martes, 17 de febrero de 2026

MATRIMONIO

 MATRIMONIO.-


Es el Sacramento necesario para la realización de la vida humana, la que realizada por el Creador necesita ser santificada por el Redentor. De esta manera llegamos a la conclusión de que el Matrimonio no es cosa de dos humanos de distinto sexo, sino de tres, pues es Dios mismo quien se apunta a confirmar y con su presencia hacer perdurar para siempre dicha unión . El Evangelio nos describe a Jesucristo con su Madre Santísima invitados a una boda en Cana de Galilea. Ahora muchos hombres y mujeres se unen con el  mismo compromiso, pero no invitan a Jesús, o si lo hacen se desentienden de Él enseguida , pues dejan de practicar sus mandamientos y no vuelven a pisar una Iglesia hasta que llega el "compromiso" de hacer la Primera Comunión de alguno de sus hijos.

Porque Dios está integrado en el Sacramento del Matrimonio lo está en la vida de los contrayentes y marca una unión que es totalmente indisoluble.No existe anulación del Matrimonio, pero si en no pocos casos podemos hablar de inexistencia de vínculo real, pues este sacramento se ha realizado forzadamente o previa ocultación de importantes impedimentos o circunstancias que más tarde surgen. Así la nulidad es valorada y certificada por Tribunales eclesiásticos que saben valorar las pruebas que atestiguan su autenticidad. 

Existe la penosa costumbre de realizar las Bodas con un gran dispendio económico, con invitaciones numerosísimas, comidas pantagruélicas y regalos fastuosos.  Todo ello es un incoveniente para su realización en casos de personas de economías modestas o inexistentes y es un dispendio para las ricas. 

Realmente lo que importa es el Sacramento con la presencia de Jesucristo en la vida de los recién casados, por lo que debería en muchos casos hacerse con un gasto mínimo de dinero, (El Señor repondrá nuevamente el inexistente Vino de la Boda), haciendo la ceremonia de la manera más discreta posible. Las celebraciones reales ya las realizarían los recién casados con sus seres queridos a lo largo del tiempo. De esta manera evitaríamos la no celebración de la misma por causa monetaria y también, si pudiese ser llevada a cabo una anulación, la posibilidad de volver a realizar la Boda  muevamente, sin gran costo,  con la personas adecuada.

El poder perdurar la pareja  a lo largo de la vida con la Gracia de Dios, es un don de valor infinito que haría valorar más la Fidelidad, la Entrega  y la Piedad en los recién casados que así mantendrán su vínculo con un Divino Jesucristo que los quiere y los mantendrá cerca de Él unidos para siempre. 

lunes, 16 de febrero de 2026

EL MUNDO

 EL MUNDO.-


Dice la Religión que los enemigos del Alma humana son tres : El Mundo, demonio y Carne. Realmente ese trío mortífero se encuentra ya bien completo en el primero desde donde se nos ataca, se nos persigue, se nos envuelve cortándonos  el paso, se nos enloquece y se nos mata si es que el mundo  puede paralizar nuestra respiración de bien. El aire del mundo huele envenenado de consumismo, de pasotismo y de inacción. Sólo intenta que tu no pienses ni hagas nada, te intenta resolver todo a cambio de que no pienses más que en gozar sin límite y sin espera. Todo para tí, e inmediatamente . Ese es el cebo del anzuelo. Te simula dar trabajo y realmente te enseña a  buscar la forma de poder evitarlo buscando descansos festivos, horarios cómodos, mínimo de esfuerzos laborales y en lo que respecta a tu persona aumentar al máximo tu valor sobre el de todos los demás. Cualquier placer es recibido con naturalidad por que realmente dice te lo mereces. Del final natural que es la muerte... ni pensarlo, siempre está esa muy lejos y además el Mundo te dice que no serviría de nada, porque sólo lo que importa es el presente y naturalmente: hay que no ser tonto y aprovechar todo al máximo.

Afortunadamente en nuestro atravesar el mundo vemos algún que otro "despistado" que se ha salido de rumbo y se he puesto a rezar, o hacer obras de caridad, o a trabajar con verdadero esmero y dedicación para los demás. Estos locos fuera del camino emiten la luz clara y blanca  del amor, pero también portan los intermitentes  rojos del sufrimiento o del esfuerzo. 

Hemos de elegir : o el camino fácil o el camino difícil, el primero lleva adosado el premio, inmediato aunque realmente efímero: la simple contemplación para siempre del propio yo.  El segundo lleva el premio futuro en el tiempo, pero con una  dimensión que no tiene límite, la contemplación eterna de la Faz de Dios, de los Ángeles y Santos y de los seres más queridos.  El yo es así realmente feliz.  

Estos son los Mandamientos para el camino difícil : 


LOS DIEZ MANDAMIENTOS

1º)  Amar a Dios sobre todas las cosas conocidas. 

 Sobre ti mismo, sobre tus seres queridos, sobre todas las personas que conoces, sobre todos los objetos del universo. Más que a nadie ni a nada, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas. Sorprende que Dios haya puesto como primera norma de sus mandatos al Amor. Muchos piensan que en el corazón no se puede mandar o que la Fe, que es sentir, no se puede imponer. Craso error corregido por nuestra lengua castellana en la que las palabras "amar y querer" son sinónimos absolutos. La voluntad crea amor y el amor creado hace la refuerza.

2º) No jurar su Nombre en vano.

Dios no es un objeto ni un ser cualquiera, es el Ser por sí mismo. Dios es el que es, existencia pura desde toda la eternidad, el que no depende de nadie ni de nada, el que siempre ha existido y en soledad ha creado todo lo que  existe. Por eso es digno del máximo respeto y la Palabra que trata de referirse a Él es sagrada, y la que intenta definirle siempre es incompleta. Así el amor se apoya en la humildad y en el respeto. Poner a Dios como testigo de un hecho que es falso es intentar apropiarse de su poder y de su fama en interés propio y es un grave pecado contra el prestigio de nuestro Creador.

3º) Santificar las Fiestas.

La Alegría del trabajo y del descanso es santa porque  Dios la dispone para nuestra salvación. De ahí la necesidad de orar tras el trabajar y del trabajar tras el orar, ("ora et labora"). Dios, dueño de todos los tiempos ha seleccionado unos días especiales para santificarle a Él, y agradecerle todos los bienes que de su mano hemos recibido, los que recibimos y aquellos que recibiremos. Igual que Dios descansó satisfecho de toda su obra en el 7º día de la Creación, nosotros debemos amarle a Él de manera especial, también en el 7º día de la Semana. Orar es la mayor manera de santificar. Sea el Domingo especial día de encuentro con el Señor y un verdadero abrazo Eucarístico. 

Desgraciadamente hoy la mayoría de la gente de los países que se dicen católicos, no va a Misa los Domingos. Tienen a su Gran Padre olvidado a cambio de una comodidad en la cama, o porque saben que la Eucaristía los obligaría a cambiar de vida controlando pasiones, a confesarse y a regularizar sus matrimonios, o también  porque  saben que Cristo siempre anima a compartir  algo de nuestros bienes con los pobres.  Luego en la enfermedad o en las puertas de la muerte, quizás pedirán al Señor perdón y... quizás éste les sea concedido

4º) Amar y respetar a los padres.

Los padres podrán tener  virtudes y defectos, pero son nuestros padres, son quienes nos han transmitido la vida que ellos tienen, quienes han sido, después de Dios, los primeros en amarnos tal como somos. Guapos o feos, listos o torpes, ellos nos quieren y esperan de nosotros la justa correspondencia de cariño. Llegará el día en que el hijo será más alto que su padre y la hija más que su madre y además de lo aprendido de ellos, por el estudio en la escuela, aprenderán nuevas cosas que la ciencia y el progreso descubren y que muchos mayores ignoran. Y los padres comenzarán a perder facultades y los hijos, aumentándolas,  aprenderán a ser padres. Es entonces cuando más  se debe aplicar este 4º mandamiento de Dios, justo cuando se hace más difícil el comprender y el querer a quienes ya no se necesitan y cada vez requieren más  ayuda por sus necesidades . Respetarlos, socorrerlos y quererlos es lo que Dios espera de nosotros.

5º) No matar, ni odiar

La antipatía, engendra odio, el rencor engendra violencia verbal, el insulto agresión  y la violencia aboca finalmente en el crimen. Nadie piensa que puede llegar al final de esa escala citada, pero lo cierto es que cualquiera de nosotros si no pone freno al rencor, si no es capaz de olvidar una ofensa o de perdonar un error va acumulando pesas que acabarán haciéndolo caer en la delincuencia o en el asesinato realizado o deseado.  El odio es el castigo infernal y con la mentira es la manifestación más diabólica que existe. Huyamos de ambas cosas.

6º) No fornicar. Ni desear desordenadamente el placer sexual.

La sexualidad es un mecanismo inventado y realizado por Dios para perpetuar nuestra especie y para premiar por anticipado, dentro del Matrimonio,  los esfuerzos y preocupaciones que siempre vienen a darnos los hijos. No obstante el ser humano, como un pez, cree poder morder el cebo y disfrutar de él, sin compromiso alguno y de forma egoísta evitar el anzuelo, que es la paternidad, quedando atrapado así en el egoísmo y en la falta de amor tanto a su pareja y a la posible descendencia, como a  nuestro Creador, quien puso sabiamente este mandamiento para nuestro propio autodominio. El pecado contra el Sexto mandamiento que es acción sexual fuera del Matrimonio, , siempre va precedido por el pecado contra el Noveno mandamiento que es deseo consentido de la misma.  

7º) No robar.-

Como con el odio se va acumulando y aboca al crimen, así la sustracción por pequeña que fuera se hace poco a poco grande y termina transformada en un total robo o asalto.  La gravedad mortal de este pecado está en aquel valor del cual pueden depender las necesidades vitales de cualquier  persona. Es condición indispensable para el perdón de este delito, aparte de la Confesión,  la devolución del valor hurtado a la víctima, o en su falta una entrega similar para los pobres o necesitados.

8º) No mentir, ni a los demás, ni a uno mismo.

Es falsear la verdad en beneficio propio, es inventar un hecho que no existe para tapar un delito cometido o para aparentar poseer una virtud inexistente.  Es imitar al diablo que, como Cristo decía,  es el gran maestro de la mentira y del engaño. El castigo personal de este vergonzoso acto es que crea hábito y los mentirosos acaban haciéndose víctimas de sí mismos, sin saber diferenciar el bien del mal, incluso para su propio ser entre lo que es la verdad y la falsedad. De esta manera se creen los mejores, siendo los peores y no comprenden otra cosa más que sus codicia y sus más animales instintos.

9º) No desear a la mujer de tu prójimo.

Como dijimos es el comienzo de la fornicación. No se debe desear otra mujer más que la elegida como esposa y dentro del sacramento matrimonial, con el compromiso ante Dios de albergar los hijos que Él disponga en nuestras circunstancias. 

10º) No ambicionar los bienes ajenos, ni codiciar los propios.

La codicia es uno de los pecados más frecuentes, facilitado por el escándalo de los ricos y por la propaganda de los medios de comunicación que hacen casi indispensable el disfrute del placer sin espera y sin límites, así como  la obtención del máximo rendimiento con el mínimo trabajo. De esta forma, unos hombres con su desordenada riqueza de placeres y comodidades merman notablemente la calidad de vida de otros muchos que quedan sin los indispensables bienes de consumo. 

El Señor dijo a Adán y a Eva al expulsarlos del Paraíso Terrenal : "Te ganarás el pan con el sudor de tu frente ". Parecería que por esta frase el trabajo es un castigo, pero la venida de Cristo al mundo trabajando y sacrificándose por todos los demás es un cántico a la santidad del hecho de trabajar.                                                                                                                                                  

Todo lo conseguido por el robo clama al Cielo por ser el  rendimiento del esfuerzo hecho por otros que se ven privados de su rendimiento. Por ello : !Ojo a poseer   grandes fortunas, porque están llenas de abusos contra gente que queda en pobreza¡


LOS CINCO MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA.

1 .- Oir Misa entera todos los Domingos y fiestas que guardar.

El Valor de la Santa Misa es infinito por su mensaje del antiguo y del nuevo Testamento y por la posibilidad de recibir personalmente a Nuestro Señor Jesucristo en Cuerpo, Alma , Sangre y Divinidad  en la Eucaristía.

2.- Confesar los pecados graves al menos una vez al año.

El ideal de todo cristiano es vivir siempre en la Gracia de Dios, así que debe usar el Sacramento de la Confesión con la frecuencia que requieran sus debilidades.

3.-  Comulgar al menos por Pascua de Resurrección.

La Comunión debería de realizarse en cada Eucaristía en la que estemos presentes.

4.- Ayunar abstenerse de comer carne cuando lo manda la Iglesia

5.- Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

La caridad es esencial para la salvación.


CONCLUSIÓN

Dios nos dio 10 Mandamientos para no enfermar ni morir en el pecado. La Iglesia, instituñida por Jesucristo agrega otros cinco . Mas también Dios nos da la posibilidad de rectificación y del perdón de nuestras caídas con el Sacramento de la Confesión, o si no hubiera tiempo con un perfecto acto de contrición. Son  la únicas barcas de salvación que nos puso, si es que al pasar alocadamente por el puente del caudaloso río del mundo, cayésemos en sus turbulentas aguas. Aparte de todos los Sacramentos tenemos otro medio seguro de Santificación:  el Trabajo bien hecho.  Según San José María Escrivá de Balaguer, cuando lo realizamos por afecto a los demás, intentando más su servicio que nuestro  rendimiento, nos estamos abriendo la puertas del Cielo.

 

Jonás  Febrero 2026

martes, 10 de febrero de 2026

"EN TUS MANOS, PADRE, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU"

 "EN TUS MANOS, PADRE, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU"


Es la última frase de Jesucristo en su paso por nuestro Valle de Lágrimas.  Muchos cristianos pensamos que es la mejor oración que puede existir para devolver nuestra vida a quien nos la dio, y así es, pero valoremos una previa condición :  la de estar completamente limpios de cualquier falta cometida.  De ahí la necesidad de todos nuestros sacramentos cuando veamos aproximarse el final. 

Cada vez que rezamos el Ave María a lo largo de nuestra vida acabamos mencionando " la hora de nuestra muerte", implorando el auxilio de nuestra Señora, la Madre de Dios. Ella se presentó también ante el Padre con toda confianza y serenidad guiada, al igual que Cristo por el único medio de aproximación hacia Él, que es el Amor.

De no poder encontrar la ayuda sacramental nos bastaría decir en esos momentos, los más trascendentes de nuestra vida,  un : "Porque te amo, Dios, Padre mío, perdona todos mis fallos".

 Así podremos salvarnos para toda le eternidad. 

miércoles, 4 de febrero de 2026

LA VIRTUD DE LA RESIGNACIÓN.

 LA VIRTUD DE LA RESIGNACIÓN.-


Siempre se ha definido como la virtud para los vencidos, para los sufrientes, para quienes intentan superar un fracaso,.....y esas ideas no pueden estar  más alejadas de la verdad.  La resignación no es de débiles, sino de fuertes, no es humillación, sino superación. Es reencontrarse con uno mismo  con una visión amplia y un corazón amador que se eleva sobre el dolor bañando la realidad de  claridad, de sentido  y de  amor.  Y  La Resignación tiene otro importantísimo valor: la humildad. Es la más humilde de todas las virtudes porque sentada en la profundidad del fracaso se eleva hasta la altura de Dios para decirle : "aún así: yo te amo". 

Por eso la Resignación se coloca como la primera de todas las virtudes cristianas, porque con lleva la máxima dosis de amor en su +optima humildad.

Pocas personas han entendido el enorme  valor de la Resignación frente a la aparente derrota que simulan la enfermedad y la muerte. El escritor y poeta poeta Jose María Pemán , habiendo fallecido su querida esposa, levantó sus ojos al Creador de la Vida para decirle :

"Porque puedes, porque quieres,

porque tuyo es mi dolor,

Bendita sea, mi Señor,

 la mano con que me hieres."

( J.M.Pemán.)

"Y bendito sea el amor

de un Dios que muere en la Cruz,

derramando sangre y luz,

haciendo al mundo mejor."

(Anónimo.)


!Bendito sea Dios¡


Jonás  Febrero de 2026

   



miércoles, 28 de enero de 2026

SANTIDAD Y TRABAJO.-

 SANTIDAD Y TRABAJO.-

No se trata de que la santidad nos cueste trabajo, sino de que el trabajo nos proporciona santidad. Ese fue el programa de Nuestro Señor Jesucristo  desde el principio de su existencia humana: obedecer, aprender y trabajar: con la obediencia de sus padres, atento a  sus enseñanzas para comenzar su labor de invitarnos a todos a la salvación por medio de la oración y por medio del trabajo.  

Siempre ha sido el trabajo considerado un castigo divino. Se ha olvidad que la Creación fue el trabajo de todo un Dios que nada necesitaba de nosotros,  realizado para bien nuestro y para que continuando su obra  poder considerarnos sus hijos por adopción. Y así es : todo el que trabaja y ama a Dios protege e invita a sus hermanos a hacer lo mismo. El amor es Oración al Dios y es Caridad para con el hermano y conlleva trabajo. Por esa razón seremos medidos al final de la vida por ambas cosas que necesitan esfuerzo. Nos ha dado el Señor la voluntad y la libertad  para realizar  ambas,  sintiéndose  muy honrado con ellas.

Entre la pléyade de santos que definen nuestra Iglesia católica vemos como todos  han hecho de la Oración y el Trabajo su existencia. Mas Cristo comenzó primero la labor y después la piedad en dos fases de su vida: la primera su vida privada trabajando dentro y fuera de su familia hasta los 30 años y la vida pública, con trabajo  de apostolado durante tres años, hasta el extremo de entregar su entera vida para nuestra salvación. Ambos períodos nutridos por la Oración que es el impulso necesario para cualquier clase de energía.  

Y entre esa pléyade de santos piadosos y trabajadores tan sólo hay uno que ha exaltado el trabajo como imitación del Dios Creador y fuente excelsa de Santidad,  quien se llamó Escrivá de Balaguer, Fundador del Opus Dei, pues fue el primero que imitando a Cristo nos enseñó a valorar la profunda dignificación que origina la labor cuando se hace perfecta y completa para bien de los demás y no tan sólo para el natural provecho propio. 

Los creyentes nos hemos de salvar mediante nuestra oración y mediante nuestro trabajo santificador, pero los demás, aquellos que no han tenido la fortuna de conocer y amar a Jesucristo, sólo se salvarán por nuestra oración a Dios y por su propio trabajo personal, si es que lo realizan con la fuerza del amor a su prójimo.

Consideremos, pues, al trabajo que tenemos como nuestro puente hacia Dios y aferrémonos a su perfección, orando para que le sea agradable a nuestro Señor y así seamos dignos de acompañarle en su magnífica Obra Creadora. 

martes, 20 de enero de 2026

"EL CORDERO DE DIOS..."

 "EL CORDERO DE DIOS..."


"....Que quita el pecado del mundo" : Así fue la definición de San Juan Bautista hizo de nuestro Señor Jesucristo.  Hay que tener en cuenta que el Bautista procedía de una familia  de sumos sacerdotes judíos. Su padre ejerció como tal en el templo de Jerusalén y bien conocía el valor de las ofrendas a Yahvé para  llegar a conseguir el perdón de los pecados cometidos. La Biblia nos recuerda continuamente cómo Abel y Caín,  los hijos de Adán y Eva, ofrecían sacrificios de animales para solicitar el perdón de Dios.

 A Abraham Dios le pidió que sacrificara a su querido hijo unigénito Isaac para su alabanza y éste , inocentemente preguntaba al Padre cuando obediente iba a cumplir dicho sacrificio: "Padre, tenemos la leña y la yesca para quemarla, pero nos falta la ofrenda", a lo que Abraham contestó: "Dios proveerá".. Cosa que, en verdad,  fue hecha por el Creador apareciendo  una chiva con las  astas enredadas en una zarza para poder realizar dicho sacrificio. Tras esta prueba Dios bendijo a Abraham con una descendencia ingente  por su total y absoluta obediencia y confianza  hasta el extremo.

  Los sacerdotes casi siempre utilizaban el cordero como animal de ofrenda , ya que era animal costoso, y a la par dócil. El sacrificio en el Templo debía de ser total, es decir hasta dejar al cordero reducido a cenizas. Solamente en casos de sacrificios numerosos , como lo era el caso de la celebración de la pascua, en la que lo realizaba cada familia en su casa, era parcial acabando en la ingestión de la carne de dicho cordero con sumo respeto para así celebrar la liberación de Israel. 

Nuestro Señor Jesús, siendo el Verbo divino, con la complicidad del Padre y del Espíritu Santo quiso  conseguir el perdón para el género humano pecador y se hizo hombre encarnándose en el seno de María,   " la mujer llena de gracia" . De este modo sabía que podía instruirnos con su doctrina cristiana, ayudarnos con sus milagros inauditos y perdonarnos nuestros pecados, como el cordero o el sacrificio humano que Él  era ante el Padre. Ambas cosas, Sustento y Perdón, nos las remataría en la Última Cena ofreciéndonos  su Cuerpo y su Sangre como alimento de vida eterna y profiriendo después  desde la Cruz aquel grito de  : "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen", gemido que consumó su Redención hacia nosotros, libres ya del pecado original por el agua de su Bautismo y perdonados, tras el arrepentimiento de todo pecado voluntario, por su sangre derramada en la Crucifixión.

De ahí el inconmensurable valor de la Eucaristía como sacrificio en el que Jesucristo, el Cordero de Dios, se ofrece cada vez  por nosotros y el valor infinito de la Comunión de su Carne y de su Sangre en el Pan y en el Vino Consagrados participando de la Misa, la Pascua bendita que nos ha de liberar de la muerte eterna,  transformándola en felicidad y amor para siempre.


Jonás  Enero 2026.


lunes, 12 de enero de 2026

AMIGOS DE DIOS.-

 AMIGOS DE DIOS.-


Al hacernos Dios a su imagen y semejanza nos ha hecho seres sociables, como lo es Él, de manera que entre todas los tratos que como humanos podemos darle es la amistad la más sencilla, la más pura y la más sana de todas las  posibles. Pero tengamos en cuenta que en la amistad pesa, y mucho la calidad del amigo: un "0" por nuestra parte, un "10" por la de nuestro Creador. Tener un amigo Todopoderoso es único, tener un amigo que existe desde la eternidad de los tiempos, también lo es, pero tener un amigo hacedor de lo imposible para nosotros, (véase mi artículo "El mago del Tiempo") es muy especial. De ahí la eficacia de la oración en todo momento para curar, a través del mejor de los amigos,  el futuro, el presente y el pasado nuestro y todos los tiempos  de los demás.

Poder hablar con Dios es un placer sin límites, es sentirle como un Padre que espera, como un hermano que comparte , o como un amigo que ayuda, y no tiene precio. Depende todo del grado de nuestra fe, del grado de nuestra confianza, del grado de nuestro amor. No escatimemos tiempo para ello, pues Él siempre está despierto observándonos, siempre está atento a nuestras necesidades. Confiarse a Él es encontrar tu casa y en ella a quien tanto te quiere y a quien te necesita para alivia  la sed de Cristo, la sed que desde la Santa Cruz nos reveló.  Seamos agua, sí, pero agua viva, no agua muerta por la mediocridad, no muerta por el egoísmo ni por la vanidad, no muerta por le ociosidad. No seamos agua estancada, sino seamos agua llena de alegría, esa que nos puede hacer brotar del corazón el Espíritu Santo que tanto trabaja en nosotros. 

Santa María nos puede ayudar y mucho, pues ella bien supo amar al autor de la vida, bien supo hablar de tú a tú con Él, bien supo sufrir su dolor por nuestro Señor y bien se preocupa por tí y por mí. Pidámosla su intercesión para que nos haga buenos amigos de su Hijo querido Jesucristo. 

Que así sea.

jueves, 8 de enero de 2026

LA DEUDA ETERNA

 En los tiempos en que vivimos hablar de deuda es poner sobre la mesa su más importante protagonista : "la hipoteca del piso". En los tiempos de la "dictadura" se pagaba en 10 años, pero en los actuales tiempos de "democracia" se paga durante toda la vida y quizás se deja en herencia culposa a hijos o a  nietos. 

Sin embargo existe una oferta gratuita y eterna: la felicidad para siempre a cambio de siempre ser feliz !¡ .

El mor opera milagros así : Es la oferta de nuestro Dios, que nos sacó de la nada y nos dio la vida, una familia, buenos padres, una educación, un trabajo honrado para subsistir y nos promete la felicidad eterna a su lado si hacemos del amor nuestra enseña: devolverle ese afecto amando a Dios con todo el corazón y con todas las fuerzas y amando a nuestro prójimo tal como a nosotros mismos. En verdad pagaríamos, tras nuestro paso por el mundo, no con un trabajo eterno sino con una felicidad inacabable. 

La única religión que presenta a un Dios que se hace uno de nosotros para trabajar y sufrir como el que más, con pobreza, con incomprensión, con persecución, con amraga pasión y dolorosa muerte, es la llamada cristiana. No contento con todo ello ese Cristo no desaparece tras su muerte sino que resucita y se queda entre nosotros con la sola exigencia de la fe en la Eucaristía: Dios hecho Hombre presente tras la consagración  de su cuerpo y de su alma alma en un trozo de pan y en una copa de vino consagrados. Parece todo demasiado bueno para la mente de cualquiera, pero esa es la oferta: Infinitamente buena y digna de quien es infinitamente bueno.

Nada teníamos cuando no existíamos, ahora que estamos se nos ofrece el mayor TODO..¿Vamos a renunciar a Él por un estúpida desconfianza hacia quien  ha sido tan bueno y generoso con todos nosotros ...?



Jonás ---Enero 2026