El "Abandono" de Dios
Dios es amor y por eso no abandona nunca, por esta razón puse comillas. Pero nuestro ser humano, si no siente su presencia, se cree olvidado, tal como nosotros lo hacemos a veces con nuestras obligaciones cuando pesan, y así fácilmente llegamos a la conclusión de que también, a veces, Dios pasa de largo en nuestra vida, que para Él, a veces, no merece la pena. Craso error de las criaturas . ¿Acaso alguna de ellas piensa que si el sol se halla nublado un día, lo va a estar siempre...? Bien sabe el ser humano que las nubes siempre se desvanecen y acaban perforadas y eliminadas por el sol naciente que calienta y conforta. Dios creó al Sol para nosotros y a nosotros para Él. ¿Nos va a abandonar acaso....?
Todos los ángeles y los santos han sufrido esa sensación del abandono de Dios como prueba final de su fidelidad. ¿Creeis que la Santísima Vírgen o el casto San José no la sufrieron? . Pues pensad en el niño Jesús perdido durante tres largos días en los que sus padres sufrieron lo indecible , pero no dejaron de rezar y confiar en Dios para encontrarlo finalmente en el Templo junto al Padre . Nuevamente María vería desaparecer a su queridísimo Hijo agonizando en el Calvario y notaba que se marchaba de su presencia, pero nuestra Madre confiaba y pedía continuamente la Resurrección que Él la había anunciado y nuevamente al tercer día se realizó el mayor de los Milagros y su corazón lo reencontró y lo vió también nuevamente junto al Padre.
A la vez el mismísimo Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, sintió en su carne el abandono del Padre en el Huerto de Getsemaní, tristeza que superó en su "No se haga mi voluntad, sino la tuya" o después, colgado en la Cruz con el rezo del salmo 22 completo, tal como se lo enseñó su Santísima Madre desde bien pequeño :
Dios mío, Dios mío,
¿por qué me has abandonado?
¿Por qué estás lejos
de mi clamor y mis gemidos?
Te invoco de día, y no respondes,
de noche, y no encuentro descanso;
y sin embargo, tú eres el Santo,
que reinas entre las alabanzas de Israel.
En ti confiaron nuestros padres:
confiaron, y tú los libraste;
clamaron a ti y fueron salvados,
confiaron en ti y no quedaron defraudados.
En el Padre confió Jesús, peses a sentir su abandono.... confió y no quedó defraudado.
Jonás 6/4/2023
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