amar más y mejor a quien todo nos dio y así comprender sus mandatos. No
es un Dios que "pasa" del hombre, sino un Dios que lo ama hasta el extremo.
El
Padre nos llama a la virtud y el
Hijo encarnado nos marca el único camino posible : el recorrido por Él mismo: el sendero de la
humildad. Nos hará verdaderos hijos de
Dios sólo si podemos entrar en el santuario de Belén agachando la cabeza. Nunca
llegaremos a ser dioses como Él, esto es la elemental lógica perdida por
satanás, la de que que no hay más que un solo Dios; pero si somos sus hijos siempre andaremos como sus cachorros tras sus pasos, :imitándolo, creciendo y perfeccionándonos, pero siempre en deuda por el regalo gratuito del Amor divino. Un agradecimiento siempre insuficiente, la eterna hipoteca de entrega que nos ha
dejado Jesús al redimirnos....¿Cómo devolver a Dios todo ese amor desmedido que
ha derrochado con cada uno de nosotros?.
Creo
que ,sin duda, debemos de buscar siempre la perfección en el trabajo, en el
arte, en la belleza, en la salud y en nuestro recreo, pero no obstante
aconsejaría que cuando ya estemos cerca, muy cerca de la misma, renunciemos a
ella. Narra el libro de las florecillas
de S. Francisco que en una ocasión este
buen santo estaba junto con sus monjes
tejiendo con juncos unos canastillos
para obtener alguna ganancia y poder alimentarse. Al parecer el hermano
Francisco tenía habilidad y fue terminando el suyo antes y mejor que los demás
frailes, de manera que a uno de éstos exclamó: “¡Que bien os está quedando ese
cestillo hermano Francisco!..”. El Santo de la humildad paró inmediatamente su
actividad y la invirtió, deshaciendo todo lo hecho. Interrogado sobre su
actitud respondió que no deseaba hacerlo ni mejor ni antes que los demás.
Nos
marca este Santo un verdadero reto, nos hace bien volver a repetir las palabras de
Jesús cuando nos llama a la mejora: “Sed
perfectos, como vuestro Padre Celestial es perfecto” o las palabras de S.Pablo
cuando nos insta a correr nuestra carrera
cual atletas.
El
mundo nos dicta que la perfección es ser más que muchos otros o llegar a ser ser el mejor de todos. Así apasionan los
“records” deportivos, las “plusmarcas”, los “trofeos” y “los títulos de ganador”..
No sólo en el deporte, en todos los demás ambientes científicos, artísticos o profesionales está triunfando el mismo criterio de aplaudir a quién parece que llegó mejor o más lejos
que los demás . No obstante existe una prueba deportiva, que al menos en parte, no sigue esa norma. Es la llamada “contra-reloj”, o realmente contra uno mismo, de los ciclistas. En esta
prueba no se compite a la vez que otros, no se les adelanta porque es que no se les ve para poder superarlos. La lucha va contra uno mismo. . El corredor debe superarse a sí
mismo, dar el máximo de sí cada vez que lo intente pues él mismo es su propio
rival. Premian al deportista con un tiempo mínimo, pero el verdadero triunfo es el llegar a superarse la persona cual es y de verdad.
Creo que esta es la solución: Competir contra
uno mismo, ser cada día un poco más perfecto que el día de ayer. ¡¿ Y... qué nos
importan los demás?¡ . Ellos no nos nos podrán dar nunca la felicidad que sólo da
el deber cumplido!. Si andamos contemplando a otros caeremos o bien en la soberbia o
bien en la envidia, distraeremos nuestra atención y nuestras fuerzas,
equivocaremos el camino. Dios no nos puso en el mundo para competir, sino para
triunfar ante nosotros mismos y sobre todo ante Él que como un padre espera de su hijo pequeño el comienzo
de su vacilante marcha y se vuelca con alegría en descubrir cada pasito nuevo.
Y si el niño cae lo levanta y lo vuelve a poner en condiciones de seguir,
porque nada más desea un buen padre sino que
el hijo le imite. Nos quedan un infinito número de pasos vacilantes, pero el Padre nos
ofrece una eternidad para crecer y para poderle seguir. Nunca alcanzaremos al Infinito, pero merecerá la pena.
No
pongamos nuestro corazón en ser más que otros, sino en ser cada vez mejores
respecto de nosotros mismos, agradando a Dios. Así creceremos como sus auténticos Hijos..
Jonás
Febrero
2012.
Corregido en Enero 2020
domingo, 2 de febrero de 2020
Atributos de DIOS
ATRIBUTOS DE DIOS
Sería una tarea infinita enumerar y dimensionar las cualidades que Dios tiene, ya que por definición es el Ser supremo que reúne todas las cualidades que optimicen a cualquier ser, y en grado de infinitud. No obstante nuestros ojos humanos perciben unas u otras con especial atención si nos hacen mayor impacto, así que navegaremos por un mar infinito del que seleccionaremos las siguientes virtudes :
Respecto a la primera paradoja diré que lo que a nuestros ojos converge es la perspectiva de la distancia, pareciendo juntarse como las vías del tren en el horizonte, pero que no ofrecen dicho aspecto al acercarnos al punto lejano. El acto de justicia a nuestra mirada limitada parece llegar a interferir con el de misericordia o viceversa, pero el viaje del amor los vuelve a hacer paralelos e independientes. Por esa razón nunca debemos de creer que una acto de noble piedad sea injusto ni que un acto de sabia justicia integre desamor alguno. Son cosas paralelas pero diferentes.
Por otro lado, igual ocurre con la sensibilidad, virtud muy estimada por todos los físicos que la desean en la máxima capacidad posible para todos sus aparatos de medición, y con la inmutabilidad que saben siempre en ellos es prácticamente limitada, ya que ningún instrumento tolera sin descomponerse impulsos sin límite. Tanto es así que muchos teólogos suponen que un Dios inmutable es incapaz de sufrir ya que piensan que el dolor, como a nosotros nos ocurre, le podría hacer cambiar. Dicen ellos que de las tres personas de la Santísima Trinidad solamente sufre el Verbo divino por su unión hipostática con Cristo hombre. Craso error. No quisiera imaginarme un Dios ni ciego ni sordo y mucho menos anestesiado o indoloro. Pienso que la sensibilidad es una virtud como la copa de un pino, tan grande como la inmutabilidad.
Sería una tarea infinita enumerar y dimensionar las cualidades que Dios tiene, ya que por definición es el Ser supremo que reúne todas las cualidades que optimicen a cualquier ser, y en grado de infinitud. No obstante nuestros ojos humanos perciben unas u otras con especial atención si nos hacen mayor impacto, así que navegaremos por un mar infinito del que seleccionaremos las siguientes virtudes :
- Atributos morales, comunicables en modo limitado a las criaturas:
- Dios es AMOR INFINITO,.. y nos enseña a amar
- Dios es Creador de toda existencia, ..y nos enseña a imaginar y realizar cosas
- Dios es MISERICORDIA sin límites , ..y nos enseña a perdonarnos.
- Dios es infinita Justicia., y.. nos enseña instaurar el bien común.
- Dios es infinita Verdad, y.. nos enseña a apoyarnos en ella
- Dios es infinita Sabiduría,.. y nos enseña a estudiar e investigar continuamente.
- Dios es infinita Santidad, ..y nos enseña a mejorarnos sin final.
- Dios es infinita Vida y.. nos enseña a propagarla.
Dios es infinita Sensibilidad y.. nos enseña a sufrir con aquel que sufre
Dios es infinita Libertad y.. sólo Él nos puede hacer verdaderamente libres.
- Atributos naturales o incomunicables :
- Aseidad : Dios es quien es por sí mismo, no depende de nadie más, es existencia pura.
- Eternidad : Es anterior, simultáneo y posterior todo, incluso al propio tiempo
- Inmutabilidad : No puede sufrir cambio alguno. Por ser intemporal, no depende del tiempo.
- Omnipresencia: Presente en todo lugar, creador de todo espacio.
- Omnisciencia : Sabedor y medidor de todo proceso físico, psíquico, voluntario o sensitivo
- Omnipotencia : Con capacidad de hacer todo lo que quiera, sea creación, cambio o destrucción. La lógica es su obra maestra, por lo que no puede contradecirse a sí mismo.
- . Belleza absoluta: capaz de ser por su contemplación el destino feliz de sus hijos: todos los hombres y todos ángeles.
De todos los atributos el más importante es el AMOR, pues en Dios deja de ser cualidad y se transforma en su propia esencia o naturaleza. Así comunica los morales al ser humano como :
Las virtudes teologales:
fé, esperanza y caridad , que derivan del mismo,
así como las virtudes cardinales:
prudencia,
justicia,
fortaleza
y templanza.
Además nacen en el AMOR divino todos los dones del espíritu Santo:
don de sabiduría,
don de entendimiento
, don de consejo,
don de fortaleza,
don de ciencia,
don de piedad, y
don de temor de Dios.
Así como todos sus diversos frutos:
Caridad,
Alegría,
Paz,
Paciencia,
Longanimidad, dar una segunda ocasión al equivocado
Bondad,
Benignidad, pensar bien de todos los demás.
Mansedumbre,
Fe,
Modestia,
Continencia
y Castidad.
Y también las virtudes hijas del amor que se oponen directamente a los 7 pecados capitales:
No obstante algunos han reparado que las llamadas cualidades de Dios son a veces entre sí contradictorias, cual paradojas . Se trata de las siguientes virtudes:
Por un lado la Justicia y la Misericordia y por otro lado la Inmutabilidad y la Sensibilidad.
fé, esperanza y caridad , que derivan del mismo,
así como las virtudes cardinales:
prudencia,
justicia,
fortaleza
y templanza.
Además nacen en el AMOR divino todos los dones del espíritu Santo:
don de sabiduría,
don de entendimiento
, don de consejo,
don de fortaleza,
don de ciencia,
don de piedad, y
don de temor de Dios.
Así como todos sus diversos frutos:
Caridad,
Alegría,
Paz,
Paciencia,
Longanimidad, dar una segunda ocasión al equivocado
Bondad,
Benignidad, pensar bien de todos los demás.
Mansedumbre,
Fe,
Modestia,
Continencia
y Castidad.
Y también las virtudes hijas del amor que se oponen directamente a los 7 pecados capitales:
- Humildad1 (latín, humilitās) contra el pecado de soberbia.
- Generosidad2 (latín, generōsitās) contra el pecado de avaricia.
- Castidad3 (latín, castitās) contra el pecado de lujuria.
- Paciencia4 (latín, patientia) contra el pecado de ira.
- Templanza5 o temperancia6 (latín, temperantia) contra el pecado de gula.
- Caridad7 (latín, cāritās) contra el pecado de envidia.
- Diligencia (latín, dīligentia) contra el pecado de pereza.
Y Jesucristo por Amor, ya que el pueblo andaba como ovejas sin pastor, le da el conjunto más precioso de atributos condensado en sus bienaventuranzas donde destacan virtudes como la paciencia, la humildad, la pobreza, la misericordia, la pureza, la mansedumbre y el trabajo, como medios de salvación seleccionados por nuestro Redentor.
OBSERVACIONES.-
Si todas las virtudes proceden de Dios, es verdad admirable que todas ellas florecen en Jesucristo su Hijo encarnado. Basta una lectura de la Sagrada Biblia y sus santo Evangelios para constatarlo.
Siendo el Amor la cualidad Nº1 de Dios, sería natural en Él dirigir éste a sí mismo, el primero antes de cualquier creación. Dios salva ese paso de autocomplacencia que luego se llamará pecado de soberbia, mediante la existencia de un Hijo al que ama infinitamente, recibiendo mutuamente su amor idéntico que forma desde siempre en Dios un Espíritu de Amor que nosotros denominamos Santo Espíritu. Ninguna de estas personas se adora a sí misma. Esta es la familia divina que al tener una unión infinitamente intensa, integra un sólo Dios de completo amor, un ente único de asombrosa unión y natural humildad..
En todas la religiones practicadas por el ser humano se mencionan unas y otras cualidades de Dios y así en el Islam se reza un rosario de 99 atributos divinos y en la doctrina cristiana aparecen también muchos de ellos en la figura de ángeles llamados Virtudes con muy diversos nombres personales.Siendo el Amor la cualidad Nº1 de Dios, sería natural en Él dirigir éste a sí mismo, el primero antes de cualquier creación. Dios salva ese paso de autocomplacencia que luego se llamará pecado de soberbia, mediante la existencia de un Hijo al que ama infinitamente, recibiendo mutuamente su amor idéntico que forma desde siempre en Dios un Espíritu de Amor que nosotros denominamos Santo Espíritu. Ninguna de estas personas se adora a sí misma. Esta es la familia divina que al tener una unión infinitamente intensa, integra un sólo Dios de completo amor, un ente único de asombrosa unión y natural humildad..
No obstante algunos han reparado que las llamadas cualidades de Dios son a veces entre sí contradictorias, cual paradojas . Se trata de las siguientes virtudes:
Por un lado la Justicia y la Misericordia y por otro lado la Inmutabilidad y la Sensibilidad.
Respecto a la primera paradoja diré que lo que a nuestros ojos converge es la perspectiva de la distancia, pareciendo juntarse como las vías del tren en el horizonte, pero que no ofrecen dicho aspecto al acercarnos al punto lejano. El acto de justicia a nuestra mirada limitada parece llegar a interferir con el de misericordia o viceversa, pero el viaje del amor los vuelve a hacer paralelos e independientes. Por esa razón nunca debemos de creer que una acto de noble piedad sea injusto ni que un acto de sabia justicia integre desamor alguno. Son cosas paralelas pero diferentes.
Por otro lado, igual ocurre con la sensibilidad, virtud muy estimada por todos los físicos que la desean en la máxima capacidad posible para todos sus aparatos de medición, y con la inmutabilidad que saben siempre en ellos es prácticamente limitada, ya que ningún instrumento tolera sin descomponerse impulsos sin límite. Tanto es así que muchos teólogos suponen que un Dios inmutable es incapaz de sufrir ya que piensan que el dolor, como a nosotros nos ocurre, le podría hacer cambiar. Dicen ellos que de las tres personas de la Santísima Trinidad solamente sufre el Verbo divino por su unión hipostática con Cristo hombre. Craso error. No quisiera imaginarme un Dios ni ciego ni sordo y mucho menos anestesiado o indoloro. Pienso que la sensibilidad es una virtud como la copa de un pino, tan grande como la inmutabilidad.
En la Pasión y Muerte de Jesucristo hay mucho dolor sentido, y no solamente por Él mismo, sino también por su divino Padre y el Espíritu Santo que le sugirieron el trabajo de redimir al hombre, y también por su Santa Madre, la Vírgen Santísima, que le acompañó al pié de la Cruz, al igual que San Juan y tras santas mujeres. Comprendemos que una Madre como María sufriría como Jesús sus dolores al estar presente continamente en todos ellos. Pues también estaba presente, compartiendo su dolor, su Padre divino y el Santo Espíritu que nunca le abandonaron.
Levántate y dirige tu mirada en este momento hacia tus pies. Fíjate cómo pisan el pavimento de tu casa. Debajo de esas losas se halla una viga, probablemente de hierro. ¿Es que ella no recibe o soporta acaso tus 80 o 100 Kg de peso? ¿Aprecias que se dobla tan siquiera una décima de milímetro?. Esa sencilla viga nos dice que ella siente nuestro peso pero lo puede "aguantar". Si yo pudiese imaginar un sistema infinitamente sensible y de infinita resistencia estaría presenciando al mismo Dios, en cualquiera de sus tres personas.
Así comprendemos que Dios, como nos dice San Pablo, nos ofreció como sacrificio del Padre (semejante al que le pidió a Abraham) a su propio Hijo, sabiendo de antemano la muerte que le habríamos de dar . Dios no es un cuentista. Él, que nunca ha de cambiar, realmente ha sufrido y aún sufre por nosotros porque nos amó y todavía nos ama. ¿Vamos a permanecer nosotros indiferentes ante tal muestra de cariño?. Porque el amor verdadero a otro, sólo se demuestra con el sacrificio propio.
No podemos comprender la realidad de Dios, pero si podemos comprender nuestra impotencia. Nosotros somos finitos, y Dios no. Si pudiésemos introducirlo en una fórmula matemática, como Einstein hizo con su teoría de la relatividad, seríamos igual que Él. No obstante Dios nos da un arma para poder contemplarle, al menos parcialmente: la abstracción lógica guiada por el Amor, lo que denominamos fe.
Me gustaría tocar otro punto de posible distensión entre las virtudes de nuestro Dios.
Se trata del problema de la predestinación. Dios que lo sabe todo, conoce lo que va a ocurrir y parece que no hace nada para evitar el mal.
Cuentan que Santa Teresa de Jesús se hallaba orando profundamente y oyó sucesivas veces una voz externa que le decía:
Teresa, Teresa,....¿Para qué oras tanto? ¿No sabes que si está escrito que te salvarás no te ha de servir de nada y si lo está el que te has de condenar,...tampoco
A lo que Teresa respondió con otra pregunta:
¿Y tú, maldito satanás, porque quieres tentarme a no rezar.. y si , como dices, ya está todo escrito...¿porqué quieres con tanto interés convencerme para que no lo haga..??
Hay también una imagen muy clara de objeción a la predestinación en la siguiente secuencia:
Imagínate una estación de ferrocarril. Allí hay dos trenes aparcados en vía contiguas esperando sus salidas, de modo que a través de los cristales de los campartimentos, los pasajeros pueden ver el interior del reservado contiguo. En un tren hay un curioso mirando distraído en el apartamento opuesto a una mujer que bruscamente es atacada por un asesino. El curioso grita para impedir dicho crimen pero dos gruesos muros de vidrio le impiden advertir a la mujer y mucho más defenderla. ¿Culparemos al curioso de su falta de ayuda..? ¿Perdonaremos al asesino pensando que estaba obligado a matar a la mujer..?
He aquí que Dios tiene también respecto del ser humano dos gruesos muros de vidrio que le impiden actuar como quisiera: se llama respeto al libre albedrío . Al crear al hombre, le dotó de la misma libertad suya , incluso para poder hacer mal uso de la misma.
Sobre la Aseidad de Dios quisiera decir que es una virtud que nos lleva de la mano a la prueba ontológica de la existencia de Dios de San Anselmo. A aquellos que a ésta refutaban el Santo les proponía más o menos la siguiente idea: "Dejad correr vuestra mente e imaginad un Dios hipotético que reuniese todas las virtudes posibles en grado máximo. Infinita sabiduría, infinita voluntad, infinita libertad, etc, La existencia es una virtud, ya que si no es aceptada pierde todo su valor cualquier ser. Luego ese hipotético ser divino habría de albergarla entre todas las demás virtudes y al tenerla le obliga a la Existencia. Vuestra mente así se halla descubriendo a Dios"
Sobre el Amor mucho hay que decir. Dios es Amor y hace a los hombres a su imagen en la libertad y conocimiento y a su semejanza que es en estar hecho para amar y para ser amado. El Amor hace brillar la Misericordia que identifica a nuestro Creador.
Entre todas las virtudes de Dios que más le agradan y pueden aprovechar al ser humano se destacan tres:
No obstante, muchos "científicos" tratan de ignorar a Dios. Su simple idea les rompe el programa que les daría el mayor éxito y valía a sus trabajos. Tratan de sustituir a Dios por la idea de azar, de la naturaleza, o del orden cósmico, mucho más controlables para nosotros. Es cuestión de lucimiento
Por estas razones Dios se esconde ante el soberbio y se da a conocer ante el humilde, con el que se mostrará muy generoso. ¿Qué postura tomaremos nosotros?..
Por estas razones Dios se esconde ante el soberbio y se da a conocer ante el humilde, con el que se mostrará muy generoso. ¿Qué postura tomaremos nosotros?..
Me gustaría tocar otro punto de posible distensión entre las virtudes de nuestro Dios.
Se trata del problema de la predestinación. Dios que lo sabe todo, conoce lo que va a ocurrir y parece que no hace nada para evitar el mal.
Cuentan que Santa Teresa de Jesús se hallaba orando profundamente y oyó sucesivas veces una voz externa que le decía:
Teresa, Teresa,....¿Para qué oras tanto? ¿No sabes que si está escrito que te salvarás no te ha de servir de nada y si lo está el que te has de condenar,...tampoco
A lo que Teresa respondió con otra pregunta:
¿Y tú, maldito satanás, porque quieres tentarme a no rezar.. y si , como dices, ya está todo escrito...¿porqué quieres con tanto interés convencerme para que no lo haga..??
Hay también una imagen muy clara de objeción a la predestinación en la siguiente secuencia:
Imagínate una estación de ferrocarril. Allí hay dos trenes aparcados en vía contiguas esperando sus salidas, de modo que a través de los cristales de los campartimentos, los pasajeros pueden ver el interior del reservado contiguo. En un tren hay un curioso mirando distraído en el apartamento opuesto a una mujer que bruscamente es atacada por un asesino. El curioso grita para impedir dicho crimen pero dos gruesos muros de vidrio le impiden advertir a la mujer y mucho más defenderla. ¿Culparemos al curioso de su falta de ayuda..? ¿Perdonaremos al asesino pensando que estaba obligado a matar a la mujer..?
He aquí que Dios tiene también respecto del ser humano dos gruesos muros de vidrio que le impiden actuar como quisiera: se llama respeto al libre albedrío . Al crear al hombre, le dotó de la misma libertad suya , incluso para poder hacer mal uso de la misma.
Sobre la Aseidad de Dios quisiera decir que es una virtud que nos lleva de la mano a la prueba ontológica de la existencia de Dios de San Anselmo. A aquellos que a ésta refutaban el Santo les proponía más o menos la siguiente idea: "Dejad correr vuestra mente e imaginad un Dios hipotético que reuniese todas las virtudes posibles en grado máximo. Infinita sabiduría, infinita voluntad, infinita libertad, etc, La existencia es una virtud, ya que si no es aceptada pierde todo su valor cualquier ser. Luego ese hipotético ser divino habría de albergarla entre todas las demás virtudes y al tenerla le obliga a la Existencia. Vuestra mente así se halla descubriendo a Dios"
Sobre el Amor mucho hay que decir. Dios es Amor y hace a los hombres a su imagen en la libertad y conocimiento y a su semejanza que es en estar hecho para amar y para ser amado. El Amor hace brillar la Misericordia que identifica a nuestro Creador.
Entre todas las virtudes de Dios que más le agradan y pueden aprovechar al ser humano se destacan tres:
1º la humildad, ya que el Padre desecha al soberbio,
2º la pobreza, elegida constante compañera de su Hijo,
3º la capacidad de completo perdón.
Ésta última fructifica entre los santos en el fruto de la longanimidad, el saber dar una nueva oportunidad a quien te ha ofendido. Tan importante es, que Jesucristo nos la coloca en la oración que propone a sus apóstoles para aprender a hablar con Dios: el Padrenuestro. ("así como nosotros perdonamos a nuestros deudores")
Así van las cosas de un Dios generoso y lleno de amor. Imitémosle sabiendo perdonar de corazón.
Jonás Enero 2013.- Octubre 2020
Así van las cosas de un Dios generoso y lleno de amor. Imitémosle sabiendo perdonar de corazón.
Jonás Enero 2013.- Octubre 2020
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