domingo, 30 de agosto de 2026

EL VALOR DE LA SANGRE DE CRISTO.-

EL VALOR DE LA SANGRE DE CRISTO.


Creemos que el Verbo Divino se hizo hombre en el seno de María Santísima para salvarnos a los humanos con su vida llena de enseñanzas, con su Pasión y con su Muerte, siendo todas estas obras realizadas por Él mismo de manera plena y voluntaria. Todo ser humano se halla en deuda eterna con Él, mas como su sacrificio fue infinitamente grande, ya que su valor así lo era, cada uno de nosotros que somos miembros de la humanidad, le debemos también por reparto aritmético un valor también infinito de querer hacia su Sagrado Corazón. ¿Y cómo podríamos pagar ese regalo sin límite?.  Tan sólo una eterna y total  entrega de nuestro amor sería el pago de esta incalculable deuda.

 Creo que Jesucristo durante su larga pasión y agonía nos tuvo en mente tanto a tí ( y ahora pronuncia tu propio nombre ), al igual que a mí en diversos momentos de su Pasión, aguantando el dolor para poder salvarnos, así como a todas sus incontables ovejas perdidas. Esto era cosa totalmente  imposible para una humana mente, pero no para la de todo un  DIOS hecho HOMBRE.

Pero, con todo, aún existe otro regalo adjunto a tal locura de amor y se llama REDENCIÓN. Ocurrió durante toda la Pasión y Muerte de Nuestro Señor, pero sigue resonando en los oídos del Padre Eterno. Y se trata de una sola frase que Cristo profirió mientas le estaban clavando en la Cruz : "Padre,... perdónales, porque no saben lo que hacen".  Desde entonces nuestro Dios, por la memoria de su Hijo, va disculpando nuestros continuos pecados y nuestras constantes recaídas.

 No abusemos de su santa paciencia. Le debemos dar las gracias que se merece por salvarnos escuchando a su Hijo, invocando continuamente toda su ayuda y su perdón final completo.


Jonás - Agosto 2026- Septiembre 2026

miércoles, 26 de agosto de 2026

Y DIOS SE VISTE DE TIEMPO.-

 Y DIOS SE VISTE DE TIEMPO.-


Según Aristóteles la esencia del tiempo es el número de acontecimientos experimentados por el ser. Siendo el Creador origen de todos los seres al igual que de todos los acontecimientos parece evidente que el propio tiempo venga a ser algo así como un accidente suyo, es decir algo así como el traje que bien se pone o quita según su voluntad. Para Dios, según los teólogos, no existe el tiempo y tanto el pasado como el futuro los experimenta como un eterno presente. Es un misterio que rompe la lógica humana ligada a lo transitorio. 

Dios no puede hacer cosas imposibles, pues ello va en contra de su voluntad creadora. Él plantó  nuestra lógica escrita en sinapsis cerebrales, pero mucho antes realizó las leyes de la física, de la química, de la biología, y de las matemáticas. Inventó la geometría con sus preciosas imágenes. Por esa razón no puede hacer cosas imposibles ya que toda la lógica procede de sus manos. Por ejemplo no puede hacer que un círculo sea cuadrado porque desde un principio fijó las líneas rectas del último y las curvas del primero y lo que no quiere hacer son cosas inútiles o estúpidas. Lo que si podría hacer sería perturbar nuestra mente para que no pudiésemos llegar a diferenciar ambas figuras geométicas.

No obstante, todos estos razonamientos podrían tener un rendimiento muy positivo en nuestras oraciones. Me explicaré :

Hay cosas del presente que conocemos y podemos pedir al Señor para que evolucionen en el futuro de un modo positivo para nosotros; ejemplo: le pedimos mantenga la salud que tenemos.

Hay cosas del futuro que desconocemos y también rogamos al Señor que nos libre de todo mal posterior.

Hay cosas del pasado que desconocemos o sabemos parcialmente, aún así también podemos  orar por el bien de los implicados. Podemos pedir la salvación de personas que ya murieron, aunque desconozcamos si necesitan o no de nuestra plegaria. Dios, superior al tiempo lo habrá sabido entonces  y durante sus agonías habrá ayudado a tales personas en sus propias circunstancias. Si se han salvado agradecerán para siempre todos los rezos de los seres conocidos que intercedieron en favor suyo. Si no se han salvado, esa oraciones no caerán en saco roto, pues Dios no desaprovecha lo bueno que salga de cualquier corazón y, sin duda,  servirá para la salvación de otros muchos.

Cuando seamos juzgados podremos llevar sobre el pecho la medalla del amor y el perdón por rezar por los familiares, conocidos y desconocidos o bien la triste mancha del odio u olvido de los seres próximos o conocidos.


Jonás .- Agosto 2026


martes, 18 de agosto de 2026

LA SALVACIÓN.-

 LA SALVACIÓN.-


Puede ser de problemas pequeños o de problemas grandes y por ello la salvación puede ser de muy diversos valores. Siendo la vida el más importante de todos nuestros tesoros queda claro que en esta ocasión nos referiremos a la salvación de nuestra existencia como nuestra mayor necesidad.

Aunque cualquier persona por sí sola tiene medios de protegerse a sí misma, es en la colectividad donde tiene más posibilidades de supervivencia. Esto nos lo enseña la madre naturaleza que nos muestra a los seres más lábiles cómo persisten en grandes agrupaciones cual es el caso de ovejas, cabras, ciervos,  o bisontes en manadas  y cómo muchos miles de peces de la misma clase en unen en cardúmenes o miles de pájaros en bandadas. En el reino vegetal se protegen sus frutos por la altura de las ramas de los árboles de los que penden o por la presencia de espinas protectoras pero es de mencionar que la más deliciosa de todas las plantas: la uva, no requiere de tales protecciones y nos muestra cómo defiende a sus dulces granos colocándoles en grandes racimos  bien apelmazados. 

Igual ocurre en el hombre en la defensa de sus dos componentes: el cuerpo mediante la reunión material con otros para su seguridad y bienestar en ciudades con todo tipo de comodidades, y el alma en los templos o monasterios, donde se reúnen las personas para adorar y rezar  unidas ante nuestro Dios y también disfrutando de numerosos confortamientos espirituales, esos que nosotros llamamos sacramentos.

Adjunto un breve vídeo donde se ve claramente como en una situación de grave peligro las personas se unen para protegerse de cualquier mal, e incluso  se abrazan para no perecer , como se ve en esta filmación tomada en plena calle de una ciudad de Colombia durante el duro terremoto que sufrió dicho país en Agosto de 2026, en el que tiembla violentamente el suelo de la calle de una ciudad y la gente se abraza para no caer en quien sabe dónde..



Un viejo amigo mío, al final de su vida también me decía sobre la oración  y la alabanza a Dios, el que éstas se deben de realizar fundamentalmente en conjuntos o racimos de personas, porque así nos hemos de presentar al Señor. El individualismo en el apostolado no tiene rédito, pero en la familia, en las escuelas, en las iglesias en cualquier centro de población es donde puede reportar grandes frutos. Mi amigo me decía que al final tan sólo  nos podremos salvar en racimos, tal como las uvas, y.....  creo que tenía mucha razón. Aprovechemos cada ocasión social : aniversarios, felicitaciones navideñas, felicitaciones onomásticas o de cumpleaños, reuniones sociales, etc,  para dejar expandir del alma, si en Gracia la tenemos, ese buen olor de Jesucristo que en ella habita y manda que nos amemos los unos a los otros. Así, seremos un racimo selecto para Dios y ovejas para el redil del Buen Pastor, su Hijo amado. 


Jonás   Agosto 2026


jueves, 6 de agosto de 2026

LA LUZ, SOMBRA DE DIOS

 

 LA LUZ, SOMBRA DE DIOS


Con esta frase el gran físico Albert Einstein definió a la naturaleza divina con su principal cualidad y característica: la Luz. Educado en el judaísmo bien conocía el Antiguo Testamento en el que se anuncia que la primera obra del Dios Creador fue la Luz. Su valor fue conectar con ello sus conocimientos como gran investigador que fue.

Existe una página en el Evangelio en la que Cristo, con Pedro y Juan, subió al monte Tabor.  Llegado a su cumbre Jesús comenzó a orar al Padre, se aparecieron Elías y Moisés que hablaban con Él  y sus ropas empezaron a emitir una luz deslumbrante, cosa que llamó poderosamente la atención de Pedro que simultáneamente comenzó a decir : "Qué bien estamos aquí, levantemos tres tiendas, una para Jesús, otra para Elías y otra para Moisés...." (Lucas 9 , 28-36).   Quedaron unidos en sus mentes aquellos intensos destellos que procedían de Jesús con la enorme felicidad que les impulsaba a trabajar el levantamiento de 3 tiendas que no eran para ninguno de ellos. Acababan de contemplar la belleza de Dios.

Los teólogos, por el testimonio del Antiguo y Nuevo Testamento nos dicen que la felicidad plena, el máximo Bien, el Tesoro Máximo esa: la Contemplación de Dios. Es algo que el ser humano, por tener en su composición  generalmente un porcentaje más animal que racional, no llega a valorar en su importancia. Mientras vivimos nos hallamos vibrando en múltiples aflicciones, preocupaciones, temores, peligros y carestías que nos hacen desconocer el valor de lo que puede llegar a ser el total Conocimiento de nuestro maravilloso Dios Padre, quien nos hizo a su imagen y semejanza y entregó  para nuestra salvación a su querido Hijo que llegó a dar su vida para nuestra salvación con el Amor del Espíritu de Dios que inspiró todos estos hechos.

 Comencemos, pues , a contemplar a Dios en su Bondad, Misericordia y Grandeza, y, sin llegar a darnos cuenta, llegaremos a sentirnos totalmente felices.


Jonás - 6/8/2026 - Fiesta de la Transfiguración del Señor.

lunes, 3 de agosto de 2026

SOBRE EL INFIERNO DEL ODIO.-

 SOBRE EL INFIERNO DEL ODIO.-


Igualmente que en Física decimos que el frío no existe, ya que simplemente es la falta de calor, en psicología podríamos decir que el odio no existe, y que tan sólo es la falta de amor. Pero no es así : el odio sí que existe, se enciende y calienta al alma quemándola hasta el punto de destrozarla y arruinarla, pero no puede destruirla, porque que el espíritu, por su naturaleza, es inmortal.

 Dios no odia a nadie. Su Libre Albedrío le permitiría realizar cualquier cosa buena o mala, pero Él elige siempre la primera y así su libertad y voluntad se mantienen desde la eternidad íntegras, fuertes y positivas.

Cada hombre, al igual que cada ángel,  hechos ambos a imagen y semejanza del Creador, también ejercen su libre albedrío y si han obrado por amor a Dios o al prójimo, sus libertades se mantienen y multiplican, pero si han realizado sus actos por interés propio, es decir por amor o adoración a sí mismos, entonces lo que invade sus almas no es el amor sino el odio imparable hacia todo aquello que no sean sus propias personas..

El odio es un fuego que comienza despacio, pero como el incendio se acelera con el viento, su calor arremete en el alma consumiendo el amor, ese bien para el cual está construída. 

Así es el infierno : el doloroso quemazón de las almas que no encuentran el amor para el que fueron hechas y se ven inundadas del viento del odio que quema, que enloquece y que inhibe la voluntad buscando alivio en desear todo tipo de males a los demás, sean vivos o muertos, de la Tierra o del  Cielo.   Amándose tanto a sí mismos esos desgraciados llegan a odiar irracionalmente a Dios, que los hizo para amarle y de esta manera en vez de placer obtienen el malestar como un prurito doloroso e  invencible.

Allí, en el Infierno nadie ama a nadie, todos se odian entre sí, y todos tratan de calmar su daño aumentándolo en los demás.  Si pidieran perdón al Señor, nuestro Dios, serían salvados por su Misericordia Infinita, mas sus almas prefieren no hacerlo porque no pueden dejar nunca de odiarlo. El odio es para ellas su Dios y un ángel caído llamado lucifer trata de aparentar su papel divino, pero nadie es engañado y todos continúan odiándole y matándose, eso sí, sin llegar a eliminar a nadie, ya que el verdadero Dios los hizo desde un principio inmortales. Por esa razón las penas del Infierno son eternas.

Esa es la frontera del Infierno que es inexorable (Parábola del Rico Epulón) , como lo es la voluntad de los ángeles y hombres caídos en el egoísmo y la soberbia, que se han atrevido a odiar a Dios, que los creó para el Amor.  

 !Sin rencor alguno, Dios permite ese Infierno que autoconstruye cada alma perdida para no cesar en su rencor contra Él, quien  es el único Bien Supremo.¡

El odio es violencia y Dios no es así.    Alguno dirá que Jesucristo fue violento, pues expulsó con un látigo a los profanadores del Templo de Jerusalén que habían hecho de él un nido de ladrones y derribó por el suelo sus mesas y sus monedas.  Pero, lo cierto es que a ninguno agredió con dicho látigo. La cosa no pasó de simple amenaza para hacerles dejar de profanar la casa del Señor. También Jesucristo, el que resucitó muertos y curó enfermedades, pudo haberlos dejado bobos o paralíticos, pero ni tampoco eso quiso hacerlo. Dios si castiga, lo hace sin rencor, como Juez admirable que es y no se complace en el mal de nadie. 

A veces nos prueba con enfermedades o con desgracias, pero no es por castigo, sino para purificar nuestra alma y para encauzarnos hacia el Cielo.    Si así no lo entendemos es simplemente porque amamos la violencia y la deseamos, inventando a un Dios de la Ira, con venganzas,  para justificación de nuestros rencores y de todas nuestras pendencias.   

El Infierno no tiene barrotes de prisión, éstos tan sólo los coloca el rencor. 


Jonás _ 3_Agosto _2026