viernes, 16 de diciembre de 2022

 LLEGA LA NAVIDAD


"La Noche buena se viene, la Nochebuena se va....y nosotros nos iremos ...... y no volveremos más".

Así canta un villancico y así corre la verdad, y  nosotros nos iremos ................y no volveremos más.

Pero mientras estamos aquí descubrimos que lo más importante es el amor.  Antes de existir la materia , el espacio , el tiempo y la energía , existía el Amor que fue el que originó todo, incluidos a  nosotros mismos.

A ese Amor capaz de crear,  tan grande y profundo, le gusta el ser amado y por eso se le ocurrió hacerse hacerse aún más pequeño de lo que nosotros ahora somos, para ser querido. Se hace un niño débil y dependiente, para que nosotros le amemos con mucha ternura.  Así lo hicieron María y José.......

y nosotros....        ¿Cómo lo amaremos....?


¡Feliz Navidad !


Dicembre 2022 - Jonás.

lunes, 5 de diciembre de 2022

 La Doble Naturaleza de Cristo y el aparente "Abandono del Padre".

      “Aunque una madre pudiera olvidarse de su hijo, yo jamás te olvidaré”, Isaías 49-15


Creer en Jesucristo, Dios y Hombre verdadero no quiere decir creer que es mitad Dios y mitad hombre, sino que es enteramente lo primero y enteramente lo segundo. "Sin dejar de ser lo que era, comenzó a ser lo que no era" , es decir : cuando se encarnó en el Seno de María Santísima, siendo  Dios como Verbo divino, empezó a ser Hombre como Jesucristo. Ambas naturalezas  se hallan unidas en un sólo ser que es nuestro Redentor desde el momento de su inmaculada Encarnación en la Vírgen María. La unión Dios y Hombre en un sólo Ser se denomina unión Hipostática ,que  como muchas cosas de Dios,  su dinámica y sus dimensiones escapan al dominio de la inteligencia humana. Tan sólo resta saber que el mismo Jesucristo cuando hablaba de sí mismo se llamaba "el Hijo del Hombre"

La doble naturaleza de Nuestro Señor se aprecia en su oración al Padre en el huerto de Getsemaní antes de comenzar su Pasión : "Padre, si es posible, que pase de mí este cáliz"  y luego aclara "pero no se haga mi voluntad, sino la tuya" . La primera petición es fruto de su naturaleza humana, esa que nos hace mecernos ante del dolor y el sufrimiento, la segunda es fruto de su naturaleza divina : su voluntad final, la que se apoya por amor infinito en el Padre al que tanto ama.

Colgado en la Cruz Jesús reza el salmo 22, una de sus siete frases antes de morir, que dice : "Señor, Señor, porqué me has abandonado...." y prosigue más adelante : " "desde que estaba en el vientre de mi madre tu estás conmigo". Y así fue en su naturaleza humana desde su encarnación en el Seno de  María Santísima.

 También nosotros a veces pensamos muchas veces que estamos abandonados de Dios porque sufrimos más de lo que habíamos imaginado, pero eso es como creer que no existe el sol porque hay muchas nubes que lo ocultan . Solamente la fe puede conducirnos a la verdad de que Dios nos ama siempre y siempre nos acompaña. Él  nos  protegerá mientras confiemos en Él.

 Creemos que el Padre manda al Hijo a redimir al género humano y creemos que se desentiende de Él, pero no es así. El Padre sufre tanto o más que Jesús, al ver sufrir y morir a su Hijo amado y nosotros debemos agradecer a ambos y al Espíritu Santo tantísimo dolor sólo para conseguir nuestro bien particular y definitivo. Seamos justos y démosles las Gracias eternamente a las tres personas divinas que están  unidas en un solo Dios.

Jonás .- Diciembre 2022




sábado, 12 de noviembre de 2022

 EL  INFINITO  PODER  DE  LA  ORACIÓN


El poder que tiene la oración alcanza a la omnipotencia divina. Una piedra nos da muy poco, las plantas o  los  animales nos proporcionan cosas necesarias para nosotros, las personas nos regalan otras que nos ayudan y nos enseñan, los ángeles y los santos interceden por nosotros y, finalmente,  Dios nos puede dar absolutamente todo lo que le pidamos, siempre que sea bueno. 

Es importante  ser amigos de Dios, porque nos da una fracción de su omnipotencia. Nunca nos daremos cuenta de lo fácil que hubiera sido obtener algunas cosas que perdimos por no haber  sabido pedirlas a nuestro querido Padre, que se quedó esperando a que se lo solicitásemos con fe y humildad.

Dios no depende del tiempo. Para Él todo está presente, para Él no existe el pasado ni el futuro, porque Él no puede sufrir cambios, como sí que los padecemos nosotros, por lo mucho que nos afectan  el recuerdo del ayer y la incertidumbre del mañana. Si bien Dios no puede realizar cosas imposibles, ya que no puede ir en contra de sus propias leyes, nosotros sí que podemos implorarle cualquier cosa para  mejorar aquello que no se encuentran a nuestro alcance.

 Incluso podemos pedirle por personas que ya han muerto, que ya no están entre nosotros, para que se salven y lleguen pronto a estar en su presencia de vida y de bien. Eso, independientemente de que nosotros las creamos buenas o malas, muy gratas o muy detestables.

Fijémonos en el detalle de que ignoramos si se salvaron o no, cosas irrevocables. Esto siempre nos lo oculta nuestro Dios para que así, siempre,  podamos pedir por ellas. Si así lo hacemos esas personas habrían recibido en el apuro de la muerte, una segura energía espiritual de un Dios que lo creó todo. Es la necesaria ayuda para la salvación eterna. Si prescindimos de nuestra oración por ellas, carecerían de ese pequeño empujón para poder entrar en el Cielo. Sin duda podrían, si así ocurriese, esos mortales, por su propio albedrío, increpar esa ayuda o denegarla. Ello sería fruto de esa libertad regalada por Dios de la  que todos disponemos hasta el último instante de la vida terrena.

Estos razonamientos rompen nuestra razón que es limitada y dimensionada a nuestra experiencia vital, pero Dios , nuestro Creador, es muy superior a nosotros, incluso en el tiempo, y por eso  todo lo puede. Nos parece mentira que se pueda rezar por los aparentemente muy malos, pero la misericordia y poder de Dios  alcanzan las mayores prerrogativas, si es que somos humildes y le pedimos  por personas ajenas a nosotros sin egoísmo alguno.  

Pero no termina aquí la eficacia de la oración : 

La Comunión de los Santos nos descubre que éstos, desde el propio Cielo, al que han accedido, están intercediendo por ti y por mí ante Dios, quizás agradecidos por las oraciones de otros, las que devuelven multiplicadas en favor nuestro. 

Es la grandeza y eficacia de la oración por la caridad, la que es amor y, por tanto es una flecha que busca y encuentra el corazón de Dios, infinitamente misericordioso.

La verdadera medida de la Santidad para cualquier ser humano son las horas empleadas en su oración.

 Ésta es nuestra verdadera tabla de salvación. 

La oración promueve la fe, la fe mantiene la esperanza, la esperanza impulsa la caridad.


Jonás,  Noviembre- 2022- Octubre 2024- Diciembre 2024


martes, 1 de noviembre de 2022

LA GRACIA DE DIOS

 La Gracia de Dios.


Para nosotros, si somos religiosos el estado de  Gracia es un especial modo de ser y no de estar. Puedo estar contento por tener un objeto, por tener cercana a una persona, por tener un trabajo que me gusta, pero eso son simples modos acertados de estar bien. La Gracia de Dios no es solamente estar cerca de alguien que amas y te quiere, es tenerlo dentro y es estar dentro de Él. Su precio es sacrificarse algo, pero su carga es llevadera, merece el esfuerzo. 

Hemos de implorar cada día, cuando rezamos el Padre nuestro, en ese "Venga a nosotros tu reino" la presencia de Dios omnipotente en nuestra alma y la presencia de nuestro espíritu ante el Señor que nos hizo y nos ama. Si lo llegamos a vivir es un pequeño anticipo del Cielo que nos espera.

En la vida narrada de numerosos santos se les capta su frase favorita: "Antes morir que pecar".  Ellos valoraron la vida humana muy por debajo de la divina. Ellos temían perder la presencia de Dios por el pecado grave.  Mas nosotros  no hemos de censurar tan sólo la gravedad de los actos, sino además la levedad de malicia con la que otros muchos, de menor importancia, nos afectan. Hemos de evitar y combatir no sólo a la serpiente venenosa capaz de segarnos la vida con una mordedura, sino además la presencia cercana de cualquier insecto nocivo (cucarachitas del espíritu) que nos someta a la suciedad e indirectamente al peligro.

"No nos dejes caer en la tentación", sea grande o pequeña. Repitámoslo orando con Nuestro Señor Jesucristo y sea ese nuestro lema.


Jonás -1 de  Noviembre de 2022-

viernes, 21 de octubre de 2022

 EL AMOR DE DIOS

Salvo por las oraciones continuas de Nuestro Señor Jesucristo, apenas conocemos la persona divina del Padre. Es cierto que a lo largo de la Biblia  nos aparece Dios hablando con Abraham, con Moises y con todos los profetas, pero se trata del Dios total, es decir del Dios Trinitario.  Es Cristo quien va a poner claridad definitiva en la concepción humana de Dios como Trinidad.

Existe un pasaje del Santo Evangelio en el que a Jesús  se le acerca un joven y le pregunta "!Maestro bueno¡.. ¿Qué tengo que hacer yo para salvarme? - Jesús le contesta:  ¿Porqué me llamas bueno....? !Sólo es bueno Dios..¡ 

Desde su naturaleza humana Jesucristo adoraba al Padre como su Dios y nos lo presentó como el Ser Bueno por excelencia. Igual de Bueno que el Padre es el Hijo y el Espíritu Santo, porque el Hijo procede del Padre y el Espíritu procede de ambos. Aunque a una escala humana infinitamente inferior y sin ánimo peyorativo, se cumple ese refrán que dice "de tal Palo,...tal Astilla". 

Sí, podemos decir que el padre es el primero en todo, en bondad, amor, sabiduría y poder. Y, no obstante nos pasa muchas veces desapercibida la circunstancia del sufrimiento del Padre ante el sufrimiento de su Hijo en su Pasión y Muerte. Creemos que el Padre mandó a su Hijo a salvar el mundo como una orden a cumplir, sin sospechar lo que  debió costarle hacer tal cosa, sin sospechar lo más mínimo que el mayor sufrimiento que puede existir para un padre es que su hijo le sea devuelto muerto por una guerra.  En el caso de Cristo lo fue cargado de afrentas. El Padre y el Espíritu Santo lo pasarían muy duro, porque la muerte de Cristo era también muerte, que no eliminación,  de  Dios, dado que se trataba del Verbo divino hecho Hombre.  De ahí el poder de la Resurrección de Cristo poniendo de nuevo el orden inicial y recuperando la vida para su Cuerpo, separado de su Alma Divina por hombres infames.

"!Por el amor de Dios¡". Es la exclamación que hacemos para subrayar algún favor trascendental. Siendo Dios infinito, manifiesta que su amor es así de grande al dar la existencia a cualquier criatura, pues la creación desde la nada requiere una energía también infinita.. Al ser humano se lo da dos veces, pues la segunda fue dar su vida divina, encarnado en Jesucristo, por todos y cada uno de nosotros. También a ti y a cada uno de tus hermanos os ama infinitamente, así que ya sabes el valor sobrehumano que tu llevas encima y el que debes dar en correspondencia a todos ellos.

!Cuanto Dios amó al mundo para empeñar a su amado Hijo¡ No nos extrañe que tenga que haber un infierno para los que le insultan o le ignoran. Es demasiado grande el regalo del Padre en su misericordia con los hombres a los que, incluso llega  a perdonar siempre de corazón todas sus ofensas, si es que se arrepienten a tiempo.

Cristo superó la prueba de su Vida y de su Muerte con Amor. El ser humano también será medido de igual manera . "Al atardecer de la vida te examinarán en el amor. " (San Juan de la Cruz). Seremos todos analizados en cuánto hemos amado a nuestro prójimo y a Nuestro Dios. Si no hay amor existe indiferencia que siempre termina abocando en aversión. El corazón humano oscila entre dos fuertes sentimientos: el amor o e el odio,  y , privado de la vida, es medido en ambas cosas. Incluso los antiguos egipcios lo representaban en el "Libro de los muertos", con una balanza en la que se pesaban en cada individuo sus actos buenos y sus actos malos para saber si era digno de premio eterno o de similar  castigo

Por estas razones podemos suponer que el sentir en el Cielo es " amar a Dios con toda la fuerza y al prójimo como a uno mismo". Mientras que en el Infierno es continuar menospreciando a Dios, a los demás y hasta uno a sí  mismo. Así el condenado, en el fuego del rencor, permanece voluntariamente separado del amor celestial como en un eterno suicidio. La muerte es como un reloj después de un cataclismo, se para el tiempo, y seguirá marcando para siempre su última hora. Así el alma humana persistirá con su último sentimiento de amor, que es la verdadera vida,  o de odio, que es la verdadera muerte, para toda  la eternidad. Sus sentimientos serán  reflejados  en sus respectivos cuerpos tras la Resurrección de los mismos: los pecadores con cuerpos doloridos y enfermos para siempre y los bienaventurados con cuerpos sanos, fuertes y dichosos, también para toda la eternidad..

Recemos el "Padre nuestro" meditando cada una de sus palabras y veremos dibujada la sonrisa de ese Padre Bueno que tantísimo nos ha querido. Cristo compartió con nosotros su filiación divina cuando nos enseñó esta oración señalando al Padre como "nuestro" . Dios reparte con nosotros su paternidad, pues en el Bautismo de Jesús por Juan en el Jordán,  nos dijo a todos  : "Este es mi Hijo, el amado, en quien tengo toda  mi complacencia". Su amor infinito se propaga desde entonces a todos aquellos que reciben y agradecen el gran regalo de ser hijos adoptivos de Dios. Démosle esa Complacencia.


  Jonás , Diciembre 2024_ Marzo 2025


martes, 11 de octubre de 2022

 DAR GRACIAS A DIOS.


Cuenta el Evangelio que de  diez leprosos curados solamente uno volvió a Jesús para darle las gracias  .   Dios a mí me ha regalado la existencia, me ha hecho nacer en una familia buena, me ha dado salud, pan, estudios y trabajo.  Me ha a dado una gran mujer y seis buenos hijos,  me ha protegido en enfermedades e intervenciones quirúrgicas, me mantiene con ilusiones y me protege cada día y me abraza cada Domingo en la Eucaristía.  Me espera en su casa del Cielo para compartir conmigo la eternidad. Me ofrece a su Padre como Padre mío y me ofrece a su Madre, como Madre mía.  Ha derramado su vida y su sangre para que yo me pueda salvar. Me perdona cada vez que le pido perdón y me prolonga la vida día a día. minuto a minuto, segundo a segundo..... .

Me  ama profundamente y  tan sólo me pide fidelidad y amor a mis hermanos y a cambio me ofrece su familia celestial.

.¿Cuántas veces le debería de dar gracias.? ¿Una por cada diez favores recibidos? ¿Una por cada cien? 

¿Cuántas veces le digo yo : " gracias, Señor".?

 ¿Son tan numerosos y profundos  mis agradecimientos como las  valiosas cosas recibidas...?.

 Creo que siempre somos bastante desagradecidos. Deberíamos darle gracias por todo cada vez que comemos, cada vez que dormimos, cada vez que despertamos, cada vez que amamos con el amor que Él nos da.

!Afortunadamente Él acepta las "gracias" siempre, aunque sea de modo tardío...

!Gracias por cada cosa buena que me diste, las que me das y las que me darás, Señor!

Jonás  18/10/2022..

 

domingo, 2 de octubre de 2022

VIRTUDES TEOLOGALES



¿ Qué son y qué relación existe entre las tres virtudes teologales?

Llamamos virtudes teologales a aquellas que brotan directamente de Dios y se reflejan en el ser humano al que el Creador dió su imágen y su semejanza.

La primera de las tres es la fe. Después de indagar lo que dice la teología sobre la fe, llego a la conclusión de que es real y únicamente el amor su causa y su motor. Si a un ciego lo colocamos en medio de una pradera un día luminoso nos dirá que allá en el cielo luce un sol que no puede ver, pero que no duda de su presencia porque siente su calor. Igual nosotros no vemos el transparente viento, pero sentimos su tacto y no dudamos de su existencia. No vemos a Dios, pero si es que sentimos su amor, sabremos que está muy cerca, porque Él lo es. El amor hay que pedírselo al Señor, y al recibirlo vendrá la fe en su presencia , la confianza en Él y las ganas de hacer el bien.

Pues bien: hijos del amor, como lo es la fe, lo son la esperanza y la caridad. La primera es una proyección del amor hacia uno mismo. La segunda es un premio y descanso que halla uno mismo al creer en la bondad arroyadora de Dios que te alcanza y te sumerge en la felicidad de un propio y certero  futuro. La tercera, la caridad, es también hija del amor que se dilata y se dirige a todo hermano, en especial si se halla sufriendo, caso en el que se derrama sobre él por completo. 

 Las virtudes teologales son engranajes necesarios para hacer funcionar con fuerza el motor y con acierto el timón, mecanismos indispensables para llegar al Cielo prometido.

Ahora podemos entender porqué San Pablo en su epístola a los corintios dice que de todas las virtudes, el amor es lo más importante, porque es el padre de todas ellas: de él nace la fé con certeza, con él se afianza la esperanza con alegría  y gracias a él se derrama la caridad con total entrega y olvido de uno mismo.

Hemos de pedir cada día al Señor que nos dilate el corazón para amar más y más. Eso no podrá negárnoslo jamás quien es su verdadera fuente y esencia: Jesucristo. Él dijo "pedid y se os dará" y no puede ser infiel ni a su Palabra ni a su esencia divina.

Jonás  Octubre 2022

jueves, 22 de septiembre de 2022

 EL UNIVERSO DEL ESPÍRITU.-


Los seres humanos conocemos dos clases de espacios : el material y el espiritual. Del primero nos dan buena cuenta los sentidos que poseemos en el cuerpo. Del segundo nos da cuenta en el silencio de los anteriores el espíritu humano cuando descubre verdades, hechos y sentimientos, que son los objetos del conocimiento del entendimiento, la voluntad y la capacidad de amar, las potencias del alma. En el universo físico existen el espacio, la materia ,la energía, y el tiempo, definibles como dimensiones. En el universo espiritual están el lugar, la persona, la acción , el amor o desamor y naturalmente la persistencia o la variación de la misma que sería el tiempo.

En el ser humano, ya lo dijimos antes, se juntan todas las dimensiones del cuerpo y del alma para configurar la propia historia que habrá de definir por acción de una justicia superior su futuro.

Como soy muy aficionado a las frases célebres he de recordar una que encontré en un viejo monasterio carmelita que procedía de San Juan de La Cruz y decía así: 

Un pensamiento humano vale más que todo el universo.

En un principio me pareció exagerada hacia el valor del comportamiento del hombre, pero al pasar los años he ido recordándola y captando que se trataba de una verdadera medida comparativa. Dada la precariedad del comportamiento del universo a lo largo de su historia por sus leyes físicas de obligado cumplimiento se valora más interesante y original al comportamiento de un sólo ser humano y , en particular, de uno sólo de sus pensamientos.

¿Qué universo es mayor: el físico o el espiritual...? No lo sabemos porque sus ingredientes son completamente diferentes. Tan sólo nuestro voto sería a favor del espiritual, dada la  impredecible actitud de la voluntad del alma, que lo hace un espacio completamente desconocido.

Tan sólo hemos de conocer que ambos universos son fruto de Creación por el mismo Dios nuestro.

Jonás .-  Abril 2025

sábado, 17 de septiembre de 2022

 El hombre, Imagen y Semejanza de Dios.


Es esta una de las verdades de las que nos habla el Catecismo católico que muchas veces no logramos entender como se merece.

Para conseguirlo tendremos que definir lo que es una imágen y lo que es una semejanza y nada mejor que disponer de un espejo para comprenderlo. Imagen es algo que identifica a algo. Nuestra imagen en un vidrio  bien pulido y cromado es , dentro de él, algo perfecto. Tal como yo, igual que yo, que se mueve como yo, aunque eso sí dependiendo de que yo esté presente, pues si me cambio de lugar respecto a la pantalla mi imagen desaparecería de la misma.  Jesús nos revela a lo largo de su vida terrena la naturaleza de Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo. El primero el que sabe y puede(El Padre), el segundo el que se mueve (El Verbo), el tercero el que es puro Amor (El Espíritu Santo). Las tres personas hacen y son unidad y cada una de ellas puede en todo momento saber, o querer o amar. Tal es su unión, que entre las tres integran un sólo Dios Todopoderoso y todo-bondad con tres semblantes : el de la sabiduría, el de la voluntad y el del amor.

El hombre es la creación más perfecta de Dios, hecha del barro o de la evolución de especies,  porque tiene inteligencia, porque posee voluntad y porque tiene sentimientos. Eso es lo que le da el gran parecido que lo aproxima a su Creador.  Pero esa aproximación es el aumento propio de un espejo cóncavo. Depende de su aproximación a la imagen primaria de Dios para ser grande o de su lejanía a la misma para ser pequeño. El hombre puede ser muy grande o muy pequeño, pero nunca igual en la grandeza de su imagen a Dios. Eso es lo que denominamos "semejanza". Los geómetras lo tienen muy claro en sus teoremas de semejanza de triángulos. 

Pero lo más importante es que el hombre aproximado a Dios tiende a crecer en imagen  sin límites, pero alejado de Él, decrece hasta su total anulación como ser humano.

Y si además observamos al imagen de Dios encarnado en Cristo, Dios y Hombre perfecto, el parecido divino con el que todos nosotros contamos al ser bautizados es realmente formidable, pues además de ser "hermanos" por imagen del Hijo de Dios, somos receptores  del título gratuito de hijos adoptivos del Señor.

Jonás  Septiembre 2022

jueves, 1 de septiembre de 2022

 LOS FLASHES DE CRISTO.


Llamamos flashes a aquellos relámpagos de luz que usamos en fotografía para captar imágenes rápidas a la vez que portadoras de calidad y de precisión.  Para un ser humano un flash es también una imagen instantánea que informa a nuestros ojos  de la existencia instantánea y real de alguien o de algo. 

El enorme sufrimiento de Jesucristo en el Huerto de los Olivos no fue sólo por el conocimiento de sus próximos y fortísimos dolores, sino mucho más por la aparición en su mente de innumerables flashes de personas de todos los tiempos para las cuales su sacrificio redentor iba a ser completamente nulo. Como para Dios no existe el tiempo al igual que para nosotros, estas imágenes pertenecían al pasado, al presente y al futuro y se proyectaban en la naturaleza divina de Cristo. Su naturaleza humana ya estaba bien saturada de los normales temores de un condenado a una muerte de Cruz, muy dolorosa y larga. 

De ahí el que las escrituras cuenten que Jesús  llegó a sudar sangre en esa noche del jardín de  los olivos.

Las instantáneas llevaban un nombre, un apellido, un lugar y una fecha. En ellas predominaban escandalosamente las afrentas a Dios con su indiscutible causa anexa de condenación definitiva e irreversible. Eran facilitadas por una mente diabólica que, sin conocer el futuro, como Dios,  trataba de agitarlas para convencer al Cristo-Hombre de la inutilidad de morir para redimir o salvar al género humano. Pero lo más importante : entre ellas se hallaban también  nuestros pecados activos o pasivos, de acción o de omisión, nuestras traiciones, nuestras debilidades, porque todo ello iba apuntando a ese posible triste final en el infierno. 

Esas instantáneas o flashes se repitieron durante todo el día de la Pasión del Señor, en el que fue juzgado, condenado, azotado y crucificado hasta llegar a morir. Y muchas de esas instantáneas o flashes llevaban nuestra imagen fotográfica, nuestro nombre y nuestra historia de vida. 

Afortunadamente aquella noche del Huerto de los Olivos también tuvo un Ángel bueno que enjugó los sudores y lágrimas del Señor y le mostró, que precisamente por su sacrificio, por  su agonía y por su  muerte iba a salvar a muchos de nosotros, y que entonces bien merecía la pena su esfuerzo y su entrega a aquellos verdugos .

Ahora de nosotros depende el unirnos al Señor; en su Pasión, juntando la nuestra, en el compartiendo su dolor con nuestras  molestias de cada día, y tratando de pasar por la vida " haciendo el bien", como Él lo hizo. Vamos a pedirle con San Ignacio al buen Jesús que "nos esconda en sus llagas" para no llegar a sufrir nunca tanto, pues Él ya lo hizo por y para nosotros, para que nos defienda de los engaños del maligno y para que nos dé la salvación eterna.

Pero no olvidemos nunca los numerosos flashes que el divino Jesucristo tuvo con nuestra imagen pecadora o mediocre  a lo largo de toda su Pasión y Muerte. Añadámosle, ya que ahora lo sabemos, el flash definitivo de nuestro verdadero arrepentimiento y del  firme propósito de nuestra fidelidad absoluta.

Cristo continua recibiendo flashes, pero no como aquellos de dolor de su Pasión,  ahora son positivos. Cada vez que entra un alma en el Cielo  se dispara como un relámpago su alegría y su satisfacción porque el enorme sacrificio de su vida, de su pasión y de su dolorosa muerte han sido realmente fructíferos. ¡Bendito sea Cristo Salvador!

Que el Señor nos guarde y la Vírgen nos acompañe.

 Jonás  - Septiembre de 2022.

 Sobre la aparente ausencia de Dios.

 Todos los días saludamos por la mañana al Sol que nos alumbra y da la vida. Si algún día no le vemos lucir porque se halla nublado no nos preocupamos. Sabemos que se halla detrás de las nubes y tarde o temprano veremos a sus rayos atravesarlas . La penumbra se hará fulgor y lo bendeciremos nuevamente.                        .¿Porqué los cristianos dudamos de la existencia de Dios, en cuanto dejamos de sentirlo? ¿Porqué somos tan torpes que perdemos la esperanza de tener un Padre vivo si no lo estamos viendo vivo  a cada momento.?

 ¿No sabemos que Dios se oculta de vez en cuando para probarnos ? ¿No sabemos que en eso se basan todas las tentaciones de pecado? Dios así probó a los Àngeles, a los primeros Padres a toda la humanidad, incluso a María, la mujer escogida como madre de su hijo Jesucristo, y a éste  en su naturaleza humana .  Para todos desapareció de su presencia para probar su madera interior y ver si era o no un  digno lugar de reposo para su Espíritu Santo. 

                      Cuando no sintamos a Dios con nosotros, no dudemos de que nos está mirando y observando. Seámosle siempre siervos fieles y cuidadosos con las lámparas y el aceite siempre preparados.

miércoles, 10 de agosto de 2022

DIOS y Padre (2)

 DIOS Y PADRE - EL BAUTISMO DE JESÚS


Si bien en el Antiguo Testamento se menciona frecuentemente la paternidad de Dios sobre el pueblo de Israel y  sobre sus profetas, se hace fundamentalmente por su sentido Creador de la vida  y protector, más que por el sentido familiar íntimo que, más tarde,  el Hijo de Dios, Jesucristo, nos descubre. Los israelitas eran el pueblo elegido  "hijo de Dios", pero no se comportaban  acordemente a esa filiación. Jesús sí lo hizo y hablaba frecuentemente de su familia divina y ello fue una de las causas de su muerte, pues los sumos sacerdotes del sanedrín, escribas y fariseos consideraban blasfemia grave el que alguien mencionase al  Dios de Israel, asegurando con toda naturalidad que era su propio Padre.  

 Antes de la Encarnación el mismísimo Verbo divino consideraba naturalmente al Padre como su orígen, mas no como su Dios, pues Él, el Hijo,  lo era igualmente. Quizás ese Verbo quiso encarnarse en el género humano para, como nosotros, poder adorar en espíritu y en verdad a Dios Padre. Así que el Verbo acepta la invitación de venir a nuestro mundo y de ser igual que todos los hombres para así poder adorar a su Padre, enseñándonos a todos a hacerlo.  Su vida pública empieza dejándose llevar por el  Espíritu Santo hacia Juan Bautista para ser bautizado en el río Jordán  y así, con el impulso de ese  Espíritu, emprender su camino, sufriendo tentaciones en una vida plagada de sacrificios.


Bautismo de Jesús Mateo  (3,13-17)
  • 13 Entonces Jesús llegó* de Galilea al Jordán, a donde estaba Juan, para ser bautizado por él. 14 Pero Juan trató de impedírselo, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? 15 Y respondiendo Jesús, le dijo: Permítelo ahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia. Entonces Juan se lo permitió*. 16 Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y Él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre Él. 17 Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido.  
¿Porqué dijo Jesús que era conveniente el ser bautizado por Juan?
Porque esperaba la respuesta del Padre al acontecimiento diciendo: "Este es mi Hijo amado en quien me he complacido" y quería que todos los demás  le imitásemos en las aguas del Bautismo y llegásemos también a ser considerados por su propio Padre como sus "hijos amados".
El rezo del Padrenuestro que nos enseñó Jesucristo, el Hijo de Dios, es la declaración completa y definitiva de que comparte a su Padre con todos nosotros, si le consideramos como tal y le adoramos como Él hacía desde su naturaleza humana. Ese a quien más amaba el corazón de Cristo, que era su Padre,  lo comparte con nosotros  y ahora nos llama a nosotros hermanos. Naturalmente la divinidad no se puede repartir como el cariño familiar, por lo que nuestra filiación es sólo la de Hijos adoptivos, pero verdaderos  Hijos, es decir: con derecho a la permanencia en la divina familia, es decir : a ser herederos de su gloria eterna.
El amor de Dios lo manifiesta primero el Padre , según se lo cuenta Jesús a Nicodemo: 
Juan ,1-6 : "Tanto amó Dios al mundo que le dió a su Hijo único para que todo el que crea en Ël no perezca sino que tenga vida eterna...."
Y también nos lo manifiesta el mismo Jesús compartiendo a quien más quería,  cuando le llama Padre "Nuestro" y cuando al final de su Evangelio nos manda propagar ese amor filial: " Bautizad  a todos los hombres en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.(Mateo 18-19)
Ese es el Dios que tenemos los cristianos lleno de amor hasta la entrega total del Padre al Hijo, del Hijo al Padre y de ambos al Santo Espíritu de vida que los une y al que  nos envían para conducirnos a ellos. Cristo se entrega en cuerpo y alma a nosotros en la Eucaristía y además en el Calvario nos entrega, además de su sangre, a su Madre para todos nosotros, cuando antes de morir ante ella y el apóstol Juan les dice: "Madre... ahí tienes a tu hijo. Hijo... Hijo, ahí tienes a tu Madre".
Que iguale el tener un Dios así de generoso y de bueno , si es que puede hacerlo, cualquier otra religión del mundo. El poder amar a este Dios así de Grande, es la razón de nuestra fe.


domingo, 10 de julio de 2022

 El Buen Samaritano.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,25-37):


En aquel tiempo, se levantó un maestro de la ley y preguntó a Jesús para ponerlo a prueba:
«Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?».
Él le dijo:
«¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?».
El respondió:
«“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza” y con toda tu mente. Y “a tu prójimo como a ti mismo”».
Él le dijo:
«Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida».
Pero el maestro de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús:
«¿Y quién es mi prójimo?».
Respondió Jesús diciendo:
«Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba él y, al verlo, se compadeció, y acercándose, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: “Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”. ¿Cuál de estos tres te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?».
Él dijo:
«El que practicó la misericordia con él».
Jesús le dijo:
«Anda y haz tú lo mismo».

A la pregunta del "maestro de la Ley" de "¿Quien es mi prójimo?" Jesús hubiera podido responder la verdad rápida: "El prójimo es cualquier ser humano que te necesite". Mas Jesús se daba cuenta de la la presencia de graves prejuicios en las  normas religiosas dadas por Moisés , bien recargadas de innumerables preceptos agregados por los sacerdotes , y por ello prefirió incluir en su respuesta una parábola que removiese los fríos corazones de su pueblo. 

La historia nos demuestra constantemente el cómo muchos no consideran delito a matar en la guerra, ni el que  muchos no consideren humano a quien se mata en el vientre materno, ni muchos consideren humano al que  padece una enfermedad vergonzosa o transmisible por contagio. (el primero yo, luego...él)

 En una palabra. Todos, absolutamente todos tenemos un algo del asaltado cuando sufrimos, un algo de los asaltantes cuando hacemos daño a alguien, un algo de los sacerdotes que rodean al accidentado por no mancharse de sangre y perder la pureza y la amistad de su dios,  cuando nosotros usamos el "eso no me incumbe". Por último algo más pequeño de buenos samaritanos tenemos  cuando usamos de la misericordia y amamos al otro como a uno mismo.

 La pregunta de Jesús creo que se halla mal traducida debida a la ausencia de preposiciones gramaticales, propia de la lenguas arameas y hebreas. Aquellos judíos entendían lo dicho solamente  por su sentido. Creo que la pregunta de Jesús  introducía la verdadera respuesta  y fue: "Cual de estos tres consideró su prójimo (amándolo como a sí mismo), a quien cayó en manos de lo bandidos?" . "Hagamos todos  lo mismo". 

Jonás  -- Julio 2022

jueves, 28 de abril de 2022

 EL AFORO DEL CORAZÓN HUMANO

¿Qué aforo tiene tu corazón...? ¿Cuántas personas caben en él...? ¿ Siempre ha sido igual o es que puede aumentar o disminuir...?

Todas las respuestas las va dando la vida a medida que pasa.  La familia que teníamos de niños, que nos parecía máxima, se agrandó más en nuestra madurez con amistades, y sobre todo con el casamiento y nacimiento de los hijos. El primero de ellos a mí  me parecía insuperable, pero llegó la segunda hija con la misma admiración y luego el tercero y la cuarta y el quinto y la sexta.....y ahora me doy cuenta de que ese aforo del que hablamos no es estático como lo es el de un establecimiento. El corazón, sede del amor,  crece sin  medida cuando van llegando a él nuevos seres capaces de amar y también cuando se encuentra con algún ser que sufre soledad o deterioro a curar con tu propio afecto, sintiendo su nuevo cariño. Es algo que nosotros heredamos de nuestro Padre divino: el crecer en el amor continuamente sin más limitación que la del tiempo, a diferencia de las dimensiones  del amor de aquel que son verdaderamente  infinitas y completas desde el eterno antes hasta el eterno después. 

A diferencia del Gran Padre, nuestro pequeño corazón alberga muchas filas en las que se colocan los afectos al prójimo según sus valores. No queremos a un conocido igual que a un amigo, ni a un amigo igual que un hermano o que a una madre. Pero todos estos afectos pueden ir variando al paso del tiempo y de los acontecimientos  para aumentar o para disminuir, según el uso que hagamos de ellos. El amor aumenta cuando se ejercita y es correspondido. Decrece cuando hay olvido por un lado o por el otro.

Es bella la concepción del misterio que los cristianos denominamos "Comunión de los santos". Podemos unirnos con todos ellos, vivos o muertos,  para rezar o para descubrir quien y cómo eran o cómo son. Esta comunión  podrá multiplicar enormemente el aforo de nuestro  corazón. 

Cuanto mayor sea su cabida mayor será nuestra unión con Dios porque  Él habita en todos ellos. Y al final de nuestra vida se nos juzgará en el amor (San Juan). Es decir:  se nos medirá nuestro aforo y su calidad. 

´La Vírgen  María guardaba a todos en su corazón y en él nos tiene guardados también a nosotros mismos.

!Inundemos su corazón de almas santas¡ . !Adelante¡

Jonás 1/5/2022