Y DIOS SE VISTE DE TIEMPO.-
Según Aristóteles la esencia del tiempo es el número de acontecimientos experimentados por el ser. Siendo el Creador origen de todos los seres al igual que de todos los acontecimientos parece evidente que el propio tiempo venga a ser algo así como un accidente suyo, es decir algo así como el traje que bien se pone o quita según su voluntad. Para Dios, según los teólogos, no existe el tiempo y tanto el pasado como el futuro los experimenta como un eterno presente. Es un misterio que rompe la lógica humana ligada a lo transitorio.
Dios no puede hacer cosas imposibles, pues ello va en contra de su voluntad creadora. Él plantó nuestra lógica escrita en sinapsis cerebrales, pero mucho antes realizó las leyes de la física, de la química, de la biología, y de las matemáticas. Inventó la geometría con sus preciosas imágenes. Por esa razón no puede hacer cosas imposibles ya que toda la lógica procede de sus manos. Por ejemplo no puede hacer que un círculo sea cuadrado porque desde un principio fijó las líneas rectas del último y las curvas del primero y lo que no quiere hacer son cosas inútiles o estúpidas. Lo que si podría hacer sería perturbar nuestra mente para que no pudiésemos llegar a diferenciar ambas figuras geométicas.
No obstante, todos estos razonamientos podrían tener un rendimiento muy positivo en nuestras oraciones. Me explicaré :
Hay cosas del presente que conocemos y podemos pedir al Señor para que evolucionen en el futuro de un modo positivo para nosotros; ejemplo: le pedimos mantenga la salud que tenemos.
Hay cosas del futuro que desconocemos y también rogamos al Señor que nos libre de todo mal posterior.
Hay cosas del pasado que desconocemos o sabemos parcialmente, aún así también podemos orar por el bien de los implicados. Podemos pedir la salvación de personas que ya murieron, aunque desconozcamos si necesitan o no de nuestra plegaria. Dios, superior al tiempo lo habrá sabido entonces y durante sus agonías habrá ayudado a tales personas en sus propias circunstancias. Si se han salvado agradecerán para siempre todos los rezos de los seres conocidos que intercedieron en favor suyo. Si no se han salvado, esa oraciones no caerán en saco roto, pues Dios no desaprovecha lo bueno que salga de cualquier corazón y, sin duda, servirá para la salvación de otros muchos.
Cuando seamos juzgados podremos llevar sobre el pecho la medalla del amor y el perdón por rezar por los familiares, conocidos y desconocidos o bien la triste mancha del odio u olvido de los seres próximos o conocidos.
Jonás .- Agosto 2026
No hay comentarios:
Publicar un comentario