Ilusiones de Dios..-
Todos nos hemos imaginado a Dios como un ser plenamente satisfecho, completo y sin deseo de realizar nada nuevo, dada su omnipotencia infinita.
Craso error : Resulta que para nosotros satisfacer las ilusiones ideadas son el mayor de los placeres y si es cierto que estamos hechos a a imagen y semejanza de Dios, éste también debería de tener ilusiones y gozar al satisfacerlas . ..
!Y creo que las tiene ¡,,,. !Vaya si las tiene¡.
¿Porqué creéis que Dios es Creador,..? .- Porque tiene ilusiones para realizar y el universo entero y en especial sus obras maestras, materiales y espirituales, el universo, los ángeles y los hombres, han sido su gran proyecto a lo largo de los tiempos , de los que aún sigue esperando grandes satisfacciones, sin duda alguna.
Materia, espacio, tiempo, energía , espíritus, libre albedrío , son invenciones suyas y en el universo entero integramos con todo ello su gran experimento.
Desvelado: Dios espera de nuestro mundo respuestas y quizás no las halle en abundancia, pero es seguro que si tú mismo le respondes como Él quiere,.....aumentarás su felicidad..
¿Servir yo de felicidad para mi Creador ....?.-
Pues sí: esa es la única causa de tanto amor con el que su Corazón espera nuestra respuesta.
Todo inventor proyecta una idea, maquina unos medios y pone en práctica sus posibilidades. Si no sale funcionando el aparato lo descompone y lo tira a la papelera ya desmembrado,... pero si llega a funcionar bien , lo mejora, lo limpia, lo pinta y lo coloca en la repisa de sus objetos útiles y queridos. En el trabajo divino, pasa algo parecido : todo está controlado por planes perfectos, menos nuestro libre albedrío, ya mencionado, y si el hombre da la talla libremente ante el trabajo y el sacrificio ayudando a otros, agradará al Señor, también será feliz y entrará con gozo eterno en la repisa celestial de su Creador.
Dios nos prueba en la retorta de su laboratorio y espera que le funcionemos como Él quiere. De ser así, si superamos las pruebas a las que nos somete el duro viaje de la vida, se iluminan sus ojos y destila gotas de alegría, llegando si se halla satisfecho de su obra, a considerarnos como hijos adoptivos suyos. "Este es mi hijo querido, en quien tengo mis complacencias", repite el Señor cada vez que se bautiza a un niño, abriendo para él su esperanza amorosa.
Ésta es la clave de nuestra existencia : agradar al Señor funcionándole en el amor, no decepcionándole con egoísmos, con soberbias ni con perezas. Cada uno de nosotros analícese a sí mismo y vea que es lo que más pudiera agradar con su valiosa libertad a nuestro Padre, quien nos ama de tal manera que nos ha regalado su vida entera en el sacrificio de su amado Hijo, a cambio de una correcta respuesta de amor en el servicio a los demás.
¡Somos ilusiones de Dios¡........! Pues satisfagámosle !
Jonás - Septiembre 2024 .-
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