miércoles, 22 de enero de 2025

LA UNIÓN HIPOSTÁTICA

 LA UNIÓN HIPOSTÁTICA


Nuestro Credo afirma que Jesucristo es Hombre y es Dios a la vez. Esto se denomina por los teólogos Unión Hipostática. Es un profundo misterio que se resiste a la razón, ya que son bien conocidas las numerosas limitaciones propias de la mente humana y el poder ilimitado del Ser Divino. Es que el cerebro nuestro es inservible cuando maneja términos que no conoce, como lo es la infinitud, terreno en el que carece absolutamente de toda experiencia. Como la misma Vida, los misterios de Dios son inexpugnables, pero no por ello dejan de ser una palpable realidad. 

Dios, inventor eterno ideó seres parecidos a Él, ya que los que dotó de inteligencia, de voluntad con sentimientos y total libertad, a semejanza suya,  y los llamó "Ángeles". Desapareció de sus vistas y así pudo comprobar la bondad de unos o la maldad de otros. Puestos todos en sus merecidos lugares: Cielo o Infierno, repitió la experiencia con otros seres, a los que llamó "hombres",  menos dotados de inteligencia, pero con voluntad, sentimientos  y libertad suficientes para poder ser considerados responsables de sus actos. El resultado también fue diverso: hombres buenos y malos, de manera que el mismo Dios se ofreció a tomar el papel humano para probar bien a fondo todas nuestras responsabilidades como también  para marcarnos un modelo a seguir guiados por su Amor.

Dios creó para sí un cuerpo y un alma humanos dentro  el cuerpo de una mujer virtuosa llamada María, naturalmente con su permiso : "Hágase en mi según tu Palabra". A ese cuerpo y alma unió de manera intensa e infinita, mediante lo que nosotros llamamos "unión hipostática", a su propio HIJO DIVINO , al que desde ahora le llamaría: " el Hijo del hombre". 

Podemos imaginarnos a un niño que va creciendo y va aprendiendo de su Madre y de su padre adoptivo, pero que además se halla unido íntima y esencialmente con el  Hijo de Dios, quien todo lo puede y todo lo sabe . 

Personalmente la Unión Hipostática es la causa de mi fe. Es poder admirar y seguir  al Dios-Hombre que es Jesucristo. Si fuese solamente por lo primero, dado su Poder, no tendría para mí mérito ni ejemplaridad alguna su  paso por la Tierra, y si fuera solamente por  lo segundo, sería tan sólo un líder que se sintió forzado a un irremediable destino heroico. Siendo ambas cosas a la vez es cuando su valor se acrecienta hasta el infinito, dado que Jesucristo siempre pudo evitar, minuto a minuto,  la pobreza, el esfuerzo, la incomprensión y el brutal sufrimiento de su Pasión y Agonía, pero, pudiendo impedirlo con su infinita potencia, no lo hizo, y solamente por  nosotros, criaturas indignas,  soportó el Dolor y la Muerte para demostrarnos que el camino al Padre  no necesita el poder ni la fuerza, sino que  tan sólo requiere  el Amor.. Por esa razón, la Vida entera de Jesucristo es humana por el máximo valor de su sufrimiento y es divina por su ilimitado poder retenido. 

¿Qué otro Dios adorado por hombres ha podido hacer una cosa igual?...

 Por eso, repito, nuestro Dios debilitado hasta hacerse Hombre, idéntico a todos nosotros en todo menos en el pecar, con su ejemplo y con su generosidad es el sostén de mi fe.



Jonás - Enero 2025- Agosto 2025- Octubre 2025- Diciembre 2025

lunes, 20 de enero de 2025

LOS OJOS DE CRISTO

 LOS OJOS DE CRISTO.-


Nos narra el Santo Evangelio el primer acto milagroso de Jesús en las bodas de Canaán. Ocurrió tras el ruego de una madre a su hijo para que hiciese algo ante una adversidad mediana, Jesús aclaró con palabras que aún no le  había llegado la hora de mostrar su divino poder, pero sus ojos miraron a su madre y la dijeron : "lo haré".  Una madre es quien mejor conoce a su hijo y siempre sabe lo que revelan sus ojos. En este caso María les dice a los sirvientes  "Haced lo que Él os diga".

Los ojos de Cristo descubrieron durante toda su vida a todos los que sufren de todas las formas posibles en su cuerpo o en su alma. Así curó paralíticos, ciegos, enfermos y convirtió las almas de muchos que le escuchaba en el Templo, o en la Montaña o simplemente hablándoles desde una barca del lago de Genesaret. En Canaán no se trataba de un problema de salud, sino del prestigio de una pareja  ante unos invitados a su boda en la que había fallado la previsión del vino necesario, dada una excesiva afluencia de invitados. María descubre el problema de aquellos novios que les habían invitado a celebrar su boda y Cristo mediante su mirada acaba aceptando la petición de una Madre siempre interesada por el bien de todos sus conocidos y con su poder soluciona el problema existente convirtiendo 6 tinajas de 100 litros de agua en el mismo volumen de un costoso vino de calidad. 

Hay otro momento en que los ojos de Cristo miran con agrado a un joven que le pregunta qué debe de hacer para santificarse, llamándole previamente "maestro bueno". Jesús le contesta : "¿Porqué me llamas bueno si solamente es bueno el Padre." y a continuación le explica todas las virtudes necesarias para la perfección acabando en la virtud de la pobreza: "vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres y luego ven y sígueme", por  lo que aquel joven comenzó a separarse y marcharse de allí triste, pues era muy rico. Jesús le siguió con la mirada mientras lo hacía, pero sus ojos destilaban el amor del Espíritu Santo, el que siempre sigue a cada alma en peligro. Aquel muchacho, probablemente,  no tardaría en cumplir, como aquellos sirvientes de Canaán, lo que Jesús le había indicado.

Jesús también nos sigue con su mirada a cada uno de nosotros cuando nos alejamos de Él y nos dicta nuevamente qué hemos de hacer si le queremos seguir para así llegar a gozar de su eterna compañía.

 !Que el Espíritu de Santidad, también a todos nosotros, nos de ojos para reconocer y seguir a Cristo que también nos mira con agrado¡.


Jonás - Enero 2025 - Octubre 2025- Diciembre 2025

viernes, 17 de enero de 2025

LA GRACIA DE DIOS.

 LA GRACIA DE DIOS.


Es el único requisito para la Salvación Eterna. Es la verdadera filiación divina que podemos poseer. Es nuestro mayor tesoro, sin duda alguna, porque es el mismo Dios habitando en nuestro corazón. Más que la salud, más que el dinero, más que la familia, más que cualquier apetencia de la vida es el único traje necesario para la salvación eterna, la única resistencia  frente al mal que nos acosa y nos quiere derribar para siempre.

Muchos santos han preferido la muerte a la pérdida de este fundamental tesoro con la idea de: "antes morir que pecar", pero nosotros, lamentablemente, no solemos ser tan valientes y..., por si acaso,  tratamos de evitar ambas cosas a la par.

 Precursor de todo mal, nuestro Señor dispuso el Sacramento del Perdón para volver a recobrar el estado de Gracia, si fuese perdido. Y Dios tiene santa paciencia con cada uno de nosotros y sabe esperar y nos da nuevas oportunidades para recobrar este salvoconducto eterno. Pero nos advierte que esperará tan sólo lo que dure nuestra vida y que ésta, sin previo aviso, podrá desaparecer dejándonos en el mejor de los casos protegidos por esta Gracia, o en el peor totalmente desarmados y perdidos para siempre, sin fe ni amor,  desnudos de esperanza.

El estado de Gracia de Dios debe de ser cuidado y nutrido de una constante oración y de abundantes  buenas obras. Debe de de ser corregido frecuentemente  por el Sacramento de la Confesión  y potenciado por el de la Eucaristía, ya que se necesita la presencia real y contínua de Jesucristo, indispensable para la supervivencia de la Gracia.

La presencia de Dios, que todo lo ve, que todo lo sabe y que todo lo puede, es la mejor compañía para el alma que experimenta cualquier adversidad. Pero hay que saber que Dios es indivisible y estando constituido por tres personas distintas, a causa de su Unión Perfecta, allí donde está una de ellas lo están las otras dos. Por esa razón el Padre nos anuncia que por medio de la Gracia "le haremos vivienda en el alma" y a través de Cristo recibido en la Eucaristía se dejará ver como la Santísima Trinidad. Y también por esta razón cualquier clase de oración de  honra o de súplica hacia el Señor debe de finalizar con una alabanza a Ella misma: "Gloria al padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos" 

Pidamos a Dios, en su Espíritu Santo, el don de llegar a ser un altar suyo donde poder dar testimonio de la  infinita gloria de la Santísima Trinidad. Seamos valientes y pidamosles que paralicen definitivamente la vida de nuestro corazón o de nuestro cerebro antes que perder la Gracia de llevarlos bien prendidos,  con sus  Tres Personas, en el alma. 

Pidamos la intercesión de María, la "llena de Gracia de Dios", para que nos la cuide y así ésta crezca en nuestro ser lo suficiente para agradar a Dios, Santísima Trinidad,  que tanto ha hecho y hace en favor nuestro.

Jonás, - Febrero 2024- Enero 2025- Octubre 2025- Diciembre 2025

lunes, 13 de enero de 2025

EL BAUTISMO

 EL BAUTISMO, HERENCIA DIVINA




Ésta es nuestra herencia, nuestra dote, pero si la perdemos será la causa del mayor dolor que podremos sufrir.
El que es padre llega a comprender un poco más a Dios, que también lo es. Y lo es de un Hijo único con su propia naturaleza divina. Amándose ambos sin límites engendran, en su mutuo sentimiento,  un Eterno  Ser: la Imagen Viva de Ellos : la mismísima Esencia del Amor que comparten : el SANTO ESPÍRITU. Esa es la familia divina en origen antes de todos los siglos. Pero después a Dios se le ocurrió la idea de inventar y crear otros seres a su imagen y semejanza, mas no igualdad, a los que consideró "hijos adoptivos".. Y con esa sorprendente intención  hace primero a los  Ángeles y después a los Hombres. Parte de unos  como de otros, como nos cuenta la Santa Tradición y la  Santa Biblia, se  hacen rebeldes e ingratos, pero otros aceptan, agradecen  y bendicen la filiación y luz recibida de su Creador. Resulta que  los que  así lo hacen se consagran así mismos como  verdaderos Hijos de Dios. (así lo dice el antiguo último evangelio según San Juan).
De esta manera Dios tiene un Hijo único de su propia naturaleza y una verdadera pléyade de hijos adoptivos: como ángeles y santos. Y para todos ellos el  Amor de Dios continua planeando sobre la aguas de sus Creaciones  y les hace una futura dote: un universo sin límites aparentes y con múltiples mecanismos de vida, sea: espiritual, astronómica, animal, vegetal o mineral.
Todo ello lleva la orden de existencia dada por el Creador y así los que son sus verdaderos  hijos, que  tienen  el don de albergar potencias similares a las suyas, crecen  y crecen, aumentando continuamente en conocimiento, en la libertad, y en la capacidad insaciable de amar, eso sí: sin llegar nunca a alcanzar el nivel de infinitud divino, pues son semejantes  al Creador, pero nunca iguales.  La grandeza de Dios es infinita y, naturalmente inalcanzable por grande que sea el desarrollo de cualquier criatura, sea de la tierra o sea del Cielo.
Ahora consideremos la generosidad de Jesucristo quien, sin reparo alguno, quiso compartir con nosotros a su Padre Divino, enseñándonos a rezarle el " Padrenuestro".
Mas para ser Hijo de Dios hay que nacer continuamente del Bautismo, porque Jesús, siendo ya  Hijo del Padre desde antes de todos los siglos, quiso renovar su condición filial sumándose al bautizo de Juan en las aguas del río Jordán. Allí apareció el Espíritu Santo en forma de paloma que se posó sobre Jesús y se oyó la potente voz del Padre  que clamaba : "Este es mi Hijo, el Amado, en quien tengo todas mis complacencias." Por esta razón no ninguneemos el valor del ser Hijos adoptivos de Dios por el Bautismo e igual que nuestros padres se preocuparon en que recibiésemos ese Sacramento siendo bien pequeños, no privemos a nuestros hijos de ese enorme privilegio. Todo ser humano que practique la justicia y el respeto a sus hermanos podrá entrar en la Casa del Señor tras morir y en el Cielo será bautizado  por Dios como "Hijo muy querido".  Pero aquellos que ya hayan recibido en vida la filiación divina por el sacramento del Bautismo, recibirán el poder de ser "hijos de Dios" desde bien chicos y reconocerán  más fácilmente  la bondad del Padre durante toda su vida,  teniendo aún más oportunidades de perdón y de crecimiento en el bien y en el amor a través de los demás sacramentos.
  Al igual que para ser un buen atleta es muy conveniente una buena nutrición, ejercicio adecuado, limpieza y practicar todos los consejos médicos, para que Dios nos llame " hijos amados, en quienes me complazco" es necesaria la higiene de la confesión, la nutrición de la Eucaristía y  todos los demás  Sacramentos, que comienzan en el Bautismo. 


Jonás   - /2020/ 2023 Diciembre 2024-Enero 2025, Fiesta del bautismo de Jesús.- Octubre 2025

domingo, 12 de enero de 2025

EL SECRETO DE LA FÉ

 EL SECRETO DE LA FE


Muchas personas declaran no practicar la fe porque "lamentablemente" no la sienten. Y,.... Si algún remilgo de conciencia  les surge de vez en cuando, fácil les es acallarlo pensando en los deberes que la fe impone de tener que cargar con la propia Cruz y de seguir al Gran Maestro por la senda del sacrificio.

Pensar que, si no acude el fervor religioso, nada puedes hacer es un error, porque la Fe no es un simple  modo de sentir, sino el único afecto Hijo y Padre de la Voluntad que es realmente eterno :  el AMOR.

En verdad  es el amor  la base de la fe. Si amas a Dios creerás todo lo que el amor te dictará en Él y cuando  le descubras, le amará aún más. En esa multiplicación está la verdadera y única fuente de la vida eterna.

Pero el Amor no nos viene gratis, en un principio es necesaria la voluntad,  hay que querer hacerlo  con todas tus fuerzas. Me viene a la memoria aquel bello verso:

Amar no es sólo sentir

sino querer y luchar, 

saber vencer para amar....

y si es preciso.... morir.


Decía San Agustín otra frase que condensa la esencia de todo lo cristiano: "Ama y haz lo que quieras ", porque siempre será bueno todo lo que lleves a cabo con Amor al prójimo de un modo desinteresado.

Y si quieres amar y aún no lo consigues, pídeselo al Señor, que es Amor y no puede jamás negarse a sí mismo. Comenzarás a amar a tu Creador y Redentor y después a tus hermanos y luego a estimarte ti mismo, como nunca lo has hecho. 

Créeme que saldrás ganando de Vida para siempre.


Jonás. -   Enero 2025- Octubre 2025

viernes, 10 de enero de 2025

LAS TENTACIONES DE CRISTO

 LAS TENTACIONES DE CRISTO.


San Pablo en la carta a los Hebreos (13) nos menciona que Cristo es verdadero hombre similar a nosotros en todo, menos en el pecado. El Santo Evangelio también nos dice que Jesús marchó al desierto donde fue tentado por el diablo utilizando el hambre, en contra de su ayuno voluntario -" si eres Dios di que estas piedras se conviertan en panes"-, mediante la riqueza- "todo esto te daré si me adoras"- o con la vanidad - "tírate de esta torre y todos contemplarán tu poder.."- . Vencida la tentación el demonio se retiró para planear otras muchas para seguir probando a Cristo a lo largo de toda su vida, y de su dolorosa pasión y muerte.

Dios quiso probar a fondo la condición humana en el Verbo encarnado en Jesucristo y así sufrió todas las tentaciones y dolores que pudiera llegar a sentir el ser humano sin llegar a claudicar ante ninguna de ellas. Como una madre lleva a sus labios el biberón calentado de su bebé para cerciorarse de que éste no se va a quemar al beberlo, así Dios manda a su querido Hijo, encarnado en Jesús, para saber si el hombre puede o no puede soportar las pruebas que la vida pueda llegar a tener. 

Jesucristo, Dios y Hombre , fue tentado continuamente soportando las mayores  incomodidades, la pobreza, la incomprensión,  los peores dolores de flagelación y una muerte por Crucifixión ignominiosa. Incluso desde su dimensión humana sintió en la noche del Monte de los Olivos, el aparente abandono de su Padre. Sufrió más tarde la ausencia de fuerzas en sus caídas materiales en su camino hacia el Monte Calvario y el desafío desalmado de aquel falso reto: -"si eres el Hijo de Dios, bájate de esa Cruz y demuéstralo"-. Todas estas pruebas las sufrió superándolas con Amor y con total fidelidad a su querido Padre al que dijo: -"no se haga mi voluntad, sino la tuya"-

Uno piensa: ¿Cómo el tan inteligente demonio no reparó en que Dios es infinitamente Bueno...?

Simplemente por que sabía que también Dios es infinitamente libre para obrar. De Él heredamos todos los seres humanos el Libre albedrío por el que seremos juzgados para siempre. Simplemente porque el demonio sabía que Dios no engaña a nadie y si dice que se hace verdadero hombre es la pura verdad, ya que Dios no miente como lo hace  él,  y además... al ser humano es bien fácil  engañarle o conducirle hacia el mal. Por eso se atrevió a tentar repetidas veces a Dios en su verdadera encarnación humana. Quiso humillarle en Jesucristo, dado lo fácil que resultaba hacer caer a un hombre .... Jugó a engañar al Buen Jesús para hacerle caer por evitar el sacrificio, por vanidad, por ambición y por infidelidad, fracasando en todo ello  rotundamente. En la Pureza, muy probablemente, aunque el Evangelio no lo mencione, ya le habría probado insistentemente tentándolo como a cualquier hombre a lo largo de su juventud y madurez, pero con un fracaso total y absoluto.. Así pues Jesús fue totalmente similar a nosotros en todo, menos en pecar de forma alguna.

El amor de Dios es el arma para vencer toda clase de tentaciones y tan sólo se forma y acrecienta mediante la oración. Ese fue el poderoso vigor de Jesucristo, Dios perfecto y Hombre perfecto.

Imitémosle.


Jonás ---Enero 2025

jueves, 9 de enero de 2025

EL VALOR DE DIOS EN PERDONARNOS (1)

 EL PERDÓN DE DIOS(1)


Acostumbrados a vivir en un mundo de ofensas y venganzas, lo normal es dejar la palabra Perdón tan sólo para ser pronunciada por órganos legislativos en casos de cumplimiento de penas o sanciones. 

Los hombres sólo soportamos ofensas si albergamos venganzas. Pasamos directamente del amor al odio. Dios no lo hace así, porque no conoce el odio. Si en la vida somos pecadores, el Señor nos aplicará su Justicia, sí,..... pero, como Juez perfecto, nunca  nos va a llegar guardar rencor alguno.

!Qué diferente de nosotros es el perdón que utiliza nuestro Señor ¡ . Dios , el Señor de la Justicia, la deja de aplicar cuando perdona, hasta el punto de que olvida completamente la falta de cualquier hijo pródigo y le vuelve a abrir las puertas de su Casa: tal como si nada. Es como si nunca aquel hijo hubiera hecho falta alguna. Su expediente ha quedado tan limpio como el de un recién nacido.

 !Necesario fue tan sólo el sincero arrepentimiento del infractor para que el veredicto del Juez, que además era el propio ofendido, fuese tan generoso¡..

Si, lejos de Iglesia alguna, nos hallamos en peligro de muerte y albergamos dolor de corazón y ánimo de enmienda por todas nuestras faltas Dios nos las perdonará. En cualquier otra circunstancia deberemos pasar por el Sacramento de la Penitencia para, ante el Confesor, declarar nuestras debilidades y así poder recibir la Total  Absolución de nuestros pecados por Jesucristo, Señor y Dios nuestro,  presente en las palabras de su humano ministro. Restaría el cumplimiento de la Penitencia impuesta por el éste para reanudar al completo nuestra amistad con nuestro Creador.

Mas igual que es infinita su Misericordia al perdonar y lavar las culpas, también es infinita su Justicia que exige aplicar una cierta sanción. Aquí nos aparece la figura necesaria del Purgatorio. Hemos de lavarnos  cuerpo y alma antes de entrar en la Casa del Padre. Allí no son admitidas suciedades ni mediocridades. No se trata de un castigo físico como tal, sino de una larga y tensa espera, tras haber contemplado por un momento la Grandeza y la Bondad de Dios, durante nuestro Juicio particular, sabiendo que nos volverá  a aceptar como hijos,.... sí,.....pero después de un tiempo, deseando con toda el alma volver a contemplarle, soportando un lapso de espera  que se nos hará muy penosa.

El mejor negocio que podemos realizar mientras nos late el corazón es vivir en Gracia de Dios y pedir por todos aquellos que esperan entrar en su compañía, para que con la intercesión de Santa María lo consigan y lleguen a ser, por fin, eternamente felices. 

Y digo el "mejor negocio" porque esas almas van a conseguirte después a ti mismo el favor que ellas recibieron de ti y, probablemente, también puedan sacarte de esa " larga espera" para llegar a obtener la Felicidad  en la  Contemplación de Dios en su Cielo.

En resumen : aprendamos a ser generosos y a perdonar de corazón, como Dios nos lo hace, cuando le invocamos después de habernos "olvidado" de Él.


Jonás 31-12-2024 _ Octubre 2025


lunes, 6 de enero de 2025

EL VALOR DE PERDONAR AL PRÓJIMO(2)

El Valor del Perdón al Prójimo(2) 


Vistas ya las bases del Perdón que Dios aplica, veamos las incidencias de ese perdón  :


Perdón en la pareja :

Aquí hay un comportamiento, por lo general,  éticamente superior en la mujer que en el hombre:

 Ella de entrada , durante el noviazgo suele perdonar las anteriores aventuras sexuales del compañero.  Ya casados, lo vigila y espera, pero si hallase engaño, sabe dar nuevas oportunidades al compañero con la esperanza generosa de que pronto rectifique y perdure en la fidelidad. De no ser así acabará disolviéndose el amor y el vínculo de la pareja. 

Él, de entrada, generalmente repugna cualquier experiencia sexual femenina anterior a su advenimiento y, salvo excepciones, tras la boda, ya no va a perdonar ni la más mínima, recurriendo a veces a una vergonzosa venganza de engaño con otra mujer. o a la definitiva rotura de su unión matrimonial. 

Perdón en la familia :

La vida familiar es el núcleo de la personalidad de todo ser humano. En ella se aprenden por imitación las virtudes o los vicios de los padres. Allí van naciendo la laboriosidad, la paciencia, la sinceridad, la entrega incondicional, la amistad, el respeto y el resto de virtudes. Pero también, desgraciadamente, todo el resto de antónimos posibles: la pereza, la impaciencia,  la ocultación, la violencia verbal, etc.      Los jóvenes suelen tener la virtud de ser generosos en perdonar, pero con el desarrollo corporal suele haber un decrecimiento  de esta bondad.

Perdón en la profesión :

Ahí, como hay que triunfar, todos tienden a ser lobos contra lobos. Subir aplastando a otros es lo más frecuente, brillando muchas veces por su ausencia  la cooperación y el compañerismo. Por esta razón es raro hallar en los ambientes profesionales del trabajo un íntimo amigo.

Perdón en la sociedad :

Aceptar la simpatía cercana de otros similares a uno, sea  en el juego, en las artes, en los deportes o en la ciencia, es posible. Pero mucho más sencillo es encontrar defectos en cada uno de los demás, o alejarse de otros  por causa de su raza, de su religión, de su ideología política, o de su capacidad monetaria: la mal llamada clase social.


Hemos, pues, de imitar al Dios que nos da de todo, sea material o espiritual, sin esperar nada a cambio, quien, si le correspondemos con algo, por insignificante que lo sea, se siente contento, como a un Padre le ocurre con el más pequeño de sus hijos. Y así deberíamos de hacer nosotros tanto en la pareja, como en la familia, como en el trabajo y como  en la sociedad. Hemos de imitar al Dios que perdona en cuanto ve el más leve arrepentimiento en quien le ha ofendido o molestado y nunca le guarda rencor  deseándole castigo alguno. Hemos de enterrar el odio y fertilizar el amor, porque es el único origen de la vida feliz  que todos necesitamos.

Que así sea.


Jonás  Octubre 2025

miércoles, 1 de enero de 2025

EL VALOR DE PERDONARSE A SÍ MISMO - REINCIDENCIAS.- (3)

 EL VALOR DE PERDONARSE A SÍ MISMO.-   REINCIDENCIAS .-  (3)


Conseguido el Perdón por parte de Dios, también  hemos de perdonarnos a nosotros mismos para así sentir el más profundo agradecimiento a quien nos ha dejado tan limpios como cuando nacimos. No es "borrón y cuenta nueva",... !Ya nos existe borrón alguno ¡.

Todos somos conscientes de nuestra débil voluntad y de nuestro apego a todo la fácil y gustoso que nos aparta de la mistad de Dios e incluso del respeto a nosotros mismos. Nos ignoramos para no mirarnos por dentro, para no tenernos que limpiar o nos abandonamos en un "yo soy así" para quitarnos cualquier responsabilidad que nos pueda amargar la vida.

 Para perdonar a los demás hemos primero de perdonarnos a nosotros mismos,. Hemos de confiar en nosotros mismos antes de confiar en otros, hemos de amarnos a nosotros mismos antes de amar a los hermanos, y así poder  hacerlo tal como manda la segunda parte del Shemá : "amarás a tu prójimo como a tí mismo."  

Debiera ser de igual manera nuestro perdón cuando los demás lo necesitan de nosotros, un perdón total que les dejara tan limpios y queridos como cuando eran nuestros mejores compañeros y amigos. 

Mas en el campo de la ofensa existen muchas reincidencias y es  necesaria mucha paciencia para mantener el perdón repetidas veces. 

Parece que la virtud de perdonar las ofensas es inútil, porque continúan surgiendo de igual manera  por parte de la misma persona. A Jesús le pasaba con frecuencia lo mismo y para  nosotros, que, habiendo sido pecadores, querríamos poder seguir sus pasos, no va a ser menos. 

En estos casos, si una determinada persona persiste de forma obcecada en ofenderte, será necesaria la separación transitoria de la misma. No obstante, hay que hacerlo sin cerrar definitivamente las puertas de la amistad, por si pudiera existir  un nuevo  arrepentimiento y pudieses perdonar de nuevo.  Porque Jesucristo nos dijo que lo habíamos de hacer no 7 veces, sino 70 veces 7.

Pero ahí no acaba la cosa. Es imprescindible la oración. Es obligación moral nuestra rezar con mucha frecuencia por todos los que directa o indirectamente nos molestan y, con mayor razón, por todos los que  ofenden a Dios. Cuanto nosotros no podemos alcanzar, lo puede conseguir el Señor. Él conoce todos los pensamiento de cada ser humano y los puede mover a donde quiera. Nos dijo "pedid y se os dará" y nada le agradará más a Él que  intercedamos en favor de otras personas. Siempre hemos de hacer en favor del prójimo todo aquello que podamos, pero allí, donde no alcanzan nuestras fuerzas, está la Oración, que es disparar con certeza hacia aquel hermano en apuros el infinito poder de todo un Dios.

Y como hablamos de oración fijémonos en las palabras de la más importante de todas las súplicas al Padre:  El Padre nuestro.:

"Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden"

"Así´" significa "de la misma manera o forma" que nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Esto no es broma, pues significa que si nosotros no perdonamos y olvidamos la ofensa, tampoco vamos a ser perdonados ni nuestras faltas serán olvidadas en la mente del Señor.

 Insisto nuevamente: hemos de rezar mucho  para llegar a perdonar de verdad y hemos de rezar también mucho para que los que nos ofenden, arrepentidos, dejen de hacerlo.

Hagamos con frecuencia ambos rezos.



Jonás Junio 2025- Octubre 2025