martes, 31 de diciembre de 2024

MARÍA, VÍRGEN Y MADRE

 MARÍA VÍRGEN Y MADRE.


Al igual que en el arte y en el progreso humano existe la meta del "más difícil todavía", parece que ese lema no lo inventamos nosotros, sino Dios en su Creación evolutiva de todo el universo, superándose con nuevos astros y especies para terminar su obra en seres a su imagen y semejanza: ángeles y hombres. Entre estos últimos fue caldeando la santidad y así fueron brotando patriarcas y profetas. Para señalar con su Poder  a algunos de ellos con el "más difícil todavía" hizo concebir de madres estériles, por ser  ya  ancianas, a insignes patriarcas o profetas, como a Isaac de Sara, a Samuel de Ana y a Juan Bautista de Isabel. Y para hacerse  humano, el propio Verbo Divino rizó el rizo encarnándose, sin colaboración de hombre alguno y por directa acción del Espíritu Santo, en María. Tal cosa ocurrió como la luz atraviesa una ventana  llevando calor y vida a la vivienda sin, en absoluto, manchar su cristal. Así se engendró Jesucristo dentro de María y por eso se llamaría a sí mismo, precisamente por ella : "el Hijo del Hombre".

Una mujer virgen es maravillosa y apreciada por su virtud y por su integridad. Una mujer madre también es maravillosa, por su sacrificio y por su entrega incomparable. La Virgen María es asombrosa por ambas cosas juntas y además por ser la Madre del mismo Dios, quien la había creado a Ella, pues Jesús es el Verbo divino y por Él y con Él se realizó toda la creación material y espiritual. (Evangelio de San Juan).

María, en su Inmaculada Concepción fue concebida sin mancha alguna y esto no fue una ayuda o un privilegio, pues Ella soportó toda su vida numerosas pruebas e incomodidades, aceptando el duro trabajo, la pobreza severa y numerosas privaciones, acompañando así  a Cristo en toda su Vida, en su Pasión y en su Muerte. Y continuamente, sin dejar de rezar,  "guardaba todo en su corazón". Esta actitud, insisto,  no fue por una fortaleza recibida de lo alto, ya que Dios no la privó de los esfuerzos ni del cansancio y del dolor, sin embargo, María se revistió  con un manto del amor hacia el Altísimo y otro también hacia el prójimo. Por eso fue premiada, desde antes de nacer, sin Ella saberlo (1), con la permanente sonrisa de Dios, o sea : la de ser  libre del "pecado original" (2) que la humanidad sufre desde que cayeron en grave falta los primeros padres Adán y Eva . 

 Este es  el misterio de un Dios Creador y conocedor de todo lo pasado, lo presente y lo futuro, que da los premios merecidos cómo y cuando le parece..  Conocer a fondo a Dios es imposible, nadie le ha visto, ni le ve,  salvo su Hijo divino que nos lo revela. La Concepción Inmaculada de María se halla unida al gran Misterio de la Encarnación sin mancha de Jesús y de otros misterio divinos.... tan sólo se pueden razonar con el corazón y no con la mente.

(1).- ya que  se sorprendió mucho por el saludo:  "Llena de Gracia", que la hizo el Arcángel Gabriel en la Anunciación.

(2).- que es la lejanía de Dios en la que quedan  todos lo descendientes de quienes fueron expulsados del Paraíso Terrenal.



Jonás  - 1 de Enero de 2024 - Fiesta de María, Virgen y Madre. Octubre 2025

sábado, 28 de diciembre de 2024

LA LIBERTAD Y BONDAD DE DIOS

 LA LIBERTAD Y BONDAD DE DIOS

El ser humano, que es bueno por naturaleza, está dotado de libre albedrío para obrar el bien o el mal. Dios nos creó a su imagen y semejanza, y sabemos que Él es Libertad absoluta e infinita, pues siendo infinita su existencia nunca hizo nada malo y también, sin perder su Libertad, sabemos que tampoco nunca querrá hacerlo.

Muchos ángeles pecaron y otros no, muchos hombres pecaron y otros no, pero sabemos que los que fueron fieles a su conciencia, fueron llamados por el Creador: "Hijos míos" y que ahora serán aún más Libres y más parecidos a Él, mientras que los que  fueron infieles a la ley grabada en su alma, ahora no serán ni Hijos ni Libres, sino esclavos de su insignificante "Yo" torcidos y erráticos.

La virtud agranda al Libre albedrío, el vicio lo acaba reduciendo por compresión a un mínimo, y así la Libertad, ya privada de su señorío, gemirá, privada de autoestima, con su máximo estridor infernal.

Por eso sabemos que el Cielo será vivir eternamente el amor puro a Dios, que es la Libertad absoluta, mientras que el Infierno será morir eternamente por el odio a sí mismo, a los demás y a Dios, sin la más mínima  Libertad de elección.

Por estas razones, si queremos ser Libres hemos de pedir al Dios, que sí que lo es, el que nos proteja y  nos impida caer en la tentación, pues somos personalmente muy vulnerables .

El mundo anda lleno de locas propuestas de falsa libertad que oprimen al cuerpo y anulan el Albedrío, tales  como la ambición del poder, la ambición de bienes o las desordenadas ansias de placer. Ante esas pruebas a nuestra  voluntad no nos queda otra medida más que reforzarla con la oración al Dios vivo de la Libertad y del Amor. Si así lo hacemos, estos tesoros divinos  aumentarán enormemente en nosotros y seremos un poco más semejantes, que no nunca iguales, a nuestro maravilloso Creador


Jonás Diciembre 2024- Octubre 2025


¿PORQUË CATÖLICO.... ?

 ¿PORQUÉ CATÓLICO....?


Antes de contestar con otras razones me gustaría señalar que previamente yo creo en el único  Dios Creador sabio, justo y amable que conocemos, al único que nos amó hasta el punto hacerse un hombre y de entregar su vida entera para salvarnos.  Dado que su naturaleza es amar, siendo ésta es la única posibilidad de supervivencia para el hombre, creo que todo hombre bueno se salvará tan sólo si sabe amar y para ello la senda más segura es la cristiana. " En el atardecer de la vida te examinarán en el amor".( S. Juan de la Cruz)

Entre las religiones cristianas está la católica y yo la profeso no sólo por haberme sido enseñada por mi madre, sino además porque creo que es la que más fácil me puede hacer el amar, más fácil el perdonar y más fácil el aguantar las inclemencias de la vida  esperando la felicidad eterna.. El amar:  porque o se ama o se ignora o se odia, y lo primero es dulce, lo segundo es estúpido, y lo tercero es amargo.  El perdonar: porque me siento perdonado en el sacramento de la Confesión, pues no pocas  veces fallo. El  amar: porque eso escasea en el mundo, y descubro el regalo de todo un Dios que viene a mí, que poco valgo y, sin embargo, me quiere y me llama a recibirlo en el sacramento de la Comunión.. El aguantar: pues así imito a quien trabajó desde la pobreza toda su vida y soportó toda una Pasión y Muerte.  Y, por último: El esperar y confiar: porque siento la necesidad de la vida eterna y sólo Él me la da a  probar en cada uno de sus sacramentos.

¿Puedo pedir más y mejor ?


Jonás  Octubre 2025

lunes, 23 de diciembre de 2024

UNA RACIÓN DE AUTOESTIMA

 UNA RACIÓN DE AUTOESTIMA.-(1)

 

Denominamos autoestima a la facultad que tiene un individuo de conocerse y valorarse positivamente. Según pensamiento de Edith Stein la felicidad humana sólo es posible si hay armonía y paz entre el cuerpo y el alma. La autoestima estimula  al cuerpo a seguir al alma como un hijo a su madre y al alma la induce a conducir al  cuerpo como una madre a su hijo; entre ambos siempre media el amor mutuo, unión indispensable. Y eso es precisamente la autoestima: amor,  amor al mismo yo...pero un  amor de sí mismo ordenado.  Sí , orientado desde la base de sentirse creado por  Dios,  muy  querido de Él  y amando a la vez a todos los demás, porque todos igualmente somos hermanos y además Hijos de Dios. 

Se diferencia  totalmente la autoestima del amor desordenado de sí mismo,  de la soberbia o del egoísmo, que no tienen dicha base ni dicha intención. No es autoestima el gozarse en ser mejor que los demás, ni tampoco el desear el dominio o la superioridad sobre otros. Esto suele representar  una vulgar soberbia. Autoestima es simplemente el estado de ánimo que nos hace ser superiores a nosotros mismos, valorando más los medios empleados que los resultados obtenidos. Es autoestima el crecerse ante las dificultades, lo es el superarse ante los errores, el anhelar la perfección soñada con esfuerzo y constancia. Es autoestima el sentirse libre y a la vez  responsable ante los problemas propios y ajenos, es autoestima el encontrarse a gusto con uno mismo, sin necesitar ambientes ni compañías especiales. Es autoestima el saborear el trabajo realizado, lo es la satisfacción por el cansancio y el propósito de próxima superación . Es autoestima el quedarse tranquilo ante un error cometido si existe la intención segura de una corrección pronta y efectiva.

La autoestima es un caudal  que se nutre de tres fuentes: de los demás, de uno mismo y del gran Creador.

 La primera: el sentirse querido de otros,  es propia de la infancia y crecimiento, y es factor necesario para el desarrollo psíquico de la persona. El amor de los padres, el sentirse querido, alimentado, arropado y admirado  por ellos, es indispensable para poder vivir y llegar poseer una mente  equilibrada. Su carencia es origen seguro de psicópatas y de asesinos. Tras de cada monstruo social se esconde un ser inadaptado por carencia de afecto, una  falta adulta de autoestima que arrastra al individuo al desprecio o al odio de toda la sociedad. Tras cada déspota, cada desequilibrado que vocifera, que insulta o que humilla, no hay más que un problema: la carencia de autoestima. El primer motor que comienza a instaurar la autoestima  al individuo es el sentirse apreciado, amado y respetado por otros. 

El segundo origen necesario es una autovaloración positiva. Comienza a funcionar en la madurez psíquica, de la que es fruto. Es necesario que funcione de manera independiente del medio externo, de padres y amigos, ya que durante la vida son frecuentes las circunstancias fisiológicas y circunstanciales que reducen el nivel general de autoestima. A ejercicios de cómo se puede conseguir su incremento dedicaremos un nuevo escrito ( Una ración de autoestima (2) ).                                                                                                                                                             La autoestima descubre en el yo interior, todas las etapas de la vida y consigue un trato coherente con el niño que todos somos, con el hombre maduro y con el anciano que también nos identifican. Por eso yo debo ser  tolerante conmigo mismo como lo debo de ser con mi hijo o  con mi padre. Me debo tratar a mí mismo como lo haría con ellos, es decir: con paciencia ante mi insensatez o manías, o  ante mi inexperiencia como joven o quizás  ante mi cansancio de anciano. He de tratar de vivir con el entusiasmo de lo mejor de cada edad..  Se trata de una especie de división de la personalidad o esquizofrenia, de un vivir varias personalidades a la vez, pero no, como  esa psicosis, de una forma enferma, independiente y anárquica, sino de una forma  sana, constructiva, ordenada y coherente. Decíamos que la verdadera tolerancia entre las personas engendra cariño y  transmisión de valores, pues bien: también pueden darse mutuamente admiración y respeto entre el niño, el hombre y el viejo que conviven en uno mismo. Intentemos que convivan en nosotros armoniosamente dándonos cada uno de estos períodos lo mejor de sí mismo.

El tercero es de origen religioso .  También procede de la madurez, pero lo es de la fe, en la creencia en un Ser Superior que te ha hecho porque te ama desde toda la eternidad. Los cristianos agregamos que nos ama sin límites, con toda su fuerza infinita, porque sabemos que derramó su sangre en Cristo, imagen perfecta del Padre, Dios y Hombre verdadero, por cada uno de nosotros. Por eso tenemos conciencia de que somos seres únicos e irrepetibles, debido a nuestro precio,.. si es que valoramos el amor ilimitado que hemos recibido.  En la fe, en la esperanza y en la caridad del cristiano no hay lugar para conceptos de inferioridad, ni para la mediocridades. El tener a Dios como dueño y Señor es fuente inagotable de autoestima.  He de descubrir el amor que Dios me profesa a mí mismo, para sentirme halagado ya que se trata de mi Creador y de que está contento de mí y espera que yo le ofrezca superación. Esto debería ser motivo de profunda satisfacción para mí.                                                                                               San Agustín decía: " Rechaza ser siervo del Todopoderoso y verás como tus  temores serán tus amos; adora y sirve a tu Creador  y verás como tus complejos te obedecerán como a su señor y amo."                    Pero aún es más : Fijémonos como en Dios , siendo Trinidad, cada Persona ama a las otras  con todo su Corazón tanto como como a sí misma, siendo causa de total Unidad y precediendo al mandamiento que nos dará respecto del prójimo. Hemos, pues, de amarnos todo lo posible a nosotros mismos para así poder amar igual al otro y con todas nuestras fuerzas reunidas y completas a Dios.     No está por tanto la perfección cristiana en despreciarse a sí mismo, en olvidarse de uno mismo, en menospreciar los valores propios, sino que está en elevar todo esto de nivel, para subir también de igual manera  la calidad del amor a los demás y superar en Dios todo nuestros afectos. Poco puede amar a Dios y al prójimo, quien  nada puede servir de  utilidad por no estimarse a sí mismo, ya que no lleva dentro ni la paz ni la alegría necesarias para hacer labor alguna..  Su amargura interior acabará agriando la imagen de el hermano, su auto-desprecio se transformará en olvido del otro y  su tristeza profunda será un revulsivo para todos. Cuanto más, la persona que se aprecia..¿  no ha de querer lo mejor para sí misma y para los demás?. Se llenará del oro de la felicidad por sentir la sonrisa de Dios, sí ..pero para después compartirla con los demás, y si se van gastando las fuerzas repetirá la acción las veces necesarias hasta conseguir que todos los próximos no habiten ya  en un "valle de lágrimas", sino en un vergel florido de alegría, de paz y de la Luz de Dios.

 Hay partidos políticos que pretenden la igualdad de todos,.. pero desde la lucha de clases, desde el desprecio de la propiedad, desde el odio y desde  la violencia que legitiman...y apenas consiguen la igualdad de todos...sí , pero además en lo peor : en la mediocridad o en la miseria.

 El partido que debe tomar el buen cristiano es, desde siempre, la igualdad de todos, pero partiendo del amor pleno, primero a Dios sobre todas las cosas, luego el amor ordenado a sí mismo,  y finalmente partiendo con idéntica ambición y derecho desde el amor al prójimo.  Los tres amores se elevan  a su máxima altura por que se estimulan  y llegan a conseguir la igualdad del género humano, bien  hermanado en el respeto, en la igualdad de derechos y obligaciones.  Solo así se llega a conseguir la auténtica paz y la plenitud en el amor.


 jonás 

Diciembre 2003-  Diciembre 2011 _ Diciembre 2024- Octubre 2025- Noviembre 2025


domingo, 22 de diciembre de 2024

LOS ÁNGELES

 

SOBRE LOS ÁNGELES 

 

 Hablar sobre los ángeles es opinar sobre un tema que nuestra experiencia ignora. Generalmente lo hacemos dejando volar la imaginación  con la que, frecuentemente, los caricaturizamos, siendo seres desconocidos, cuya  existencia, real y seria,  está basada  en la Antigua Tradición y en la Santa Biblia que son Palabras del propio  Dios.

Nos dice la Teología fundamentada en dichas fuentes, que Dios creó a los ángeles, como espíritus puros, como sus Hijos adoptivos, a su imagen y semejanza, y les dotó de una  finísima sensibilidad,  les dio una enorme inteligencia, una férrea voluntad y un poder ilimitado sobre el resto de la creación, es decir: sobre el Universo entero, casi como Él.  Narra la Santa Tradición que, no obstante,  el Creador los quiso probar en su Amor y  Fidelidad , utilizando la mayor de sus cualidades: el libre albedrío sobre sus actos.



Cuadro de Bougerau, representando a dos ángeles ante el cuerpo de Jesús tras su Crucifixión en el que el autor (refleja la sensibilidad de los Ángeles )

 Unos eligieron el amor a Dios, los otros el amor a sí mismos. Los primeros fueron los actuales Ángeles, los segundos , los llamados demonios. Estos  fueron separados al infierno de un odio y de una envidia eternos , desde el cual detestan todo lo creado, en especial al Hombre hecho también a imagen del Creador y elevado a la condición de hermano del mismo Hijo de Dios, puesto que se había de encarnar como tal en el seno de una mujer Virgen llamada María, la que pisará la cabeza del maligno.

La Biblia nos narra muy abundantes intervenciones de los Ángeles leales, y algunas de los rebeldes. La imaginación humana ha ido agregando el resto, con una invención artística de bellos personajes alados, o de seres terroríficos dotados con alas de murciélago y tridentes.

Los Ángeles de Dios no tienen cuerpo,  son espíritus puros, es decir no tienen forma, ni espacio, ni cualidades físicas, aunque nuestra mente humana  necesite de todo ello para poder imaginarlos o pintarlos. Tienen como nosotros un alma, pero no unida a un lábil cerebro, sino libre,  inteligentísima y dotada de una enorme voluntad y poder.   De hecho, nosotros somos algo así como unos híbridos de ángel y de bestia, por lo que  el hombre fue definido por San Pablo como Ser "un poco inferior a los ángeles". Narra la Biblia numerosas apariciones e  historias de ángeles tomando la imágen de apuestos jóvenes con muy variadas misiones :  la de  conducirnos (Arcángel S. Rafael), o la de anunciarnos algo trascendente (Arcángel S. Gabriel),  o la de de ayudarnos en la lucha contra del demonio tentador, al cual venció el arcángel S.Miguel con su conocido "¿Quién sino Dios?", o acaso la misión de protegernos de un modo particular de otros peligros físicos, como lo hace  nuestro Ángel de la Guarda.

 Es difícil encontrar un capítulo bíblico en el que no aparezca la narración de alguna  intervención de estos maravillosos amigos.

 

Los innumerables Ángeles creados por Dios están distribuidos en  jerarquías que más que de dignidad, ya que en ello son todos iguales,  lo son de función.  Así Dionisio el "Aeropagita", discípulo de San Pablo, los enumera en nueve clases :     Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Virtudes, Potestades, Principados, Arcángeles y Ángeles custodios.  

    Son Nueve categorías  que se dividen en en tres grandes órdenes: una primera dedicada a la glorificación de Dios en su presencia; una segunda dedicada al gobierno del universo, y una tercera dedicada a las necesidades humanas, ya muy cercanos a nuestro  mundo terrenal.

 Alguien ha preconizado, y a mí me parece también posible y acertado,  que las tres primeras Clases fueron hechas por el Hijo y el Espíritu Santo para servicio del Padre, las tres siguientes para el propio de ambas Personas Trinitarias y los tres últimos para el servicio del hombre. Cada trío de ellas representaría fundamentalmente en ese orden dado las tres facultades de Dios: 1º la sabiduría, fruto de la inteligencia del Padre, 2º el sentimiento fundamental, que es el amor o esencia del Espíritu Santo,  y 3ª la voluntad del Verbo Divino, que es su poder de acción Redentora sobre toda lo creado, es decir : la Divina Providencia. 

 El Libro del Éxodo nos descubre a todos los creyentes al Ángel  Custodio con  este Texto:

."He aquí que yo enviaré a un ángel por delante de ti, para que te defienda en el camino y te haga llegar al lugar que te he preparado. Préstale atención y escucha su voz, no te resistas a él, porque no perdonará vuestras rebeliones y porque lleva mi nombre;  pero si escuchas su voz y haces cuanto yo diga, seré enemigo de tus enemigos y oprimiré a tus opresores, pues mi ángel marchará delante de ti...".

El saber que existe un ser siempre cercano, siempre presente, siempre pendiente de nuestro verdadero bien, nos debería de llenar de gratitud hacia Dios, que nos regala tan divino acompañante. Existen infinitos testimonios serios sobre la acción salvadora de los Ángeles. 

Todos los santos han tenido verdadera devoción al Ángel Custodio a quien se han encomendado.  Santo Tomás , en su Suma Teológica, dedica la tercera sección de la primera parte al Gobierno divino, y en la cuestión 113 trata de la guardia de los Ángeles sobre los hombres. José María Escrivá de Balaguer, santo canonizado en nuestros días, tenía tal conciencia de su presencia continua, que nunca se sentía solo ni tampoco consideraba a nadie en total soledad; incluso este santo hacia siempre un acto de fe o acaso de homenaje sobre la presencia real de su Ángel Custodio de esta forma: al cruzar el umbral de cada puerta se retrasaba de manera casi imperceptible para cederle el paso.  Al igual muchos Santos Padres de la Iglesia, como Pío XI y Juan XXIII  rogaban a los Ángeles Custodios de aquellas  personas con las que se relacionaban, en especial en las ocasiones delicadas, para que llevasen a buen puerto sus asuntos en modo recíproco de apostolado y de servicio.

Pablo VI en el inicio de su  "credo" o  profesión de fe (1968) define a Dios como Creador de cosas  visibles e invisibles. En especial de éstas últimas, como lo son: " los espíritus puros que reciben también el nombre de ángeles y el alma espiritual e inmortal de cada hombre". Al final de su profesión de fe, el Papa Pablo VI evoca las almas que contemplan a Dios  en la "Iglesia del Cielo",  donde "están, en grados diversos, asociadas con los santos ángeles en el gobierno divino que Cristo ejerce sobre nosotros".

Abramos los ojos de la fe a la  Palabra de Dios en toda la Biblia y en especial en el Éxodo , como a la palabra de Cristo en el Evangelio cuando advirtió sobre la gravedad del pecado de escándalo hacia los niños aduciendo: "porque sus Ángeles contemplan directamente a Dios". Pensemos que si ellos contemplan directamente a Dios, como nos vigilan  a nosotros, son verdaderos puentes continuos que nos unen con El, al que  presentan, con tristeza o alegría,  nuestras acciones cotidianas malas o buenas. Ellos nos bajan desde el cielo la savia de la Gracia de Dios. Démonos, pues, cuenta de que son los compañeros que nunca nos dejarán y sobre todo de que cuando la muerte nos separe de nuestros cuerpos y de los seres queridos, ellos continuarán a nuestro lado,  se nos harán visibles  y  nos conducirán con seguridad al  lugar que muy bien conocen: su propia casa,  la casa del Padre, nuestra casa.

Amemos a los Ángeles, no les pidamos servicios estúpidos, ni infantiles sino ayudas importantes. No los caricaturicemos con alitas, con trencitas de oro, con caras bonitas, con arpas de plata o  apoyados en  nubecitas de algodón. ¡Baste ya de tanta inmadurez, simpleza  y de tanta falta de imaginación!. Si quieres pintar a tu Ángel de la Guarda, píntalo como tú mismo eres, o mejor aún: como tú deberías de ser,  libre de pasiones, libre de complejos, libre de limitaciones humanas. El es tu "SuperYo", el hermano  mayor que  te acompaña siempre, cuyo máximo empeño es tu crecimiento , tu verdadera y definitiva felicidad. Tan sólo necesita que tú le hables, que tú le quieras, que tú le escuches y que tú  le sigas. 


                                             Bougerau: Ángel llevando un alma al Paraíso

Háblale a tu Ángel  tuyo en el silencio de la noche, háblale en el fragor del trabajo, dile : "hola hermano", dile: "dame la mano y condúceme por buen camino, dile  "empújame en el cumplimiento de los mandamientos en del servicio a los demás", dile muchas veces: "gracias hermano, por tu continua compañía, porque no te aburres nunca de esperarme..". Verás, entonces,  cómo sientes su presencia agradecida y leal, su inspiración profunda del bien; verás como empiezas a gozar de su paz y de una  bondad que te viene de afuera. Hay un ángel que te cuida a tí, y otro que cuida de tu casa y de  tus propias cosas importantes, y otro que vigila a todos los tuyos. Bendícelos a todos ellos y encomiéndales tus preocupaciones para que lleven todo a buen fín, para que nos libren del mal, para que nos conduzcan a Dios.

 Jonás

2 de Octubre del 2003, fiesta del Ángel Custodio. Octubre 2025