LA VIRTUD DE LA RESIGNACIÓN.-
Siempre se ha definido como la virtud para los vencidos, para los sufrientes, para quienes intentan superar un fracaso,.....y esas ideas no pueden estar más alejadas de la verdad. La resignación no es de débiles, sino de fuertes, no es humillación, sino superación. Es reencontrarse con uno mismo con una visión amplia y un corazón amador que se eleva sobre el dolor bañando la realidad de claridad, de sentido y de amor. Y La Resignación tiene otro importantísimo valor: la humildad. Es la más humilde de todas las virtudes porque sentada en la profundidad del fracaso se eleva hasta la altura de Dios para decirle : "aún así: yo te amo".
Por eso la Resignación se coloca como la primera de todas las virtudes cristianas, porque con lleva la máxima dosis de amor en su +optima humildad.
Pocas personas han entendido el enorme valor de la Resignación frente a la aparente derrota que simulan la enfermedad y la muerte. El escritor y poeta poeta Jose María Pemán , habiendo fallecido su querida esposa, levantó sus ojos al Creador de la Vida para decirle :
"Porque puedes, porque quieres,
porque tuyo es mi dolor,
Bendita sea, mi Señor,
la mano con que me hieres."
( J.M.Pemán.)
"Y bendito sea el amor
de un Dios que muere en la Cruz,
derramando sangre y luz,
haciendo al mundo mejor."
(Anónimo.)
!Bendito sea Dios¡
Jonás Febrero de 2026
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