La Comunión de los Santos.-
Es uno de los puntos más maravillosos de nuestro propio Credo, pues nos consagra a todos los creyentes en un pueblo único, íntimamente unido y fuerte por su cohesión y amor de unos a otros. Las intercesiones de la iglesia Triunfante salvan las necesidades de la Iglesia Militante y las de ésta también pueden solucionar las de la Iglesia Purgante que se transforma en la primera.
Para nosotros, pecadores desde el nacimiento, si obtenemos la salvación, el Purgatorio es una etapa de paso ciertamente obligatorio. El Todopoderoso siempre escucha y atiende las oraciones que con sencillez y amor se le dirigen para el bien de unos u otros. Nuestros seres queridos que puedan hallarse en el Cielo continuamente ruegan al Señor por nuestra salud espiritual y corporal. Nosotros, de vez en cuando, nos acordamos de los desaparecidos de nuestra vida y rezamos para que hayan encontrado el descanso y la felicidad eterna,.. pero no tanto de los fallecidos desconocidos que también pudieran beneficiarse de nuestra intercesión ante Dios. Precisamente esa muestra de amor en la distancia que puede dar el desconocimiento de otras gentes de lugares o épocas diferentes a los nuestros, es lo que más interés pudiera dar al Gran Hacedor para involucrarse en operar en nuestra oferta o petición.
De este modo nace el concepto de las Indulgencia que los Santos Padres, a lo largo de los siglos vienen dando a las personas amantes de la oración,. para el bien de esa Iglesia citada, que se halla en fase de purificación.
Aunque la Indulgencias son un proceso netamente no comercial, siempre ha habido quien ha intentado sacar un rendimiento egoísta de ellas, y en su tiempo ésta fue una de las causas invocadas por Martín Lutero para la separación de la Iglesia Protestante de la Iglesia Católica, junto a la desobediencia al Papa de Roma. No obstante, aún perdura, tras varios siglos, el valor de la Indulgencias solicitadas en interés de las personas ya fallecidas , siendo una de las obras de amor posibles más nobles y más agradecidas.
Hoy día ya no se compran indulgencias. Se solicitan mediante la Confesión y la Comunión sacramental y el rezo de unas oraciones concretas aplicadas en favor de algún alma del Purgatorio para acelerar su Purificación y subida al Paraíso Celestial contemplando a Dios. De nuestro Señor depende la elección de esa alma y su liberación en parte o en todo de su pena (indulgencias: bien parciales, o bien plenarias),
Fuera de asentar un afán comercial, la obtención de Indulgencias en favor de las Ánimas del Purgatorio son el mejor de los negocios que nosotros podremos realizar en nuestra propia conveniencia. Porque si salvamos un alma de esa pena y conseguimos aproximarla al Cristo generoso del propio Cielo,......¿No creeis que esa alma no intercederá por nosotros mismos ante ese Cristo el día en el que vamos nosotros, con toda seguridad, a padecer allá en el Purgatorio....?
Pensemos bien cómo salvar a otros con generosidad y nosotros mismos sentiremos la intercesión de almas agradecidas y la determinación de Nuestro Señor Jesucristo, compasivo e insuperable en el Amor.
Por el amor al prójimo siempre obtendremos el Amor de Dios.
Jonás Agosto 2024
No hay comentarios:
Publicar un comentario