Cada día : CONVERSIÓN.-
Nos creemos los buenos, dentro del gigantesco grupo de los malos, y no es así. Tan sólo seríamos los menos malos, o acaso los peores, pues, siendo mediocres, creemos ser lo mejor que hay, agregando soberbia a nuestra escasa bondad.
Empezar cada día desde cero sin andar juzgando a otros, sino a uno mismo, ..y mejorando en lo posible...!Esa debiera de ser nuestra conducta¡.
Conversión es agregar un poco más de bondad al trabajo de cada día. Un sólo día sin un esfuerzo de superación es realmente un día perdido. Deberíamos darnos cuenta de que la mayor de las virtudes es amar un poco más a quien es distinto a uno, es perdonar los defectos de los demás y es el orar continuamente por ellos y por nosotros mismos.
Jesucristo tiene mucha sed de conversión: así se lo dijo a la mujer samaritana : "Dame de beber" y así nos lo declaró a toda la humanidad desde la Cruz : "Tengo sed". Si le saciamos con "toda el alma" Él nos dará "Agua Viva" y nosotros nunca más padeceremos necesidad alguna.
Nunca nos daremos cuenta de la maldad que nosotros mismos podríamos llegar a albergar, y por esa razón hemos de dar Gracias a Dios que nos da la gracia de librarnos del pecado y del tentador, alentando sobre nuestra alma su amor y su paz.
Cada día deberíamos descubrir que el Señor es aun más grande de lo que ayer calculábamos. Así debería de ir también creciendo nuestro amor hacia Él. Al igual que el corazón late continuamente y los pulmones respiran sin descansar de hacerlo, debiera de ser nuestra alma latiendo y respirando el amor en la superación, en la paciencia y en la humildad. Pidámosle a Cristo que nos abra los ojos para vernos a nosotros mismos en nuestra pequeñez e insignificancia y después contemplarle en todo su valor y belleza infinita.
Jonás --Junio/2025--Octubre 2025- Noviembre 2025
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