miércoles, 31 de diciembre de 2025

LA LIBERTAD DE DIOS.-

LA LIBERTAD DE DIOS.-


Libertad y Voluntad son partes del propio acto al que dan plena responsabilidad.  Dios nos hizo a su imagen y semejanza y por esa razón podemos llegar a disfrutar de la libertad, aunque de manera limitada dada nuestra propia naturaleza.

Para gozar de libertad es necesario poseer la potencia del hacer.  Nosotros los humanos tan sólo somos libres para poder ejecutar actos factibles, ya que no alcanzamos a realizar muchas cosas que queríamos llevar a cabo al escapar de nuestro dominio.

No así Dios. Él es omnipotente y puede hacer todo lo que quiere. Tiene para sí prohibido, al igual que para nosotros, todo lo que sea irracional, pues hasta la lógica es una de sus eternas virtudes, pero creó todo lo visible y todo lo invisible, de manera que es el Rey que impera en toda su obra.

Tanta es la magnitud de la libertad de Dios que podría si quisiera dejar de hacer el bien y practicar el mal, pero NO QUIERE, NI HA QUERIDO; NI QUERRÁ.  El  infinito amor de su naturaleza divina inhibe en su infinito poder todo lo que pudiera limitarla y siempre sigue siendo el Dios Libre y Bueno digno de eterna y plena  adoración por nuestra parte.

La tan comentada guerra entre el Bien y el mal , éste último la perdió antes de todos los tiempos en la naturaleza de Dios. Entre los ángeles y entre los hombres pasó lo mismo y venció el Bien.  De ahí que todo aquel que permanece fiel a la voluntad divina en el amor es Hijo de Dios y es heredero de su gloria liberadora. 

Si deseas ser verdaderamente libre ama a Dios con todo tu corazón pegándote a Él. Así te sentirás por tu fe libre y poderoso y podrás comprobar lo que dijo con su Hijo Jesucristo : Si ustedes tuvieran una fe tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol sicómoro: “Arráncate de aquí y plántate en el mar” y les obedecería. (Lucas 17.6)

En el Padre nuestro pedimos al Señor: "No nos dejes caer en la tentación".  Que así nuestra libertad sea depositada en manos de aquella firme voluntad que atravesó todos los tiempos y con Dios siempre  seremos realmente libres. Así lo fueron todos los santos que, libres del pecar, realizaron para Gloria de Dios todo tipo de obras grandes y milagros.


Jonás--- Enero 2026

martes, 30 de diciembre de 2025

DAR GRACIAS A DIOS.-

 DAR GRACIAS A DIOS.-


Dice el refrán : "Ser agradecidos es ser bien nacidos".  Procuremos nacer bien, porque la ingratitud es fruto de la soberbia que es el más repugnante  pecado. !Que fácil es el hacer cuenta completa de lo que se nos debe¡ !Qué difícil es ser plenamente consciente de tanto que debemos¡. Casi todo cuanto tenemos es donación desde el nacimiento hasta la muerte y nuestro agradecimiento brilla por su ausencia. Lo único que nos llevaremos tras el óbito son las buenas obras y la gratitud cuando ha existido.

Dar las gracias es devolver amor por amor. El amor de Dios hacia el hombre llegó hasta el sacrificio de la Cruz. ......el nuestro ....¿hasta dónde llega?-.

Hemos de dar continuamente las Gracias a Dios por todo lo que nos dió, por todo lo que nos da y por todo lo que nos promete dar,  si es que le somos agradecidos. 

El Primer mandamiento de su Ley es amarle con todas nuestras fuerzas y con todo nuestro corazón y eso implica un continuo agradecimiento que necesita ser eterno para ser justo. Nuestro Dios se complace tan sólo en ver un corazón, que aunque sea muy pequeño, rebose de amor hacia Él.




Jonás .- 31- Diciembre 2025 .- ültimo día del año. !Gracias, Señor , por cada año de vida que nos das¡

lunes, 22 de diciembre de 2025

La Humildad que agrada a Dios.

 LA HUMILDAD QUE AGRADA A DIOS.-


Dios es infinitamente humilde. De no ser así no se relacionaría con nosotros que somos infinitésimos de su poder creador. La paradoja es que sin necesitarnos para nada nos atiende, y nos quiere hasta el punto de bajar a nuestra ínfima talla para desmostrarnos que nos ama y llega a dar su vida en Jesucristo a cambio de la nuestra. Nosotros no somos humildes, pues decimos amarle, pero realmente nos amamos más a nosotros mismos y a los nuestros. Repito, nos queremos mucho mas que a ese Dios, al que  que no vemos, si no es por la fe en la que tanto flaqueamos.  Y digo bien: muchos vivimos contemplando extasiados nuestra ínfima grandeza, o bien somos personas piadosas, buenas  y desprendidas de sí mismas, pero atadas al amor de un ser querido,  con tal fuerza y  de tal manera que cuando éste falta nos hace olvidar, por la dimensión de su ausencia, el sufrimiento del propio  Dios. Cuando de Él nos alejamos, parece que le decimos : "Quiero más a esta persona  que a tí, Dios mío.".

No ofendamos a Dios, que es nuestro verdadero Padre, nuestra familia es la suya  y es la eternidad lo que nos ofrece a cambio de nada..

Ser humilde es darse cuenta de nuestra insignificancia, es valorar la generosidad de quien nos ha dado todo cuanto tenemos: existencia, vida, familia, salud  bienes, conocimientos, ideales,... y además se nos  ofrece a vivir eternamente con nuestra mediocre compañía. Afortunadamente Dios es aficionado a la microscopía y con su óptica suprema nos mira amplificados, casi a su escala, para así poder llamarnos hijos suyos. No tiene más que un HIJO querido y nos hace sus hermanos pequeños, no tuvo más que un amor de eternidad en su Santo Espíritu y trata de compartirlo con cada uno de nosotros.

 Háblame de la pequeñez que nos identifica a todos los humanos y  yo descubriré tu verdadera humildad. Dios se hace pequeño por amor:      !Imitémosle¡

miércoles, 3 de diciembre de 2025

 5  Parábolas a juicio.- 


Parábola del administrador malversador. (S. Lucas)

 Existía un administrador, al que acusaron ante el amo de malversar su hacienda. Éste le llamó y le dijo: «¿Qué es esto que oigo de ti? Dame cuentas de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando». Y dijo para sí el administrador: «¿Qué voy a hacer, ya que mi señor me quita la administración? Cavar no puedo; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que haré para que me reciban en sus casas cuando me despidan de la administración». Y, convocando uno a uno a los deudores de su amo, le dijo al primero: «¿Cuánto debes a mi señor?» Él respondió: «Cien medidas de aceite». Y le dijo: «Toma tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta». Después le dijo a otro: «¿Y tú cuánto debes?» Él respondió: «Cien cargas de trigo». Y le dijo: «Toma tu recibo y escribe ochenta». El amo alabó al administrador infiel por haber actuado sagazmente; porque los hijos de este mundo son más sagaces en lo suyo que los hijos de la luz.» Y yo os digo: haceos amigos con las riquezas injustas, para que, cuando falten, os reciban en las moradas eternas.» Quien es fiel en lo poco también es fiel en lo mucho; y quien es injusto en lo poco también es injusto en lo mucho. Por tanto, si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo vuestro?. »Ningún criado puede servir a dos señores, porque o tendrá odio a uno y amor al otro, o prestará su adhesión al primero y menospreciará al segundo: no podéis servir a Dios y a las riquezas. Oían todas estas cosas los fariseos, que eran amantes del dinero, y se burlaban de él. Y les dijo: —Vosotros os hacéis pasar por justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que parece ser excelso ante los hombres es abominable delante de DiosLucas 16, 1-15[1

INTERPRETACIÓN

]En primer lugar no conocemos si la malversación consistía en el robo de dinero o consistía en la inoperancia en los cobros debidos. Dada la rectitud de Cristo y  su alabanza a la sagacidad del administrador despedido nos inclinamos a que se refería a la segunda a las que considera creadora de "riquezas injustas" , o sea:  lo que se ha adquirido por medio de actuaciones o procedimientos injustos       (comisiones e intereses excesivos, redondeos de cuentas a favor, prolongación del pago de una deuda), etc)), También hay quien piensa que aquel administrador devolvía las comisiones que él. ya  despedido,  no se podía cobrar.

Pero es tan grande la misericordia divina que permite que estos bienes injustamente adquiridos sean ocasión para realizar obras moralmente buenas como pueden ser la restitución, el pago de daños y perjuicios y, posteriormente, excederse en ayudar a otras personas perjudicadas, al prójimo mediante la creación de trabajo, con la generosidad en las limosnas, con la generación de fuentes de riqueza para las personas, etc., como hizo Zaqueo, jefe de publicanos, que se comprometió a devolver el cuádruple de aquello que hubiera sido por él robado y dar la mitad de su fortuna a los más necesitados.[9]Lucas 19, 1-10


Parábola del Hijo Pródigo.-(S.Lucas)

Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde." Y él les repartió la herencia. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su herencia viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sus supuestos amigos se fueron y no lo ayudaron y sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y llegó a desear llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre. «Pero cuando aún estaba muy lejos, su padre lo vio y, conmovido corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu herencia con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!"

Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."

INTERPRETACIÓN

Resalta la nobleza y paciencia de un Padre que perdona y olvida el abandono de uno de sus hijos que sabe rectificar a tiempo, volviendo a considerarlo hijo suyo. Resalta también la frialdad ante el perdón del hermano, mejor en apariencia, pero sin amor alguno a aquel, ni respeto por la actitud paterna, de la que denuncia carente de afecto pues no le ha proporcionado festín alguno con sus amigos. El Padre, sabiamente le responde con un juicio mucho más amplio ( lo subrayado) . 



Parábola del buen samaritano

25 En esto se presentó un experto en la Ley y, para poner a prueba a Jesús, se puso de pie y le hizo esta pregunta:

—Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

26 Jesús respondió:

—¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo la interpretas tú?

27 Como respuesta el hombre citó:

—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”,[a] y “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.[b]

28 —Bien contestado —dijo Jesús—. Haz eso y vivirás.

29 Pero él quería justificarse, así que preguntó a Jesús:

—¿Y quién es mi prójimo?

30 Jesús respondió:

—Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones. Le quitaron la ropa, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto. 31 Resulta que viajaba por el mismo camino un sacerdote quien, al verlo, se desvió y siguió de largo. 32 Así también llegó a aquel lugar un levita y al verlo, se desvió y siguió de largo. 33 Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba el hombre y viéndolo, se compadeció de él. 34 Se acercó, le curó las heridas con vino y aceite, y se las vendó. Luego lo montó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. 35 Al día siguiente, sacó dos monedas de plata[c] y se las dio al dueño del alojamiento. “Cuídemelo —le dijo—, y lo que gaste usted de más, se lo pagaré cuando yo vuelva”. 36 ¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?

37 —El que se compadeció de él —contestó el experto en la Ley.

—Anda entonces y haz tú lo mismo —concluyó Jesús)

 INTERPRETACIÓN :

Preguntado Jesús sobre quien es el prójimo, dada su importancia en el cumplimiento de la ley, hace incapié en ser la persona que comparte nuestra propia naturaleza, es decir las personas más cercanas a nosotros.  Reúne Cristo así el Ser con el Estar, juntándolos en proximidad, palabra de la que toma el nombre "Prójimo" en aquella Ley de Dios.  De esta manera Jesús denuncia la separación consciente del sacerdote y del levita que evaden la proximidad de otro hombre para evitar ayudarle. No así el buen samaritano que la acepta y se hace responsable del bien de quien es su prójimo porque sabe que lo son todos aquellos que se encuentran en el camino.   Nosotros, habitualmente también evadimos los problemas antes de conocerlos de cerca y de esta manera  estamos, muchas veces, pecando contra nuestro prójimo en cumplimiento de una falsa prudencia que nos dice : "Esto es problema de aquel, y esto a tí no te incumbe".  A Cristo, en cambio, siendo Dios,  le incumbió nuestra existencia y derramó toda su sangre por nosotros.


    PARÁBOLA DEL SEMBRADOR.-


—Salió el sembrador a sembrar. Y al echar la semilla, parte cayó junto al camino y vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra y brotó pronto por no ser hondo el suelo; pero al salir el sol, se agostó y se secó porque no tenía raíz. Otra parte cayó entre espinos; crecieron los espinos y la ahogaron. Otra, en cambio, cayó en buena tierra y comenzó a dar fruto, una parte el ciento, otra el sesenta y otra el treinta. El que tenga oídos, que oiga. Los discípulos se acercaron a decirle: —¿Por qué les hablas con parábolas?

                  Interpretación del propio Jesús:  

"Escuchad, pues, vosotros la parábola del sembrador. A todo el que oye la palabra del Reino y no entiende, viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: esto es lo sembrado junto al camino. Lo sembrado sobre terreno pedregoso es el que oye la palabra, y al momento la recibe con alegría; pero no tiene en sí raíz, sino que es inconstante y, al venir una tribulación o persecución por causa de la palabra, enseguida tropieza y cae. Lo sembrado entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este mundo y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y queda estéril. Y lo sembrado en buena tierra es el que oye la palabra y la entiende, y fructifica y produce el ciento, o el sesenta, o el treinta."[1]

Conclusión :   Seamos buena Tierra y fructifiquemos con amor y generosidad. Que así sea. 


PARÁBOLA DE LA OVEJA PERDIDA

  Del santo Evangelio según san Lucas 15, 3-7


"En aquel tiempo Jesús dijo esta parábola a los escribas y fariseos. ¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido." Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión."

INTERPRETACIÓN.-

Esta parábola es una fotografía del Corazón de nuestro Señor Jesús.  Solamente un padre puede imaginar el dolor de perder a un hijo y si está en su mano saldrá a buscarlo y lo reintegrará nuevamente en su familia. Le devolverá la vida perdida. el amor y la alegría de volver estar junto a Él. La dicha del Padre divino y la de su Hijo: el Buen Pastor, es infinita porque la oveja perdida  vuelve al hogar.
Con frecuencia nosotros damos pasos peligrosos y nos vamos separando del sendero a seguir.  Oímos desde lejos la llamada y pensamos: "es mi Padre el que me llama". No hagamos oídos sordos, antes: aproximémonos al Confesionario, allí tu Padre te perdonará y te volverá a abrir las puestas de su casa, que vuelve a ser la tuya. Tu salvación alegra  más para Dios que todo el Cielo adorándolo, porque eres su hijo y vuelves a casa.. Créeme que merece la pena entonces arrodillarse ante el Señor y pedirle perdón de corazón, al oír la  absolución sentirás un río de consuelo, de paz y de felicidad como nunca has conocido.
Dále las gracias de todo corazón y no vuelvas a separarte nunca más de Él.


martes, 2 de diciembre de 2025

VIRTUDES TEOLOGALES

 VIRTUDES TEOLOGALES.

 "Escucha Israel : Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y al prójimo tal como a tí mismo.

El primer y completo mandato de nuestro Creador es su propia naturaleza: el Amor.

El amor implica voluntad, la que da lugar a la dicha de la fe y después vuelve a potenciar al mismo amor amaneciendo en nuestro horizonte la esperanza  necesaria para soportar cualquier tardanza y de ambas va florecer en el corazón ese afecto al prójimo que llamamos caridad, la que a través del prójimo se irradia nuevamente al Creador. Por esta razón, por depender en su comienzo y en su final del amor, que es fruto divino, es por lo que agrupamos a las tres virtudes : la fe, la esperanza y la caridad, como teologales, es decir como descendientes directas de nuestro Creador.

Sobre la fe.-.

Dije que es dicha que nace tras el esfuerzo de la voluntad que busca al amor y lo consigue. Hace ver lo desconocido con ojos que penetran y descubren, con alma que se asombra y que aplaude. La fe es un don, es cierto, pero también "donados"  somos también y tenemos el derecho y la obligación de hermanarla, la necesidad de gozarla e  integrarla en nuestra pobre naturaleza. Si nos faltase podemos pedírsela a su divino  fabricante, quien no tardará en dárnosla.

Sobre la esperanza. 

En la vida todo son esperas: desde el nacimiento hasta la muerte andamos esperando algo, la nutrición, , el agua, hasta la respiración son esperas del cuerpo, la felicidad, la ventura, la paz , la alegría, son esperas del alma.

Mas la espera sin seguridad de la llegada de lo esperado es un fuego amargo que tan sólo se va sofocando al viento y olfato de su segura presencia. Por ello ésta es alegría, es paz, es bienestar, Cultivemos, pues, la esperanza y superaremos cualquier crisis.

Sobre la Caridad.-

San Pablo nos dice que es la reina de todas las demás virudes., pues puedes poseer absolutamente todo: seguridad, poder, inteligencia, paz interior, y proyectos futuros de bien muy cercano, pero si  te falta el amor a tu prójimo : no tienes nada.

La Caridad se escribe con Mayúsculas porque asegura a todas las demás virtudes y porque nos eleva a lo más alto, a aquel que las engendró una tras otra: al AMOR que es DIOS.


Jonás .-  Diciembre 2025.

domingo, 9 de noviembre de 2025

LOS DIEZ MANDAMIENTOS.-

 LOS DIEZ MANDAMIENTOS


1º)  Amar a Dios sobre todas las cosas conocidas. 

 Sobre ti mismo, sobre tus seres queridos, sobre todas las personas que conoces, sobre todos los objetos del universo. Más que a nadie ni a nada, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas. Sorprende que Dios haya puesto como primera norma de sus mandatos al Amor. Muchos piensan que en el corazón no se puede mandar o que la Fe, que es sentir, no se puede imponer. Craso error corregido por nuestra lengua castellana en la que las palabras "amar y querer" son sinónimos absolutos. La voluntad crea amor y el amor creado la refuerza.

2º) No jurar su Nombre en vano.

Dios no es un objeto ni un ser cualquiera, es el Ser por sí mismo. Dios es el que es, existencia pura desde toda la eternidad, el que no depende de nadie ni de nada, el que siempre ha existido y en soledad ha creado todo lo que  existe. Por eso es digno del máximo respeto y la Palabra que trata de referirse a Él es sagrada, y la que intenta definirle es incompleta. Así el amor se apoya en la humildad y en el respeto. Poner a Dios como testigo de un hecho que es falso es intentar apropiarse de su poder y de su fama en interés propio y es un grave pecado contra el prestigio de nuestro Creador.

3º) Santificar las Fiestas.

La Alegría del trabajo y del descanso es santa porque  Dios la dispone para nuestra salvación. De ahí la necesidad de orar tras el trabajar y del trabajar tras el orar, ("ora et labora"). Dios, dueño de todos los tiempos ha seleccionado unos días especiales para santificarlo, y agradecerle todos los bienes que de su mano hemos recibido, los que recibimos y aquellos que recibiremos. Igual que Dios descansó satisfecho de toda su obra en el 7º día de la Creación, nosotros debemos amarle a Él de manera especial, también en el 7º día de la Semana. Orar es la mayor manera de santificar. Sea el Domingo especial día de encuentro con el Señor y un verdadero abrazo Eucarístico.

4º) Amar y respetar a los padres.

Los padres podrán tener  virtudes y defectos, pero son nuestros padres, son quienes nos han transmitido la vida que ellos tienen, quienes han sido, después de Dios, los primeros en amarnos tal como somos. Guapos o feos, listos o torpes, ellos nos quieren y esperan de nosotros la justa correspondencia de cariño. Llegará el día en que el hijo será más alto que su padre y la hija más que su madre y además de lo aprendido de ellos, por el estudio en la escuela, aprenderán nuevas cosas que la ciencia y el progreso descubren y que muchos mayores ignoran. Y los padres comenzarán a perder facultades y los hijos, aumentándolas,  aprenderán a ser padres. Es entonces cuando más  se debe aplicar este 4º mandamiento de Dios, justo cuando se hace más difícil el comprender y el querer a quienes ya no se necesitan y cada vez requieren más  ayuda por sus necesidades . Respetarlos, socorrerlos y quererlos es lo que Dios espera de nosotros.

5º) No matar, ni odiar

La antipatía, engendra odio, el rencor engendra violencia verbal, el insulto agresión  y la violencia aboca finalmente en el crimen. Nadie piensa que puede llegar al final de esa escala citada, pero lo cierto es que cualquiera de nosotros si no pone freno al rencor, si no es capaz de olvidar una ofensa o de perdonar un error va acumulando pesas que acabarán haciéndolo caer en la delincuencia o en el asesinato realizado o deseado.  El odio es el castigo infernal y con la mentira es la manifestación más diabólica que existe. Huyamos de ambas cosas.

6º) No fornicar. Ni desear desordenadamente el placer sexual.

La sexualidad es un mecanismo inventado y realizado por Dios para perpetuar nuestra especie y para premiar por anticipado los esfuerzos y preocupaciones que siempre vienen a dar los hijos. No obstante el ser humano, como un pez, cree poder morder el cebo y disfrutar de él, sin compromiso alguno y de forma egoísta evitar el anzuelo, que es la paternidad, quedando atrapado en el egoísmo y en la falta de amor tanto a su pareja y a la posible descendencia, como a  nuestro Creador, quien puso sabiamente este mandamiento para nuestro propio autodominio. El pecado contra el Sexto mandamiento que es acción sexual, siempre va precedido por el pecado contra el Noveno mandamiento que es deseo consentido de la misma.  

7º) No robar.-

Como con el odio se va acumulando y aboca al crimen, así la sustracción por pequeña que fuera se hace poco a poco grande y termina transformada en un total robo o asalto.  La gravedad mortal de este pecado está en aquel valor del cual pueden depender las necesidades vitales de cualquier  persona. Es condición indispensable para el perdón de este delito, aparte de la Confesión,  la devolución del valor hurtado a la víctima, o en su falta una entrega similar para los pobres o necesitados.

8º) No mentir, ni a los demás, ni a uno mismo.

Es falsear la verdad en beneficio propio, es inventar un hecho que no existe para tapar un delito cometido o para aparentar poseer una virtud inexistente.  Es imitar al diablo que, como Cristo decía,  es el gran maestro de la mentira y del engaño. El castigo personal de este vergonzoso acto es que crea hábito y los mentirosos acaban haciéndose víctimas de sí mismos, sin saber diferenciar el bien del mal, incluso para su propio ser entre lo que es la verdad y la falsedad. De esta manera se creen los mejores, siendo los peores y no comprenden otra cosa más que sus codicia y sus más animales instintos.

9º) No desear a la mujer de tu prójimo.

Como dijimos es el comienzo de la fornicación. No se debe desear otra mujer más que la elegida como esposa y dentro del sacramento matrimonial, con el compromiso ante Dios de albergar los hijos que Él disponga en nuestras circunstancias. 

10º) No ambicionar los bienes ajenos, ni codiciar los propios.

La codicia es uno de los pecados más frecuentes, facilitado por el escándalo de los ricos y por la propaganda de los medios de comunicación que hacen casi indispensable el disfrute del placer sin espera y sin límites, así como  la obtención del máximo rendimiento con el mínimo trabajo. De esta forma, unos hombres con su desordenada riqueza de placeres y comodidades merman notablemente la calidad de vida de otros muchos que quedan sin los indispensables bienes de consumo. 

El Señor dijo a Adán y a Eva al expulsarlos del Paraíso Terrenal : "Te ganarás el pan con el sudor de tu frente ".                                                                                                                                                   Todo lo conseguido por un trabajo  no realizado clama al Cielo por ser el  rendimiento del esfuerzo hecho por otros que cobraron mucho menos de lo debido por los suyos... Por ello : !Ojo a poseer   grandes fortunas, porque están llenas de abusos contra gente que queda en pobreza¡


CONCLUSIÓN

Dios nos dio Diez Mandamientos para no enfermar ni morir en el pecado. Mas también nos dio la posibilidad de rectificación y del perdón de nuestras caídas en el Sacramento de la Confesión, o si no hubiera tiempo en un perfecto acto de contrición. Son  la únicas barcas de salvación que nos puso, si al pasar alocadamente por el puente del caudaloso río del mundo, cayésemos en sus turbulentas aguas. Aparte de todos los Sacramentos tenemos otro medio seguro de Santificación:  el Trabajo bien hecho.  Según San José María Escrivá de Balaguer, cuando lo realizamos por afecto a los demás, intentando más su servicio que nuestro  rendimiento, nos estamos abriendo la puertas del Cielo.


Jonás .------Noviembre  2025 

lunes, 3 de noviembre de 2025

MADRE DE DIOS

 MADRE DE DIOS.-


Es el mayor elogio que podemos decir de la Vírgen María. Las Letanías del Santo Rosario mencionan otros muchos merecidos títulos que tiene, pero éste es el más importante , y bien va incluído en cada una de las 50 Ave Marías que llevan sus Misterios.  Dije el más trascendente porque tiene a Dios en su contenido y a Ella como Madre del Mismo en nuestro divino Redentor . No obstante, válganos saber que el título de Redentor solamente lo puede tener Dios, ya que la redención lleva adjunto el perdón de los pecados,... lo que tan sólo Él, como ofendido,  puede hacer. Por esta causa ninguna cualidad humana puede igualarse a la de ser Redentor, atributo infinito del Verbo Divino que se encarna como Hombre y que perdona como Dios. 

 La Santísima Virgen, Madre de Dios, sufrió la Vida, la Pasión y la Muerte de su Hijo Jesús, sufriendo también al máximo como la mejor Madre lo hace por un hijo muy querido y  adorado. No obstante Ella no puede perdonarnos nuestras faltas y por eso no puede redimirnos tampoco del pecado original,  pero la sobran elogios inacabables y, aunque no nos exima aquel mal, hay que reconocer que su existencia fue indispensable para la Encarnación de Jesús.  Ella puede, si lo queremos, llevarnos  hasta Cristo, su Hijo, nuestro verdadero Redentor y también acercar sobre nosotros la mirada bendita del Padre y del Espíritu Santo.

 Pensemos, no obstante, el que como aquellos pastorcillos de Fátima,  para atreverse a mirar a la "Madre de Dios", tendríamos  también que arrodillarnos, porque después de Dios es la Primera.


Jonás   6- Noviembre 2025



domingo, 2 de noviembre de 2025

Valores Personales.-

 VALORES PERSONALES.-


Quisiera hacer  un paralelismo del propio ser  con  un jarrón de flores encima de una mesa de cuatro patas .  La vasija  necesita de la integridad de la base para mantenerse en pie de manera fija. Algo parecido pasa con cada persona. Necesitamos apoyarnos de manera estable en  cuatro puntos que se llaman: fidelidad, generosidad, paciencia y respeto. Son también las cuatro bases de relación precisas para el matrimonio, la familia, en el trabajo, en la amistad y en la sociedad.

Fidelidad.- Para el mantenimiento firme de ese jarrón de íntima paz me es necesario, a parte de ser fiel a Dios que me ha amado desde toda la eternidad, el  ser fiel a mí mismo, no deseando con mis ojos  otras dotes mejores  que las que poseo, que de seguro las habrá en otros. Me es necesario ser objetivo conociendo mis cualidades, sin aumentarlas ni disminuirlas, me es preciso guardarme fidelidad en la constancia, en el desarrollo del trabajo y del ideal que secretamente me he impuesto. Ser fiel para reconocer y utilizar aquellos talentos recibidos sin desgastarlos por un mal uso y sin dejarlos dormir, empeñando mi yo  en ellos para el bien de todos. Ser fiel en saber estar cada día de mi vida  ante mí mismo, analizando veraz y objetivamente lo que hago y lo que rechazo, lo que hice y lo que haré, sin angustias pero con plena responsabilidad. 

Generosidad .- Ser generoso conmigo mismo para saber buscar lo mejor de lo mejor, para saber ser audaz, para poner el listón lo más alto que vea puedo saltar. Agrandarme lo suficiente para vivir con entusiasmo, para hacer vivir así a los que me rodean. Generosidad para valorarme en mis pequeños éxitos, en mis sacrificios, en mis  trabajos y en mis aciertos.  La audacia de sorprenderse a uno mismoes el arte de ser siempre joven y así reirme de mi propia sombra. He de proyectar generosamente el calor de mi  persona  optimista con toda mi familia, con mi trabajo, con mis amigos.  Es al servicio de ellos, a donde debe de ir a parar todo el enriquecimiento de  mi autoestima. 

Paciencia- : Ante las dificultades, ante los reveses, ante los fracasos. Paciencia conmigo mismo sin olvidar mi condición natural pecadora, mi debilidad innata, pero sin nunca dejar el intento de superación. Paciencia que me permita seguir amándome a pesar de ese error que ahora quisiera no haber realizado. Paciencia ante las críticas recibidas de otros, evitando ser demasiado susceptible a ellas. Paciencia por estas limitaciones físicas de mi cuerpo, que pudieran ser del habla, del oído, de la vista o de la movilidad, sin olvidar que cualquier limitación de un sistema realiza una hipertrofia funcional en otros órganos. (conozco un caso de persona tartamuda que quizás no tuviera una carácter tan sensible, noble,  leal y servicial, en una palabra tan encantador .. si Dios no la hubiese bendecido con esa pequeña limitación..) Paciencia ante las debilidades  de mi carácter, como el mal humor en ciertos momentos, como mi despiste de los demás, como la pereza o como la necesidad de hablar más de lo necesario. Paciencia ante todo ello, pero siempre con capacidad de lucha, de superación, de enmienda y corrección. Esta son las grandezas del ser humano.

Respeto.- Con mi alma y con mi cuerpo. En mi espíritu sin perder nunca la esperanza ni la fe de que soy amado de Dios, hijo querido suyo, sin perder nunca la realidad de  que me ha de pedir cuentas por cómo me trato a mí mismo. Respeto conmigo mismo, sin faltarme con auto-desprecios, con desánimos, con mentiras que yo mismo me puedo llegar a creer. Un profundo respeto me he de tener porque como todo ser humano, a pesar de mis defectos,  como ya dije, soy único e irrepetible. Respeto para mi cuerpo sin forzarlo en el comer ni en el beber. Sin forzarlo a fumar tabaco o las bebidas alcohólicas, consciente del daño que me hacen. Respeto a mi propia estima ante fracasos colectivos, no inculpándome de  las responsabilidades de otros. Respeto a mi mente procurando no forzar sus limitaciones, marchando al ritmo y velocidad que ella me permite. Respeto a mi rendimiento, cuidado al planear una acción, consciente de lo que puedo emprender y de lo que escapa a mis posibilidades. Respeto ante mis errores, ante mis olvidos, o ante mis faltas de previsión, porque pueden enseñarme mucho más que los aciertos. Respeto  ante un yo frágil y capaz de fracasar, capaz de perder oportunidades y tomar caminos equivocados, pero también respeto y veneración ante un yo capaz de rectificar, capaz de ganar nuevas oportunidades, capaz también, sobre todo,  de comprender a todos los que se equivocan, capaz de convencer a cualquiera para arrancar desde cero, capaz de hacerle triunfar en su auténtica  escala de valores.


Jonás .- Noviembre 2025



jueves, 30 de octubre de 2025

UNA RACIÓN DE AUTOESTIMA (2)

 UNA RACIÓN DE AUTOESTIMA  (2)



Un decálogo para Mejorar la autoestima:

1.- Cultiva tus fortalezas, en vez de quejarte de tu suerte. Te asombrarás de valías que tienes y que puedes potenciar enormemente.

2- Piensa siempre en positivo.- Es y no es lo mismo una olla medio vacía que medio llena.- No es igual "huir" de un problema que "alejarte" de un problema. Entre un negativo fotográfico y  su positivo, siendo la misma imagen, hay un abismo.

3.-Líbrate de rencores. Son una carga muy pesada. Necesitas todas tus fuerzas para subir tu listón: amarte a ti mismo y poder amar con la misma intensidad a los demás.

4.-Se honrado contigo mismo y con los demás No mentir nunca. Aprende a decirte Sí cuando es verdad y No cuando es mentira, ya que si dices Sí, cuando querrías decir No, se te está muriendo una parte de tí mismo.

5.-Atrévete con todo, especialmente con cosas que aunque no te salgan bien te puedan dar felicidad: cantar, dibujar, aconsejar, acompañar. improvisar, etc. No temas al ridículo. Eso es lo que son los que no hacen más que de espectadores.

6.- Siempre ten profundo sentido del humor. Ríete de tí mismo, porque eres lo más resalado que conoces.

7.-No huyas de tus responsabilidades. Soluciónalas si puedes y si no ponte a hacer otras muchas cosas ("aléjate del problema"). Muchos dicen que comenzaron a beber "para olvidar". Se durmieron en brazos de Morfeo y se despertaron con su mismo problema y además con el del alcohol, que es mucho peor.

8.- Prémiate por tus logros. Te mereces tu propio aplauso. Otros éxitos habrá, pero el tuyo es tuyo y basta.  Escribe tu nombre completo con MAYÚSCULAS  y con TRAZO GRUESO en medio de una una hoja de un cuaderno e identifícate en esas letras.  Firma siempre así. Verás cómo tu te haces importante para ti mismo y comprendes que  vales sobradamente  tu propio esfuerzo. Cada mañana recuerda al despertar esas letras grandes y fuertes que escribiste y alégrate  conmemorando todas las cosas buenas que se te ocurrieron, que hiciste o experimentaste. Haz proyectos nuevos y trata de cumplirlos. Si salen:........ ¡ Muy Bien!, ........y si no salen, acéptalos como un reto que más tarde superarás.

9.-Ejercita tu cuerpo.- Deporte, paseos, carreras, excursiones, senderismo, montañismo, .Bailar, danzar,  todo es felicidad y libertad. Procura comer bien, beber bien y dormir los suficiente. No olvides el proverbio latino : "Mente sana en Cuerpo sano".

10 .-La Química cerebral.-Farmacología.    Si con ninguno de estos remedios logras quererte a tí mismo, acude a un buen especialista, porque tu problema está en los neurotransmisores de tu propio cerebro. Siendo el autoestima una potencia psíquica también tiene su modo de expresarse a través de la química cerebral. Hoy día sabemos que las alteraciones del complejo funcional adrenalina-catecolaminas tienen una importante repercusión sobre aquella. La depresión puede desgraciadamente transformar el sentimiento de auto-valoración en auto-desprecio,... y de tal manera que puede empujar al individuo hasta su destrucción: al suicidio por odio o asco hacia sí mismo. Ante estos acontecimientos, ni que decir tiene, que sobra todo razonamiento o toda disertación. No queda más remedio que atacar a su causa utilizando el remedio farmacológico sabia y pacientemente  empleado por un buen  psiquiatra.    Afortunadamente en no mucho tiempo se irá devolviendo el equilibrio al metabolismo del Sistema Nervioso  y  la presencia de autoestima volverá  a su nivel necesario, cimentada en bases racionales.

 


Amar, ser amado, estimarse, servir de utilidad, todo ello informa de la grandeza del amor, pero ésta será otro tema para otro día....
 

 jonás 

Diciembre 2003-  Diciembre 2011 _ Diciembre 2024- Octubre 2025

sábado, 18 de octubre de 2025

TRES FOTOS DE JESÚS.-

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 TRES FOTOS DE JESÚS.-


Soy aficionado a la fotografía, quizás el mayor invento del progreso, y  me paso mucho  tiempo contemplando  todo aquello que me gusta, en especial de las bellezas que más me impresionan o a las personas que más quiero. En esta última opción no me he conformado con una idea física de Nuestro Señor Jesucristo y he buscado en cuantas fuentes he podido su imagen real. 

Pensando en la Transfiguración de Jesús en el monte Tabor, Hace años me desplacé a Israel y llegué al Monte Tabor para ver el lugar de dicho fenómeno. Su ascensión como montaña no tuvo mérito alguno, pues hoy día los medios turísticos de facilitan la subida hasta su cumbre en cómodos coches de alquiler, que por revueltas curvas de carretera serpentean hasta dejarte en la puerta de una pequeña basílica construida en  lo más alto, como recuerdo de lo allí acaecido. Una vez allí durante un rato ojeé las grandiosa vista de la llanura de Estradón y los numerosos pueblos que desde allí se divisaban. En aquel suelo había estado nuestro Redentor, que rezando al Padre se transfiguró en blancura, porque cuenta el Evangelio que sus vestidos empezaron a brillar como soles. Pensé en la foto de Jesús que hubieran obtenido los apóstoles si hubiesen tenido una cámara fotográfica, aquella hubiera sido la primera imagen de su Maestro divino ,....pero, sin duda  hubiera salido velada por tanta luz, ya que todo Él brillaba de manera deslumbrantemente.

Pero el Evangelio nos proporciona el conocer otras tres  imágenes de Jesús  : 

. En Mateo  25 (34-41) nos narra aquello que dirá Jesucristo cuando nos juzgue como Rey : " Venid , benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era forastero y me acogisteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme. Entonces los justos le responderán : Señor, ¿Cuándo te vimos así?  Y el Rey les dirá :En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.".   Esta identificación del propio Jesús en cada una de las personas que llegan frecuentemente a pasar serios apuros es la presencia de Cristo Vivo que se cruza en nuestra existencia.

Otra Imagen también requiere de la Fe.  Es la identificación del mismo Cristo vivo en las especies del Pan y del Vino consagrados  cuando nos dijo ante estas especies  bendecidas por sus manos : "Este es mi cuerpo y esta es mi sangre" Sangre.Lucas 22 (19-21). El milagro Eucarístico es el mayor regalo que podemos recibir y el prodigio mayor que el Creador de nuestra vida pudo hacer para nuestra salvación eterna. No despreciemos la ocasión de poder  hablar y compartir un rato con Cristo Vivo ante la Sagrada Eucaristía.

Y la tercera  imagen nos la facilita un verdadero fotógrafo profesional que, curioso acudió a una Ostensión de la Santa Síndone de Turín y descubrió que no se trataba solamente de un lienzo mortuorio con misteriosas huellas de un cuerpo y de un semblante, sino que era un verdadero negativo en puro lino de 4,20 metros de largo., cosa inaudita por la antigüedad de aquella histórica muestra. Al obtener el negativo de ese negativo obtuvo en positivo una figura perfectamente interpretable. Se trataba de la imagen del cadáver de un crucificado por las  manos y los pies, rematado por lanzada en zona pectoral derecha, coronado de espinas y con muy numerosos impactos de látigo a lo largo de su cuerpo. tal y como narran de Jesús  los  Santos Evangelios. Nunca se ha conocido , pese a las numerosas investigaciones y peritajes científicos que se trate de un fraude, pues, por completamente desconocida, se niega totalmente tal posibilidad. Así que tengo el honor de presentar aquello que yo creo una tercera imagen del Jesucristo en la Sábana Santa de Turín, de la que en otra publicación hablaremos más profundamente.

Su retrato en la Síndone




                                                          Su retrato en cada necesitado



 Su retrato en la Eucaristía..




Jonás ---Octubre 2025

























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miércoles, 8 de octubre de 2025

La Parábola de "Los trabajadores de la Viña".

 LOS TRABAJADORES DE LA VIÑA.-

 (Mt 20,1-16)

El Reino de los Cielos es como un hombre, amo de una casa, que salió al amanecer a contratar obreros para su viña. Después de haber convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Salió también hacia la hora de tercia y vio a otros que estaban en la plaza parados, y les dijo: «Id también vosotros a mi viña y os daré lo que sea justo». Ellos marcharon. De nuevo salió hacia la hora de sexta y de nona e hizo lo mismo. Hacia la hora undécima volvió a salir y todavía encontró a otros parados, y les dijo: «¿Cómo es que estáis aquí todo el día ociosos?» Le contestaron: «Porque nadie nos ha contratado». Les dijo: «Id también vosotros a mi viña». A la caída de la tarde le dijo el amo de la viña a su administrador: «Llama a los obreros y dales el jornal, empezando por los últimos hasta llegar a los primeros». Vinieron los de la hora undécima y percibieron un denario cada uno. Al venir los primeros pensaban que cobrarían más, pero también ellos recibieron un denario cada uno. Cuando lo tomaron murmuraban contra el amo de la casa: «A estos últimos que han trabajado sólo una hora los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado el peso del día y del calor». Él le respondió a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia; ¿acaso no conviniste conmigo en un denario? Toma lo tuyo y vete; quiero dar a este último lo mismo que a ti. ¿No puedo yo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O es que vas a ver con malos ojos que yo sea bueno?» Así los últimos serán primeros y los primeros últimos.

Es una de las parábolas sobre el Reino de Dios más interesantes e instructivas.En ella se aprende a pensar no como los hombres, sino como piensa y siente nuestro Creador. Nosotros siempre estamos dispuestos a admitir premios, sean merecidos o no lo sean. Pero el problema nuestro es que al recibir un premio mayos del que esperábamos terminamos por creer que realmente nos lo merecíamos, con lo que el agradecimiento inicial que brota de un corazón sorprendido pasa a ser un sentimiento racional que acaba amortiguando el natural aprecio del premio y enfriando el amor del receptor hacia el sorprendente dador.

Jesucristo quiere enseñarnos en esta parábola el cómo será nuestro premio en la otra vida si trabajamos para Él. 

Habrá sacerdotes santos que toda su vida siguieron a nuestro Señor, otros que comenzaron pero se cansaron y, recién empezado, abandonaron su trabajo y, afortunadamente arrepentidos, llegaron al final de su vida, y otros que comenzaron a ejercerlo en la mitad de sus existencias, lo mantuvieron  y terminaron virtuosamente  así su paso por este mundo. Todos estos trabajadores juntos en el mismo grado de completa satisfacción cerca del Señor. que siempre da mucho más de lo merecido.  Y es cierto : Al gran pecador arrepentido le da la oportunidad de salvación final y lo coloca a su lado, al mediocre, en cualquier momento  le llama para  seguirle felizmente  hasta morir y  al virtuoso, al que  desde un principio le ha dado su valiosa compañía,  ahora se la prolonga para siempre.. 

Pero existe otro premio que tan sólo pueden recibir las almas nobles: "la comunión de los Santos". Aquel que se alegra del bien ajeno tanto como del bien propio. Yo soy más feliz si también tu lo eres. La generosidad de corazón no admite envidias ni rivalidades.  Esos sacerdotes fieles desde el principio de la jornada hasta el final de la misma no van a cobrar solamente lo acordado. Ellos realmente han recibido y reciben más. Han estado contemplando al Señor en muchos momentos de su vida y eso es parte de un Cielo anticipado, y....ellos se alegran del bien ajeno tanto como del bien propio en ellos mismos y esto también es parte de la alegría final. Y si consiguen muchas conversiones de otras personas son muy felices.

El amor a Dios y al Prójimo es, en resumidas cuentas : el verdadero, único y completo premio final.

Jonás - Octubre 2025-



domingo, 28 de septiembre de 2025

EL PECADO DE OMISIÓN

 EL PECADO DE OMISIÓN.-


Omitimos la ayuda a nuestro prójimo con los bienes y dones que poseemos o incluso nos sobran, y omitimos cualquier clase de responsabilidad cuando analizamos la propia conducta. He aquí lo que pensaba nuestro Señor Jesucristo al respecto :



Lucas 16, 19-31


En aquellos días dijo Jesús esta parábola: «Era un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico... pero hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham.
Murió también el rico y fue sepultado. «Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Y, gritando, dijo: "Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama."
Pero Abraham le dijo: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado. Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan; ni de ahí puedan pasar donde nosotros." «Replicó: "Con todo, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de tormento." Díjole Abraham: "Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan." El dijo: "No, padre Abraham; porque si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertirán." Le contestó: "Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite."»

Jesús nos relata cómo el rico Epulón es condenado no por sus pecados de los numerosos vicios que suelen acompañar a la riqueza de bienes, sino al hecho constatado de su ausencia de ayuda en dar de comer y de beber  a quien tan cerca de él se hallaba. Por esa razón se encontraba para siempre pasando insaciable sed en el infierno.

Ahora cada uno de nosotros saque cuenta de cuantas veces ha omitido ayudar a personas ya olvidadas que con él hubiesen resuelto alguno de sus males o problemas.  Jesús al igual que menciona el Hades como una realidad que hoy muchos relativizan o niegan, también da cuenta de la culpa del no querer mirar al prójimo y de evitar su proximidad para no saberse responsable del no ayudarlo en sus necesidades sin querer compartir con él aquella felicidad a las que todos tenemos derecho.


Jonás - Septiembre 2025

sábado, 27 de septiembre de 2025

Disquisiciones sobre el Amor.

 DISQUISICIONES SOBRE EL AMOR.-


Si Dios es Amor, como los teólogos afirman, y Dios es lo más importante que existe, bueno será que comprendamos ese sentimiento feliz que es el Amor.

La existencia humana comienza amándose uno a sí mismo. Es el primer afecto que tiene uno tras su propio descubrimiento. Se continúa amando a los padres y demás acompañantes forzosamente presentes. Pero, tras las primeras enseñanzas, al uso de la razón, empiezan los ojos a mirar más lejos buscando el quién nos hizo, el cómo  y el para qué. Es ahí donde comienza nuestra verdadera filiación de las manos  de un ser desconocido que hizo el universo entero y a nosotros dentro de sus ingentes obras.  Como el ser alguien creado es mucho mejor que el no ser nada y no existir, surge un sentimiento de amor, de respeto  y de admiración hacia el Creador que nos ha de impulsar a buscarlo y a encontrarlo, pues imagen  suya somos y se trata de nuestro verdadero padre,  del verdadero hermano, y del verdadero amigo, del único de quien ha dependido y dependerá para siempre la existencia recibida y la felicidad prometida.

En nuestra vida descubrimos que el amor para persistir busca el ser correspondido y que tal cual sea esta reciprocidad será su nuevo crecimiento en magnitud. Lo más maravilloso es que ese amor del dador y el del receptor, siempre correspondiéndose, se seguirán desarrollando en un maridaje simétrico que no tendrá fin durando una eternidad de engrandecimiento. El Amor es por sí creador y siempre crea más amor. Pero no olvidemos que Nuestro Señor no se deja nunca ganar en ello y si le damos 10 nos devuelve 1000. Nunca podremos ser iguales a Él porque solamente Él potencia un Amor infinito.

Debemos querer a nuestro Padre Bueno  con todo su Cielo,  Debemos querer también a nuestro Redentor Jesucristo que se entregó por entero para nuestra salvación y al Espíritu Santo que nos vestirá del suficiente amor para que nuestra pobre imagen les agrade. Entre sus tres colores complementarios : el del Padre con el del Hijo y con el del Espíritu Santo se formará el radiante blanco cegador que es Dios Trinidad, cuya contemplación será la máxima felicidad para nosotros..

El Amor es el armazón del Cielo. !Nunca se hundirá¡. Su contrario: el odio, !Nació ya hundido, muerto y podrido para siempre¡.

! Cuidémonos en el Amor a Dios y respetemos todas sus obras ¡ ! Pidamos a Dios que crezca nuestro amor a Él y así crecerá mucho más su Amor hacia nosotros y nos hará más parecidos a Él.¡

!No olvidemos nunca que amar al hermano como a nosotros  mismos. Es el único camino que conduce a Jesucristo y al apretar su mano guiadora se nos abrirán las puerta del Cielo.¡

 

Jonás .- Septiembre 2025_Octubre 2025_Noviembre 2025

lunes, 8 de septiembre de 2025

LAS PRUEBAS DE DIOS.-

 LAS PRUEBAS DE DIOS.-


Todas las criaturas que Dios ha hecho a  su imagen y semejanza, dotadas de entendimiento, voluntad , amor y libertad, son probadas en su fidelidad.  El Señor creó el oro y la plata y los fusionó a la enlodada tierra para que el hombre supiese más adelante que se han de buscar con esmero, se ha de excavar con trabajo y purificar con fuego los minerales de la tierra para después poder contemplarlos en  su precioso brillo y valor. Así Dios nos muestra que mide también Él nuestro amor sometiéndonos a la fundición del esfuerzo y del dolor  hasta saber , si es que damos la talla, la resistencia y la belleza que de nosotros desea. 

 Primero creó ángeles, espíritus perfectos a quienes trató como hijos instalándolos en su propia casa celestial. Luego de un tiempo se escondió de la vista de todos ellos para averiguar si le eran a Él fieles y esperó, mas.....esto es lo que  ocurrió :

 Uno, llamado Lucifer,  quiso apoderarse en la aparente  ausencia Dios de todo su Cielo, nombrándose jefe supremo siendo secundado por muchos, pero otros hubo también que  prefirieron esperar al Creador repitiendo al unísono  el grito del Arcángel San Miguel de: "¿Y ..Quién sino Dios?...".  A los infieles, el Señor los apartó de sí para siempre y a los fieles les confió su Casa y su compañía eternamente. 

Después creó al Hombre y a la Mujer, y también los probó en su fidelidad. Nuevamente se apartó de ellos y no tardaron en ser víctimas del engaño de un  envidioso ángel infiel que les sugirió :"si coméis de lo prohibido por Dios, seréis como Él". Comieron y pecaron de infidelidad y de ambición. Entonces se les abrieron los ojos y vieron todo lo que habían perdido. El primer hombre: Adán, echando balones fuera culpó a su mujer, y ella, Eva, pasó la culpa a la serpiente porque aquella la había engañado.   Dios, sabio perfecto, juzgó la culpa de ambos, pero también sus ignorancias y tuvo piedad de ellos poniéndoles por enmienda el trabajo perpetuo para poder subsistir hasta la muerte en la que habrían de dar nuevas cuentas a Dios de toda su existencia. Decidió Dios mandar al recién creado género humano un Instructor  de absoluta confianza que les enseñase a ser fieles y a depurarse como el oro, con el fuego del amor. Ese Profesor sería anunciado por los profetas como el Mesías, y por los discípulos como el Maestro, siendo,  nadie menos que, Dios mismo en su Hijo único y verdadero Dios, el Verbo Santísimo, Jesús, hijo de una mujer : María.  Así solamente podría ser, para  nuestra máxima dignidad en el Verbo encarnado, Dios y Hombre a la vez

La perfecta criatura María y la Humanidad de Jesús también habrían de ser probados en su fidelidad. De ahí los enormes sufrimientos que llegaron a vivir uno y otra para poder cumplir el designio del Padre Eterno. De ahí también todas las pruebas que todos nosotros hemos de superar para llegar al Cielo y demostrar nuestra fidelidad amando y sirviendo a  quien todo nos lo ha dado y nos promete una vida eterna.

LAS PRUEBAS DE LOS ELEGIDOS.

Dios eligió como padre adoptivo para la protección de su Hijo encarnado y de su Madre a,  a José, varón mayor y virtuoso. La primera de las pruebas elegidas por Dios Padre para la Familia Sagrada fue : la pobreza. No hubo para ellos ni una pensión, ni un albergue, ni un lugar digno para dar a luz  María. Ella habría de ver por  primera vez  su Hijo, tras parirle en una cueva de ganado abandonada,  asistida con la única ayuda de la Divina Providencia. Sin trabajo José y sin provisiones la Familia Sagrada hubieron de sobrevivir de ayudas, donativos o limosnas las primeras semanas de vida de Jesús, hasta que el Padre de familia fue adquiriendo poco a poco algún trabajo remunerado.

En la pobreza se desarrolló, pues, Jesús, huyendo con su familia con tan sólo lo puesto encima a Egipto al ser perseguido a muerte por el rey Herodes. En este extranjero país continuó sufriendo la familia insuficiencia de medios. Luego, y ya  muerto el perseguidor, volvieron a la ciudad de Nazareth donde José  comenzó a realizar trabajos artesanos de carpintería. 

Más tarde, llevado Jesús por sus padres al templo de Jerusalén le descubrió como verdadero Mesías un anciano llamado Simeón, quien profetizó que había de ser la tabla de Salvación para unos o quizás el tropiezo de condenación para otros, según fuese o no amado por ellos. Luego el mismo anciano se fijó en María, la Madre del Mesías, e inspirado por el Espíritu Santo la dijo que algún día habría de sentir su corazón partido y destrozado por causa de su Hijo, como así ocurrió en la Pasión y Muerte de nuestro Redentor en  el monte Calvario..

No tardaron mucho, no obstante, María y José en comenzar a sufrir intensamente por la causa de Jesús. En un viaje a Jerusalén se les perdió su hijo al volver y hubieron de pasar tres largos días buscándole muy angustiados. Tres días es tiempo suficiente para temer lo peor con todo tipo de desgracias y para preguntar al Dios vivo. ¿Porqué permites que perdamos a quien nos has dado ?  Pero en el corazón de María y en el de José no se apagó la llama del amor a Dios porque el enorme  amor que le tenían les mantenía la confianza y les alejaba  de la desesperación. Persistieron en la oración y en la búsqueda y lo fueron a encontrar en el Templo de Jerusalén, donde se hallaba honrando a su Verdadero Padre celestial.

Jesús iba creciendo en cuerpo y alma  trabajando siempre, ayudando continuamente a su  padre José y, muerto éste, continuó su labor sin parar para poder comer y albergarse con su madre en su pequeña casa de Nazareth. Mientras, su divinidad esperaba el momento de darse a conocer para bien del mundo entero.

 Y llegó ese momento al cumplir los 30 años, comenzando su actividad salvadora tras su Bautismo en el río Jordán y sufriendo todo tipo de tentaciones en el desierto, las que superó  y continuó superándolas durante toda su vida. Así  Cristo fue semejante a cualquier hombre en todo, menos en el pecar. 

 Realizó su primer milagro público habiendo sido invitado, junto con su madre en una boda : la conversión de agua en vino de calidad, ayudando así a los novios de la misma a solucionar un serio problema administrativo del convite. De este modo Jesús comenzó su vida pública instituyendo el Sacramento del Matrimonio, o sea : bendiciendo con su presencia divina  y solucionando los problemas a una pareja unida en matrimonio.

Después marchó por todo Israel haciendo discípulos, siempre seguido por su Madre que respetaba su labor ofreciéndole siempre su ayuda y apoyo a menor o mayor distancia.  Continuó Jesús sufriendo siempre la pobreza, pues literalmente "nunca tuvo donde reclinar la cabeza".

Su doctrina renovadora del antiguo testamento iba enmendando errores y a la vez inquietando a los sumos sacerdotes judíos que lo veían primeramente con celos y después con verdadero odio. Ese odio el que le habría de llevar a la Cruz, la que no tardó más que tres años en presentarse precedida de una pasión muy dolorosa.  Jesús, tras haber dado de sí cuanto podía en favor nuestro, sintió el abandono del mundo y también la aparente ausencia de ayuda de su Padre al que imploró desde el huerto de los Olivos: !Padre mío, pasa de mí este amargo cáliz", pero al implorarlo,  sintiendo que en su Corazón predominaba el Amor, agregó: "pero no se haga mi voluntad, sino la tuya". 

Después siguió padeciendo más y más hasta llegar a la muerte en la que expiró diciendo : "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu." María, siempre fiel estaba a su lado y, ya muerto lo abrazaba y besaba hasta que le fue arrebatado para ser depositado en una sepultura cercana.

EL PORQUÉ DE LAS PRUEBAS QUE PADECEMOS

¿Porqué de esas pruebas, si el Padre bien conocía la perfección de voluntad y de amor de María y de Jesús?.

-Respuesta : Para que ninguno de nosotros se crea único en el dolor, ni único en el esfuerzo. Para que ninguno de nosotros tocado por cualquier clase de desgracia pueda preguntar : ¿Señor,....  y porqué a mí...?. 

Así Dios quiso probar en sí mismo y en los muy suyos, la dureza de las pruebas  que nos daba,  tal como una madre prueba el biberón recién preparado de su bebé para que éste no se queme sus labios al beberlo. 

A diferencia de todos nosotros Dios sabe medir la voluntad y el amor, el esfuerzo y el placer  de cada acto realizado con la misma exactitud que tiene un sastre sobre las medidas de un traje para confeccionar. 

Pregunta : ¿Qué le salvó a Jesús de revelarse en contra de la voluntad de su Padre, como lo hizo Absalón con  David, el suyo, huyendo de su obediencia?.-

 Respuesta :  Le salvó a Jesucristo de esa rebelión el Amor a su Padre y por  Amor a nosotros no llegó nunca a utilizar su poder omnipotente en favor propio. Y el Amor también salvó a María de la desesperación , cuando vio a su niño de pequeño  perdido por tres días, y de mayor siendo un  hombre completo, al ser insultado, castigado y condenado  a muerte.... y una  muerte  de Cruz.

Y dos pregunta más :

¿Puede haber una mayor prueba que la que Dios Padre puso a su Hijo predilecto y a la mujer escogida sin mancha alguna de pecado original ni adquirido? 

¿Si Dios se comporta así con los que más valen  y más  ama...cómo se debería de  comportar con nosotros que en verdad valemos realmente tan poco ?

Y la Respuesta a todo :

La solución de todas nuestras pruebas que Dios nos pondrá de fidelidad, que por cierto,  no nos han de faltar,  sólo la tiene el Amor

Porque  el  verdadero Amor crea la voluntad, y la verdadera voluntad recrea más al Amor. 

La Oración alimenta a ambos : al Amor y a la Voluntad.

Recemos siempre en todo momento y en toda circunstancia  y superaremos con Amor todas las pruebas.


Jonás - Septiembre 2025- Octubre 2025- Noviembre 2025


martes, 26 de agosto de 2025

Pruebas, Correcciones y Castigos

 PRUEBAS, CORRECCIONES Y CASTIGOS.-


Cuando algo malo nos ocurre a cualquiera de nosotros miramos hacia el Cielo y le preguntamos : ¿Porqué esto..a mí.?.

La respuesta que generalmente se impone en nuestra mente es la del castigo divino, es que algo mal habremos hecho y así suele ser, pero no caemos en la realidad de que no se trata siempre de un verdadero castigo, sino, a veces,  de una corrección por parte de nuestro Creador.

Otras veces no encontrando causa alguna nos atrevemos a sojuzgar al propio Dios y le volvemos a interrogar con un : ¿Pero... porqué me haces esto....?

Dios nos responde a través del Antiguo y del  Nuevo Testamento

Dios “no quiere que nadie se pierda, sino que todos tengan una manera de arrepentirse” (2 Pedro 3,9).

Es en este horizonte como deben leerse las pruebas de Dios, que en la vida presente tan sólo son simples “castigos” en el sentido etimológico del término, que deriva del latín “castus agere”, hacer puro, error reparado. Así ocurría que en  un tiempo se hablaba de ediciones de obras literarias “castigadas”, es decir que ya están corregidas de los errores de las ediciones precedentes. La intención principal de Dios no es ni punitiva ni mucho menos un desahogo vengativo, sino simplemente una maniobra para que estemos convertidos, para que volvamos a Él.

SOBRE LAS PRUEBAS

Es mucho más: La Virgen Santísima, libre de toda culpa y del pecado original sufrió de pobreza extrema y de muchas necesidades. Sufrió por la persecución de Herodes intentando eliminar a su Hijo, el Mesías, por su emigrar en total pobreza al lejano Egipto, por la pérdida de su hijo Jesús durante tres largos días y noches para encontrarlo finalmente en el Templo, y el resto de su vida sufrió largamente todas las agotadoras labores, las persecuciones y las violencias que afectaron a Jesucristo durante su vida pública, los juicios y las condenas  a los que fue sometido, acompañándolo en la Cruz hasta su muerte. Lo sostuvo, abrazándolo contra su pecho descendido del mortal suplicio..........¿Qué más pudiera sufrir una buena madre sin haber cometido pecado alguno...?

¿Y el Buen Jesús, encarnación del Hijo de Dios, que no hizo  mal alguno, sino llevar el bien y la luz al género humano.....¿Porqué  hubo de sufrir de tal manera con su dolorosa pasión y muerte...?

Dios, verdaderamente prueba al justo, corrige y avisa al pecador. Sepamos que Él desconoce a quien muere ignorándole, de manera que éste sólo sufre el propio castigo eterno que él mismo se impone: el seguir negándole, aun a  expensas de su  interno remordimiento, de ese tormento  en su propio corazón que había sido hecho para amar a su Creador..

La Corrección es Vida nueva, aceptémosla con la alegría de comenzar a ser verdaderos Hijos de Dios.


Jonás -  Agosto 2025 - Noviembre 2025

jueves, 7 de agosto de 2025

LOS SACRAMENTOS

 LOS SACRAMENTOS


En cualquier sala su aspecto, espacio, naturaleza y propiedades dependen en primer lugar de la iluminación que la muestre ante nuestros ojos. Así ocurre en nuestra alma con los sacramentos : son como claraboyas por donde entra no solamente la luz, sino el aire , el calor y la vida entera, porque penetra en ella Dios en persona para reavivar, para alegrar, para limpiar y perfeccionar, para animar, fortalecer y nutrir, para acompañar, ayudar y defender a quien le ama..  

Esta presencia divina es el mayor estímulo que podemos tener en nuestra fe, es un encuentro imprescindible para poder corregir, dar sentido a la bondad y a la paciencia y para ser útil a los demás. Sin los sacramentos Dios está lejos y nos sentimos ajenos a Él. Con los Sacramentos tenemos a Dios en el Corazón, cercano y protector, Sin ellos toda la doctrina de la Religión, las buenas prácticas , la esperanza y la caridad se debilitan hasta el punto de llegar a sentir ser nosotros una turbia y oscura representación de una humanidad sin sentido alguno. 


 Los Siete Sacramentos de nuestra fe Católica :

Son: El Bautismo, La Confesión, La Eucaristía, La Confirmación, El Matrimonio, El Orden, y por último La Unción de los enfermos.


BAUTISMO.-

La Paternidad de Dios que gozamos los humanos radica en que Él nos ha creado de la nada y nos ha dado unas cualidades semejantes a las propias. Se denominan a estas potencias : Inteligencia, memoria, sentimientos y voluntad. Dije semejantes en cualidad, mas no iguales en cantidad, pues sólo a Nuestro Señor le corresponde la Infinitud en las cualidades que tiene desde siempre, frente a las nuestras que son temporales, limitadas, y además sujetas a los avatares del desarrollo, de la madurez y de la  muerte, así como del estado voluntario de Gracia o de Pecado adquiridos desde el primer momento de nuestra existencia.  Pero un Padre cuando se siente verdaderamente  como tal,  y así es cuando el hijo le reconoce y con sus diminutos labios le llama :  "Padre" o "apá".

Eso es lo que vino a hacer Nuestro Señor Jesucristo, el Hijo completo, auténtico y único de Dios Padre, enseñarnos a llamar "Abba", o "Papá" a su verdadero Padre de toda la eternidad. Ya en el Antiguo Testamento se insinúa la regalada paternidad de Dios con el hombre, pero sólo Cristo  la manifiesta al compartirla con nosotros en la oración del Padrenuestro y en aquella bendita mañana de su Bautismo en el río Jordán. 

Antes de su definitiva subida a los Cielos Jesús nos indica nuevamente que mostremos a cada nacido la alegría de su filiación divina y el mensaje de un Padre Bueno que lo quiere y que le repite a cada uno : "Tu eres mi hijo amado en quien me complazco".

Pues que a lo largo de nuestra vida ,ese agrado profundo no deje de protegernos nunca y seamos fieles como verdaderos hijos a tan enorme e inmerecido amor de Dios.


CONFESIÓN.-

Mas, desgraciadamente poco viene a durar esa divina limpieza que con el Bautismo  el Padre Bueno nos da, pues el sucio mundo no cesará en intentos de hacernos caer en su lodazal.

Cristo, dada su divinidad, en todas las ocasiones perdonaba a los pecadores en los que descubría signos de arrepentimiento. Esto le ocasionaría el principal motivo para llegar a ser condenado y ajusticiado, pues no faltaban creyentes judíos que decían : "¿¡Y quién es éste para perdonar los pecados?", al no reconocerle como al propio Dios. Mas Jesucristo blandía la Verdad y el Amor, siendo para Él más importante que su vida temporal la vida definitiva de los hombres que había de redimir, de modo que sin temor ni esperas predicaba en toda ocasión, perdonaba al pecador, curaba al enfermo e incluso resucitaba a algunos muertos, cosas todas que sólo podía hacer el Dios que Él realmente era.

Habiendo Jesús resucitado y ascendido a los Cielos, envió a los apóstoles y discípulos al Espíritu Santo para decirles que habían de continuar su labor y que, como maestro Divino, les iría dictando la manera de hacerla. Poco a poco fueron recordando la vida del Redentor, escribiendo la Historia de la Salvación como Evangelio y practicando todas las normas recibidas. Ahora el Nuevo Maestro, bajado del Cielo como una Paloma de Fuego,  les dotaba del ardor y del talento suficiente para poder cumplirlas. Sus dones abrieron caminos de evangelización y así fueron naciendo rituales Sacramentales que devolvían la presencia del Salvador a todos. La Confesión brotó entre los apóstoles cuando el arrepentimiento de sus faltas les brotaba en palabras y Pedro, entonces por el poder recibido de Jesús, comenzó a "desatar" aquellas cosas que les retenían presos, porque eso era lo que el Maestro le había encargado hacer.

Esto de la Confesión es algo sin igual en la historia humana. No existe en ninguna otra Religión más que en la Católica y tan sólo ha sido imitada por artífices de la justicia humana pero con dimensiones muy  limitadas. También los médicos psiquiatras, escuchando el historial del paciente, despiertan su subconsciente y así curan muchos procesos patológicos de la mente. 

En la Confesión católica la culpa de cualquier hecho, por grave que sea,  es perdonada por Dios, ha desaparecido totalmente y aquel que era "pecador", ha lavado completamente su maldad, quedando limpio de ella como un niño. De esta manera, en ese hermano,  podrá perdurar su pena o su sanción, la que dicte la Justicia de Dios, pero su culpa ha sido limpiada totalmente por la Sangre del mismísimo Jesucristo y ha recobrado el derecho de llegar a gozar de su presencia durante toda una eternidad.

Partes imprescindibles de la Confesión .-

Son 5 :  

Exámen de Conciencia, Dolor de corazón, Propósito de enmienda, Decir los pecados al confesor y .. Cumplir la penitencia. Vayamos con cada una de estas partes:

1 - El examen de conciencia exige revisar los 10 mandamientos de la Ley de Dios. Hacerlo sin prisas analizando: en primer lugar si ha existido una materia grave de acción o de omisión, en segundo lugar si ha existido un verdadero conocimiento de su importancia y en tercer lugar si ha existido plena libertad y voluntad, en la realización o consentimiento.

2 - El Dolor de Corazón es sentirse descontento con uno mismo por haber decepcionado a Nuestro Señor Jesucristo que dio su vida para salvarnos y haberle fallado perdiendo su amistad y los numerosos bienes que ésta nos puede proporcionar.

3 - El Propósito de enmienda es planear un nuevo plan de vida en el cual no volver a ofender a Dios nunca más, ni en lo grande, ni en lo pequeño.

4 - El "decir los pecados al Confesor" consiste en abrir con humildad el corazón y la boca para denunciarse uno a sí mismo ante una persona que representa al mismo Jesucristo, sin detalles morbosos, pero sí con total sinceridad.

5 - El cumplir la penitencia es obedecer el cumplimiento de las oraciones o actos impuestos por el Sacerdote sin dilaciones. 

La parte más hermosa del Sacramento de la Confesión viene ahora cuando el Sacerdote pronuncia la Absolución y la Bendición. En esos momentos no es el ministro sacerdotal quien habla: es el mismo Jesucristo quien se halla ante ti, y con su voz te dice que  perdona todos tu pecados  y te anima para no volver nunca más a ofender al Padre, ni contra tu propio cuerpo, ni contra tu prójimo, ni contra la Santa Madre Iglesia. Si le escuchas con fe, tu corazón entonces comenzará a llorar de alegría limpio y libre como un niño.

NOTA MUY IMPORTANTE. - La elección del confesor, salvo casos de peligro de muerte,  es tan importante como la elección de un buen médico, quien debe de conocer el historial de nuestra vida con sus defectos y con sus cualidades. Debe de ser escogido el sacerdote por su prudencia y por su vida ejemplar, para que siendo supervisor de nuestra existencia, ésta llegue a ser grata a nuestro magnífico Dios. 



LA COMUNIÓN.-


Es el más significativo de todos los sacramentos. Es también algo único que no existe en ninguna otra religión del mundo. Algo tan sorprendente que ya muchos de los primeros cristianos abandonaron a Jesús escandalizados por su sorprendente novedad : el  comer el cuerpo y el beber la sangre de su Maestro: Nuestro Señor Jesucristo. Sus mentes no llegaron a aceptar la transubstanciación del verdadero cuerpo y la verdadera sangre de Jesús en pan y en vino conservando de estos elementos  sus aspectos y sabores. Era necesaria una fe absoluta en el poder del Verbo Divino encarnado en Cristo y el no poseerla  les separó para siempre del Dios Todopoderoso que  únicamente les estaba ofreciendo su  compañía, tanto para sus cuerpos como para sus almas. Preguntó Jesús a los pocos que le quedaron junto a Él si ellos también querían marcharse y Pedro respondió rápida y sorprendentemente: "¿ Y a dónde vamos a ir... si solamente Tú tienes palabras de Vida eterna ?".

No se trataba de "canibalismo" , el caníbal mata para comer al semejante y así señorearse de su triunfo violento  aparentando apoderarse de los valores de su víctima. Pero Jesús Resucitado ya nunca podrá morir y odia todo tipo de violencia. Nos ama y lo que pretende es poder estar lo más cerca posible de todos nosotros, de todos los que no hemos tenido la fortuna de poder tratarle en persona. Se funde con nuestro ser en un íntimo abrazo de unión limpia y pura, sin pretender ni dominarnos ni ser por nosotros dominado. En la Sagrada Comunión se abre un diálogo entre todo un Dios y tu mismo , porque Jesús quiere pasar a estar contigo, como cuando fue a visitar al rico Zaqueo a su misma casa. La imagen y la luz que pueda emitir esa visita depende del grado de tu fe.  La estancia temporal del Cuerpo divino en el tuyo depende del mantenimiento de los caracteres organolépticos (color, consistencia, sabor) del Pan o del Vino consagrados . No obstante la presencia del Espíritu de Jesucristo junto a nuestra alma será  estable y real, dependiendo del estado en Gracia de Dios en el  que nos mantengamos.

Aprovechemos esos momentos de presencia total de Jesús para darle las Gracias por todo lo que ha hecho por y para nosotros, para pedirle todo lo que nos haga falta, bien a uno mismo o bien para nuestros seres más queridos.

 Tener a Dios en tu Corazón es tener en las manos la llave del Universo.

No puedo dejar de volver a exponer el precioso poema de Ramón Cué llamado " El Ángel sin Labios", que ya  expuse el el tema "Eucaristía" para terminar de saborear el valor de este fundamental Sacramento.

EL ÁNGEL SIN LABIOS._

Los hombres, al comerte, empiezan a ser ángeles
Y yo, para comerte,
comenzaría a ser un hombre pecador.
Yo no tengo fe en tí. En la Eucaristía sólo creen los hombres.
Yo no creo,...yo te veo 
.!Pero no te como, Señor¡

!Ay, que envidia de labios para mi hambre eucarística¡
Cercado de este Pan en divina obsesión,
 pudiendo abrir sin llaves lo sagrarios¡
¡Y saberme nacido sin labios para este Amor!

¡Ay qué  envidia , qué envidia de vuestros labios, hombres!
De los labios hambrientos que muerden un mendrugo
de los labios con náuseas  de hiel y de pasión,
de los labios leprosos que se caen a pedazos,
 de los labios del tonto que babean impotentes,
de los labios del mudo gesticulando inútiles,
¡Pero que todos , todos, te comen a Ti, mi Dios!

Y en los labios del mudo eres Palabra,
en los labios del pobre eres banquete,
en los del tonto, sabiduría,
y en los del leproso Resplandor.

Ver que todos te comen..
¡Y yo,  no!

Mediando entre los polos de mi espíritu y vuestra carne
está,.....¡Y es sólo vuestra!...la Comunión.
¡Yo vendería la primogenitura de mi Ser
por un plato de la mesa de Dios!

Mudos, pobres, leprosos, tontos, muertos,
¡Prestadme vuestros labios!  Dejaré de ser yo.
Dejaré de ser ángel.   ¡Tendré labios de carne 
para comer a Dios!.


Ramón Cué.


LA CONFIRMACIÓN


Es el Sacramento de la Recepción de los dones del Espíritu Santo tal cual los recibieron los apóstoles en el día de Pentecostés. Es, pues, una total maduración de la fe del bautizado exigiendo una total renuncia al pecado, la ya declamada previamente en el Bautismo en el que la persona aún carecía del conocimiento suficiente debido a su corta edad. 

Bueno es recordar y reconsiderar  los siete dones que el Espíritu Santo regala al confirmado: Sabiduría (Dios es lo más valioso y lo único que importa), Entendimiento (Comprender a Dios en lo razonable y respetar su Juicio superior en aquello que no comprendemos), Consejo (descubrir los planes que Dios tiene para cada cual y el camino adecuado para realizarlos), Fortaleza (para superar todas las tentaciones que no nos han de faltar), Ciencia (conocimiento de la doctrina e historia de la Iglesia y de su Salvación a lo largo de todos los tiempos), Piedad (Oración abundante y frecuente en cada día) y por último Santo Temor de Dios ( es decir: temor real de poder perderle para siempre  por causa del pecado grave.)

Requiere, pues, este Sacramento la recepción previa del sacramento Bautismal, así como el de la Confesión y el de la Eucaristía. Exige una preparación catequética de la fe, un conocimiento pleno de  los mandamientos de la Ley de Dios y de la misión del apostolado y del apoyo a la Iglesia de Cristo que debe de tener a lo largo de toda la vida un auténtico cristiano. 

El ministro de este Sacramento es el Sr Obispo que impone la mano impregnada en el Crisma ( óleo sagrado) en la frente del confirmado con la Señal de la Cruz, en la que unge al creyente  la responsabilidad de la imitación de Cristo, quien fue el primer ungido por el Padre para la redención del género humano. Mientras se realiza esta ceremonia el padrino o la madrina, del confirmado o confirmada, colocan una mano sobre su hombro en signo de refuerzo y cooperación con su nuevo estado de fe y actividad en favor del bien, compromiso a mantener mientras vivan.



EL MATRIMONIO.-

A lo largo de la historia siempre han habido bodas que celebraban la unión estable entre el hombre y la mujer, creando una familia a la que daban existencia y nombre. 

 Para nosotros el Matrimonio es el sacramento de la perenne compañía espiritual de Jesucristo en el nuevo hogar.

Nuestro Señor fue invitado junto con su Madre a una de estas celebraciones y aceptó estar presente, no solamente como un invitado más, sino para ayudar y solucionar problemas, ya que faltó el vino en el acontecimiento, y para evitar la humillación de los recién casados, por petición de su propia madre, realizó Jesús el primero de todos sus milagros: convertir un aljibe de  agua cristalina en un depósito de dulcísimo vino. Así  Cristo,  trasformó una invitación de escaso valor en  un  generoso regalo al gusto de todos los invitados, evitando la vergüenza de los esposos, anfitriones comprometidos, que fueron muy felicitados .

Para nosotros, repito, es la presencia de Jesucristo. lo que valoriza al infinito el valor de la unión matrimonial y es su presencia la que la da eterna estabilidad.  Jesús se instala entre ellos para implantar el amor, la comprensión, la sinceridad, el espíritu de sacrificio y la vocación creativa de una familia ideada por Dios Padre. Por esa razón el matrimonio es indisoluble, porque Jesucristo no es cosa de "quita y pon", es nuestra Total Felicidad Eterna. 

El matrimonio es como aquella barca de los apóstoles en el lago de Genezaret. Tendrá, sin duda alguna, sus momentos de silencio absoluto y sus momentos de temporal amenazante, pero si Jesús está siempre en ella, sabrá parar todos  los elementos peligrosos como lo hizo con sus discípulos cuando pasaban serios  apuros.

Jesús acompaña a quienes lo invitan a su casa, les protege, les instruye y les conduce por el buen rumbo, no tardando en darles el fruto de una abundante descendencia . Todo ello si es reconocido y respetado. Pero si su presencia es olvidada y los casados dejan de hablar en oración  con Él, acabará marchándose de ese hogar que pasará a ser un papel mojado o un número más en la historia. Perderán entonces el valor infinito de la paz, del amor y de la alegría de Cristo. 

Alberguemos, pues, a Jesú. junto con su Santísima Madre en nuestros corazones todos los matrimonios. Recémosles juntos el marido y la esposa  cada noche  y así tendremos su ayuda y seremos totalmente felices para siempre. 


EL SACRAMENTO DEL ORDEN

Si el sacramento del Matrimonio representa en la madurez de las personas el invitar a Jesucristo a vivir con ellas, el del Orden representa mucho más: es el Buen Jesús quien nos invita a nosotros para vivir con Él, es decir: para  seguirle. ( "¿Señor donde vives?.- .-Ven y lo verás" ). Esa invitación se palpa en el fondo del alma como un profundo amor a su figura, como unas ganas de regalarle algo de valor, como una generosidad misteriosa que brota del corazón dando un nuevo sentido a toda nuestra vida.

El seguimiento de Jesucristo es duro, pero dulce, es incierto, pero esperanzado, es alcanzar al Padre Bueno que te espera siempre de la mano de ese Hijo que tantísimo quiere. 

Implica pobreza, implica obediencia e implica  castidad. Olvidarse de la vanidad, de uno mismo, del poder y de la gloria para gozar así de la amistad infinita de Dios con la que te alimentará toda la eternidad.

 Si sientes todo ello agradece su invitación al Señor, porque la vocación es un tesoro muy grande. No lo dudes y síguele.

Podrás tener la felicidad de rezar por todos los demás hermanos, de ayudarles espiritual y materialmente y posiblemente la de enseñar a quien no sabe y hasta pudieras llegar a perdonar los pecados o a consagrar el corriente pan y vino en el magnífico cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo. Hay muchos que se han santificado en unas u otras misiones dentro del Sacramento del Orden, Dios te dispondrá cual de ellas debes de elegir.


EL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS.-

La vida es corta y tarde o temprano pasa y la salud termina por ir disolviéndose a lo largo de los años para descubrir, de pronto, que existe la muerte y que ésta a nadie perdona.

Pues bien, no temamos, también  Dios nos presenta, a través de su Iglesia y de los Sacramentos el remedio para nosotros cuando lleguemos al período final de nuestra vida, para que  estemos tranquilos y seguros al calor de Nuestro Señor Jesucristo, del Espíritu Santo y del Padre que nos acompañan siempre  con la Iglesia Santa que ellos han realizado. 

Vuelve a utilizarse en este  Sacramento el Crisma u óleo sagrado, símbolo del Espíritu Santo, que termina completando a todos los demás sacramentos recibidos reuniéndonos con El y sus dones y facilitándonos el perdón por todos los pecados cometidos, que no se pudieran declarar por Confesión.

Con la salud del alma viene muchas veces la salud del cuerpo, demostrada a veces en una clara mejoría del enfermo y sobre todo por una serena alegría en la persona que puede realizar su último viaje a la eterna  felicidad al lado de  Jesucristo, si es que, como se aconseja, este Sacramento maravilloso se une a la Eucaristía con la administración del Santo Viático.




 Todos estos Sacramentos son ventanas por donde Dios entra e ilumina el alma, por esa razón  creemos que nuestra Santa Iglesia Católica es la institución religiosa que más aproxima la salvación al ser humano.

. No es pasión propia de un "hincha"de nuestra fe, es sentido común de la necesidad de reparación constante en nuestra vida y del necesario  refuerzo de la presencia continua de Dios  que nos ofrece la  verdadera ayuda con su feliz compañía.

 Al igual que elegimos las vacunas, las vitaminas, la buena nutrición, los antibióticos y la ayuda quirúrgica en las enfermedades y por eso no renunciamos a la práctica de diversas maniobras de curación natural que también existen,  así, del mismo modo, creemos que la Salvación es más asequible, por la práctica de estos 7 Sacramentos de la religión católica que por las normas  ninguna otra religión existente, aunque otras puedan contener también consejos aceptables y respeto al Dios Todopoderoso. 

Todo hombre es bueno y su corazón busca el bien, pero no olvidemos que también se mancha, se enferma y tiene que lavarse y fortalecerse con suma frecuencia, si quiere presentarse sano y limpio ante el Señor.. La Salvación es lo que importa, facilitémosla.



Jonás  20 - Agosto de 2024- Octubre 2025- Diciembre 2026