lunes, 30 de marzo de 2026

RECTITUD DE CONCIENCIA.-

 RECTITUD DE CONCIENCIA.-


Es producto del don de Sabiduría que el Espíritu Santo propaga en las mentes de quienes aman y sirven a Cristo.  En la ciencia está muy bien apreciada la exactitud o rectitud de todas las medidas físicas. En la vida espiritual es imprescindible el tener un concepto recto y equilibrado de todos los actos que realizamos. La Ley es clara, pero su interpretación muchas veces es difusa y es necesaria la acción del Espíritu Santo para que el alma descanse en paz y en equilibrio. 

Dos son las aberraciones en contra de la rectitud que el príncipe de los demonios trata de instaurar en nuestro espíritu : 1º) La conciencia laxa, en la que prácticamente nada es pecado, pasándolo todo, y     2º) La conciencia escrupulosa que por el contrario siente que casi todo es pecado y acaba dejando pasar, agotada, lo grave escondido entre tantas minucias.

 Ambas conductas inducen a la separación de Dios, la primera causada por anestesia sobre  toda falta  en el cumplimiento de la Ley, y la segunda por falta de paz, oración y confianza en nuestro Señor, además de muy  poca estima de uno mismo.

Es necesario pedir siempre al Espíritu Santo el que nos de un criterio recto para poder agradar a Jesucristo y que éste pueda presentarnos al Padre con alegría y con la satisfacción de que su obra ha sido efectiva en cada uno de nosotros. 

No nos dejemos engañar con laxitudes ante faltas graves,  ni atormentar con remordimientos excesivos en las pequeñas. Somos algo así como un coche al tomar una curva: si vamos aceleradamente  sin valorar en absoluto los postes de peligro, nos salimos finalmente  de la carretera y perderemos el coche y quizás la vida. Por el contrario si vamos demasiado despacio mirando con detalle cada letra de los indicadores de peligro citados nos alcanzará otro coche  por detrás e igualmente tras el impacto nuestro viaje terminará y nuestro vehículo pasará al taller de reparaciones.  

Jesús vino a corregir la Ley de Moisés plagada de normas y mandamientos, valorando todo lo importante y no permitiendo que lo superfluo oculte a lo trascendental.  Con su ayuda hagamos nosotros lo mismo.


Jonás  ----Marzo 2026


domingo, 29 de marzo de 2026

PASCUA DE RESURRECCIÓN

 PASCUA DE RESURRECCIÓN.-


Es la fiesta más importante de nuestro calendario. La Navidad es la conmemoración del Nacimiento de nuestro Redentor, la Pascua de Resurrección es la de su Victoria final del mismo con todo su trabajo realizado a la perfección, tal como el Padre se lo había solicitado. Para nosotros es la promesa formal de que nuestra vida, que comenzó creada y mantenida hasta la muerte por el Padre y  por el Espíritu Santo, llegará a su plenitud total para siempre por medio de Jesucristo  Así Él se lo dijo a Marta previamente al extraordinario milagro que realizó a Lázaro . ("Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá, y el que vive y cree en mí, no morirá jamás, (Juan 11_ 25-27)" .

Pocas veces se habla de la muerte, salvo en películas en las que se la hace espectáculo en películas de  tiroteos y crímenes, o en novelas dramáticas. No gusta nada el saber que todos hemos de morir y es mejor en lo personal  ocultar el tema. Sobre la Resurrección, que requiere fe en las palabras de Jesucristo, muy pocas personas se arriesgan en dar la cara de su fe abiertamente para decir: "yo confío en las palabras de Jesús y con su ayuda resucitaré para siempre y habitaré en esa mansión que nos dijo tiene preparada para cada uno de nosotros".

Si me repito a mí mismo esa frase cada día, siempre estaré feliz y con la seguridad  de triunfar, riendo continuamente de cualquier obstáculo que me quiera  asustar, porque sé que, abierta mi puerta a Cristo, seré su amigo y Él me salvará de todo peligro .

Cuando comulgamos el cuerpo resucitado de Nuestro Señor recibimos en nuestra carne  su Resurrección. "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitaré en el último día. (Juan 6 _ 54-55)" 

Esta debiera de ser nuestra postura durante toda nuestra vida, la de el triunfo final compartido con la gente de bien, y en especial junto a los seres más queridos. 

Así es notorio y claro que hay razón de peso siempre, pase lo que pase, para el optimismo. Vivamos con la segura esperanza que brota  inquebrantablemente de la fe en Jesucristo y así seremos felices ahora, después y siempre.

!Feliz Pascua de Resurrección¡

Jonás____ Abril - 2026

sábado, 28 de marzo de 2026

LA POBREZA

 LA POBREZA.-


Es la primera de todas las virtudes, pues es la primera cosa que caracterizó a nuestro Redentor tras su venida a nuestro mundo naciendo en un humilde establo de ganado ya que sus padres por falta de medios económicos no encontraron  otro alojamiento para pasar la noche. Jesucristo nunca tuvo más propiedad que la ropa que llevaba, la que le arrancaron los soldados en el patíbulo de su muerte para entre ellos sortearla. La primera de todas las bienaventuranzas que dio nuestro Salvador fue : "Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los Cielos", Frase que supera con creces nuestro deseo de "propiedad", porque..¿ Qué puede haber más valioso que dicha posesión ?

Si no eres pobre de naturaleza, si no te falta el pan para comer, ni casa para dormir, ni ropa para vestir,.. ¿Será que  no tienes acceso a la posesión de  dicho Reino ?- Pues sí, en la medida que sepas  compartir algo de lo tuyo con aquellos que también lo necesitan. tendrás acceso a ser también con ellos verdadero pobre en espíritu y dueño de ese incalculable tesoro, fuente de agua viva y bienestar eterno.

jueves, 26 de marzo de 2026

El Pecado. la Culpa y la Pena.

El PECADO, LA CULPA Y LA PENA.-


Lo primero arrastra a lo segundo y a lo tercero. Es una ofensa contra Dios, nuestro Creador que nos ha dotado de su propia facultad, el mayor don que existe y rebasa los límites del universo material y espiritual: el don del libre albedrío. Él nos hizo soberanos para escoger entre la obediencia a sus leyes o la infiel inobservancia de las mismas. Nos hizo tan libres como Él mismo y deseó probarnos para ver si somos dignos de perpetuar para siempre en nuestra vida la libertad de los justos.

La realidad es que somos hijos ingratos que con mucha frecuencia vendemos a nuestro Señor por un plato de placer. Con ello surge la Culpa, maldita compañera que nos separa de nuestro Padre y de nuestro destino gozoso. Adosada va la pena exigida por la Justicia Divina. Así que en verdad el acceso a pecar, sus culpas y sus penas nos van a acompañar con frecuencia el resto de nuestra vida.

Dios tuvo misericordia de nosotros  y nos mandó a su Hijo que se hizo Hombre como somos, vivió en nuestro mundo compartiendo nuestro cansancio, alegrías, dolor y dura muerte para marcarnos el camino de la salvación. Nos instauró nuevamente la vida mediante su presencia sacramental y espera que aprovechemos su enorme sacrificio en bien nuestro.

Ante el pecado grave el único remedio es la Confesión sacramental, o el acto perfecto de contrición si ésta nos es posible. Ante el pecado leve también el perdón es la Confesión que da consejos curativos y el sacrificio  con la intención de superar para siempre nuestras faltas.  

Pero uno y otro, aún perdonados por nuestro Dios, si no existe una verdadera y estable enmienda, dejan pendiente una pena que cumplir. Aquí entra la amenaza del Purgatorio, un lugar para enmendar nuestra propia voluntad tan débil que arrastra adheridas  numerosas inperfecciones: egoísmo, pereza, comodidades, engreimiento, violencia, etc. Por todo ello se ha de pagar hasta el último céntimo de la deuda y esto es un verdadero  purgar a un organismo enfermo.

La pena de Purgatorio se aminora o elimina con sacrificios y con oración. Aquí nace el interés que puede tener para nosotros la posibilidad de Indulgencias, sean parciales o totales. Aprovechemos la ocasión de poder aplicar indulgencias parciales y totales por las almas que en este momento se encuentran en el Purgatorio y liberadas de él serán nuestras abogadas que intercederán de la misma manera hacia la resolución definitiva de nuestras pendientes penas.

En resumen ante el Pecado tenemos tres armamentos: La Confesión que nos libera de la  miserable Culpa y la Enmienda total definitiva con Intercesión por otras almas en el Purgatorio. que nos pueden librar de purgar las penas adquiridas. 

Aprovechemos siempre la ocasión Sacramental y la oración que indulta a unos y a otros.


Jonás   Marzo 2026


jueves, 12 de marzo de 2026

LA SOBRIEDAD

 LA SOBRIEDAD.-


La vida tiene sus normas para cada ser creado y una de ellas , y acaso la principal, es la armonía entre todas las cantidades y todas las cualidades que son indispensables para el desarrollo y mantenimiento de la misma. Me explicaré mejor : una planta necesita agua, pero en cantidad proporcionada a su peso y a su volumen. Si es  excesiva se inunda y muere, si es escaso se seca y también perece. Cualquier animal, de igual manera necesita comer para mantenerse. Si es exagerada su nutrición degenera en mórbida obesidad y si es escasa, su debilidad le arrastra al desenlace final. El ser humano también navega entre la abundancia y la carencia en todo lo que le rodea. Hemos de guardar un determinado equilibrio en todas nuestras funciones y responsablemente en todos nuestros actos. No obstante el hombre sabe que la penuria es más peligrosa que la abundancia, y siempre piensa que es más fácil controlar el poseer que el esforzarse en adquirir o lo que es igual, según el refrán:  el que más vale tener que desear.  Pero ocurre que la neurona cerebral se encandila con cada estímulo o sensación y construye vías de reafirmación en cada  repetición, sea placentera o sea dolorosa. Con ello comenzamos a adquirir costumbres que, si no interviene nuestro conocimiento y  voluntad, abocan en vicios en los cuales perdemos por completo el máximo valor de nuestra personalidad que es : la libertad.

Pues bien la Sobriedad es la virtud que despierta el autocontrol diciendo: un !Hasta aquí¡ o un !Basta ya¡.


Sobriedad es saber inponerse a comer un poco menos de los que me gusta, compensando la nutrición con un  más de aquello que no me gusta.

Sobriedad es saber que el beber en exceso bebidas alcohólicas me intoxicará y va a  alterar profundamente mi estado de consciencia, para ir creando hábito ("por una vez no pasa nada"), enfermedad y anticipada muerte. La sobriedad siempre debe marcar un límite de ingestión para  todas las bebidas alcohólicas.

Sobriedad es no buscar la felicidad en las drogas, por más que se ofrezcan para obtenerla, sino que sepamos que no tardará esa substancia en hacerse la dueña absoluta de nuestra vida y economía  arrastrándonos al fracaso laboral , familiar y social  y al final a un prematuro óbito.

Sobriedad es hacer el ejercicio suficiente para el mantenimiento óptimo muscular sin pretender destacar o hacer presunción de fuerza.

Sobriedad es trabajarlo lo necesario para cumplir una vocación garante de servicio a los demás y de honesta vida propia y no solamente para ganar más dinero y así poder poseer más cosas.

Sobriedad es valorar lo que se tiene mucho más que aquello de lo que se carece.

Sobriedad es descansar  y dormir las horas necesarias despreciando el  trasnochar para ver programas televisivos y así  poder comenzar el día siguiente con el máximo vigor y con la energía suficiente. 

Sobriedad es pedir al Señor que nos dé aquello que necesitamos y nos niegue aquello que nos perjudique. 

 Sobriedad es saber guardar silencio, aún con ganas de manifestar tu razonable opinión. El ser dueño de tus silencios te permitirá el no ser esclavo nunca de tus palabras.  

 El final de una vida sobria es: la Libertad. El de una vida placentera es : la total  Esclavitud de los sentidos y afectos desordenados.



 Jonás       Marzo 2026

martes, 10 de marzo de 2026

LA HUMILDAD

 LA HUMILDAD.-


Es la más escondida de todas las virtudes, y sin  embargo es la preferida de Dios. La Creación por entero es fruto de la humildad de nuestro Dios que siendo infinito en el tiempo, en la energía y en el espacio creó el entero universo,  con el ser humano incluído, sin necesitar a nadie ni a nada, sino por voluntario amor. Luego, tras la aventura humana, viendo nuestro fracaso, se encarnó como un hombre más sin distinción alguna, salvo la extrema pobreza, la limpia sencillez y el mayor esfuerzo y sufrimiento soportado por el hombre en bien de los demás.

Entre nosotros la humildad es la virtud más difícil pues el amor a uno mismo prevalece generalmente sobre la estima de cualquier otro. 

Ya Santa Teresa definía la humildad como la luz que le hace ver a uno mismo tal cual es, en las medidas justas y reales que posee y por esta causa el informe que el propio "yo" nos suele dar es pobre si no es raquítico.

No trates a los demás como "otros", sino como a tu "propio yo".

Aprende de una vez a escuchar, aunque ya sepas lo que vas a oir.

Aguanta con la misma paciencia los defectos ajenos como los tuyos propios, esos que deberías conocer bien.

Acepta que somos "polizones" en el barco de la salvación, pues no hemos pagado aún billete alguno.

Aprende del pobre, del rico del sabio y del ignorante. Todos guardan un mensaje útil para tí.

Inclínate ante Dios, ámale e imítale en la discreción de cualquier grandeza que creas poder tener.

Pon tu cualidades al servicio de otros y crecerán, pónlas en tu contemplación y desaparecerán.

Cuanto más hermanos aceptes, más honrarás a tu Creador y Padre.

Se generoso en entregar tu tiempo ayudando en las necesidades de otros. 

Si has recibido amor, no te lo quedes para tí, cultívalo, multiplícalo y repártelo.

Si no has recibido el amor ;.... créalo y luego distribúyelo.  Serás así Verdadero Hijo de Dios.


Jonás ,.  Marzo 2026



viernes, 6 de marzo de 2026

EXAMEN DE CONCIENCIA

 EXAMEN DE CONCIENCIA.-


Al igual que es necesario para cada persona el examinar su propio cuerpo para observar cualquier anomalía, utilizando todos sus sentidos, también ocurre lo mismo en el cuidado que hemos de tener con nuestra alma usando su memoria, inteligencia y voluntad con análogo propósito: el mantener su vida y su salud en grado óptimo.

Existen personas que intranquilos por la higiene se lavan las manos continuamente de manera compulsiva, otros, por el contrario nunca lo hacen y portan continuamente la  mugre.  En el campo espiritual los primeros se atormentan a sí mismos como víctimas de conciencia escrupulosa y los segundos castigan a los demás cual delincuentes por su conciencia laxa.

Para poseer una conciencia recta es necesario tener muy claras la naturaleza y categorías de lo que denominamos "pecado".

Denominamos pecado a toda desobediencia de la Ley que Dios ha escrito en nuestra conciencia natural y nos ha dado con toda claridad en su Tabla de 10 Mandamientos., para así poder gozar de nuestro bien temporal y eterno.

El pecado puede ser por una falta de materia pequeña, mediana y grave. Las dos primeras se denominan pecados veniales y la tercera pecados graves o mortales.

Para cometer un pecado Mortal son necesarias tres condiciones indispensables : 

1.- Materia grave.-

2.-Plena libertad en la realización de dicho acto.

3.-Pleno conocimiento de que es una ofensa grave a nuestro Señor que nos ha amado hasta el extremo al crearnos, al enseñarnos y al sacrificarse por nuestro bien, llegando a encarnarse como hombre y a dar su vida, con su pasión y muerte por cada uno de nosotros. 

Para los pecados pequeños basta el arrepentimiento y la oración sincera para su perdón.

Para los pecados medianos y graves es necesaria la Confesión Sacramental, o si ésta no es posible el acto de perfecta Contrición.

El pecado mediano, aunque no mortal requiere, pues, de prevención sacramental, pues la naturaleza de la falta es la de continuar creciendo, favoreciendo una conciencia laxa y pudiendo llegar a hacerse pecado mortal.


No te acuestes nunca sin analizar tu conciencia y procura dejarla bien tranquila por la oración sincera.al Señor. 



Jonás  Marzo 2026