miércoles, 29 de noviembre de 2023

¿Dónde encontraré hoy a Jesús...?

 ¿Dónde encontraré hoy a Cristo...?


Todos los día Cristo pasa cerca de mi y yo lo ignoro. Si lo viese en figura real, tal cual es, lo reconocería y actuaría en consecuencia. Pero viene disfrazado y generalmente me pasa inadvertido. Hoy lo voy a buscar, porque se que cada día de una forma u otra pasa cerca de mí. 

 Él dijo : "Venid vosotros, benditos de mi Padre y heredad el Reino preparado para vosotros antes de la creación del mundo,  porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme".  Y yo pensaba que para todo eso están las organizaciones sociales, la justicia y el orden instituidos. Yo me lavaba las manos  y pensaba que aquel mendigo que me pedía por la calle  era, de seguro, un farsante que iba de taberna en taberna, que aquel ignorante que continuamente me preguntaba  era un simple retrasado mental, que aquel enfermo era una víctima del destino divino o de los abusos que hubiera antes cometido, que aquel preso, lo era por haber robado o matado a alguien  y debía de ser castigado rigurosamente. Y así yo nunca tenía nada que hacer. Tan sólo las obligaciones conmigo mismo, con mi familia, con mi trabajo y con mis amigos allegados.  

 Hay quien necesita hablar y contar su vida a quien le escuche y yo siempre tengo prisa para pararme ante él. Hay quien conocía pero ya ni me saluda al pasar cerca, quizás porque yo alguna vez tampoco lo hice con él. Hay quien es más torpe que yo y cuando  se equivoca  yo me alegro y me callo sin enseñarle con sencillez su fallo para que aprenda a hacerlo todo bien. Hay quien piensa de forma diferente a mí en costumbres o en ideas políticas  y yo o bien me enredo  a discutir  sin parar con él, o bien  me siento superior y me alejo de su compañía. Hay gente con errores, con  complejos, con miedos,  con situaciones preocupantes y yo paso de todos ellos.

Hoy buscaré al Señor y lo encontraré si lo llamo de corazón en la oración. Hoy me fijaré en toda la gente que se cruza en mi camino, por si necesitan alguna cosa. Hoy trabajaré no solamente para cumplir, sino para mejorar lo que hay, para buscar esa perfección humilde que Dios desea en la labor. Hoy besaré a mi esposa y a mis hijos que me necesitan tanto como yo a ellos, porque se que que son apéndices divinos y Jesús me los dio para quererlos y porque se alegra con toda clase de amor cuando es puro.

Hoy besaré los pies de ese crucifijo que cuelga en la pared de mi cuarto, porque se que Cristo lo siente.

Desde ahora voy a encontrar a Jesús ayudando a  todos aquellos que se encuentren en situaciones difíciles sin valorar ni las causas ni las consecuencias, sin esperar nada a cambio, salvo su sonrisa, porque  todos los días pasa en silencio, cerca  de mi, cruzándose conmigo. 


Jonás - Noviembre 2023

No hay comentarios:

Publicar un comentario