LA HUMILDAD.-
Es la más escondida de todas las virtudes, y sin embargo es la preferida de Dios. La Creación por entero es fruto de la humildad de nuestro Dios que siendo infinito en el tiempo, en la energía y en el espacio creó el entero universo, con el ser humano incluído, sin necesitar a nadie ni a nada, sino por voluntario amor. Luego, tras la aventura humana, viendo nuestro fracaso, se encarnó como un hombre más sin distinción alguna, salvo la extrema pobreza, la limpia sencillez y el mayor esfuerzo y sufrimiento soportado por el hombre en bien de los demás.
Entre nosotros la humildad es la virtud más difícil pues el amor a uno mismo prevalece generalmente sobre la estima de cualquier otro.
Ya Santa Teresa definía la humildad como la luz que le hace ver a uno mismo tal cual es, en las medidas justas y reales que posee y por esta causa el informe que el propio "yo" nos suele dar es pobre si no es raquítico.
No trates a los demás como "otros", sino como a tu "propio yo".
Aprende de una vez a escuchar, aunque ya sepas lo que vas a oir.
Aguanta con la misma paciencia los defectos ajenos como los tuyos propios, esos que deberías conocer bien.
Acepta que somos "polizones" en el barco de la salvación, pues no hemos pagado aún billete alguno.
Aprende del pobre, del rico del sabio y del ignorante. Todos guardan un mensaje útil para tí.
Inclínate ante Dios, ámale e imítale en la discreción de cualquier grandeza que creas poder tener.
Pon tu cualidades al servicio de otros y crecerán, pónlas en tu contemplación y desaparecerán.
Cuanto más hermanos aceptes, más honrarás a tu Creador y Padre.
Se generoso en entregar tu tiempo ayudando en las necesidades de otros.
Si has recibido amor, no te lo quedes para tí, cultívalo, multiplícalo y repártelo.
Si no has recibido el amor ;.... créalo y luego distribúyelo. Serás así Verdadero Hijo de Dios.
Jonás ,. Marzo 2026
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