LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS.-
Es el diamante entre los Sacramentos representados por joyas. De seguro que es el que consigue más efectos seguros de salvación , ya que, abriendo el corazón a Cristo, suele preceder a nuestros últimos pasos en la vida." La muerte es el momento más importante de nuestra existencia" ( A.Romero) y este Sacramento nos dispone con amor y santa alegría para ese paso.
Siempre que exista la posibilidad de óbito, sea en enfermedades agudas o crónicas serias, o sea en edades avanzadas, es conveniente llamar al sacerdote para que administre los santos óleos al enfermo o anciano.
Sin liberarnos de la obligación de la Confesión si fuera posible, la Unción de los enfermos nos limpia de toda culpa y nos da una santa energía que cambia un estado de ánimo de temor en otro equilibrado y positivo con la confianza y seguridad de todo un Dios que entra en el alma para acompañarla y para curarla, como un padre o una madre siempre hacen ante un hijo enfermo. El resultado muchas veces es que esa curación del alma numerosas veces provoca una profunda mejoría de la salud, o de no ser así un seguro acceso a la Salvación eterna de la mano del verdadero Padre que tenemos.
Tras la recepción de este Sacramento se experimenta un bienestar y una paz incomparable
No retrasemos hasta el último momento de inconsciencia a este Sacramento bendito y no privemos al anciano de sentir el gozo y la tranquilidad de saberse seguro, como nunca lo fue, en las poderosas manos de su Creador y Redentor.
Jonás, Octubre de 2024 - Noviembre 2025
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