miércoles, 15 de abril de 2026

LA TRISTEZA

LA TRISTEZA .-


Podria estar incluída  entre los pecados capitales, pues es un posible precedente de la desesperación. Dios no es triste, Dios es alegre y desea que también nosotros lo seamos. La tristeza es otra de las armas que usa el demonio para separarnos de nuestro Creador. Para vencerla es necesario instaurar primero la paz poniendo todas las cosas en su sitio y en el primer lugar de ellas a Dios. Así Él irradiará su alegría y en nosotros brotará con su lluvia la confianza y la seguridad, los alimentos de nuestra alma.

Un corazón triste no es romántico, sino estúpido. La vida nos somete . como a Cristo, a las pruebas de la tentación y de la tristeza, y nosotros. como Cristo hizo, debemos de levantar la vista al Padre y soportar penalidades , injurias y sacrificios por amor al que nos dio la vida terrena y nos promete perpetuarla en el Cielo. Nada, pues hemos de temer, salvo el pecado que es lo único que nos puede hacer perder la felicidad para siempre.

 No oigo llorar a las piedras, no oigo llorar a las flores, no oigo llorar a los pájaros, ni a los mamíferos... ¿Porqué, entonces nosotros hemos de llorar, si nos mueve la misma fuerza creadora que a ellos ?. Vivamos siempre con la seguridad de que Dios, aunque nos pruebe, nos ama con todo su corazón y si respondemos a su afecto nacerá en nuestra alma la alegría de siempre poder vivir por Dios y para Dios.


Jonás ,  Abril 2026

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