viernes, 10 de abril de 2026

EL HAMBRE Y LA SED DE DIOS.-

 EL HAMBRE Y LA SED DE DIOS.-


Sabemos que todo hombre tiene necesidad de Dios ( "Nos hiciste Señor para Tí, y nuestro corazón no estará tranquilo hasta que descanse en Tí ", - San Agustín). Siendo nuestra fuente de felicidad eterna, pero pocas veces pensamos que el Creador es tan sumamente bueno y generoso que tan sólo se siente satisfecho de su obra si ésta comparte voluntariamente su Amor hacia Él, junto con el amor a los demás de la Tierra y del Cielo. Cristo desde lo alto de la Cruz nos dijo que tenía sed, igual que tiempo antes se lo dijo a la mujer samaritana. Nosotros podemos ofrecerle el agua que brota de nuestro corazón, la que a veces está tibia, otras turbia, frutos de momentos habituales de debilidad, y Dios, en cambio, nos ofrece su Agua viva, pura y fresca, saciante para toda la eternidad. He ahí la nobleza y generosidad de Dios.

Cuando Cristo es bautizado por Juan en el desierto se abre el Cielo y se oye la voz del Padre que dice : "Este es mi Hijo, el  amado,  de quien recibo mis complacencias" . Nosotros, por voluntad de Cristo, somos  Hijos adoptivos del mismo Padre y también podriamos ser motivo de complacencia para Él. Porque el Padre, con su infinita dimensión,  no valora nuestro tamaño infinitésimo y nuestras pequeñeces que , por insignificantes que sean, le conmueven. Así es Él, artista creador de todo lo grande y de todo lo ínfimo, de todo el universo espiritual y material.

Cuando nosotros ideamos y hacemos algo, si el resultado es satisfactorio  lo exhibimos para que se conozca y así lucirnos, o lo vendemos para sacarle un provecho. Dios, infinitamente grande, cuando recibe nuestra microscópica ofrenda personal se alegra en lo profundo y  después, en silencio admirable, nos conduce hacia el Cielo, donde se complacerá para siempre de nuestra compañía. Para Él, el provecho de su obra en nosotros  no es el presumir de ella, sino el poder contemplarla para siempre.   Aún así nosotros desconocemos que el mirar y adorar a nuestro Creador es, sin duda alguna,  el mayor de todos los premios.

Pidamos al Espíritu Santo que nos de hambre y sed del Bien, porque solamente con la Divina Trinidad se halla  la Vida Eterna.


Jonás, 10/4/2026

sábado, 4 de abril de 2026

LAS DUDAS

 LAS DUDAS.-


Son azote para la conciencia y causa de infelicidad si son insistentes, puesto que  van disolviendo la benéfica acción de la virtud de la esperanza. Existen dos clases de dudas: las espontáneas y las procesadas.

  Dios permite las primeras que permite para comprobar nuestra fe, pero rechaza las segundas porque van impregnadas del desamor y de la infidelidad.

En la Pasión del Señor en la escena del Calvario aparecen ambas: 1º) la duda espontánea del ser que se siente abandonado de la ayuda del Padre que siempre tenía y 2º)la duda infundida por quien con torpes  razonamientos aliñados de rencor, trata de borrar toda esperanza al afligido.  Me explicaré:

Ambas existen en el siguiente pasaje evangélico de la Pasión de Jesús. : 

La duda espontánea.

Jesucristo se ve a sí mismo en lo alto de la Cruz, con su tronco flagelado cruelmente, sus miembros atravesados por clavos, la corona de espinas bien insertada en su cabeza y la conocida asfixia del que es colgado colgado verticalmente en el que  el peso del vientre y piernas somete a un mayor trabajo al músculo respiratorio  diafragmático. Su naturaleza humana, ya deshecha, clama un aparente abandono del Padre, así que de sus labios surge un "Padre mío,...¿Porqué me has abandonado..?". Entonces, de su mente humana surge paralelamente el recuerdo de las mismas palabras en el Salmo 22 que su Madre querida le enseñó en su infancia que tras la misma queja citada va a terminar con un : 

Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
tú que eres mi fuerza, ven pronto a socorrerme.
Libra mi cuello de la espada
y mi vida de las garras del perro.
Sálvame de la boca del león,
salva a este pobre de los toros salvajes.
Yo anunciaré tu Nombre a mis hermanos,
te alabaré en medio de la asamblea:
“Alábenlo, los que temen al Señor;
glorifíquenlo, descendientes de Jacob;
témanlo, descendientes de Israel.
Porque él no ha mirado con desdén
ni ha despreciado la miseria del pobre:
no le ocultó su rostro
y lo escuchó cuando pidió auxilio”.
Por eso te alabaré en la gran asamblea
y cumpliré mis votos delante de los fieles:
los pobres comerán hasta saciarse
y los que buscan al Señor lo alabarán.
¡Que sus corazones vivan para siempre!
Todos los confines de la tierra
se acordarán y volverán al Señor

Jesucristo de seguro completó este rezo, pues su comportamiento en su última frase fue exclamar : "En tus manos Padre, encomiendo mi espíritu".   

La duda procesada,

También se aprecia en las insinuaciones con las que nuestro Señor, ya en la cruz , es ofendido . 

"Si es verdad que  eres realmente Hijo de Dios , bájate tu mismo de la Cruz " . (Mateo. 27- 40)

Su condicional ya lleva la implicación de "mentiroso" hacia Jesúcristo  y su imperativo descubre un tosco intento de  hacer desaparecer de la Historia su maravillosa Redención. 

¿Puede haber mayor procesamiento de la duda ?

La duda espontánea, que surge de la razón, no arrastra culpabilidad. Pero la duda buscada y  basada voluntariamente en la desconfianza y en la mala fe, es una ofensa  a nuestro Dios, quien no tiene obligación alguna de darnos razón de sus acciones y al que le debemos regalos incalculables: tales  como la existencia , la vida humana y que además, si le amamos, nos promete su compañía y felicidad  eterna.


Jonás     Abril 2026


lunes, 30 de marzo de 2026

RECTITUD DE CONCIENCIA.-

 RECTITUD DE CONCIENCIA.-


Es producto del don de Sabiduría que el Espíritu Santo propaga en las mentes de quienes aman y sirven a Cristo.  En la ciencia está muy bien apreciada la exactitud o rectitud de todas las medidas físicas. En la vida espiritual es imprescindible el tener un concepto recto y equilibrado de todos los actos que realizamos. La Ley es clara, pero su interpretación muchas veces es difusa y es necesaria la acción del Espíritu Santo para que el alma descanse en paz y en equilibrio. 

Dos son las aberraciones en contra de la rectitud que el príncipe de los demonios trata de instaurar en nuestro espíritu : 1º) La conciencia laxa, en la que prácticamente nada es pecado, pasándolo todo, y     2º) La conciencia escrupulosa que por el contrario siente que casi todo es pecado y acaba dejando pasar, agotada, lo grave escondido entre tantas minucias.

 Ambas conductas inducen a la separación de Dios, la primera causada por anestesia sobre  toda falta  en el cumplimiento de la Ley, y la segunda por falta de paz, oración y confianza en nuestro Señor, además de muy  poca estima de uno mismo.

Es necesario pedir siempre al Espíritu Santo el que nos de un criterio recto para poder agradar a Jesucristo y que éste pueda presentarnos al Padre con alegría y con la satisfacción de que su obra ha sido efectiva en cada uno de nosotros. 

No nos dejemos engañar con laxitudes ante faltas graves,  ni atormentar con remordimientos excesivos en las pequeñas. Somos algo así como un coche al tomar una curva: si vamos aceleradamente  sin valorar en absoluto los postes de peligro, nos salimos finalmente  de la carretera y perderemos el coche y quizás la vida. Por el contrario si vamos demasiado despacio mirando con detalle cada letra de los indicadores de peligro citados nos alcanzará otro coche  por detrás e igualmente tras el impacto nuestro viaje terminará y nuestro vehículo pasará al taller de reparaciones.  

Jesús vino a corregir la Ley de Moisés plagada de normas y mandamientos, valorando todo lo importante y no permitiendo que lo superfluo oculte a lo trascendental.  Con su ayuda hagamos nosotros lo mismo.


Jonás  ----Marzo 2026


domingo, 29 de marzo de 2026

PASCUA DE RESURRECCIÓN

 PASCUA DE RESURRECCIÓN.-


Es la fiesta más importante de nuestro calendario. La Navidad es la conmemoración del Nacimiento de nuestro Redentor, la Pascua de Resurrección es la de su Victoria final del mismo con todo su trabajo realizado a la perfección, tal como el Padre se lo había solicitado. Para nosotros es la promesa formal de que nuestra vida, que comenzó creada y mantenida hasta la muerte por el Padre y  por el Espíritu Santo, llegará a su plenitud total para siempre por medio de Jesucristo  Así Él se lo dijo a Marta previamente al extraordinario milagro que realizó a Lázaro . ("Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá, y el que vive y cree en mí, no morirá jamás, (Juan 11_ 25-27)" .

Pocas veces se habla de la muerte, salvo en películas en las que se la hace espectáculo en películas de  tiroteos y crímenes, o en novelas dramáticas. No gusta nada el saber que todos hemos de morir y es mejor en lo personal  ocultar el tema. Sobre la Resurrección, que requiere fe en las palabras de Jesucristo, muy pocas personas se arriesgan en dar la cara de su fe abiertamente para decir: "yo confío en las palabras de Jesús y con su ayuda resucitaré para siempre y habitaré en esa mansión que nos dijo tiene preparada para cada uno de nosotros".

Si me repito a mí mismo esa frase cada día, siempre estaré feliz y con la seguridad  de triunfar, riendo continuamente de cualquier obstáculo que me quiera  asustar, porque sé que, abierta mi puerta a Cristo, seré su amigo y Él me salvará de todo peligro .

Cuando comulgamos el cuerpo resucitado de Nuestro Señor recibimos en nuestra carne  su Resurrección. "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitaré en el último día. (Juan 6 _ 54-55)" 

Esta debiera de ser nuestra postura durante toda nuestra vida, la de el triunfo final compartido con la gente de bien, y en especial junto a los seres más queridos. 

Así es notorio y claro que hay razón de peso siempre, pase lo que pase, para el optimismo. Vivamos con la segura esperanza que brota  inquebrantablemente de la fe en Jesucristo y así seremos felices ahora, después y siempre.

!Feliz Pascua de Resurrección¡

Jonás____ Abril - 2026

sábado, 28 de marzo de 2026

LA POBREZA

 LA POBREZA.-


Es la primera de todas las virtudes, pues es la primera cosa que caracterizó a nuestro Redentor tras su venida a nuestro mundo naciendo en un humilde establo de ganado ya que sus padres por falta de medios económicos no encontraron  otro alojamiento para pasar la noche. Jesucristo nunca tuvo más propiedad que la ropa que llevaba, la que le arrancaron los soldados en el patíbulo de su muerte para entre ellos sortearla. La primera de todas las bienaventuranzas que dio nuestro Salvador fue : "Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los Cielos", Frase que supera con creces nuestro deseo de "propiedad", porque..¿ Qué puede haber más valioso que dicha posesión ?

Si no eres pobre de naturaleza, si no te falta el pan para comer, ni casa para dormir, ni ropa para vestir,.. ¿Será que  no tienes acceso a la posesión de  dicho Reino ?- Pues sí, en la medida que sepas  compartir algo de lo tuyo con aquellos que también lo necesitan. tendrás acceso a ser también con ellos verdadero pobre en espíritu y dueño de ese incalculable tesoro, fuente de agua viva y bienestar eterno.

jueves, 26 de marzo de 2026

El Pecado. la Culpa y la Pena.

El PECADO, LA CULPA Y LA PENA.-


Lo primero arrastra a lo segundo y a lo tercero. Es una ofensa contra Dios, nuestro Creador que nos ha dotado de su propia facultad, el mayor don que existe y rebasa los límites del universo material y espiritual: el don del libre albedrío. Él nos hizo soberanos para escoger entre la obediencia a sus leyes o la infiel inobservancia de las mismas. Nos hizo tan libres como Él mismo y deseó probarnos para ver si somos dignos de perpetuar para siempre en nuestra vida la libertad de los justos.

La realidad es que somos hijos ingratos que con mucha frecuencia vendemos a nuestro Señor por un plato de placer. Con ello surge la Culpa, maldita compañera que nos separa de nuestro Padre y de nuestro destino gozoso. Adosada va la pena exigida por la Justicia Divina. Así que en verdad el acceso a pecar, sus culpas y sus penas nos van a acompañar con frecuencia el resto de nuestra vida.

Dios tuvo misericordia de nosotros  y nos mandó a su Hijo que se hizo Hombre como somos, vivió en nuestro mundo compartiendo nuestro cansancio, alegrías, dolor y dura muerte para marcarnos el camino de la salvación. Nos instauró nuevamente la vida mediante su presencia sacramental y espera que aprovechemos su enorme sacrificio en bien nuestro.

Ante el pecado grave el único remedio es la Confesión sacramental, o el acto perfecto de contrición si ésta nos es posible. Ante el pecado leve también el perdón es la Confesión que da consejos curativos y el sacrificio  con la intención de superar para siempre nuestras faltas.  

Pero uno y otro, aún perdonados por nuestro Dios, si no existe una verdadera y estable enmienda, dejan pendiente una pena que cumplir. Aquí entra la amenaza del Purgatorio, un lugar para enmendar nuestra propia voluntad tan débil que arrastra adheridas  numerosas inperfecciones: egoísmo, pereza, comodidades, engreimiento, violencia, etc. Por todo ello se ha de pagar hasta el último céntimo de la deuda y esto es un verdadero  purgar a un organismo enfermo.

La pena de Purgatorio se aminora o elimina con sacrificios y con oración. Aquí nace el interés que puede tener para nosotros la posibilidad de Indulgencias, sean parciales o totales. Aprovechemos la ocasión de poder aplicar indulgencias parciales y totales por las almas que en este momento se encuentran en el Purgatorio y liberadas de él serán nuestras abogadas que intercederán de la misma manera hacia la resolución definitiva de nuestras pendientes penas.

En resumen ante el Pecado tenemos tres armamentos: La Confesión que nos libera de la  miserable Culpa y la Enmienda total definitiva con Intercesión por otras almas en el Purgatorio. que nos pueden librar de purgar las penas adquiridas. 

Aprovechemos siempre la ocasión Sacramental y la oración que indulta a unos y a otros.


Jonás   Marzo 2026


jueves, 12 de marzo de 2026

LA SOBRIEDAD

 LA SOBRIEDAD.-


La vida tiene sus normas para cada ser creado y una de ellas , y acaso la principal, es la armonía entre todas las cantidades y todas las cualidades que son indispensables para el desarrollo y mantenimiento de la misma. Me explicaré mejor : una planta necesita agua, pero en cantidad proporcionada a su peso y a su volumen. Si es  excesiva se inunda y muere, si es escaso se seca y también perece. Cualquier animal, de igual manera necesita comer para mantenerse. Si es exagerada su nutrición degenera en mórbida obesidad y si es escasa, su debilidad le arrastra al desenlace final. El ser humano también navega entre la abundancia y la carencia en todo lo que le rodea. Hemos de guardar un determinado equilibrio en todas nuestras funciones y responsablemente en todos nuestros actos. No obstante el hombre sabe que la penuria es más peligrosa que la abundancia, y siempre piensa que es más fácil controlar el poseer que el esforzarse en adquirir o lo que es igual, según el refrán:  el que más vale tener que desear.  Pero ocurre que la neurona cerebral se encandila con cada estímulo o sensación y construye vías de reafirmación en cada  repetición, sea placentera o sea dolorosa. Con ello comenzamos a adquirir costumbres que, si no interviene nuestro conocimiento y  voluntad, abocan en vicios en los cuales perdemos por completo el máximo valor de nuestra personalidad que es : la libertad.

Pues bien la Sobriedad es la virtud que despierta el autocontrol diciendo: un !Hasta aquí¡ o un !Basta ya¡.


Sobriedad es saber inponerse a comer un poco menos de los que me gusta, compensando la nutrición con un  más de aquello que no me gusta.

Sobriedad es saber que el beber en exceso bebidas alcohólicas me intoxicará y va a  alterar profundamente mi estado de consciencia, para ir creando hábito ("por una vez no pasa nada"), enfermedad y anticipada muerte. La sobriedad siempre debe marcar un límite de ingestión para  todas las bebidas alcohólicas.

Sobriedad es no buscar la felicidad en las drogas, por más que se ofrezcan para obtenerla, sino que sepamos que no tardará esa substancia en hacerse la dueña absoluta de nuestra vida y economía  arrastrándonos al fracaso laboral , familiar y social  y al final a un prematuro óbito.

Sobriedad es hacer el ejercicio suficiente para el mantenimiento óptimo muscular sin pretender destacar o hacer presunción de fuerza.

Sobriedad es trabajarlo lo necesario para cumplir una vocación garante de servicio a los demás y de honesta vida propia y no solamente para ganar más dinero y así poder poseer más cosas.

Sobriedad es valorar lo que se tiene mucho más que aquello de lo que se carece.

Sobriedad es descansar  y dormir las horas necesarias despreciando el  trasnochar para ver programas televisivos y así  poder comenzar el día siguiente con el máximo vigor y con la energía suficiente. 

Sobriedad es pedir al Señor que nos dé aquello que necesitamos y nos niegue aquello que nos perjudique. 

 Sobriedad es saber guardar silencio, aún con ganas de manifestar tu razonable opinión. El ser dueño de tus silencios te permitirá el no ser esclavo nunca de tus palabras.  

 El final de una vida sobria es: la Libertad. El de una vida placentera es : la total  Esclavitud de los sentidos y afectos desordenados.



 Jonás       Marzo 2026

martes, 10 de marzo de 2026

LA HUMILDAD

 LA HUMILDAD.-


Es la más escondida de todas las virtudes, y sin  embargo es la preferida de Dios. La Creación por entero es fruto de la humildad de nuestro Dios que siendo infinito en el tiempo, en la energía y en el espacio creó el entero universo,  con el ser humano incluído, sin necesitar a nadie ni a nada, sino por voluntario amor. Luego, tras la aventura humana, viendo nuestro fracaso, se encarnó como un hombre más sin distinción alguna, salvo la extrema pobreza, la limpia sencillez y el mayor esfuerzo y sufrimiento soportado por el hombre en bien de los demás.

Entre nosotros la humildad es la virtud más difícil pues el amor a uno mismo prevalece generalmente sobre la estima de cualquier otro. 

Ya Santa Teresa definía la humildad como la luz que le hace ver a uno mismo tal cual es, en las medidas justas y reales que posee y por esta causa el informe que el propio "yo" nos suele dar es pobre si no es raquítico.

No trates a los demás como "otros", sino como a tu "propio yo".

Aprende de una vez a escuchar, aunque ya sepas lo que vas a oir.

Aguanta con la misma paciencia los defectos ajenos como los tuyos propios, esos que deberías conocer bien.

Acepta que somos "polizones" en el barco de la salvación, pues no hemos pagado aún billete alguno.

Aprende del pobre, del rico del sabio y del ignorante. Todos guardan un mensaje útil para tí.

Inclínate ante Dios, ámale e imítale en la discreción de cualquier grandeza que creas poder tener.

Pon tu cualidades al servicio de otros y crecerán, pónlas en tu contemplación y desaparecerán.

Cuanto más hermanos aceptes, más honrarás a tu Creador y Padre.

Se generoso en entregar tu tiempo ayudando en las necesidades de otros. 

Si has recibido amor, no te lo quedes para tí, cultívalo, multiplícalo y repártelo.

Si no has recibido el amor ;.... créalo y luego distribúyelo.  Serás así Verdadero Hijo de Dios.


Jonás ,.  Marzo 2026



viernes, 6 de marzo de 2026

EXAMEN DE CONCIENCIA

 EXAMEN DE CONCIENCIA.-


Al igual que es necesario para cada persona el examinar su propio cuerpo para observar cualquier anomalía, utilizando todos sus sentidos, también ocurre lo mismo en el cuidado que hemos de tener con nuestra alma usando su memoria, inteligencia y voluntad con análogo propósito: el mantener su vida y su salud en grado óptimo.

Existen personas que intranquilos por la higiene se lavan las manos continuamente de manera compulsiva, otros, por el contrario nunca lo hacen y portan continuamente la  mugre.  En el campo espiritual los primeros se atormentan a sí mismos como víctimas de conciencia escrupulosa y los segundos castigan a los demás cual delincuentes por su conciencia laxa.

Para poseer una conciencia recta es necesario tener muy claras la naturaleza y categorías de lo que denominamos "pecado".

Denominamos pecado a toda desobediencia de la Ley que Dios ha escrito en nuestra conciencia natural y nos ha dado con toda claridad en su Tabla de 10 Mandamientos., para así poder gozar de nuestro bien temporal y eterno.

El pecado puede ser por una falta de materia pequeña, mediana y grave. Las dos primeras se denominan pecados veniales y la tercera pecados graves o mortales.

Para cometer un pecado Mortal son necesarias tres condiciones indispensables : 

1.- Materia grave.-

2.-Plena libertad en la realización de dicho acto.

3.-Pleno conocimiento de que es una ofensa grave a nuestro Señor que nos ha amado hasta el extremo al crearnos, al enseñarnos y al sacrificarse por nuestro bien, llegando a encarnarse como hombre y a dar su vida, con su pasión y muerte por cada uno de nosotros. 

Para los pecados pequeños basta el arrepentimiento y la oración sincera para su perdón.

Para los pecados medianos y graves es necesaria la Confesión Sacramental, o si ésta no es posible el acto de perfecta Contrición.

El pecado mediano, aunque no mortal requiere, pues, de prevención sacramental, pues la naturaleza de la falta es la de continuar creciendo, favoreciendo una conciencia laxa y pudiendo llegar a hacerse pecado mortal.


No te acuestes nunca sin analizar tu conciencia y procura dejarla bien tranquila por la oración sincera.al Señor. 



Jonás  Marzo 2026


martes, 17 de febrero de 2026

MATRIMONIO

 MATRIMONIO.-


Es el Sacramento necesario para la realización de la vida humana, la que realizada por el Creador necesita ser santificada por el Redentor. De esta manera llegamos a la conclusión de que el Matrimonio no es cosa de dos humanos de distinto sexo, sino de tres, pues es Dios mismo quien se apunta a confirmar y con su presencia hacer perdurar para siempre dicha unión . El Evangelio nos describe a Jesucristo con su Madre Santísima invitados a una boda en Cana de Galilea. Ahora muchos hombres y mujeres se unen con el  mismo compromiso, pero no invitan a Jesús, o si lo hacen se desentienden de Él enseguida , pues dejan de practicar sus mandamientos y no vuelven a pisar una Iglesia hasta que llega el "compromiso" de hacer la Primera Comunión de alguno de sus hijos.

Porque Dios está integrado en el Sacramento del Matrimonio lo está en la vida de los contrayentes y marca una unión que es totalmente indisoluble.No existe anulación del Matrimonio, pero si en no pocos casos podemos hablar de inexistencia de vínculo real, pues este sacramento se ha realizado forzadamente o previa ocultación de importantes impedimentos o circunstancias que más tarde surgen. Así la nulidad es valorada y certificada por Tribunales eclesiásticos que saben valorar las pruebas que atestiguan su autenticidad. 

Existe la penosa costumbre de realizar las Bodas con un gran dispendio económico, con invitaciones numerosísimas, comidas pantagruélicas y regalos fastuosos.  Todo ello es un incoveniente para su realización en casos de personas de economías modestas o inexistentes y es un dispendio para las ricas. 

Realmente lo que importa es el Sacramento con la presencia de Jesucristo en la vida de los recién casados, por lo que debería en muchos casos hacerse con un gasto mínimo de dinero, (El Señor repondrá nuevamente el inexistente Vino de la Boda), haciendo la ceremonia de la manera más discreta posible. Las celebraciones reales ya las realizarían los recién casados con sus seres queridos a lo largo del tiempo. De esta manera evitaríamos la no celebración de la misma por causa monetaria y también, si pudiese ser llevada a cabo una anulación, la posibilidad de volver a realizar la Boda  muevamente, sin gran costo,  con la personas adecuada.

El poder perdurar la pareja  a lo largo de la vida con la Gracia de Dios, es un don de valor infinito que haría valorar más la Fidelidad, la Entrega  y la Piedad en los recién casados que así mantendrán su vínculo con un Divino Jesucristo que los quiere y los mantendrá cerca de Él unidos para siempre. 

lunes, 16 de febrero de 2026

EL MUNDO

 EL MUNDO.-


Dice la Religión que los enemigos del Alma humana son tres : El Mundo, demonio y Carne. Realmente ese trío mortífero se encuentra ya bien completo en el primero desde donde se nos ataca, se nos persigue, se nos envuelve cortándonos  el paso, se nos enloquece y se nos mata si es que el mundo  puede paralizar nuestra respiración de bien. El aire del mundo huele envenenado de consumismo, de pasotismo y de inacción. Sólo intenta que tu no pienses ni hagas nada, te intenta resolver todo a cambio de que no pienses más que en gozar sin límite y sin espera. Todo para tí, e inmediatamente . Ese es el cebo del anzuelo. Te simula dar trabajo y realmente te enseña a  buscar la forma de poder evitarlo buscando descansos festivos, horarios cómodos, mínimo de esfuerzos laborales y en lo que respecta a tu persona aumentar al máximo tu valor sobre el de todos los demás. Cualquier placer es recibido con naturalidad por que realmente dice te lo mereces. Del final natural que es la muerte... ni pensarlo, siempre está esa muy lejos y además el Mundo te dice que no serviría de nada, porque sólo lo que importa es el presente y naturalmente: hay que no ser tonto y aprovechar todo al máximo.

Afortunadamente en nuestro atravesar el mundo vemos algún que otro "despistado" que se ha salido de rumbo y se he puesto a rezar, o hacer obras de caridad, o a trabajar con verdadero esmero y dedicación para los demás. Estos locos fuera del camino emiten la luz clara y blanca  del amor, pero también portan los intermitentes  rojos del sufrimiento o del esfuerzo. 

Hemos de elegir : o el camino fácil o el camino difícil, el primero lleva adosado el premio, inmediato aunque realmente efímero: la simple contemplación para siempre del propio yo.  El segundo lleva el premio futuro en el tiempo, pero con una  dimensión que no tiene límite, la contemplación eterna de la Faz de Dios, de los Ángeles y Santos y de los seres más queridos.  El yo es así realmente feliz.  

Estos son los Mandamientos para el camino difícil : 


LOS DIEZ MANDAMIENTOS

1º)  Amar a Dios sobre todas las cosas conocidas. 

 Sobre ti mismo, sobre tus seres queridos, sobre todas las personas que conoces, sobre todos los objetos del universo. Más que a nadie ni a nada, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas. Sorprende que Dios haya puesto como primera norma de sus mandatos al Amor. Muchos piensan que en el corazón no se puede mandar o que la Fe, que es sentir, no se puede imponer. Craso error corregido por nuestra lengua castellana en la que las palabras "amar y querer" son sinónimos absolutos. La voluntad crea amor y el amor creado hace la refuerza.

2º) No jurar su Nombre en vano.

Dios no es un objeto ni un ser cualquiera, es el Ser por sí mismo. Dios es el que es, existencia pura desde toda la eternidad, el que no depende de nadie ni de nada, el que siempre ha existido y en soledad ha creado todo lo que  existe. Por eso es digno del máximo respeto y la Palabra que trata de referirse a Él es sagrada, y la que intenta definirle siempre es incompleta. Así el amor se apoya en la humildad y en el respeto. Poner a Dios como testigo de un hecho que es falso es intentar apropiarse de su poder y de su fama en interés propio y es un grave pecado contra el prestigio de nuestro Creador.

3º) Santificar las Fiestas.

La Alegría del trabajo y del descanso es santa porque  Dios la dispone para nuestra salvación. De ahí la necesidad de orar tras el trabajar y del trabajar tras el orar, ("ora et labora"). Dios, dueño de todos los tiempos ha seleccionado unos días especiales para santificarle a Él, y agradecerle todos los bienes que de su mano hemos recibido, los que recibimos y aquellos que recibiremos. Igual que Dios descansó satisfecho de toda su obra en el 7º día de la Creación, nosotros debemos amarle a Él de manera especial, también en el 7º día de la Semana. Orar es la mayor manera de santificar. Sea el Domingo especial día de encuentro con el Señor y un verdadero abrazo Eucarístico. 

Desgraciadamente hoy la mayoría de la gente de los países que se dicen católicos, no va a Misa los Domingos. Tienen a su Gran Padre olvidado a cambio de una comodidad en la cama, o porque saben que la Eucaristía los obligaría a cambiar de vida controlando pasiones, a confesarse y a regularizar sus matrimonios, o también  porque  saben que Cristo siempre anima a compartir  algo de nuestros bienes con los pobres.  Luego en la enfermedad o en las puertas de la muerte, quizás pedirán al Señor perdón y... quizás éste les sea concedido

4º) Amar y respetar a los padres.

Los padres podrán tener  virtudes y defectos, pero son nuestros padres, son quienes nos han transmitido la vida que ellos tienen, quienes han sido, después de Dios, los primeros en amarnos tal como somos. Guapos o feos, listos o torpes, ellos nos quieren y esperan de nosotros la justa correspondencia de cariño. Llegará el día en que el hijo será más alto que su padre y la hija más que su madre y además de lo aprendido de ellos, por el estudio en la escuela, aprenderán nuevas cosas que la ciencia y el progreso descubren y que muchos mayores ignoran. Y los padres comenzarán a perder facultades y los hijos, aumentándolas,  aprenderán a ser padres. Es entonces cuando más  se debe aplicar este 4º mandamiento de Dios, justo cuando se hace más difícil el comprender y el querer a quienes ya no se necesitan y cada vez requieren más  ayuda por sus necesidades . Respetarlos, socorrerlos y quererlos es lo que Dios espera de nosotros.

5º) No matar, ni odiar

La antipatía, engendra odio, el rencor engendra violencia verbal, el insulto agresión  y la violencia aboca finalmente en el crimen. Nadie piensa que puede llegar al final de esa escala citada, pero lo cierto es que cualquiera de nosotros si no pone freno al rencor, si no es capaz de olvidar una ofensa o de perdonar un error va acumulando pesas que acabarán haciéndolo caer en la delincuencia o en el asesinato realizado o deseado.  El odio es el castigo infernal y con la mentira es la manifestación más diabólica que existe. Huyamos de ambas cosas.

6º) No fornicar. Ni desear desordenadamente el placer sexual.

La sexualidad es un mecanismo inventado y realizado por Dios para perpetuar nuestra especie y para premiar por anticipado, dentro del Matrimonio,  los esfuerzos y preocupaciones que siempre vienen a darnos los hijos. No obstante el ser humano, como un pez, cree poder morder el cebo y disfrutar de él, sin compromiso alguno y de forma egoísta evitar el anzuelo, que es la paternidad, quedando atrapado así en el egoísmo y en la falta de amor tanto a su pareja y a la posible descendencia, como a  nuestro Creador, quien puso sabiamente este mandamiento para nuestro propio autodominio. El pecado contra el Sexto mandamiento que es acción sexual fuera del Matrimonio, , siempre va precedido por el pecado contra el Noveno mandamiento que es deseo consentido de la misma.  

7º) No robar.-

Como con el odio se va acumulando y aboca al crimen, así la sustracción por pequeña que fuera se hace poco a poco grande y termina transformada en un total robo o asalto.  La gravedad mortal de este pecado está en aquel valor del cual pueden depender las necesidades vitales de cualquier  persona. Es condición indispensable para el perdón de este delito, aparte de la Confesión,  la devolución del valor hurtado a la víctima, o en su falta una entrega similar para los pobres o necesitados.

8º) No mentir, ni a los demás, ni a uno mismo.

Es falsear la verdad en beneficio propio, es inventar un hecho que no existe para tapar un delito cometido o para aparentar poseer una virtud inexistente.  Es imitar al diablo que, como Cristo decía,  es el gran maestro de la mentira y del engaño. El castigo personal de este vergonzoso acto es que crea hábito y los mentirosos acaban haciéndose víctimas de sí mismos, sin saber diferenciar el bien del mal, incluso para su propio ser entre lo que es la verdad y la falsedad. De esta manera se creen los mejores, siendo los peores y no comprenden otra cosa más que sus codicia y sus más animales instintos.

9º) No desear a la mujer de tu prójimo.

Como dijimos es el comienzo de la fornicación. No se debe desear otra mujer más que la elegida como esposa y dentro del sacramento matrimonial, con el compromiso ante Dios de albergar los hijos que Él disponga en nuestras circunstancias. 

10º) No ambicionar los bienes ajenos, ni codiciar los propios.

La codicia es uno de los pecados más frecuentes, facilitado por el escándalo de los ricos y por la propaganda de los medios de comunicación que hacen casi indispensable el disfrute del placer sin espera y sin límites, así como  la obtención del máximo rendimiento con el mínimo trabajo. De esta forma, unos hombres con su desordenada riqueza de placeres y comodidades merman notablemente la calidad de vida de otros muchos que quedan sin los indispensables bienes de consumo. 

El Señor dijo a Adán y a Eva al expulsarlos del Paraíso Terrenal : "Te ganarás el pan con el sudor de tu frente ". Parecería que por esta frase el trabajo es un castigo, pero la venida de Cristo al mundo trabajando y sacrificándose por todos los demás es un cántico a la santidad del hecho de trabajar.                                                                                                                                                  

Todo lo conseguido por el robo clama al Cielo por ser el  rendimiento del esfuerzo hecho por otros que se ven privados de su rendimiento. Por ello : !Ojo a poseer   grandes fortunas, porque están llenas de abusos contra gente que queda en pobreza¡


LOS CINCO MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA.

1 .- Oir Misa entera todos los Domingos y fiestas que guardar.

El Valor de la Santa Misa es infinito por su mensaje del antiguo y del nuevo Testamento y por la posibilidad de recibir personalmente a Nuestro Señor Jesucristo en Cuerpo, Alma , Sangre y Divinidad  en la Eucaristía.

2.- Confesar los pecados graves al menos una vez al año.

El ideal de todo cristiano es vivir siempre en la Gracia de Dios, así que debe usar el Sacramento de la Confesión con la frecuencia que requieran sus debilidades.

3.-  Comulgar al menos por Pascua de Resurrección.

La Comunión debería de realizarse en cada Eucaristía en la que estemos presentes.

4.- Ayunar abstenerse de comer carne cuando lo manda la Iglesia

5.- Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

La caridad es esencial para la salvación.


CONCLUSIÓN

Dios nos dio 10 Mandamientos para no enfermar ni morir en el pecado. La Iglesia, instituñida por Jesucristo agrega otros cinco . Mas también Dios nos da la posibilidad de rectificación y del perdón de nuestras caídas con el Sacramento de la Confesión, o si no hubiera tiempo con un perfecto acto de contrición. Son  la únicas barcas de salvación que nos puso, si es que al pasar alocadamente por el puente del caudaloso río del mundo, cayésemos en sus turbulentas aguas. Aparte de todos los Sacramentos tenemos otro medio seguro de Santificación:  el Trabajo bien hecho.  Según San José María Escrivá de Balaguer, cuando lo realizamos por afecto a los demás, intentando más su servicio que nuestro  rendimiento, nos estamos abriendo la puertas del Cielo.

 

Jonás  Febrero 2026

martes, 10 de febrero de 2026

"EN TUS MANOS, PADRE, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU"

 "EN TUS MANOS, PADRE, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU"


Es la última frase de Jesucristo en su paso por nuestro Valle de Lágrimas.  Muchos cristianos pensamos que es la mejor oración que puede existir para devolver nuestra vida a quien nos la dio, y así es, pero valoremos una previa condición :  la de estar completamente limpios de cualquier falta cometida.  De ahí la necesidad de todos nuestros sacramentos cuando veamos aproximarse el final. 

Cada vez que rezamos el Ave María a lo largo de nuestra vida acabamos mencionando " la hora de nuestra muerte", implorando el auxilio de nuestra Señora, la Madre de Dios. Ella se presentó también ante el Padre con toda confianza y serenidad guiada, al igual que Cristo por el único medio de aproximación hacia Él, que es el Amor.

De no poder encontrar la ayuda sacramental nos bastaría decir en esos momentos, los más trascendentes de nuestra vida,  un : "Porque te amo, Dios, Padre mío, perdona todos mis fallos".

 Así podremos salvarnos para toda le eternidad. 

miércoles, 4 de febrero de 2026

LA VIRTUD DE LA RESIGNACIÓN.

 LA VIRTUD DE LA RESIGNACIÓN.-


Siempre se ha definido como la virtud para los vencidos, para los sufrientes, para quienes intentan superar un fracaso,.....y esas ideas no pueden estar  más alejadas de la verdad.  La resignación no es de débiles, sino de fuertes, no es humillación, sino superación. Es reencontrarse con uno mismo  con una visión amplia y un corazón amador que se eleva sobre el dolor bañando la realidad de  claridad, de sentido  y de  amor.  Y  La Resignación tiene otro importantísimo valor: la humildad. Es la más humilde de todas las virtudes porque sentada en la profundidad del fracaso se eleva hasta la altura de Dios para decirle : "aún así: yo te amo". 

Por eso la Resignación se coloca como la primera de todas las virtudes cristianas, porque con lleva la máxima dosis de amor en su +optima humildad.

Pocas personas han entendido el enorme  valor de la Resignación frente a la aparente derrota que simulan la enfermedad y la muerte. El escritor y poeta poeta Jose María Pemán , habiendo fallecido su querida esposa, levantó sus ojos al Creador de la Vida para decirle :

"Porque puedes, porque quieres,

porque tuyo es mi dolor,

Bendita sea, mi Señor,

 la mano con que me hieres."

( J.M.Pemán.)

"Y bendito sea el amor

de un Dios que muere en la Cruz,

derramando sangre y luz,

haciendo al mundo mejor."

(Anónimo.)


!Bendito sea Dios¡


Jonás  Febrero de 2026

   



miércoles, 28 de enero de 2026

SANTIDAD Y TRABAJO.-

 SANTIDAD Y TRABAJO.-

No se trata de que la santidad nos cueste trabajo, sino de que el trabajo nos proporciona santidad. Ese fue el programa de Nuestro Señor Jesucristo  desde el principio de su existencia humana: obedecer, aprender y trabajar: con la obediencia de sus padres, atento a  sus enseñanzas para comenzar su labor de invitarnos a todos a la salvación por medio de la oración y por medio del trabajo.  

Siempre ha sido el trabajo considerado un castigo divino. Se ha olvidad que la Creación fue el trabajo de todo un Dios que nada necesitaba de nosotros,  realizado para bien nuestro y para que continuando su obra  poder considerarnos sus hijos por adopción. Y así es : todo el que trabaja y ama a Dios protege e invita a sus hermanos a hacer lo mismo. El amor es Oración al Dios y es Caridad para con el hermano y conlleva trabajo. Por esa razón seremos medidos al final de la vida por ambas cosas que necesitan esfuerzo. Nos ha dado el Señor la voluntad y la libertad  para realizar  ambas,  sintiéndose  muy honrado con ellas.

Entre la pléyade de santos que definen nuestra Iglesia católica vemos como todos  han hecho de la Oración y el Trabajo su existencia. Mas Cristo comenzó primero la labor y después la piedad en dos fases de su vida: la primera su vida privada trabajando dentro y fuera de su familia hasta los 30 años y la vida pública, con trabajo  de apostolado durante tres años, hasta el extremo de entregar su entera vida para nuestra salvación. Ambos períodos nutridos por la Oración que es el impulso necesario para cualquier clase de energía.  

Y entre esa pléyade de santos piadosos y trabajadores tan sólo hay uno que ha exaltado el trabajo como imitación del Dios Creador y fuente excelsa de Santidad,  quien se llamó Escrivá de Balaguer, Fundador del Opus Dei, pues fue el primero que imitando a Cristo nos enseñó a valorar la profunda dignificación que origina la labor cuando se hace perfecta y completa para bien de los demás y no tan sólo para el natural provecho propio. 

Los creyentes nos hemos de salvar mediante nuestra oración y mediante nuestro trabajo santificador, pero los demás, aquellos que no han tenido la fortuna de conocer y amar a Jesucristo, sólo se salvarán por nuestra oración a Dios y por su propio trabajo personal, si es que lo realizan con la fuerza del amor a su prójimo.

Consideremos, pues, al trabajo que tenemos como nuestro puente hacia Dios y aferrémonos a su perfección, orando para que le sea agradable a nuestro Señor y así seamos dignos de acompañarle en su magnífica Obra Creadora. 

martes, 20 de enero de 2026

"EL CORDERO DE DIOS..."

 "EL CORDERO DE DIOS..."


"....Que quita el pecado del mundo" : Así fue la definición de San Juan Bautista hizo de nuestro Señor Jesucristo.  Hay que tener en cuenta que el Bautista procedía de una familia  de sumos sacerdotes judíos. Su padre ejerció como tal en el templo de Jerusalén y bien conocía el valor de las ofrendas a Yahvé para  llegar a conseguir el perdón de los pecados cometidos. La Biblia nos recuerda continuamente cómo Abel y Caín,  los hijos de Adán y Eva, ofrecían sacrificios de animales para solicitar el perdón de Dios.

 A Abraham Dios le pidió que sacrificara a su querido hijo unigénito Isaac para su alabanza y éste , inocentemente preguntaba al Padre cuando obediente iba a cumplir dicho sacrificio: "Padre, tenemos la leña y la yesca para quemarla, pero nos falta la ofrenda", a lo que Abraham contestó: "Dios proveerá".. Cosa que, en verdad,  fue hecha por el Creador apareciendo  una chiva con las  astas enredadas en una zarza para poder realizar dicho sacrificio. Tras esta prueba Dios bendijo a Abraham con una descendencia ingente  por su total y absoluta obediencia y confianza  hasta el extremo.

  Los sacerdotes casi siempre utilizaban el cordero como animal de ofrenda , ya que era animal costoso, y a la par dócil. El sacrificio en el Templo debía de ser total, es decir hasta dejar al cordero reducido a cenizas. Solamente en casos de sacrificios numerosos , como lo era el caso de la celebración de la pascua, en la que lo realizaba cada familia en su casa, era parcial acabando en la ingestión de la carne de dicho cordero con sumo respeto para así celebrar la liberación de Israel. 

Nuestro Señor Jesús, siendo el Verbo divino, con la complicidad del Padre y del Espíritu Santo quiso  conseguir el perdón para el género humano pecador y se hizo hombre encarnándose en el seno de María,   " la mujer llena de gracia" . De este modo sabía que podía instruirnos con su doctrina cristiana, ayudarnos con sus milagros inauditos y perdonarnos nuestros pecados, como el cordero o el sacrificio humano que Él  era ante el Padre. Ambas cosas, Sustento y Perdón, nos las remataría en la Última Cena ofreciéndonos  su Cuerpo y su Sangre como alimento de vida eterna y profiriendo después  desde la Cruz aquel grito de  : "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen", gemido que consumó su Redención hacia nosotros, libres ya del pecado original por el agua de su Bautismo y perdonados, tras el arrepentimiento de todo pecado voluntario, por su sangre derramada en la Crucifixión.

De ahí el inconmensurable valor de la Eucaristía como sacrificio en el que Jesucristo, el Cordero de Dios, se ofrece cada vez  por nosotros y el valor infinito de la Comunión de su Carne y de su Sangre en el Pan y en el Vino Consagrados participando de la Misa, la Pascua bendita que nos ha de liberar de la muerte eterna,  transformándola en felicidad y amor para siempre.


Jonás  Enero 2026.


lunes, 12 de enero de 2026

AMIGOS DE DIOS.-

 AMIGOS DE DIOS.-


Al hacernos Dios a su imagen y semejanza nos ha hecho seres sociables, como lo es Él, de manera que entre todas los tratos que como humanos podemos darle es la amistad la más sencilla, la más pura y la más sana de todas las  posibles. Pero tengamos en cuenta que en la amistad pesa, y mucho la calidad del amigo: un "0" por nuestra parte, un "10" por la de nuestro Creador. Tener un amigo Todopoderoso es único, tener un amigo que existe desde la eternidad de los tiempos, también lo es, pero tener un amigo hacedor de lo imposible para nosotros, (véase mi artículo "El mago del Tiempo") es muy especial. De ahí la eficacia de la oración en todo momento para curar, a través del mejor de los amigos,  el futuro, el presente y el pasado nuestro y todos los tiempos  de los demás.

Poder hablar con Dios es un placer sin límites, es sentirle como un Padre que espera, como un hermano que comparte , o como un amigo que ayuda, y no tiene precio. Depende todo del grado de nuestra fe, del grado de nuestra confianza, del grado de nuestro amor. No escatimemos tiempo para ello, pues Él siempre está despierto observándonos, siempre está atento a nuestras necesidades. Confiarse a Él es encontrar tu casa y en ella a quien tanto te quiere y a quien te necesita para alivia  la sed de Cristo, la sed que desde la Santa Cruz nos reveló.  Seamos agua, sí, pero agua viva, no agua muerta por la mediocridad, no muerta por el egoísmo ni por la vanidad, no muerta por le ociosidad. No seamos agua estancada, sino seamos agua llena de alegría, esa que nos puede hacer brotar del corazón el Espíritu Santo que tanto trabaja en nosotros. 

Santa María nos puede ayudar y mucho, pues ella bien supo amar al autor de la vida, bien supo hablar de tú a tú con Él, bien supo sufrir su dolor por nuestro Señor y bien se preocupa por tí y por mí. Pidámosla su intercesión para que nos haga buenos amigos de su Hijo querido Jesucristo. 

Que así sea.

jueves, 8 de enero de 2026

LA DEUDA ETERNA

 En los tiempos en que vivimos hablar de deuda es poner sobre la mesa su más importante protagonista : "la hipoteca del piso". En los tiempos de la "dictadura" se pagaba en 10 años, pero en los actuales tiempos de "democracia" se paga durante toda la vida y quizás se deja en herencia culposa a hijos o a  nietos. 

Sin embargo existe una oferta gratuita y eterna: la felicidad para siempre a cambio de siempre ser feliz !¡ .

El mor opera milagros así : Es la oferta de nuestro Dios, que nos sacó de la nada y nos dio la vida, una familia, buenos padres, una educación, un trabajo honrado para subsistir y nos promete la felicidad eterna a su lado si hacemos del amor nuestra enseña: devolverle ese afecto amando a Dios con todo el corazón y con todas las fuerzas y amando a nuestro prójimo tal como a nosotros mismos. En verdad pagaríamos, tras nuestro paso por el mundo, no con un trabajo eterno sino con una felicidad inacabable. 

La única religión que presenta a un Dios que se hace uno de nosotros para trabajar y sufrir como el que más, con pobreza, con incomprensión, con persecución, con amraga pasión y dolorosa muerte, es la llamada cristiana. No contento con todo ello ese Cristo no desaparece tras su muerte sino que resucita y se queda entre nosotros con la sola exigencia de la fe en la Eucaristía: Dios hecho Hombre presente tras la consagración  de su cuerpo y de su alma alma en un trozo de pan y en una copa de vino consagrados. Parece todo demasiado bueno para la mente de cualquiera, pero esa es la oferta: Infinitamente buena y digna de quien es infinitamente bueno.

Nada teníamos cuando no existíamos, ahora que estamos se nos ofrece el mayor TODO..¿Vamos a renunciar a Él por un estúpida desconfianza hacia quien  ha sido tan bueno y generoso con todos nosotros ...?



Jonás ---Enero 2026