viernes, 10 de abril de 2026

EL HAMBRE Y LA SED DE DIOS.-

 EL HAMBRE Y LA SED DE DIOS.-


Sabemos que todo hombre tiene necesidad de Dios ( "Nos hiciste Señor para Tí, y nuestro corazón no estará tranquilo hasta que descanse en Tí ", - San Agustín). Siendo nuestra fuente de felicidad eterna, pero pocas veces pensamos que el Creador es tan sumamente bueno y generoso que tan sólo se siente satisfecho de su obra si ésta comparte voluntariamente su Amor hacia Él, junto con el amor a los demás de la Tierra y del Cielo. Cristo desde lo alto de la Cruz nos dijo que tenía sed, igual que tiempo antes se lo dijo a la mujer samaritana. Nosotros podemos ofrecerle el agua que brota de nuestro corazón, la que a veces está tibia, otras turbia, frutos de momentos habituales de debilidad, y Dios, en cambio, nos ofrece su Agua viva, pura y fresca, saciante para toda la eternidad. He ahí la nobleza y generosidad de Dios.

Cuando Cristo es bautizado por Juan en el desierto se abre el Cielo y se oye la voz del Padre que dice : "Este es mi Hijo, el  amado,  de quien recibo mis complacencias" . Nosotros, por voluntad de Cristo, somos  Hijos adoptivos del mismo Padre y también podriamos ser motivo de complacencia para Él. Porque el Padre, con su infinita dimensión,  no valora nuestro tamaño infinitésimo y nuestras pequeñeces que , por insignificantes que sean, le conmueven. Así es Él, artista creador de todo lo grande y de todo lo ínfimo, de todo el universo espiritual y material.

Cuando nosotros ideamos y hacemos algo, si el resultado es satisfactorio  lo exhibimos para que se conozca y así lucirnos, o lo vendemos para sacarle un provecho. Dios, infinitamente grande, cuando recibe nuestra microscópica ofrenda personal se alegra en lo profundo y  después, en silencio admirable, nos conduce hacia el Cielo, donde se complacerá para siempre de nuestra compañía. Para Él, el provecho de su obra en nosotros  no es el presumir de ella, sino el poder contemplarla para siempre.   Aún así nosotros desconocemos que el mirar y adorar a nuestro Creador es, sin duda alguna,  el mayor de todos los premios.

Pidamos al Espíritu Santo que nos de hambre y sed del Bien, porque solamente con la Divina Trinidad se halla  la Vida Eterna.


Jonás, 10/4/2026

sábado, 4 de abril de 2026

LAS DUDAS

 LAS DUDAS.-


Son azote para la conciencia y causa de infelicidad si son insistentes, puesto que  van disolviendo la benéfica acción de la virtud de la esperanza. Existen dos clases de dudas: las espontáneas y las procesadas.

  Dios permite las primeras que permite para comprobar nuestra fe, pero rechaza las segundas porque van impregnadas del desamor y de la infidelidad.

En la Pasión del Señor en la escena del Calvario aparecen ambas: 1º) la duda espontánea del ser que se siente abandonado de la ayuda del Padre que siempre tenía y 2º)la duda infundida por quien con torpes  razonamientos aliñados de rencor, trata de borrar toda esperanza al afligido.  Me explicaré:

Ambas existen en el siguiente pasaje evangélico de la Pasión de Jesús. : 

La duda espontánea.

Jesucristo se ve a sí mismo en lo alto de la Cruz, con su tronco flagelado cruelmente, sus miembros atravesados por clavos, la corona de espinas bien insertada en su cabeza y la conocida asfixia del que es colgado colgado verticalmente en el que  el peso del vientre y piernas somete a un mayor trabajo al músculo respiratorio  diafragmático. Su naturaleza humana, ya deshecha, clama un aparente abandono del Padre, así que de sus labios surge un "Padre mío,...¿Porqué me has abandonado..?". Entonces, de su mente humana surge paralelamente el recuerdo de las mismas palabras en el Salmo 22 que su Madre querida le enseñó en su infancia que tras la misma queja citada va a terminar con un : 

Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
tú que eres mi fuerza, ven pronto a socorrerme.
Libra mi cuello de la espada
y mi vida de las garras del perro.
Sálvame de la boca del león,
salva a este pobre de los toros salvajes.
Yo anunciaré tu Nombre a mis hermanos,
te alabaré en medio de la asamblea:
“Alábenlo, los que temen al Señor;
glorifíquenlo, descendientes de Jacob;
témanlo, descendientes de Israel.
Porque él no ha mirado con desdén
ni ha despreciado la miseria del pobre:
no le ocultó su rostro
y lo escuchó cuando pidió auxilio”.
Por eso te alabaré en la gran asamblea
y cumpliré mis votos delante de los fieles:
los pobres comerán hasta saciarse
y los que buscan al Señor lo alabarán.
¡Que sus corazones vivan para siempre!
Todos los confines de la tierra
se acordarán y volverán al Señor

Jesucristo de seguro completó este rezo, pues su comportamiento en su última frase fue exclamar : "En tus manos Padre, encomiendo mi espíritu".   

La duda procesada,

También se aprecia en las insinuaciones con las que nuestro Señor, ya en la cruz , es ofendido . 

"Si es verdad que  eres realmente Hijo de Dios , bájate tu mismo de la Cruz " . (Mateo. 27- 40)

Su condicional ya lleva la implicación de "mentiroso" hacia Jesúcristo  y su imperativo descubre un tosco intento de  hacer desaparecer de la Historia su maravillosa Redención. 

¿Puede haber mayor procesamiento de la duda ?

La duda espontánea, que surge de la razón, no arrastra culpabilidad. Pero la duda buscada y  basada voluntariamente en la desconfianza y en la mala fe, es una ofensa  a nuestro Dios, quien no tiene obligación alguna de darnos razón de sus acciones y al que le debemos regalos incalculables: tales  como la existencia , la vida humana y que además, si le amamos, nos promete su compañía y felicidad  eterna.


Jonás     Abril 2026


lunes, 30 de marzo de 2026

RECTITUD DE CONCIENCIA.-

 RECTITUD DE CONCIENCIA.-


Es producto del don de Sabiduría que el Espíritu Santo propaga en las mentes de quienes aman y sirven a Cristo.  En la ciencia está muy bien apreciada la exactitud o rectitud de todas las medidas físicas. En la vida espiritual es imprescindible el tener un concepto recto y equilibrado de todos los actos que realizamos. La Ley es clara, pero su interpretación muchas veces es difusa y es necesaria la acción del Espíritu Santo para que el alma descanse en paz y en equilibrio. 

Dos son las aberraciones en contra de la rectitud que el príncipe de los demonios trata de instaurar en nuestro espíritu : 1º) La conciencia laxa, en la que prácticamente nada es pecado, pasándolo todo, y     2º) La conciencia escrupulosa que por el contrario siente que casi todo es pecado y acaba dejando pasar, agotada, lo grave escondido entre tantas minucias.

 Ambas conductas inducen a la separación de Dios, la primera causada por anestesia sobre  toda falta  en el cumplimiento de la Ley, y la segunda por falta de paz, oración y confianza en nuestro Señor, además de muy  poca estima de uno mismo.

Es necesario pedir siempre al Espíritu Santo el que nos de un criterio recto para poder agradar a Jesucristo y que éste pueda presentarnos al Padre con alegría y con la satisfacción de que su obra ha sido efectiva en cada uno de nosotros. 

No nos dejemos engañar con laxitudes ante faltas graves,  ni atormentar con remordimientos excesivos en las pequeñas. Somos algo así como un coche al tomar una curva: si vamos aceleradamente  sin valorar en absoluto los postes de peligro, nos salimos finalmente  de la carretera y perderemos el coche y quizás la vida. Por el contrario si vamos demasiado despacio mirando con detalle cada letra de los indicadores de peligro citados nos alcanzará otro coche  por detrás e igualmente tras el impacto nuestro viaje terminará y nuestro vehículo pasará al taller de reparaciones.  

Jesús vino a corregir la Ley de Moisés plagada de normas y mandamientos, valorando todo lo importante y no permitiendo que lo superfluo oculte a lo trascendental.  Con su ayuda hagamos nosotros lo mismo.


Jonás  ----Marzo 2026


domingo, 29 de marzo de 2026

PASCUA DE RESURRECCIÓN

 PASCUA DE RESURRECCIÓN.-


Es la fiesta más importante de nuestro calendario. La Navidad es la conmemoración del Nacimiento de nuestro Redentor, la Pascua de Resurrección es la de su Victoria final del mismo con todo su trabajo realizado a la perfección, tal como el Padre se lo había solicitado. Para nosotros es la promesa formal de que nuestra vida, que comenzó creada y mantenida hasta la muerte por el Padre y  por el Espíritu Santo, llegará a su plenitud total para siempre por medio de Jesucristo  Así Él se lo dijo a Marta previamente al extraordinario milagro que realizó a Lázaro . ("Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá, y el que vive y cree en mí, no morirá jamás, (Juan 11_ 25-27)" .

Pocas veces se habla de la muerte, salvo en películas en las que se la hace espectáculo en películas de  tiroteos y crímenes, o en novelas dramáticas. No gusta nada el saber que todos hemos de morir y es mejor en lo personal  ocultar el tema. Sobre la Resurrección, que requiere fe en las palabras de Jesucristo, muy pocas personas se arriesgan en dar la cara de su fe abiertamente para decir: "yo confío en las palabras de Jesús y con su ayuda resucitaré para siempre y habitaré en esa mansión que nos dijo tiene preparada para cada uno de nosotros".

Si me repito a mí mismo esa frase cada día, siempre estaré feliz y con la seguridad  de triunfar, riendo continuamente de cualquier obstáculo que me quiera  asustar, porque sé que, abierta mi puerta a Cristo, seré su amigo y Él me salvará de todo peligro .

Cuando comulgamos el cuerpo resucitado de Nuestro Señor recibimos en nuestra carne  su Resurrección. "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitaré en el último día. (Juan 6 _ 54-55)" 

Esta debiera de ser nuestra postura durante toda nuestra vida, la de el triunfo final compartido con la gente de bien, y en especial junto a los seres más queridos. 

Así es notorio y claro que hay razón de peso siempre, pase lo que pase, para el optimismo. Vivamos con la segura esperanza que brota  inquebrantablemente de la fe en Jesucristo y así seremos felices ahora, después y siempre.

!Feliz Pascua de Resurrección¡

Jonás____ Abril - 2026

sábado, 28 de marzo de 2026

LA POBREZA

 LA POBREZA.-


Es la primera de todas las virtudes, pues es la primera cosa que caracterizó a nuestro Redentor tras su venida a nuestro mundo naciendo en un humilde establo de ganado ya que sus padres por falta de medios económicos no encontraron  otro alojamiento para pasar la noche. Jesucristo nunca tuvo más propiedad que la ropa que llevaba, la que le arrancaron los soldados en el patíbulo de su muerte para entre ellos sortearla. La primera de todas las bienaventuranzas que dio nuestro Salvador fue : "Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los Cielos", Frase que supera con creces nuestro deseo de "propiedad", porque..¿ Qué puede haber más valioso que dicha posesión ?

Si no eres pobre de naturaleza, si no te falta el pan para comer, ni casa para dormir, ni ropa para vestir,.. ¿Será que  no tienes acceso a la posesión de  dicho Reino ?- Pues sí, en la medida que sepas  compartir algo de lo tuyo con aquellos que también lo necesitan. tendrás acceso a ser también con ellos verdadero pobre en espíritu y dueño de ese incalculable tesoro, fuente de agua viva y bienestar eterno.

jueves, 26 de marzo de 2026

El Pecado. la Culpa y la Pena.

El PECADO, LA CULPA Y LA PENA.-


Lo primero arrastra a lo segundo y a lo tercero. Es una ofensa contra Dios, nuestro Creador que nos ha dotado de su propia facultad, el mayor don que existe y rebasa los límites del universo material y espiritual: el don del libre albedrío. Él nos hizo soberanos para escoger entre la obediencia a sus leyes o la infiel inobservancia de las mismas. Nos hizo tan libres como Él mismo y deseó probarnos para ver si somos dignos de perpetuar para siempre en nuestra vida la libertad de los justos.

La realidad es que somos hijos ingratos que con mucha frecuencia vendemos a nuestro Señor por un plato de placer. Con ello surge la Culpa, maldita compañera que nos separa de nuestro Padre y de nuestro destino gozoso. Adosada va la pena exigida por la Justicia Divina. Así que en verdad el acceso a pecar, sus culpas y sus penas nos van a acompañar con frecuencia el resto de nuestra vida.

Dios tuvo misericordia de nosotros  y nos mandó a su Hijo que se hizo Hombre como somos, vivió en nuestro mundo compartiendo nuestro cansancio, alegrías, dolor y dura muerte para marcarnos el camino de la salvación. Nos instauró nuevamente la vida mediante su presencia sacramental y espera que aprovechemos su enorme sacrificio en bien nuestro.

Ante el pecado grave el único remedio es la Confesión sacramental, o el acto perfecto de contrición si ésta nos es posible. Ante el pecado leve también el perdón es la Confesión que da consejos curativos y el sacrificio  con la intención de superar para siempre nuestras faltas.  

Pero uno y otro, aún perdonados por nuestro Dios, si no existe una verdadera y estable enmienda, dejan pendiente una pena que cumplir. Aquí entra la amenaza del Purgatorio, un lugar para enmendar nuestra propia voluntad tan débil que arrastra adheridas  numerosas inperfecciones: egoísmo, pereza, comodidades, engreimiento, violencia, etc. Por todo ello se ha de pagar hasta el último céntimo de la deuda y esto es un verdadero  purgar a un organismo enfermo.

La pena de Purgatorio se aminora o elimina con sacrificios y con oración. Aquí nace el interés que puede tener para nosotros la posibilidad de Indulgencias, sean parciales o totales. Aprovechemos la ocasión de poder aplicar indulgencias parciales y totales por las almas que en este momento se encuentran en el Purgatorio y liberadas de él serán nuestras abogadas que intercederán de la misma manera hacia la resolución definitiva de nuestras pendientes penas.

En resumen ante el Pecado tenemos tres armamentos: La Confesión que nos libera de la  miserable Culpa y la Enmienda total definitiva con Intercesión por otras almas en el Purgatorio. que nos pueden librar de purgar las penas adquiridas. 

Aprovechemos siempre la ocasión Sacramental y la oración que indulta a unos y a otros.


Jonás   Marzo 2026


jueves, 12 de marzo de 2026

LA SOBRIEDAD

 LA SOBRIEDAD.-


La vida tiene sus normas para cada ser creado y una de ellas , y acaso la principal, es la armonía entre todas las cantidades y todas las cualidades que son indispensables para el desarrollo y mantenimiento de la misma. Me explicaré mejor : una planta necesita agua, pero en cantidad proporcionada a su peso y a su volumen. Si es  excesiva se inunda y muere, si es escaso se seca y también perece. Cualquier animal, de igual manera necesita comer para mantenerse. Si es exagerada su nutrición degenera en mórbida obesidad y si es escasa, su debilidad le arrastra al desenlace final. El ser humano también navega entre la abundancia y la carencia en todo lo que le rodea. Hemos de guardar un determinado equilibrio en todas nuestras funciones y responsablemente en todos nuestros actos. No obstante el hombre sabe que la penuria es más peligrosa que la abundancia, y siempre piensa que es más fácil controlar el poseer que el esforzarse en adquirir o lo que es igual, según el refrán:  el que más vale tener que desear.  Pero ocurre que la neurona cerebral se encandila con cada estímulo o sensación y construye vías de reafirmación en cada  repetición, sea placentera o sea dolorosa. Con ello comenzamos a adquirir costumbres que, si no interviene nuestro conocimiento y  voluntad, abocan en vicios en los cuales perdemos por completo el máximo valor de nuestra personalidad que es : la libertad.

Pues bien la Sobriedad es la virtud que despierta el autocontrol diciendo: un !Hasta aquí¡ o un !Basta ya¡.


Sobriedad es saber inponerse a comer un poco menos de los que me gusta, compensando la nutrición con un  más de aquello que no me gusta.

Sobriedad es saber que el beber en exceso bebidas alcohólicas me intoxicará y va a  alterar profundamente mi estado de consciencia, para ir creando hábito ("por una vez no pasa nada"), enfermedad y anticipada muerte. La sobriedad siempre debe marcar un límite de ingestión para  todas las bebidas alcohólicas.

Sobriedad es no buscar la felicidad en las drogas, por más que se ofrezcan para obtenerla, sino que sepamos que no tardará esa substancia en hacerse la dueña absoluta de nuestra vida y economía  arrastrándonos al fracaso laboral , familiar y social  y al final a un prematuro óbito.

Sobriedad es hacer el ejercicio suficiente para el mantenimiento óptimo muscular sin pretender destacar o hacer presunción de fuerza.

Sobriedad es trabajarlo lo necesario para cumplir una vocación garante de servicio a los demás y de honesta vida propia y no solamente para ganar más dinero y así poder poseer más cosas.

Sobriedad es valorar lo que se tiene mucho más que aquello de lo que se carece.

Sobriedad es descansar  y dormir las horas necesarias despreciando el  trasnochar para ver programas televisivos y así  poder comenzar el día siguiente con el máximo vigor y con la energía suficiente. 

Sobriedad es pedir al Señor que nos dé aquello que necesitamos y nos niegue aquello que nos perjudique. 

 Sobriedad es saber guardar silencio, aún con ganas de manifestar tu razonable opinión. El ser dueño de tus silencios te permitirá el no ser esclavo nunca de tus palabras.  

 El final de una vida sobria es: la Libertad. El de una vida placentera es : la total  Esclavitud de los sentidos y afectos desordenados.



 Jonás       Marzo 2026

martes, 10 de marzo de 2026

LA HUMILDAD

 LA HUMILDAD.-


Es la más escondida de todas las virtudes, y sin  embargo es la preferida de Dios. La Creación por entero es fruto de la humildad de nuestro Dios que siendo infinito en el tiempo, en la energía y en el espacio creó el entero universo,  con el ser humano incluído, sin necesitar a nadie ni a nada, sino por voluntario amor. Luego, tras la aventura humana, viendo nuestro fracaso, se encarnó como un hombre más sin distinción alguna, salvo la extrema pobreza, la limpia sencillez y el mayor esfuerzo y sufrimiento soportado por el hombre en bien de los demás.

Entre nosotros la humildad es la virtud más difícil pues el amor a uno mismo prevalece generalmente sobre la estima de cualquier otro. 

Ya Santa Teresa definía la humildad como la luz que le hace ver a uno mismo tal cual es, en las medidas justas y reales que posee y por esta causa el informe que el propio "yo" nos suele dar es pobre si no es raquítico.

No trates a los demás como "otros", sino como a tu "propio yo".

Aprende de una vez a escuchar, aunque ya sepas lo que vas a oir.

Aguanta con la misma paciencia los defectos ajenos como los tuyos propios, esos que deberías conocer bien.

Acepta que somos "polizones" en el barco de la salvación, pues no hemos pagado aún billete alguno.

Aprende del pobre, del rico del sabio y del ignorante. Todos guardan un mensaje útil para tí.

Inclínate ante Dios, ámale e imítale en la discreción de cualquier grandeza que creas poder tener.

Pon tu cualidades al servicio de otros y crecerán, pónlas en tu contemplación y desaparecerán.

Cuanto más hermanos aceptes, más honrarás a tu Creador y Padre.

Se generoso en entregar tu tiempo ayudando en las necesidades de otros. 

Si has recibido amor, no te lo quedes para tí, cultívalo, multiplícalo y repártelo.

Si no has recibido el amor ;.... créalo y luego distribúyelo.  Serás así Verdadero Hijo de Dios.


Jonás ,.  Marzo 2026



viernes, 6 de marzo de 2026

EXAMEN DE CONCIENCIA

 EXAMEN DE CONCIENCIA.-


Al igual que es necesario para cada persona el examinar su propio cuerpo para observar cualquier anomalía, utilizando todos sus sentidos, también ocurre lo mismo en el cuidado que hemos de tener con nuestra alma usando su memoria, inteligencia y voluntad con análogo propósito: el mantener su vida y su salud en grado óptimo.

Existen personas que intranquilos por la higiene se lavan las manos continuamente de manera compulsiva, otros, por el contrario nunca lo hacen y portan continuamente la  mugre.  En el campo espiritual los primeros se atormentan a sí mismos como víctimas de conciencia escrupulosa y los segundos castigan a los demás cual delincuentes por su conciencia laxa.

Para poseer una conciencia recta es necesario tener muy claras la naturaleza y categorías de lo que denominamos "pecado".

Denominamos pecado a toda desobediencia de la Ley que Dios ha escrito en nuestra conciencia natural y nos ha dado con toda claridad en su Tabla de 10 Mandamientos., para así poder gozar de nuestro bien temporal y eterno.

El pecado puede ser por una falta de materia pequeña, mediana y grave. Las dos primeras se denominan pecados veniales y la tercera pecados graves o mortales.

Para cometer un pecado Mortal son necesarias tres condiciones indispensables : 

1.- Materia grave.-

2.-Plena libertad en la realización de dicho acto.

3.-Pleno conocimiento de que es una ofensa grave a nuestro Señor que nos ha amado hasta el extremo al crearnos, al enseñarnos y al sacrificarse por nuestro bien, llegando a encarnarse como hombre y a dar su vida, con su pasión y muerte por cada uno de nosotros. 

Para los pecados pequeños basta el arrepentimiento y la oración sincera para su perdón.

Para los pecados medianos y graves es necesaria la Confesión Sacramental, o si ésta no es posible el acto de perfecta Contrición.

El pecado mediano, aunque no mortal requiere, pues, de prevención sacramental, pues la naturaleza de la falta es la de continuar creciendo, favoreciendo una conciencia laxa y pudiendo llegar a hacerse pecado mortal.


No te acuestes nunca sin analizar tu conciencia y procura dejarla bien tranquila por la oración sincera.al Señor. 



Jonás  Marzo 2026


martes, 17 de febrero de 2026

MATRIMONIO

 MATRIMONIO.-


Es el Sacramento necesario para la realización de la vida humana, la que realizada por el Creador necesita ser santificada por el Redentor. De esta manera llegamos a la conclusión de que el Matrimonio no es cosa de dos humanos de distinto sexo, sino de tres, pues es Dios mismo quien se apunta a confirmar y con su presencia hacer perdurar para siempre dicha unión . El Evangelio nos describe a Jesucristo con su Madre Santísima invitados a una boda en Cana de Galilea. Ahora muchos hombres y mujeres se unen con el  mismo compromiso, pero no invitan a Jesús, o si lo hacen se desentienden de Él enseguida , pues dejan de practicar sus mandamientos y no vuelven a pisar una Iglesia hasta que llega el "compromiso" de hacer la Primera Comunión de alguno de sus hijos.

Porque Dios está integrado en el Sacramento del Matrimonio lo está en la vida de los contrayentes y marca una unión que es totalmente indisoluble.No existe anulación del Matrimonio, pero si en no pocos casos podemos hablar de inexistencia de vínculo real, pues este sacramento se ha realizado forzadamente o previa ocultación de importantes impedimentos o circunstancias que más tarde surgen. Así la nulidad es valorada y certificada por Tribunales eclesiásticos que saben valorar las pruebas que atestiguan su autenticidad. 

Existe la penosa costumbre de realizar las Bodas con un gran dispendio económico, con invitaciones numerosísimas, comidas pantagruélicas y regalos fastuosos.  Todo ello es un incoveniente para su realización en casos de personas de economías modestas o inexistentes y es un dispendio para las ricas. 

Realmente lo que importa es el Sacramento con la presencia de Jesucristo en la vida de los recién casados, por lo que debería en muchos casos hacerse con un gasto mínimo de dinero, (El Señor repondrá nuevamente el inexistente Vino de la Boda), haciendo la ceremonia de la manera más discreta posible. Las celebraciones reales ya las realizarían los recién casados con sus seres queridos a lo largo del tiempo. De esta manera evitaríamos la no celebración de la misma por causa monetaria y también, si pudiese ser llevada a cabo una anulación, la posibilidad de volver a realizar la Boda  muevamente, sin gran costo,  con la personas adecuada.

El poder perdurar la pareja  a lo largo de la vida con la Gracia de Dios, es un don de valor infinito que haría valorar más la Fidelidad, la Entrega  y la Piedad en los recién casados que así mantendrán su vínculo con un Divino Jesucristo que los quiere y los mantendrá cerca de Él unidos para siempre. 

lunes, 16 de febrero de 2026

EL MUNDO

 EL MUNDO.-


Dice la Religión que los enemigos del Alma humana son tres : El Mundo, demonio y Carne. Realmente ese trío mortífero se encuentra ya bien completo en el primero desde donde se nos ataca, se nos persigue, se nos envuelve cortándonos  el paso, se nos enloquece y se nos mata si es que el mundo  puede paralizar nuestra respiración de bien. El aire del mundo huele envenenado de consumismo, de pasotismo y de inacción. Sólo intenta que tu no pienses ni hagas nada, te intenta resolver todo a cambio de que no pienses más que en gozar sin límite y sin espera. Todo para tí, e inmediatamente . Ese es el cebo del anzuelo. Te simula dar trabajo y realmente te enseña a  buscar la forma de poder evitarlo buscando descansos festivos, horarios cómodos, mínimo de esfuerzos laborales y en lo que respecta a tu persona aumentar al máximo tu valor sobre el de todos los demás. Cualquier placer es recibido con naturalidad por que realmente dice te lo mereces. Del final natural que es la muerte... ni pensarlo, siempre está esa muy lejos y además el Mundo te dice que no serviría de nada, porque sólo lo que importa es el presente y naturalmente: hay que no ser tonto y aprovechar todo al máximo.

Afortunadamente en nuestro atravesar el mundo vemos algún que otro "despistado" que se ha salido de rumbo y se he puesto a rezar, o hacer obras de caridad, o a trabajar con verdadero esmero y dedicación para los demás. Estos locos fuera del camino emiten la luz clara y blanca  del amor, pero también portan los intermitentes  rojos del sufrimiento o del esfuerzo. 

Hemos de elegir : o el camino fácil o el camino difícil, el primero lleva adosado el premio, inmediato aunque realmente efímero: la simple contemplación para siempre del propio yo.  El segundo lleva el premio futuro en el tiempo, pero con una  dimensión que no tiene límite, la contemplación eterna de la Faz de Dios, de los Ángeles y Santos y de los seres más queridos.  El yo es así realmente feliz.  

Estos son los Mandamientos para el camino difícil : 


LOS DIEZ MANDAMIENTOS

1º)  Amar a Dios sobre todas las cosas conocidas. 

 Sobre ti mismo, sobre tus seres queridos, sobre todas las personas que conoces, sobre todos los objetos del universo. Más que a nadie ni a nada, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas. Sorprende que Dios haya puesto como primera norma de sus mandatos al Amor. Muchos piensan que en el corazón no se puede mandar o que la Fe, que es sentir, no se puede imponer. Craso error corregido por nuestra lengua castellana en la que las palabras "amar y querer" son sinónimos absolutos. La voluntad crea amor y el amor creado hace la refuerza.

2º) No jurar su Nombre en vano.

Dios no es un objeto ni un ser cualquiera, es el Ser por sí mismo. Dios es el que es, existencia pura desde toda la eternidad, el que no depende de nadie ni de nada, el que siempre ha existido y en soledad ha creado todo lo que  existe. Por eso es digno del máximo respeto y la Palabra que trata de referirse a Él es sagrada, y la que intenta definirle siempre es incompleta. Así el amor se apoya en la humildad y en el respeto. Poner a Dios como testigo de un hecho que es falso es intentar apropiarse de su poder y de su fama en interés propio y es un grave pecado contra el prestigio de nuestro Creador.

3º) Santificar las Fiestas.

La Alegría del trabajo y del descanso es santa porque  Dios la dispone para nuestra salvación. De ahí la necesidad de orar tras el trabajar y del trabajar tras el orar, ("ora et labora"). Dios, dueño de todos los tiempos ha seleccionado unos días especiales para santificarle a Él, y agradecerle todos los bienes que de su mano hemos recibido, los que recibimos y aquellos que recibiremos. Igual que Dios descansó satisfecho de toda su obra en el 7º día de la Creación, nosotros debemos amarle a Él de manera especial, también en el 7º día de la Semana. Orar es la mayor manera de santificar. Sea el Domingo especial día de encuentro con el Señor y un verdadero abrazo Eucarístico. 

Desgraciadamente hoy la mayoría de la gente de los países que se dicen católicos, no va a Misa los Domingos. Tienen a su Gran Padre olvidado a cambio de una comodidad en la cama, o porque saben que la Eucaristía los obligaría a cambiar de vida controlando pasiones, a confesarse y a regularizar sus matrimonios, o también  porque  saben que Cristo siempre anima a compartir  algo de nuestros bienes con los pobres.  Luego en la enfermedad o en las puertas de la muerte, quizás pedirán al Señor perdón y... quizás éste les sea concedido

4º) Amar y respetar a los padres.

Los padres podrán tener  virtudes y defectos, pero son nuestros padres, son quienes nos han transmitido la vida que ellos tienen, quienes han sido, después de Dios, los primeros en amarnos tal como somos. Guapos o feos, listos o torpes, ellos nos quieren y esperan de nosotros la justa correspondencia de cariño. Llegará el día en que el hijo será más alto que su padre y la hija más que su madre y además de lo aprendido de ellos, por el estudio en la escuela, aprenderán nuevas cosas que la ciencia y el progreso descubren y que muchos mayores ignoran. Y los padres comenzarán a perder facultades y los hijos, aumentándolas,  aprenderán a ser padres. Es entonces cuando más  se debe aplicar este 4º mandamiento de Dios, justo cuando se hace más difícil el comprender y el querer a quienes ya no se necesitan y cada vez requieren más  ayuda por sus necesidades . Respetarlos, socorrerlos y quererlos es lo que Dios espera de nosotros.

5º) No matar, ni odiar

La antipatía, engendra odio, el rencor engendra violencia verbal, el insulto agresión  y la violencia aboca finalmente en el crimen. Nadie piensa que puede llegar al final de esa escala citada, pero lo cierto es que cualquiera de nosotros si no pone freno al rencor, si no es capaz de olvidar una ofensa o de perdonar un error va acumulando pesas que acabarán haciéndolo caer en la delincuencia o en el asesinato realizado o deseado.  El odio es el castigo infernal y con la mentira es la manifestación más diabólica que existe. Huyamos de ambas cosas.

6º) No fornicar. Ni desear desordenadamente el placer sexual.

La sexualidad es un mecanismo inventado y realizado por Dios para perpetuar nuestra especie y para premiar por anticipado, dentro del Matrimonio,  los esfuerzos y preocupaciones que siempre vienen a darnos los hijos. No obstante el ser humano, como un pez, cree poder morder el cebo y disfrutar de él, sin compromiso alguno y de forma egoísta evitar el anzuelo, que es la paternidad, quedando atrapado así en el egoísmo y en la falta de amor tanto a su pareja y a la posible descendencia, como a  nuestro Creador, quien puso sabiamente este mandamiento para nuestro propio autodominio. El pecado contra el Sexto mandamiento que es acción sexual fuera del Matrimonio, , siempre va precedido por el pecado contra el Noveno mandamiento que es deseo consentido de la misma.  

7º) No robar.-

Como con el odio se va acumulando y aboca al crimen, así la sustracción por pequeña que fuera se hace poco a poco grande y termina transformada en un total robo o asalto.  La gravedad mortal de este pecado está en aquel valor del cual pueden depender las necesidades vitales de cualquier  persona. Es condición indispensable para el perdón de este delito, aparte de la Confesión,  la devolución del valor hurtado a la víctima, o en su falta una entrega similar para los pobres o necesitados.

8º) No mentir, ni a los demás, ni a uno mismo.

Es falsear la verdad en beneficio propio, es inventar un hecho que no existe para tapar un delito cometido o para aparentar poseer una virtud inexistente.  Es imitar al diablo que, como Cristo decía,  es el gran maestro de la mentira y del engaño. El castigo personal de este vergonzoso acto es que crea hábito y los mentirosos acaban haciéndose víctimas de sí mismos, sin saber diferenciar el bien del mal, incluso para su propio ser entre lo que es la verdad y la falsedad. De esta manera se creen los mejores, siendo los peores y no comprenden otra cosa más que sus codicia y sus más animales instintos.

9º) No desear a la mujer de tu prójimo.

Como dijimos es el comienzo de la fornicación. No se debe desear otra mujer más que la elegida como esposa y dentro del sacramento matrimonial, con el compromiso ante Dios de albergar los hijos que Él disponga en nuestras circunstancias. 

10º) No ambicionar los bienes ajenos, ni codiciar los propios.

La codicia es uno de los pecados más frecuentes, facilitado por el escándalo de los ricos y por la propaganda de los medios de comunicación que hacen casi indispensable el disfrute del placer sin espera y sin límites, así como  la obtención del máximo rendimiento con el mínimo trabajo. De esta forma, unos hombres con su desordenada riqueza de placeres y comodidades merman notablemente la calidad de vida de otros muchos que quedan sin los indispensables bienes de consumo. 

El Señor dijo a Adán y a Eva al expulsarlos del Paraíso Terrenal : "Te ganarás el pan con el sudor de tu frente ". Parecería que por esta frase el trabajo es un castigo, pero la venida de Cristo al mundo trabajando y sacrificándose por todos los demás es un cántico a la santidad del hecho de trabajar.                                                                                                                                                  

Todo lo conseguido por el robo clama al Cielo por ser el  rendimiento del esfuerzo hecho por otros que se ven privados de su rendimiento. Por ello : !Ojo a poseer   grandes fortunas, porque están llenas de abusos contra gente que queda en pobreza¡


LOS CINCO MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA.

1 .- Oir Misa entera todos los Domingos y fiestas que guardar.

El Valor de la Santa Misa es infinito por su mensaje del antiguo y del nuevo Testamento y por la posibilidad de recibir personalmente a Nuestro Señor Jesucristo en Cuerpo, Alma , Sangre y Divinidad  en la Eucaristía.

2.- Confesar los pecados graves al menos una vez al año.

El ideal de todo cristiano es vivir siempre en la Gracia de Dios, así que debe usar el Sacramento de la Confesión con la frecuencia que requieran sus debilidades.

3.-  Comulgar al menos por Pascua de Resurrección.

La Comunión debería de realizarse en cada Eucaristía en la que estemos presentes.

4.- Ayunar abstenerse de comer carne cuando lo manda la Iglesia

5.- Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

La caridad es esencial para la salvación.


CONCLUSIÓN

Dios nos dio 10 Mandamientos para no enfermar ni morir en el pecado. La Iglesia, instituñida por Jesucristo agrega otros cinco . Mas también Dios nos da la posibilidad de rectificación y del perdón de nuestras caídas con el Sacramento de la Confesión, o si no hubiera tiempo con un perfecto acto de contrición. Son  la únicas barcas de salvación que nos puso, si es que al pasar alocadamente por el puente del caudaloso río del mundo, cayésemos en sus turbulentas aguas. Aparte de todos los Sacramentos tenemos otro medio seguro de Santificación:  el Trabajo bien hecho.  Según San José María Escrivá de Balaguer, cuando lo realizamos por afecto a los demás, intentando más su servicio que nuestro  rendimiento, nos estamos abriendo la puertas del Cielo.

 

Jonás  Febrero 2026

martes, 10 de febrero de 2026

"EN TUS MANOS, PADRE, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU"

 "EN TUS MANOS, PADRE, ENCOMIENDO MI ESPÍRITU"


Es la última frase de Jesucristo en su paso por nuestro Valle de Lágrimas.  Muchos cristianos pensamos que es la mejor oración que puede existir para devolver nuestra vida a quien nos la dio, y así es, pero valoremos una previa condición :  la de estar completamente limpios de cualquier falta cometida.  De ahí la necesidad de todos nuestros sacramentos cuando veamos aproximarse el final. 

Cada vez que rezamos el Ave María a lo largo de nuestra vida acabamos mencionando " la hora de nuestra muerte", implorando el auxilio de nuestra Señora, la Madre de Dios. Ella se presentó también ante el Padre con toda confianza y serenidad guiada, al igual que Cristo por el único medio de aproximación hacia Él, que es el Amor.

De no poder encontrar la ayuda sacramental nos bastaría decir en esos momentos, los más trascendentes de nuestra vida,  un : "Porque te amo, Dios, Padre mío, perdona todos mis fallos".

 Así podremos salvarnos para toda le eternidad. 

miércoles, 4 de febrero de 2026

LA VIRTUD DE LA RESIGNACIÓN.

 LA VIRTUD DE LA RESIGNACIÓN.-


Siempre se ha definido como la virtud para los vencidos, para los sufrientes, para quienes intentan superar un fracaso,.....y esas ideas no pueden estar  más alejadas de la verdad.  La resignación no es de débiles, sino de fuertes, no es humillación, sino superación. Es reencontrarse con uno mismo  con una visión amplia y un corazón amador que se eleva sobre el dolor bañando la realidad de  claridad, de sentido  y de  amor.  Y  La Resignación tiene otro importantísimo valor: la humildad. Es la más humilde de todas las virtudes porque sentada en la profundidad del fracaso se eleva hasta la altura de Dios para decirle : "aún así: yo te amo". 

Por eso la Resignación se coloca como la primera de todas las virtudes cristianas, porque con lleva la máxima dosis de amor en su +optima humildad.

Pocas personas han entendido el enorme  valor de la Resignación frente a la aparente derrota que simulan la enfermedad y la muerte. El escritor y poeta poeta Jose María Pemán , habiendo fallecido su querida esposa, levantó sus ojos al Creador de la Vida para decirle :

"Porque puedes, porque quieres,

porque tuyo es mi dolor,

Bendita sea, mi Señor,

 la mano con que me hieres."

( J.M.Pemán.)

"Y bendito sea el amor

de un Dios que muere en la Cruz,

derramando sangre y luz,

haciendo al mundo mejor."

(Anónimo.)


!Bendito sea Dios¡


Jonás  Febrero de 2026

   



miércoles, 28 de enero de 2026

SANTIDAD Y TRABAJO.-

 SANTIDAD Y TRABAJO.-

No se trata de que la santidad nos cueste trabajo, sino de que el trabajo nos proporciona santidad. Ese fue el programa de Nuestro Señor Jesucristo  desde el principio de su existencia humana: obedecer, aprender y trabajar: con la obediencia de sus padres, atento a  sus enseñanzas para comenzar su labor de invitarnos a todos a la salvación por medio de la oración y por medio del trabajo.  

Siempre ha sido el trabajo considerado un castigo divino. Se ha olvidad que la Creación fue el trabajo de todo un Dios que nada necesitaba de nosotros,  realizado para bien nuestro y para que continuando su obra  poder considerarnos sus hijos por adopción. Y así es : todo el que trabaja y ama a Dios protege e invita a sus hermanos a hacer lo mismo. El amor es Oración al Dios y es Caridad para con el hermano y conlleva trabajo. Por esa razón seremos medidos al final de la vida por ambas cosas que necesitan esfuerzo. Nos ha dado el Señor la voluntad y la libertad  para realizar  ambas,  sintiéndose  muy honrado con ellas.

Entre la pléyade de santos que definen nuestra Iglesia católica vemos como todos  han hecho de la Oración y el Trabajo su existencia. Mas Cristo comenzó primero la labor y después la piedad en dos fases de su vida: la primera su vida privada trabajando dentro y fuera de su familia hasta los 30 años y la vida pública, con trabajo  de apostolado durante tres años, hasta el extremo de entregar su entera vida para nuestra salvación. Ambos períodos nutridos por la Oración que es el impulso necesario para cualquier clase de energía.  

Y entre esa pléyade de santos piadosos y trabajadores tan sólo hay uno que ha exaltado el trabajo como imitación del Dios Creador y fuente excelsa de Santidad,  quien se llamó Escrivá de Balaguer, Fundador del Opus Dei, pues fue el primero que imitando a Cristo nos enseñó a valorar la profunda dignificación que origina la labor cuando se hace perfecta y completa para bien de los demás y no tan sólo para el natural provecho propio. 

Los creyentes nos hemos de salvar mediante nuestra oración y mediante nuestro trabajo santificador, pero los demás, aquellos que no han tenido la fortuna de conocer y amar a Jesucristo, sólo se salvarán por nuestra oración a Dios y por su propio trabajo personal, si es que lo realizan con la fuerza del amor a su prójimo.

Consideremos, pues, al trabajo que tenemos como nuestro puente hacia Dios y aferrémonos a su perfección, orando para que le sea agradable a nuestro Señor y así seamos dignos de acompañarle en su magnífica Obra Creadora. 

martes, 20 de enero de 2026

"EL CORDERO DE DIOS..."

 "EL CORDERO DE DIOS..."


"....Que quita el pecado del mundo" : Así fue la definición de San Juan Bautista hizo de nuestro Señor Jesucristo.  Hay que tener en cuenta que el Bautista procedía de una familia  de sumos sacerdotes judíos. Su padre ejerció como tal en el templo de Jerusalén y bien conocía el valor de las ofrendas a Yahvé para  llegar a conseguir el perdón de los pecados cometidos. La Biblia nos recuerda continuamente cómo Abel y Caín,  los hijos de Adán y Eva, ofrecían sacrificios de animales para solicitar el perdón de Dios.

 A Abraham Dios le pidió que sacrificara a su querido hijo unigénito Isaac para su alabanza y éste , inocentemente preguntaba al Padre cuando obediente iba a cumplir dicho sacrificio: "Padre, tenemos la leña y la yesca para quemarla, pero nos falta la ofrenda", a lo que Abraham contestó: "Dios proveerá".. Cosa que, en verdad,  fue hecha por el Creador apareciendo  una chiva con las  astas enredadas en una zarza para poder realizar dicho sacrificio. Tras esta prueba Dios bendijo a Abraham con una descendencia ingente  por su total y absoluta obediencia y confianza  hasta el extremo.

  Los sacerdotes casi siempre utilizaban el cordero como animal de ofrenda , ya que era animal costoso, y a la par dócil. El sacrificio en el Templo debía de ser total, es decir hasta dejar al cordero reducido a cenizas. Solamente en casos de sacrificios numerosos , como lo era el caso de la celebración de la pascua, en la que lo realizaba cada familia en su casa, era parcial acabando en la ingestión de la carne de dicho cordero con sumo respeto para así celebrar la liberación de Israel. 

Nuestro Señor Jesús, siendo el Verbo divino, con la complicidad del Padre y del Espíritu Santo quiso  conseguir el perdón para el género humano pecador y se hizo hombre encarnándose en el seno de María,   " la mujer llena de gracia" . De este modo sabía que podía instruirnos con su doctrina cristiana, ayudarnos con sus milagros inauditos y perdonarnos nuestros pecados, como el cordero o el sacrificio humano que Él  era ante el Padre. Ambas cosas, Sustento y Perdón, nos las remataría en la Última Cena ofreciéndonos  su Cuerpo y su Sangre como alimento de vida eterna y profiriendo después  desde la Cruz aquel grito de  : "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen", gemido que consumó su Redención hacia nosotros, libres ya del pecado original por el agua de su Bautismo y perdonados, tras el arrepentimiento de todo pecado voluntario, por su sangre derramada en la Crucifixión.

De ahí el inconmensurable valor de la Eucaristía como sacrificio en el que Jesucristo, el Cordero de Dios, se ofrece cada vez  por nosotros y el valor infinito de la Comunión de su Carne y de su Sangre en el Pan y en el Vino Consagrados participando de la Misa, la Pascua bendita que nos ha de liberar de la muerte eterna,  transformándola en felicidad y amor para siempre.


Jonás  Enero 2026.


lunes, 12 de enero de 2026

AMIGOS DE DIOS.-

 AMIGOS DE DIOS.-


Al hacernos Dios a su imagen y semejanza nos ha hecho seres sociables, como lo es Él, de manera que entre todas los tratos que como humanos podemos darle es la amistad la más sencilla, la más pura y la más sana de todas las  posibles. Pero tengamos en cuenta que en la amistad pesa, y mucho la calidad del amigo: un "0" por nuestra parte, un "10" por la de nuestro Creador. Tener un amigo Todopoderoso es único, tener un amigo que existe desde la eternidad de los tiempos, también lo es, pero tener un amigo hacedor de lo imposible para nosotros, (véase mi artículo "El mago del Tiempo") es muy especial. De ahí la eficacia de la oración en todo momento para curar, a través del mejor de los amigos,  el futuro, el presente y el pasado nuestro y todos los tiempos  de los demás.

Poder hablar con Dios es un placer sin límites, es sentirle como un Padre que espera, como un hermano que comparte , o como un amigo que ayuda, y no tiene precio. Depende todo del grado de nuestra fe, del grado de nuestra confianza, del grado de nuestro amor. No escatimemos tiempo para ello, pues Él siempre está despierto observándonos, siempre está atento a nuestras necesidades. Confiarse a Él es encontrar tu casa y en ella a quien tanto te quiere y a quien te necesita para alivia  la sed de Cristo, la sed que desde la Santa Cruz nos reveló.  Seamos agua, sí, pero agua viva, no agua muerta por la mediocridad, no muerta por el egoísmo ni por la vanidad, no muerta por le ociosidad. No seamos agua estancada, sino seamos agua llena de alegría, esa que nos puede hacer brotar del corazón el Espíritu Santo que tanto trabaja en nosotros. 

Santa María nos puede ayudar y mucho, pues ella bien supo amar al autor de la vida, bien supo hablar de tú a tú con Él, bien supo sufrir su dolor por nuestro Señor y bien se preocupa por tí y por mí. Pidámosla su intercesión para que nos haga buenos amigos de su Hijo querido Jesucristo. 

Que así sea.

jueves, 8 de enero de 2026

LA DEUDA ETERNA

 En los tiempos en que vivimos hablar de deuda es poner sobre la mesa su más importante protagonista : "la hipoteca del piso". En los tiempos de la "dictadura" se pagaba en 10 años, pero en los actuales tiempos de "democracia" se paga durante toda la vida y quizás se deja en herencia culposa a hijos o a  nietos. 

Sin embargo existe una oferta gratuita y eterna: la felicidad para siempre a cambio de siempre ser feliz !¡ .

El mor opera milagros así : Es la oferta de nuestro Dios, que nos sacó de la nada y nos dio la vida, una familia, buenos padres, una educación, un trabajo honrado para subsistir y nos promete la felicidad eterna a su lado si hacemos del amor nuestra enseña: devolverle ese afecto amando a Dios con todo el corazón y con todas las fuerzas y amando a nuestro prójimo tal como a nosotros mismos. En verdad pagaríamos, tras nuestro paso por el mundo, no con un trabajo eterno sino con una felicidad inacabable. 

La única religión que presenta a un Dios que se hace uno de nosotros para trabajar y sufrir como el que más, con pobreza, con incomprensión, con persecución, con amraga pasión y dolorosa muerte, es la llamada cristiana. No contento con todo ello ese Cristo no desaparece tras su muerte sino que resucita y se queda entre nosotros con la sola exigencia de la fe en la Eucaristía: Dios hecho Hombre presente tras la consagración  de su cuerpo y de su alma alma en un trozo de pan y en una copa de vino consagrados. Parece todo demasiado bueno para la mente de cualquiera, pero esa es la oferta: Infinitamente buena y digna de quien es infinitamente bueno.

Nada teníamos cuando no existíamos, ahora que estamos se nos ofrece el mayor TODO..¿Vamos a renunciar a Él por un estúpida desconfianza hacia quien  ha sido tan bueno y generoso con todos nosotros ...?



Jonás ---Enero 2026

miércoles, 31 de diciembre de 2025

LA LIBERTAD DE DIOS.-

LA LIBERTAD DE DIOS.-


Libertad y Voluntad son partes del propio acto al que dan plena responsabilidad.  Dios nos hizo a su imagen y semejanza y por esa razón podemos llegar a disfrutar de la libertad, aunque de manera limitada dada nuestra propia naturaleza.

Para gozar de libertad es necesario poseer la potencia del hacer.  Nosotros los humanos tan sólo somos libres para poder ejecutar actos factibles, ya que no alcanzamos a realizar muchas cosas que queríamos llevar a cabo al escapar de nuestro dominio.

No así Dios. Él es omnipotente y puede hacer todo lo que quiere. Tiene para sí prohibido, al igual que para nosotros, todo lo que sea irracional, pues hasta la lógica es una de sus eternas virtudes, pero creó todo lo visible y todo lo invisible, de manera que es el Rey que impera en toda su obra.

Tanta es la magnitud de la libertad de Dios que podría si quisiera dejar de hacer el bien y practicar el mal, pero NO QUIERE, NI HA QUERIDO; NI QUERRÁ.  El  infinito amor de su naturaleza divina inhibe en su infinito poder todo lo que pudiera limitarla y siempre sigue siendo el Dios Libre y Bueno digno de eterna y plena  adoración por nuestra parte.

La tan comentada guerra entre el Bien y el mal , éste último la perdió antes de todos los tiempos en la naturaleza de Dios. Entre los ángeles y entre los hombres pasó lo mismo y venció el Bien.  De ahí que todo aquel que permanece fiel a la voluntad divina en el amor es Hijo de Dios y es heredero de su gloria liberadora. 

Si deseas ser verdaderamente libre ama a Dios con todo tu corazón pegándote a Él. Así te sentirás por tu fe libre y poderoso y podrás comprobar lo que dijo con su Hijo Jesucristo : Si ustedes tuvieran una fe tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol sicómoro: “Arráncate de aquí y plántate en el mar” y les obedecería. (Lucas 17.6)

En el Padre nuestro pedimos al Señor: "No nos dejes caer en la tentación".  Que así nuestra libertad sea depositada en manos de aquella firme voluntad que atravesó todos los tiempos y con Dios siempre  seremos realmente libres. Así lo fueron todos los santos que, libres del pecar, realizaron para Gloria de Dios todo tipo de obras grandes y milagros.


Jonás--- Enero 2026

martes, 30 de diciembre de 2025

DAR GRACIAS A DIOS.-

 DAR GRACIAS A DIOS.-


Dice el refrán : "Ser agradecidos es ser bien nacidos".  Procuremos nacer bien, porque la ingratitud es fruto de la soberbia que es el más repugnante  pecado. !Que fácil es el hacer cuenta completa de lo que se nos debe¡ !Qué difícil es ser plenamente consciente de tanto que debemos¡. Casi todo cuanto tenemos es donación de Dios desde el nacimiento hasta la muerte y nuestro agradecimiento destaca por su ausencia. Lo único que nos llevaremos tras el óbito son nuestras buenas obras y la deuda de eterna gratitud tenida hacia Dios, si le hemos amado.

Dar las gracias es devolver amor por amor. El amor de Dios hacia el hombre llegó hasta el sacrificio de la Cruz. ......pero el nuestro ....¿hasta dónde llega?-.

Hemos de dar continuamente las Gracias a Dios por todos los bienes  que nos dió, por todo lo que nos da y por todo lo que nos promete dar. Igualmente hemos de agradecerle por todos los males que nos evitó y por todos los peligros que aparta de nuestro caminar para siempre. 

El Primer mandamiento de su Ley es amarle con todas nuestras fuerzas y con todo nuestro corazón y eso implica un continuo agradecimiento que necesita ser eterno para ser justo. Nuestro Dios se complace tan sólo en ver un corazón, que aunque sea muy pequeño, rebose de amor hacia Él.




Jonás .- 31- Diciembre 2025 .- ültimo día del año. !Gracias, Señor , por cada año de vida que nos das¡

lunes, 22 de diciembre de 2025

La HUMILDAD QUE AGRADA A DIOS.

 LA HUMILDAD QUE AGRADA A DIOS.-


Dios es infinitamente humilde. De no ser así no se relacionaría con nosotros que somos infinitésimos de su poder creador. La paradoja es que sin necesitarnos para nada nos atiende, y nos quiere hasta el punto de bajar a nuestra ínfima talla para desmostrarnos que nos ama y llega a dar su vida en Jesucristo a cambio de la nuestra. Nosotros no somos humildes, pues decimos amarle, pero realmente nos amamos más a nosotros mismos y a los nuestros. Repito, nos queremos mucho mas a nosotros mismos que a ese Dios, al que  que no vemos, si no es por la fe en la que tanto flaqueamos.  Y digo bien: muchos vivimos contemplando extasiados nuestra ínfima grandeza, o bien somos personas piadosas, buenas  y desprendidas de sí mismas, pero atadas al amor de un ser querido,  con tal fuerza y  de tal manera que cuando éste falta nos hace olvidar, por la dimensión de su ausencia, el sufrimiento del propio  Dios. Cuando de Él nos alejamos, parece que le decimos : "Quiero más a esta persona  que a tí, Dios mío.".

No ofendamos a Dios, que es nuestro verdadero Padre, nuestra familia es la suya  y es la eternidad lo que nos ofrece a cambio de nuestro nada..

Ser humilde es darse cuenta de nuestra insignificancia, es valorar la generosidad de quien nos ha dado todo cuanto tenemos: existencia, vida, familia, salud, bienes, conocimientos, ideales,... y además se nos  ofrece a vivir eternamente con nuestra mediocre compañía. Afortunadamente Dios es aficionado a la microscopía y con su óptica suprema nos mira amplificados, casi a su escala, para así poder llamarnos hijos suyos. No tiene más que un HIJO querido y nos hace sus hermanos pequeños, no tuvo más que un Amor de eternidad en su Santo Espíritu y trata de compartirlo con cada uno de nosotros.

 Háblame de la pequeñez que nos identifica a todos los humanos y  yo descubriré tu verdadera humildad. Dios se hace pequeño por amor:      !Imitémosle¡

miércoles, 3 de diciembre de 2025

5 PARÁBOLAS A MEDITAR..

 5  Parábolas a meditar.- 


Parábola del administrador malversador. (S. Lucas)

 Existía un administrador, al que acusaron ante el amo de malversar su hacienda. Éste le llamó y le dijo: «¿Qué es esto que oigo de ti? Dame cuentas de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando». Y dijo para sí el administrador: «¿Qué voy a hacer, ya que mi señor me quita la administración? Cavar no puedo; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que haré para que me reciban en sus casas cuando me despidan de la administración». Y, convocando uno a uno a los deudores de su amo, le dijo al primero: «¿Cuánto debes a mi señor?» Él respondió: «Cien medidas de aceite». Y le dijo: «Toma tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta». Después le dijo a otro: «¿Y tú cuánto debes?» Él respondió: «Cien cargas de trigo». Y le dijo: «Toma tu recibo y escribe ochenta». El amo alabó al administrador infiel por haber actuado sagazmente; porque los hijos de este mundo son más sagaces en lo suyo que los hijos de la luz.» Y yo os digo: haceos amigos con las riquezas injustas, para que, cuando falten, os reciban en las moradas eternas.» Quien es fiel en lo poco también es fiel en lo mucho; y quien es injusto en lo poco también es injusto en lo mucho. Por tanto, si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo vuestro?. »Ningún criado puede servir a dos señores, porque o tendrá odio a uno y amor al otro, o prestará su adhesión al primero y menospreciará al segundo: no podéis servir a Dios y a las riquezas. Oían todas estas cosas los fariseos, que eran amantes del dinero, y se burlaban de él. Y les dijo: —Vosotros os hacéis pasar por justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que parece ser excelso ante los hombres es abominable delante de DiosLucas 16, 1-15[1

INTERPRETACIÓN

]En primer lugar no conocemos si la malversación consistía en el robo de dinero o consistía en la inoperancia en los cobros debidos. Dada la rectitud de Cristo y  su alabanza a la sagacidad del administrador despedido nos inclinamos a que se refería a la segunda a las que considera creadora de "riquezas injustas" , o sea:  lo que se ha adquirido por medio de actuaciones o procedimientos injustos       (comisiones e intereses excesivos, redondeos de cuentas a favor, prolongación del pago de una deuda), etc)), También hay quien piensa que aquel administrador devolvía las comisiones que él. ya  despedido,  no se podía cobrar.

Pero es tan grande la misericordia divina que permite que estos bienes injustamente adquiridos sean ocasión para realizar obras moralmente buenas como pueden ser la restitución, el pago de daños y perjuicios y, posteriormente, excederse en ayudar a otras personas perjudicadas, al prójimo mediante la creación de trabajo, con la generosidad en las limosnas, con la generación de fuentes de riqueza para las personas, etc., como hizo Zaqueo, jefe de publicanos, que se comprometió a devolver el cuádruple de aquello que hubiera sido por él robado y dar la mitad de su fortuna a los más necesitados.[9]Lucas 19, 1-10


Parábola del Hijo Pródigo.-(S.Lucas)

Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde." Y él les repartió la herencia. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su herencia viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sus supuestos amigos se fueron y no lo ayudaron y sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y llegó a desear llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre. «Pero cuando aún estaba muy lejos, su padre lo vio y, conmovido corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu herencia con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!"

Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."

INTERPRETACIÓN

Resalta la nobleza y paciencia de un Padre que perdona y olvida el abandono de uno de sus hijos que sabe rectificar a tiempo, volviendo a considerarlo hijo suyo. Resalta también la frialdad ante el perdón del hermano, mejor en apariencia, pero sin amor alguno a aquel, ni respeto por la actitud paterna, de la que denuncia carente de afecto pues no le ha proporcionado festín alguno con sus amigos. El Padre, sabiamente le responde con un juicio mucho más amplio ( lo subrayado) . 



Parábola del buen samaritano

25 En esto se presentó un experto en la Ley y, para poner a prueba a Jesús, se puso de pie y le hizo esta pregunta:

—Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

26 Jesús respondió:

—¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo la interpretas tú?

27 Como respuesta el hombre citó:

—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”,[a] y “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.[b]

28 —Bien contestado —dijo Jesús—. Haz eso y vivirás.

29 Pero él quería justificarse, así que preguntó a Jesús:

—¿Y quién es mi prójimo?

30 Jesús respondió:

—Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones. Le quitaron la ropa, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. 31 Resulta que viajaba por el mismo camino un sacerdote quien, al verlo, se desvió y siguió de largo. 32 Así también llegó a aquel lugar un levita y al verlo, se desvió y siguió de largo. 33 Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba el hombre y viéndolo, se compadeció de él. 34 Se acercó, le curó las heridas con vino y aceite, y se las vendó. Luego lo montó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. 35 Al día siguiente, sacó dos monedas de plata[c] y se las dio al dueño del alojamiento. “Cuídemelo —le dijo—, y lo que gaste usted de más, se lo pagaré cuando yo vuelva”. 36 ¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?

37 —El que se compadeció de él —contestó el experto en la Ley.

—Anda entonces y haz tú lo mismo —concluyó Jesús)

 INTERPRETACIÓN :

Preguntado Jesús sobre quien es el prójimo, dada su importancia en el cumplimiento de la ley, hace incapié en ser la persona que comparte nuestra propia naturaleza, es decir las personas más cercanas a nosotros.  Reúne Cristo así el Ser con el Estar, juntándolos en proximidad, palabra de la que toma el nombre "Prójimo" en aquella Ley de Dios.  De esta manera Jesús denuncia la separación consciente del sacerdote y del levita que evaden la proximidad de otro hombre para evitar ayudarle. No así el buen samaritano que la acepta y se hace responsable del bien de quien es su prójimo porque sabe que lo son todos aquellos que se encuentran en el camino.   Nosotros, habitualmente también evadimos los problemas antes de conocerlos de cerca y de esta manera  estamos, muchas veces, pecando contra nuestro prójimo en cumplimiento de una falsa prudencia que nos dice : "Esto es problema de aquel, y esto a tí no te incumbe".  A Cristo, en cambio, siendo Dios,  le incumbió nuestra existencia y derramó toda su sangre por nosotros.


    PARÁBOLA DEL SEMBRADOR.-


—Salió el sembrador a sembrar. Y al echar la semilla, parte cayó junto al camino y vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra y brotó pronto por no ser hondo el suelo; pero al salir el sol, se agostó y se secó porque no tenía raíz. Otra parte cayó entre espinos; crecieron los espinos y la ahogaron. Otra, en cambio, cayó en buena tierra y comenzó a dar fruto, una parte el ciento, otra el sesenta y otra el treinta. El que tenga oídos, que oiga. Los discípulos se acercaron a decirle: —¿Por qué les hablas con parábolas?

                  Interpretación del propio Jesús:  

"Escuchad, pues, vosotros la parábola del sembrador. A todo el que oye la palabra del Reino y no entiende, viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: esto es lo sembrado junto al camino. Lo sembrado sobre terreno pedregoso es el que oye la palabra, y al momento la recibe con alegría; pero no tiene en sí raíz, sino que es inconstante y, al venir una tribulación o persecución por causa de la palabra, enseguida tropieza y cae. Lo sembrado entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este mundo y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y queda estéril. Y lo sembrado en buena tierra es el que oye la palabra y la entiende, y fructifica y produce el ciento, o el sesenta, o el treinta."[1]

Conclusión :   Seamos buena Tierra y fructifiquemos con amor y generosidad. Que así sea. 


PARÁBOLA DE LA OVEJA PERDIDA

  Del santo Evangelio según san Lucas 15, 3-7


"En aquel tiempo Jesús dijo esta parábola a los escribas y fariseos. ¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido." Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión."

INTERPRETACIÓN.-

Esta parábola es una fotografía del Corazón de nuestro Señor Jesús.  Solamente un padre puede imaginar el dolor de perder a un hijo y si está en su mano saldrá a buscarlo y lo reintegrará nuevamente en su familia. Le devolverá la vida perdida. el amor y la alegría de volver estar junto a Él. La dicha del Padre divino y la de su Hijo: el Buen Pastor, es infinita porque la oveja perdida  vuelve al hogar.
Con frecuencia nosotros damos pasos peligrosos y nos vamos separando del sendero a seguir.  Oímos desde lejos la llamada y pensamos: "es mi Padre el que me llama". No hagamos oídos sordos, antes: aproximémonos al Confesionario, allí tu Padre te perdonará y te volverá a abrir las puestas de su casa, que vuelve a ser la tuya. Tu salvación alegra  más para Dios que todo el Cielo adorándolo, porque eres su hijo y vuelves a casa.. Créeme que merece la pena entonces arrodillarse ante el Señor y pedirle perdón de corazón, al oír la  absolución sentirás un río de consuelo, de paz y de felicidad como nunca has conocido.
Dále las gracias de todo corazón y no vuelvas a separarte nunca más de Él.


martes, 2 de diciembre de 2025

VIRTUDES TEOLOGALES

 VIRTUDES TEOLOGALES.

 "Escucha Israel : Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y al prójimo tal como a tí mismo.

El primer y completo mandato de nuestro Creador es su propia naturaleza: el Amor.

El amor implica voluntad, la que da lugar a la dicha de la fe y después vuelve a potenciar al mismo amor amaneciendo en nuestro horizonte la esperanza  necesaria para soportar cualquier tardanza y de ambas va florecer en el corazón ese afecto al prójimo que llamamos caridad, la que a través del prójimo se irradia nuevamente al Creador. Por esta razón, por depender en su comienzo y en su final del amor, que es fruto divino, es por lo que agrupamos a las tres virtudes : la fe, la esperanza y la caridad, como teologales, es decir como descendientes directas de nuestro Creador.

Sobre la fe.-.

Dije que es dicha que nace tras el esfuerzo de la voluntad que busca al amor y lo consigue. Hace ver lo desconocido con ojos que penetran y descubren, con alma que se asombra y que aplaude. La fe es un don, es cierto, pero también "donados"  somos también y tenemos el derecho y la obligación de hermanarla, la necesidad de gozarla e  integrarla en nuestra pobre naturaleza. Si nos faltase podemos pedírsela a su divino  fabricante, quien no tardará en dárnosla.

Sobre la esperanza. 

En la vida todo son esperas: desde el nacimiento hasta la muerte andamos esperando algo, la nutrición, , el agua, hasta la respiración son esperas del cuerpo, la felicidad, la ventura, la paz , la alegría, son esperas del alma.

Mas la espera sin seguridad de la llegada de lo esperado es un fuego amargo que tan sólo se va sofocando al viento y olfato de su segura presencia. Por ello ésta es alegría, es paz, es bienestar, Cultivemos, pues, la esperanza y superaremos cualquier crisis.

Sobre la Caridad.-

San Pablo nos dice que es la reina de todas las demás virudes., pues puedes poseer absolutamente todo: seguridad, poder, inteligencia, paz interior, y proyectos futuros de bien muy cercano, pero si  te falta el amor a tu prójimo : no tienes nada.

La Caridad se escribe con Mayúsculas porque asegura a todas las demás virtudes y porque nos eleva a lo más alto, a aquel que las engendró una tras otra: al AMOR que es DIOS.


Jonás .-  Diciembre 2025.

domingo, 9 de noviembre de 2025

LOS DIEZ MANDAMIENTOS.-

 LOS DIEZ MANDAMIENTOS


1º)  Amar a Dios sobre todas las cosas conocidas. 

 Sobre ti mismo, sobre tus seres queridos, sobre todas las personas que conoces, sobre todos los objetos del universo. Más que a nadie ni a nada, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas. Sorprende que Dios haya puesto como primera norma de sus mandatos al Amor. Muchos piensan que en el corazón no se puede mandar o que la Fe, que es sentir, no se puede imponer. Craso error corregido por nuestra lengua castellana en la que las palabras "amar y querer" son sinónimos absolutos. La voluntad crea amor y el amor creado hace la refuerza.

2º) No jurar su Nombre en vano.

Dios no es un objeto ni un ser cualquiera, es el Ser por sí mismo. Dios es el que es, existencia pura desde toda la eternidad, el que no depende de nadie ni de nada, el que siempre ha existido y en soledad ha creado todo lo que  existe. Por eso es digno del máximo respeto y la Palabra que trata de referirse a Él es sagrada, y la que intenta definirle siempre es incompleta. Así el amor se apoya en la humildad y en el respeto. Poner a Dios como testigo de un hecho que es falso es intentar apropiarse de su poder y de su fama en interés propio y es un grave pecado contra el prestigio de nuestro Creador.

3º) Santificar las Fiestas.

La Alegría del trabajo y del descanso es santa porque  Dios la dispone para nuestra salvación. De ahí la necesidad de orar tras el trabajar y del trabajar tras el orar, ("ora et labora"). Dios, dueño de todos los tiempos ha seleccionado unos días especiales para santificarle a Él, y agradecerle todos los bienes que de su mano hemos recibido, los que recibimos y aquellos que recibiremos. Igual que Dios descansó satisfecho de toda su obra en el 7º día de la Creación, nosotros debemos amarle a Él de manera especial, también en el 7º día de la Semana. Orar es la mayor manera de santificar. Sea el Domingo especial día de encuentro con el Señor y un verdadero abrazo Eucarístico. 

Desgraciadamente hoy la mayoría de la gente de los países que se dicen católicos, no va a Misa los Domingos. Tienen a su Gran Padre olvidado a cambio de una comodidad en la cama, o porque saben que la Eucaristía los obligaría a cambiar de vida controlando pasiones, a confesarse y a regularizar sus matrimonios, o también  porque  saben que Cristo siempre anima a compartir  algo de nuestros bienes con los pobres.  Luego en la enfermedad o en las puertas de la muerte, quizás pedirán al Señor perdón y... quizás éste les será concedido

4º) Amar y respetar a los padres.

Los padres podrán tener  virtudes y defectos, pero son nuestros padres, son quienes nos han transmitido la vida que ellos tienen, quienes han sido, después de Dios, los primeros en amarnos tal como somos. Guapos o feos, listos o torpes, ellos nos quieren y esperan de nosotros la justa correspondencia de cariño. Llegará el día en que el hijo será más alto que su padre y la hija más que su madre y además de lo aprendido de ellos, por el estudio en la escuela, aprenderán nuevas cosas que la ciencia y el progreso descubren y que muchos mayores ignoran. Y los padres comenzarán a perder facultades y los hijos, aumentándolas,  aprenderán a ser padres. Es entonces cuando más  se debe aplicar este 4º mandamiento de Dios, justo cuando se hace más difícil el comprender y el querer a quienes ya no se necesitan y cada vez requieren más  ayuda por sus necesidades . Respetarlos, socorrerlos y quererlos es lo que Dios espera de nosotros.

5º) No matar, ni odiar

La antipatía, engendra odio, el rencor engendra violencia verbal, el insulto agresión  y la violencia aboca finalmente en el crimen. Nadie piensa que puede llegar al final de esa escala citada, pero lo cierto es que cualquiera de nosotros si no pone freno al rencor, si no es capaz de olvidar una ofensa o de perdonar un error va acumulando pesas que acabarán haciéndolo caer en la delincuencia o en el asesinato realizado o deseado.  El odio es el castigo infernal y con la mentira es la manifestación más diabólica que existe. Huyamos de ambas cosas.

6º) No fornicar. Ni desear desordenadamente el placer sexual.

La sexualidad es un mecanismo inventado y realizado por Dios para perpetuar nuestra especie y para premiar por anticipado los esfuerzos y preocupaciones que siempre vienen a dar los hijos. No obstante el ser humano, como un pez, cree poder morder el cebo y disfrutar de él, sin compromiso alguno y de forma egoísta evitar el anzuelo, que es la paternidad, quedando atrapado así en el egoísmo y en la falta de amor tanto a su pareja y a la posible descendencia, como a  nuestro Creador, quien puso sabiamente este mandamiento para nuestro propio autodominio. El pecado contra el Sexto mandamiento que es acción sexual, siempre va precedido por el pecado contra el Noveno mandamiento que es deseo consentido de la misma.  

7º) No robar.-

Como con el odio se va acumulando y aboca al crimen, así la sustracción por pequeña que fuera se hace poco a poco grande y termina transformada en un total robo o asalto.  La gravedad mortal de este pecado está en aquel valor del cual pueden depender las necesidades vitales de cualquier  persona. Es condición indispensable para el perdón de este delito, aparte de la Confesión,  la devolución del valor hurtado a la víctima, o en su falta una entrega similar para los pobres o necesitados.

8º) No mentir, ni a los demás, ni a uno mismo.

Es falsear la verdad en beneficio propio, es inventar un hecho que no existe para tapar un delito cometido o para aparentar poseer una virtud inexistente.  Es imitar al diablo que, como Cristo decía,  es el gran maestro de la mentira y del engaño. El castigo personal de este vergonzoso acto es que crea hábito y los mentirosos acaban haciéndose víctimas de sí mismos, sin saber diferenciar el bien del mal, incluso para su propio ser entre lo que es la verdad y la falsedad. De esta manera se creen los mejores, siendo los peores y no comprenden otra cosa más que sus codicia y sus más animales instintos.

9º) No desear a la mujer de tu prójimo.

Como dijimos es el comienzo de la fornicación. No se debe desear otra mujer más que la elegida como esposa y dentro del sacramento matrimonial, con el compromiso ante Dios de albergar los hijos que Él disponga en nuestras circunstancias. 

10º) No ambicionar los bienes ajenos, ni codiciar los propios.

La codicia es uno de los pecados más frecuentes, facilitado por el escándalo de los ricos y por la propaganda de los medios de comunicación que hacen casi indispensable el disfrute del placer sin espera y sin límites, así como  la obtención del máximo rendimiento con el mínimo trabajo. De esta forma, unos hombres con su desordenada riqueza de placeres y comodidades merman notablemente la calidad de vida de otros muchos que quedan sin los indispensables bienes de consumo. 

El Señor dijo a Adán y a Eva al expulsarlos del Paraíso Terrenal : "Te ganarás el pan con el sudor de tu frente ". Parecería que por esta frase el trabajo es un castigo, pero la venida de Cristo al mundo trabajando y sacrificándose por todos los demás es un cántico a la santidad del hecho de trabajar.                                                                                                                                                  

Todo lo conseguido por el robo clama al Cielo por ser el  rendimiento del esfuerzo hecho por otros que se ven privados de su rendimiento. Por ello : !Ojo a poseer   grandes fortunas, porque están llenas de abusos contra gente que queda en pobreza¡


CONCLUSIÓN

Dios nos dio Diez Mandamientos para no enfermar ni morir en el pecado. Mas también nos dio la posibilidad de rectificación y del perdón de nuestras caídas con el Sacramento de la Confesión, o si no hubiera tiempo con un perfecto acto de contrición. Son  la únicas barcas de salvación que nos puso, si al pasar alocadamente por el puente del caudaloso río del mundo, cayésemos en sus turbulentas aguas. Aparte de todos los Sacramentos tenemos otro medio seguro de Santificación:  el Trabajo bien hecho.  Según San José María Escrivá de Balaguer, cuando lo realizamos por afecto a los demás, intentando más su servicio que nuestro  rendimiento, nos estamos abriendo la puertas del Cielo.


Jonás .------Noviembre  2025 - Febrero 2026