LAS TENTACIONES DE CRISTO.
San Pablo en la carta a los Hebreos (13) nos menciona que Cristo es verdadero hombre similar a nosotros en todo, menos en el pecado. El Santo Evangelio también nos dice que Jesús marchó al desierto donde fue tentado por el diablo utilizando el hambre, en contra de su ayuno voluntario -" si eres Dios di que estas piedras se conviertan en panes"-, mediante la riqueza- "todo esto te daré si me adoras"- o con la vanidad - "tírate de esta torre y todos contemplarán tu poder.."- . Vencida la tentación el demonio se retiró para planear otras muchas para seguir probando a Cristo a lo largo de toda su vida, y de su dolorosa pasión y muerte.
Dios quiso probar a fondo la condición humana en el Verbo encarnado en Jesucristo y así sufrió todas las tentaciones y dolores que pudiera llegar a sentir el ser humano sin llegar a claudicar ante ninguna de ellas. Como una madre lleva a sus labios el biberón calentado de su bebé para cerciorarse de que éste no se va a quemar al beberlo, así Dios manda a su querido Hijo, encarnado en Jesús, para saber si el hombre puede o no puede soportar las pruebas que la vida pueda llegar a tener.
Jesucristo, Dios y Hombre , fue tentado continuamente soportando las mayores incomodidades, la pobreza, la incomprensión, los peores dolores de flagelación y una muerte por Crucifixión ignominiosa. Incluso desde su dimensión humana sintió en la noche del Monte de los Olivos, el aparente abandono de su Padre. Sufrió más tarde la ausencia de fuerzas en sus caídas materiales en su camino hacia el Monte Calvario y el desafío desalmado de aquel falso reto: -"si eres el Hijo de Dios, bájate de esa Cruz y demuéstralo"-. Todas estas pruebas las sufrió superándolas con Amor y con total fidelidad a su querido Padre al que dijo: -"no se haga mi voluntad, sino la tuya"-
Uno piensa: ¿Cómo el tan inteligente demonio no reparó en que Dios es infinitamente Bueno...?
Simplemente por que sabía que también Dios es infinitamente libre para obrar. De Él heredamos todos los seres humanos el Libre albedrío por el que seremos juzgados para siempre. Simplemente porque el demonio sabía que Dios no engaña a nadie y si dice que se hace verdadero hombre es la pura verdad, ya que Dios no miente como lo hace él, y además... al ser humano es bien fácil engañarle o conducirle hacia el mal. Por eso se atrevió a tentar repetidas veces a Dios en su verdadera encarnación humana. Quiso humillarle en Jesucristo, dado lo fácil que resultaba hacer caer a un hombre .... Jugó a engañar al Buen Jesús para hacerle caer por evitar el sacrificio, por vanidad, por ambición y por infidelidad, fracasando en todo ello rotundamente. En la Pureza, muy probablemente, aunque el Evangelio no lo mencione, ya le habría probado insistentemente tentándolo como a cualquier hombre a lo largo de su juventud y madurez, pero con un fracaso total y absoluto.. Así pues Jesús fue totalmente similar a nosotros en todo, menos en pecar de forma alguna.
El amor de Dios es el arma para vencer toda clase de tentaciones y tan sólo se forma y acrecienta mediante la oración. Ese fue el poderoso vigor de Jesucristo, Dios perfecto y Hombre perfecto.
Imitémosle.
Jonás ---Enero 2025
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