EL PADRE BUENO.-
Dios no tiene partes, sino Personas. Si intentamos conocerlo, naturalmente con su consentimiento, necesitaremos comenzar por alguna de ellas y lo haremos por la primera : EL Padre.
Las tres personas existen simultáneamente antes de todos los tiempos, pero la primera de ellas, colocada en orden y en respeto: lo es el Padre. Así lo consideran tanto el Hijo como el Espíritu Santo y el primero además lo adora (reconocimiento de su deidad) desde su dimensión humana y el segundo consagra todo su amor contemplando a ambos y siendo eterno receptáculo familiar para los tres.
Valoramos que la función fundamental del Padre es la Bondad, la del Hijo la Redención y la del Espíritu Santo la Santificación. Y en ellos todos nos equivocamos parcialmente pues son ellos un Todo Único con esas tres funciones..
Había predicado Jesucristo a muchas personas y su testimonio de amor al Padre fue acicate poderoso para volver a ser todos su Iglesia, su Familia celestial. Acordémonos de cómo Jesús al ser llamado "maestro bueno por aquel joven rico, le corrigió y le dijo: "¿Porqué me llamas bueno, solamente es Bueno el Padre ". Ahora el Padre Bueno, gracias al sacrificio de Jesús, abraza contento y feliz a cuantos han vuelto a su Casa y sigue mirando y esperando a otros, con amorosos ojos desde lo alto del Cielo. Anhela de todos nosotros, sus demás hijos queridos, que imitemos a nuestro Hermano Mayor, nuestro Dios y Señor Jesucristo en el apostolado y así le imitemos: acercando al Padre Bueno, que nos ama y espera, a cualquier hijo alejado.
Nos afecta el sufrimiento de Jesucristo en su Vida cargada de pobreza, en su Pasión sin reposo ante el dolor y su ignominiosa Muerte en el madero de la Cruz. Pero ignoramos que todos sus sufrimientos se rebelan con idéntica intensidad en las otras dos personas unidas al Verbo en amor infinito. ¿Cómo y de qué manera sufre un Padre que ve tal desenlace en la vida de un hijo y cómo y de que manera no ha de sufrir toda su Familia Celestial presidida por el divino Espíritu Santo e incluida la dulce María que fue su esposa y fue la Madre de Cristo.?
Cuando nosotros no existíamos como personas, nuestra imagen, inventada por el Padre, recorría su imaginación en forma de agradable proyecto. No éramos nada y de esa nada nos sacó el Creador insertándonos en un feto biológico fruto del amor de otros dos seres, papá y mamá, también antes realizados por sus fehacientes y perfectas manos.
!Que clase de proyectos y que grado de ilusión llenaba la mente de este Padre Creador¡ ! Nos hizo a la perfección dotándonos de hasta el último detalle, incluido el factor que, aparte de la inteligencia nos igualaba a Sí mismo: La propia voluntad o Libre Albedrío.
Y se quedó esperando como un inventor hace con su máquina bien montada sin saber si al final funcionará o no va a funcionar de la manera que él desea.
Así que ésta es nuestra misión : satisfacer a quien nos ha creado cumpliendo libre y fielmente sus ilusiones que son sus mandamientos.
¿Qué relación guardamos con el Padre ? ¿Hablamos normalmente con Él o lo reservamos tan sólo para cuando sufrimos grandes peligros ? ¿Sabemos que también Él ha dado todo por nosotros : al sacrificar a su Hijo por nuestra causa, ese Hijo al que amaba más que a sí mismo ?
Hablar frecuentemente con el Padre Bueno nos puede dar mucha felicidad y mucha paz en la fe, mucha seguridad en la esperanza y un gran impulso en la caridad que es amar, sabiendo que Él nos trata como a sus hijos.
No le defraudemos, pues espera de nosotros unos frutos llenos de piedad y de bien.
Jonás Septiembre 2024- Juni 2025
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