martes, 17 de febrero de 2026

MATRIMONIO

 MATRIMONIO.-


Es el Sacramento necesario para la realización de la vida humana, la que realizada por el Creador necesita ser santificada por el Redentor. De esta manera llegamos a la conclusión de que el Matrimonio no es cosa de dos humanos de distinto sexo, sino de tres, pues es Dios mismo quien se apunta a confirmarlo con su presencia haciendo perdurar para siempre dicha unión y haciendo posible su descendencia.. El Evangelio nos describe a Jesucristo con su Madre Santísima invitados a una boda en Cana de Galilea. Ahora muchos hombres y mujeres se unen con el  mismo compromiso, pero no invitan a Jesús, o si lo hacen se desentienden de Él enseguida , pues dejan de practicar sus mandamientos y no vuelven a pisar una Iglesia hasta que llega el "compromiso" y el "gasto"de celebrar la Primera Comunión de alguno de sus hijos.

Porque Dios está integrado en el Sacramento del Matrimonio lo está en la vida de los contrayentes y marca una unión que es totalmente indisoluble. No existe anulación del Matrimonio, como no puede ser posible retirar a Dios de la unión que realiza y sostiene, pero sí, en no pocos casos podemos hablar de inexistencia del vínculo real, porque este sacramento se ha realizado forzadamente o con previa ocultación de importantes impedimentos o circunstancias que más tarde surgen. Así ocurre que la nulidad es valorada y certificada por Tribunales eclesiásticos que saben valorar las pruebas atestiguando su autenticidad. 

Existe la penosa costumbre de realizar las Bodas con un gran dispendio económico, con invitaciones numerosísimas, comidas pantagruélicas y regalos fastuosos.  Todo ello es un incoveniente para su realización en casos de personas de economías modestas o inexistentes y es un dispendio para las ricas. 

Realmente lo que importa es el Sacramento con la presencia de Jesucristo en la vida de los recién casados, por lo que debería en muchos casos hacerse con un gasto mínimo de dinero, (El Señor repondrá nuevamente el inexistente Vino de la Boda), haciendo la ceremonia de la manera más discreta posible. Las celebraciones reales ya las realizarían los recién casados con sus seres queridos a lo largo del tiempo. De esta manera evitaríamos la no celebración de la misma por causa monetaria y también, si pudiese ser llevada a cabo una anulación, la posibilidad de volver a realizar la Boda  nuevamente, sin gran costo,  con la personas adecuada.

El poder perdurar la pareja  a lo largo de la vida con la Gracia de Dios, es un don de valor infinito que haría valorar más la Fidelidad, la Entrega  y la Piedad en los recién casados que así mantendrán su vínculo con un Divino Jesucristo que los quiere y los mantendrá cerca de Él unidos para siempre.

Cuatro virtudes son necesarias para el desarrollo y mantenimiento del Matrimonio: Amor, Fidelidad, Generosidad y Sinceridad. 

Amor.- "Un matrimonio que se ama es aquel que, a través de las décadas, es capaz de ir superando las múltiples adversidades de la vida, como problemas familiares, laborales, económicos, románticos, así como disparidad de criterios o evoluciones diferentes de la pareja, que pueden llegar a acentuarse a través del paso del tiempo e incluso pueden llegar a poner a prueba la unión matrimonial en el Amor que la constituye" (1).

Fidelidad.- "el mantener relaciones sociales y laborales puede suponer conocer a alguien ajeno,  que desde el primer momento te atrae físicamente, hasta el punto de sentir una fuerte tensión sexual hacia esa persona, atracción que de ser mutua y aceptada conduce al Pecado ante Dios y a la ofensa ante el verdadero cónyuge" (1). Habitualmente se instaura la mentira para defender el falso edificio sin cimientos que se acaba de comenzar, destruyendo la propia casa. Hemos de pedir a Dios que nos de control ante esas rosas prohibidas que se nos pueden presentar a lo largo de la vida y sigamos esa norma poética de San Juan de la Cruz: "Buscando mis amores, / iré por esos montes y riberas; / ni cogeré las flores, / ni temeré las fieras, / y pasaré los fuertes y fronteras".

La prueba decisiva del Matrimonio llega en la ancianidad , "es cuando se llega al punto del máximo amor  del marido por la esposa y viceversa. Es cuando uno de los miembros no puede mantener unas completas relaciones íntimas por causa de enfermedad, y es cuando la otra parte del matrimonio, en vez de buscar sexo en cualquier otro lugar, fuera del hogar conyugal, con la ayuda de Dios es capaz e mantener la castidad apoyada en un fe fortalecida en Dios renunciado al adulterio, con la  esperanza basada en su promesa de la vida eterna  y la caridad del amor desinteresado, siempre compartida entre los cónyuges."(1)

Generosidad.-  Al igual que el movimiento se demuestra andando. el Amor se demuestra en la dadivosidad  del tiempo empleado hacia la esposa o de ésta hacia el esposo, mejor que en cualquier clase de regalos. Es muy importante el estar juntos en  tiempos de acción y de descanso, de alegría e incluso en la  soledad compartida de la  lectura, de una película proyectada  o de una  audición musical. Si el matrimonio tiene hijos debe de compartir también con ellos su presencia lo más frecuentemente posible  y así todos aprenderán que la felicidad compartida es un placer aumentado.

Sinceridad.- Es fruto del diálogo entre los miembros del <matrimonio que son tres: los dos cónyuges y Jesucristo, que es Dios invitado a su Boda, tal como en Caná de Galilea. La unión hace la fuerza. Si la hay no deben existir secretos personales, ni tampoco temor a correcciones. Si han existido defectos, se lavan, y se tienden al Sol del Perdón de Dios que no faltará nunca, y con el olvido personal, disfrutando de la vida que Él nos dio. 

 Y que Dios no falte como timón y motor de nuestra barca matrimonial.


Jonás    Abril 2026    (1) extracto de escrito por Manuel como colofón del tema -  Abril 2026


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