miércoles, 29 de mayo de 2019

REENCARNACIÓN

SOBRE LA REENCARNACIÓN  TRAS LA MUERTE Y OTRAS DOCTRINAS ORIENTALES





El ser humano a lo largo de la historia se ha enfrentado a todos los problemas de su existencia hasta llegar al último que es su muerte. Contemplado este final a diario en películas de la televisión o cine, en diarios de noticias, es decir desde lejos,  no ofrece una atención especial.  Se integra  a la muerte como un juego divertido en la distancia, pero es algo  que  que no  apetece tener cerca. Mas la realidad de su existencia es recurrente, se repite en otros cuerpos día tras día, hasta que  el nuestro  se va  acercando a ella, dando fallos y más fallos,  señales de proximidad de el fin.... y entonces comenzamos a pensarlo  y presentirlo con suma  seriedad.

Nada tiene que inventar el hombre, ya está todo imaginado. Las múltiples religiones de la historia se encargaron de poner una doctrina creíble que  pueda  dar algún sentido al trágico final humano inevitable. Entre todas ellas la más pintoresca es: la Reencarnación: Pasar tras la muerte a otro ser que nace para después repetir la operación una y otra vez en todo tipo de criaturas para terminar, cuando llegue a ser su existencia  perfecta, a la unión final con Dios.

Hay que reconocer que tras de su  apariencia simple tiene cierta belleza, pues parece hermanar y hacer compatibles dos cosas opuestas : la vida y la muerte. A ésta la resta su sentido trágico y a aquella la presta una funcional inmortalidad, a la vez que un  infantil sentido de la justicia y algo que es más elogiable: un fabuloso respeto por todos los seres vivos, que pudieran haber sido hermanos nuestros.
Veamos el fallo de esta pintoresca doctrina. Reside en el concepto de la verdadera justicia que es una de las importantísimas cualidades de Dios Creador.
La Justicia siempre ha de ser ponderada, oportuna o inmediata , pública y ejemplarizante
Es ahí donde el verdadero conocedor del ser humano, de su libertad , de sus pequeñas bondades y de sus enormes maldades, no puede llegar comulgar con una rueda de molino.
La reencarnación no puede aportar verdadera justicia porque  no puede castigar ni en intensidad, ni en tiempo, las verdaderas maldades que el hombre puede llegar a realizar tanto en las guerras, como en los delitos, como en cualquier ocasión de violencia o robo.
 Tampoco puede la reencarnación premiar  las ansias de eternidad y felicidad escritas a fuego y sangre en el alma humana.
 No nos sirve como castigo de un asesino el reencarnarse en otro ser humano por lamentable que sea su estado, ni nos sirve que lo haga dentro del reino  animal  en sucias cucarachas, ni en asquerosos gusanos, ni siquiera en  bacterias por insignificantes  que puedan llegar a ser.
 Además para ejercer justicia es necesaria la memoria por las maldades realizadas para su sanción o de las bondades  realizadas en la vida anterior  para su premio. . La falta de memoria produce incomprensión del castigo o de la recompensa y convierte a la justicia en inoportuna y carente de ejemplaridad. Todo sería , pues, una infinita y amarga comedia. Lo bueno y lo malo de cada persona ha de ser juzgado con  verdadera Justicia  pública e integral. Sencillamente Dios no puede premiar o castigar así, pues sería lo que Dios no puede ser: injusto e inoportuno, cosas que no puede ser.

Por otro lado vienen a la vida muchos más seres de los que se marchan..... Habrían seres castigados y otros  de igual especie  sin castigar.¿Acaso tendría sentido?  . El  ser humano busca la felicidad y no la puede encontrar completa en la naturaleza.....¿Estaría condenado a repetir tantas veces su muerte para sin saberlo.....?...¿ Sin un porqué ni un para qué....?

El hinduismo y el budismo son las más importantes religiones que proclaman la reencarnación. Buda coloca una salida para el hombre virtuoso, cuando llega a hacerse divinamente insensible o inmutable, una salida hacia el panteísmo, hacia la integración en Dios como Dios.. Mas para los menos buenos, los mediocres y los  malos, que realmente los hay en mayoría, no pudo hallar Buda una justa y lógica colocación.. Predicó el camino de perfección, eso sí, pero sólo  por el esfuerzo individual. El hombre llega así a subir la escalera de la inmutabilidad, sin que Dios le tenga que echar  mano alguna. Llega a su altura y se integra con Él... .y ya está. Atrás quedaron otros hombres, vacas, ranas y roedores....¡ Si no lo recuerdan...Que se espabilen...! ¿?

Por otro lado la Reencarnación es una doctrina ingeniosa y elegante y algunos aparentes cristianos con ella toman cierta  distinción, la del Saber Oriental de la antiquísima India, y así venden la fe que nunca tuvieron por unas simples monedas de esnovismo.

Es necesario que el hombre medite seriamente sobre todas estas cosas,  ya que tiene grandes responsabilidades, cosas muy importantes que hacer y que evitar, y ha de encontrar su sentido maduro dejándose guiar tanto  por la razón , como por el corazón, y como por la revelación, porque  al fin y al cabo las tres vías no  son más que ventanas por donde entra la  voz del Creador sobre  nuestra vida.

Es cierto que Dios es insondable y que debemos intentar la perfección, pero ésta no lo es  si sólo es conquistada con nuestras propias y exclusivas fuerzas. El cristiano peca, sí, peca mucho, pero sin embargo  es en su continua conversión, en el constante arrepentimiento de sus flaquezas, donde puede  encontrar la perfección, y no por esfuerzo propio, sino por el mérito de otro, que dio su vida por él.. .  Cristo perdona a quien se lo pide, porque le ama. Perdona a Dimas, el buen ladrón, en el último minuto de su vida, en el momento de su muerte. Esto escandaliza a muchos, pero es la verdad de un Dios Bondad que paga el jornal del día completo por un minuto de trabajo final. .
Guiémonos de la brújula del amor para encontrar un Dios con la  máxima bondad y justicia. Cada ser debe agacharse con humildad para alcanzar su máxima felicidad. Los animales tendrán su paraíso y los hombres contemplarán  la infinita belleza y sabiduría del Padre  como hijos hechos a su imagen y semejanza . Esforcémonos en pasar por la puerta estrecha y busquemos esa casa del Padre que sabemos no vamos a merecer nunca por su infinito valor, superior al nuestro.
 Entremos "de gorra" en el Cielo porque alguien ha pagado ya nuestra entrada.
Vayamos  con humildad, hipotecada el alma en un dar gracias al Creador por toda la eternidad..
 Esta es nuestra religión, esta es nuestra fe, esta es nuestra alegría.



Jonas

Septiembre 2011 revisado Mayo 2019- 2020- Noviembre 2022

La Predestinación.-

LA PREDESTINACIÓN.-



Es esta idea una de las más virulentas que existen que confunde a muchos seres humanos, les roba la ilusión y la  iniciativa, a la vez que les sumerge en un modo de ser irresponsable, pesimista y negativo. Lo más valioso que tiene el alma racional es su libertad y es calcinada por la llama destructiva de este error de lógica apariencia.

Es un hecho curioso que todas las personas reservan la predestinación para justificar sus pecados, sus errores o fallos, pero para las virtudes o buenas acciones que han podido realizar con esfuerzo notable ya no están tan seguros. Hasta el punto que  puedo creer en la predestinación que me ha impulsado a ser un pecador pero yo he de elegir si esta noche me tomaré un huevo frito o dos. Se cree siempre en la predestinación a medias.

La libertad humana está impresa en la voluntad necesaria para cualquier acto, sea insignificante o sea trascendente.. El sofisma de la predestinación  no puede llegar a anular el remordimiento de conciencia ante una mala acción  cometida., si bien  es tentador el valerse de ello para no responsabilizarse de la culpa cometida. En el mundo musulmán es muy frecuente  la frase "estaba escrito", sin embargo  no se  la utiliza cuando se ha  de castigar a un ladrón cortándole una mano, ya que si es verdad que estaba escrito....¿Qué va a hacer el pobre ladrón, sino robar...?

Cuentan que Santa Teresa de Jesús una noche que estaba en permanente oración recibió la visita del demonio que la dijo:

.- ¿Porqué oras tanto Teresa...?....Si Dios, que todo lo conoce, sabe que te has de salvar.....¿Porqué rezar...? .....  Y si sabe que te vas a condenar......¿Para qué esforzarte ahora de esa manera...?. .¡ No pierdas tú  el tiempo con las cosas de Dios!

A lo que la Santa contestó lentamente:

.-Sabia tentación la  que me haces Satanás,.... mas si he de salvarme,...¿Porqué me tientas..?..... y si por el contrario he de condenarme....¿Para qué me sigues tentando?.......¡ No pierdas tú tampoco el tiempo conmigo y con mis cosas.!



Valor de las profecías.-

La predestinación es un error palpable, pero las profecías son saberes de Dios que a veces tiene a bien comunicarnos porque así le parece bien hacerlo. Es así la profecía algo  frecuente en la Biblia porque es su Palabra.

Nada hay escrito en el universo, ni en mente alguna, salvo en la de Dios. El es un el único Ser Inmutable para el que no existe el tiempo, ni el pasado, ni el futuro, porque el tiempo es cambio. Nada puede transformar un ápice  la naturaleza de Dios  como  ocurre con la nuestra día tras día. Y ese Dios intemporal todo lo conoce. Sabe si voy a ser cumplidor de mi deber o no, y además sabe que  me ha creado  a su imagen y semejanza, es decir : absolutamente libre. La libertad humana, aún conocidas sus consecuencias, no la puede torcer ni Dios, ya que es precisamente Él, quien ha querido crearla de esta manera. . Por poner un ejemplo nos trasladaremos a una escena evangélica:

Pedro alardea de  su fidelidad a Cristo y Jesús le avisa y menciona que esa misma noche le negará tres veces antes de que cante el gallo al amanecer. Así ocurre realmente, y, sin embargo, Pedro sabe que fue totalmente  libre y  por eso llora más tarde amargamente su pecado. Algo similar le ocurre a Judas Iscariote. Conoce que Cristo sabe que le va a traicionar pero esa acción de venta por 30 monedas de plata la ejecuta libremente, después por remordimiento y por el dolor de haber hecho algo gravísimo  q libre y conscientemente,  despreciando  la posibilidad de misericordia y perdón, se suicida.

Ahora Imaginemos en una estación de ferrocarril dos trenes parados el uno frente al otro. Yo estoy en el asiento de un  vagón junto a una ventana cerrada  que me permite ver perfectamente a través de los cristales herméticos lo que ocurre en el compartimiento anexo del tren vecino. Allí veo dos hombres : uno de espaldas al otro, quien lentamente saca de su bolsillo un cuchillo y lo hunde profundamente  por tres veces en el en la espalda del primero, que cae ensangrentado. Después con toda tranquilidad se da a la fuga.. Ha sido un crimen horrendo, yo lo he visto perfectamente pero  no lo he podido evitar. Hubiese tratado  de gritar y avisar salvando a la víctima, mas dos gruesos cristales de ventana me lo impedían. Nada pude hacer.

Dios tiene ojos con los que nos ve y adivina nuestras acciones, pero también se ha puesto grandes  y compactos cristales que le impiden torcer nuestra propia libertad.. Por eso Dios nos respeta hasta para pecar y apartarnos definitivamente de El. Esa es su infinita voluntad que nada tiene que ver con su infinita sabiduría. y con su infinita bondad..

Igual que el sofisma de la predestinación puede alterar nuestra percepción de conciencia para aminorar nuestras faltas graves, también puede ocurrir que ante una vida meritoria, ésta quede devaluada a ojos de otros. Pondré el ejemplo de la Vírgen Santísima.  Su inmaculada Concepción es un dogma de fe que declara a María libre de la herencia pecaminosa de Adán y Eva, o sea de pecado original. ¿Más de uno podría pensar que al ser una privilegiada antes de nacer ya así comenzaba con ventaja sobre los demás mortales.. ?.        Pues no fue así:
 Dios, que todo lo conoce en su infinito entendimiento, sabía que esa mujer hecha idéntica a todas las demás iba a ser una persona modelo de sacrificio y virtudes ganadas a pulso. La aureola de su santidad tan sólo la guardaba Dios en su mente. María no sabía nada de su perfección, lavaba la ropa, trabajaba en su casa, oraba en el templo y en privado  y se preparaba para su unión con el bueno de José .Así la sorprendió en oración el Arcángel Gabriel que la propuso poder ser la madre del Salvador. Aceptar esa proposición suponía renunciar a todos sus planes, cambiar de vida, incluso poder ser confundida por José  con una mujer libertina. Y, sin embargo María, totalmente sorprendida por las alabanzas de aquel Ángel, contestó con plena libertad y conocimiento :  "He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra."
!Gracia María, nos diste al Salvador del Mundo. Tu valor y tu sacrificio no te fueron regalados.¡


Jonás   Septiembre 2011 - revisado Mayo 2019 y Octubre 2022

lunes, 27 de mayo de 2019

La Conversión

LA CONVERSIÓN.-


Llamamos en  Química conversión al cambio brusco de una sustancia en otra y en física la transformación del estado de un cuerpo . En el lenguaje de la Religión  hablamos de conversión a la aparición de una nueva fe capaz de transformar la conducta de vida  anterior. Creemos que la conversión es única y realmente no debiera ser así. Cualquier creyente debe refundir sus criterios para aumentarlos y confirmarlos para lograr una superación continua de su vida.  Dios se encuentra en un plano muy alto y no basta con contemplarlo, es necesario subir hacia Él sin cesar, ya que la pendiente de la vida es resbaladiza y pararse es  comenzar a patinar lentamente  hacia el  abismo.  Cada paso diario es una nueva conversión. Nos es necesario el exámen de conciencia  para mejorar, para fijar la dirección donde aplicar  nuestras pobres fuerzas, para comprender y animar a otros compañeros de la montaña, para tomar el regalo de Dios de unas nuevas energías de conquista.
De chicos en la escuela se nos enseñaba el Credo. Los actos de fe que predica esta oración  son los crampones del alma para mantenerse. La oración es la cuerda que nos sujeta y permite ahorrar esfuerzos inútiles, nos afianza y nos transmite la energía del Creador que tira de nosotros y nos  espera.  La compañía es la Iglesia peregrina que nos pertrecha con sus sacramentos,  sobre todo con  la Confesión y con la Comunión,  y además nos anima, nos aconseja y nos acompaña en la misión. El camino es estrecho y difícil, es fácil ver como muchos bajan en dirección contraria a nosotros con apariencia de triunfadores. Es que no saben que como dice el proverbio inglés "para el infierno, siempre hay taxis libres".
Y si no has visto brillar la discreta luz de la fe en la cumbre de la vida, no te desesperes, si amas un poco te acabarás encontrando  con el Amor de los  amores. Será tu descubrimiento: conocerás a quien te quiere como a un hijo y que espera de tí que le llames Padre.  Como buen Pastor te llevará al principio en sus espaldas , pero luego curará tus heridas  y cambiará  la dirección de tus pasos .

¿Pero, para las ovejas  fijas del redil  es necesaria la conversión de  cada día..? Pues la verdad es que sí. Es la ducha diaria indispensable para no almacenar suciedad alguna. No debe haber día alguno sin oración, sin sacrificio para subir algo más, sin examen de conciencia, sin renovar las convicciones íntimas, sin echar una mano a algún hermano cansado o desorientado. Hay que llegar al sueño cansados, pero alegres y decididos porque Dios siempre perdona  a quien quiere mejorar y siempre se halla cerca de quien lo llama. Tan sólo hay que mencionar su nombre con respeto y con amor.

Jonás 27/5/2019

viernes, 24 de mayo de 2019

La Oración

LAS TRES RESPUESTAS DE DIOS

una meditación  sobre la oración


Decía una santa mujer que Dios sólo tiene tres respuestas para el alma que solicita un favor : El "Sí", el "Todavía no", y el "Te daré algo aún mejor..".  Si tuviéramos esto presente en todas nuestras peticiones cotidianas, éstas se realizarían con más paz, con más confianza y con mejores resultados.

Cuenta la Biblia que Jacob luchó con el Ángel del Señor durante horas y que aunque creyó salir vencedor quedó herido en un muslo. A nosotros nos pasa algo parecido cuando nuestra oración es tensa y  compulsiva, porque sabiéndonos escuchados, no salimos del todo satisfechos, porque nos  falta la paz que sólo da la confianza total y absoluta en quien sabe infinitamente más que nosotros mismos. En consecuencia la gracia solicitada a Dios lo es a base  de  tirones en su mano, tal como así  obtiene el niño un capricho de sus progenitores. Sin embargo Dios, que es un Padre ejemplar,   nos escucha siempre, ya que a pesar de  nuestra impaciencia es muy generoso, a pesar de que  generalmente somos importunos y exigentes.

Cuando se es Amigo de verdad sobran las tensiones y las cabezonerías, sobran las desconfianzas y las susceptibilidades, sobran las imposiciones. Cuando se es amigo de verdad se comienza por  agradecer de todo corazón los favores recibidos hasta el momento, se ama y se confía,  y se termina olvidando todas las preocupaciones. Dios es  el gran amigo que siempre es consciente de nuestras necesidades y con su poder, sin duda alguna, las controla y  las sobrepasa. Disfrutemos de la amistad de Dios, conservémosla y mantengámosla con el riego constante de la gratitud y de la alabanza. Mucho nos gusta sentirnos queridos y siempre deseamos escuchar un "te quiero" de nuestros compañeros de la vida. A Dios, a Jesús,  también le gusta el escucharnos  otro "Te quiero", con  toda  nuestra confianza y con el  abandono incondicional a su criterio.

"Quedéme y olvidéme,

el rostro recliné sobre el amado,

cesó todo y dejéme,

quedando mis cuidados

entre las azucenas olvidados."

S. Juan de la Cruz.


EL GUSTAZO DE LA ORACIÓN.-

Es la oración una de las cosas más cargadas de prejuicios que existe en nuestra vida. Frases habituales como:  " eso de rezar es de beatos", "a mí no me dice nada la oración" "¡vaya rollo eso de ir a misa!".....

!Cuanto error y cuánto prejuicio nos dictan la sociedad y nos impone el mundo¡....

Mira , amigo lector, al igual que existe una música de ruidos con ritmos monótonos y sin la más mínima inspiración que mantiene inmersos e inmóviles en su barullo a una mayoría que no tiene personalidad ni opinión propia, existen también una serie de prejuicios de moda bien alimentadas por los medios de comunicación  que sorben el seso a la población, imponiendo el sentido del "sin-sentido", la  originalidad del esperpento y la vieja esclavitud de la  opinión colectiva regida por la moda y por el "qué dirán".

 Dios tiene mucho que decirme a mí y yo tengo en mi vida mucho que explicar a Dios. El "qué dirán" de otros carece de sentido. Por esta razón Santa Teresa decía que "orar es hablar y escuchar de tú a tú al buen amigo que  sabemos nos quiere".  No se trata de un monólogo, ni de una división de la propia personalidad, como pudiera opinar algún psiquiatra.  Se trata de un hablar personalmente y de un  saber escuchar una respuesta también personal de quien sabemos que nos ama..  Sí, se llama a Dios, ÉL siempre contesta desde nuestro interior  o desde fuera, en ese momento o en otro instante, en aquel lugar o en un sitio diferente, pero siempre y siempre  Él  nos contesta. Lo único es que la respuesta puede comprometernos a cambiar de modo de vida, o a hacernos  descubrir un camino erróneo que hemos realizado, implicando una corrección. Por eso, para evitar la respuesta que impone un trabajo,  algunos optan por no dialogar con Dios o por hacerse los sordos.

La respuesta puede ser en verdad comprometedora, pero conlleva una paz inmensa. Es por eso que hablo del gustazo de la oración, porque si es ésta es sincera y el diálogo es íntimo, el alma se alegra lo indecible y comienza a saborear de una libertad desconocida: la libertad de los hijos de Dios.

Realmente orar es amar y amar es gozar. Muy sabiamente San Agustín repetía: "Nos hiciste Señor para Ti, y nuestro corazón anda inquieto hasta que descanse en Ti". Ese es el sendero real, el camino auténtico, lo demás son espejismos de felicidad en los que continuamente nos debilitamos y acabamos por perdernos. El mundo, el demonio y la carne dirigen la mesa de un  trilero que nos ofrece felicidad engañosa y así nos pueden arruinar por completo. 

"Tengo sed, dame de beber", le decía Jesús a la mujer samaritana a la vera del pozo de Jacob. Más que sed de agua tenía sed de escuchar y ser escuchado, es decir: de amistad. También a nosotros nos pide el agua de la conversación , el agua del servicio a los hermanos a través del trabajo de la vida. Nosotros le negamos muchas veces  una  y otra clase de  agua. Ignoramos que el "agua" que Él posee para intercambiar con la nuestra  es la de la vida eterna y  la felicidad verdadera. Si  llegamos a beber de su fuente nunca más volveremos a padecer sed, nunca más volveremos a buscar otra cosa, ni otro bienestar, ni otra alegría..

Por eso, repito, la oración es realmente una verdadera gozada. Pero hay que probarla para conocerla , hay que saborearla para después comprometerse, porque hay que darse para recibir, hay que amar para sentirse amado. Como a la samaritana el primero en hablar y en darse, fue Dios. Nosotros hemos de corresponder. Y al final de la vida seremos medidos tan sólo por eso: por el amor que devolvamos. Éste es el único marchamo de autenticidad en la oración y en el servicio. Son  la  medida de nuestro amor, tanto hacia Dios como  hacia el prójimo.

La vida eterna es el diálogo amoroso con nuestro Creador y Redentor para darle gracias, para alabarle y  para pedirle luz y calor. Quien sabe rezar la encuentra , pero quien no sabe más que hablar de sí mismo, de sus problemas, o de sus raquíticos éxitos, de seguro se encontrará tan sólo con un eterno aburrimiento . Sólo Dios puede llenar el alma de variedad y de dicha.

No dejemos nunca de hablar cálidamente con Dios. Con oraciones convencionales o espontáneas, con  jaculatorias o con breves acciones de gracias. No dejemos de pedir, pedir  mucho y muy fuerte, porque nuestro amigo todo lo puede. No dejemos nunca de llamarle, de considerarle bueno y poderoso y de alabarle, porque es nuestro Pastor y le gusta que así lo hagamos, nuestro Amigo, nuestro Maestro, nuestro Médico y nuestro Hermano, nuestro Juez y nuestro Abogado, nuestro  Rey, nuestro Creador y nuestra única guía hacia el Padre..

El Poder de la Oración.-

Es infinito , pues puede llegar a arrastrar todo el Poder de Dios que es infinito. No obstante me gustaría descubrir algo que escapa a nuestra razón  y se basa en la superioridad de Dios sobre el tiempo. Si como se ha definido éste no es más que la persistencia de la existencia, resulta que  siendo Dios el único creador de todo cuanto hay, ninguna cosa puede jamás llegar a alterar la suya.  Para Dios que es inmutable, el tiempo no es más que una característica más de todo aquello que creó.
 Sin embargo otra cualidad suya, tan preciosa como la inmutabilidad es la sensibilidad, de manera que Dios percibe, al igual que nosotros el paso del tiempo a través de la naturaleza humana, esa que el quiso compartir...y así lo hizo en Cristo, junto a  nosotros. 
Si Dios es superior al tiempo, nosotros podríamos también serlo a través de la oración. Podríamos pedir por algo que desconocemos que ya haya pasado y Dios, superior e independiente del tiempo,  podría haberse anticipado y  haberlo cumplido , ya en el pasado,  conociendo nuestra petición posterior.
 ! Oh misterio entre todos los misterios que nos hace casi semejantes en poder a Dios, gracias a la oración.¡



Virtudes que debería  de tener nuestra  oración .

La oración debe de poseer 7 características que la hagan fructífera. Todas ellas las encontramos en muchos fragmentos de la vida de Jesús, en su reacción misericordiosa frente a las diversas necesidades y peticiones de la gente que tuvo la dicha de verle. Son las siguientes:

1º-Agradecimiento.-

"Te doy gracias Padre, porque siempre me escuchas".  ( Ver Juan 11, 41-42)

Ser agradecido es ser bien nacido. Si no hemos dado gracias a Dios suficientemente por los dones que  ya nos ha dado a lo largo de la vida,....¿Cómo nos atrevemos a pedirle otros nuevos...?

Paga primero lo que me  debes, (naturalmente en amor y en agradecimiento incondicional)), y luego si lo necesitas y quieres pídeme más....

2º-Amor.-

Si no amas no hay nada más que hacer. Y basta el querer amar a alguien para ya amarle de alguna manera.. Mucho más a Dios que es capaz de multiplicar el amor, de fabricar ángeles de las piedras. Pero eso sí, hay que empezar a amarlo desde nuestra propia situación menesterosa, que   Él  ya sabrá hacer lo que tenga que hacer. Nos dice:  "Ámame como eres,... lo demás déjamelo a mí".
 Este amor debe de ser incondicional, es decir independiente del resultado final. Así rezaba nuestra Santísima Vírgen María cuando había perdido su niño, antes de reencontrarlo en el templo de Jerusalen hablando con los sacerdotes y doctores de la Ley.
 Si tan sólo solicitamos favores para nosotros mismos nuestra petición no le será tan grata .

3º-Fe y confianza.-

"Nunca vi una fe tan grande en Israel" .Ver  Mateo 8, 5-17. Jesús escuchaba y curaba cuando le llamaban "Hijo de David" porque tan sólo esa denominación ya era un acto de fe por parte del necesitado. Ellos lo sabían y por eso le llamaban así.

"Si tu quieres puedes curarme"  Ver : Marcos 1, 40-45. Por esta razón es usual en los cristianos, antes de la oración, y sobre todo si es de petición, hacer un profundo acto de fe. Es también muy recomendable  la recitación del Credo.
Confiar plenamente en la fuerza  del Todopoderoso, porque para Él es más fácil resucitar a un muerto que para nosotros despertar a un dormido.

 No obstante, la confianza debe alcanzar incluso hasta la negación del favor. Se ha de confiar por completo en la voluntad de Dios que viendo más lejos que nosotros quizás decida aplazar el favor., o acaso despachar de otro modo uno mucho mejor para la persona necesitada.  Es necesario pedir además a Dios el favor de llegar a tener la suprema sabiduría para descubrir a quien nos ama más que nadie.  Y es que si Dios no nos  otorga lo pedido, sus razones tendrá. ¡Bendigamos siempre, como hacía el justo Job,  su sabia voluntad!

4º-Humildad.-

Ver (Mateo 15, 21-28) La humildad de la mujer cananea que responde a Jesús "También los perros pueden comer las migajas que caen de la mesa del amo".  Esta frase de profunda humildad dispara en Cristo su  amor y su acción curativa.  Nos enseña que sólo se puede uno acercar a Dios con mucha humildad .No se puede pedir algo a Dios sin colocarse  uno en el lugar que le corresponde, que es el de la nada. Dios resiste a los soberbios. No somos nadie ni nada y queremos  solicitar cosas de quien  es Todo en todo.

No se puede luchar con Dios. Jacob lo hizo contra el ángel del Señor y aunque por su perseverancia y misericordia divina pareció salirse con la suya, en realidad quedó herido en una pierna para siempre. Los conflictos con su hermano Esaú fueron muy largos y muy dolorosos. No luchemos nunca contra la voluntad de Dios con una oración compulsiva,  optemos siempre por abandonarnos en su sabiduría  y en su voluntad.

5º-Perseverancia.-

"Llamad y se os abrirá" (Ver mateo 7,7-11)

Parábola de la viuda y el juez injusto. (Ver Lucas 18, 1-8).

Si hay perseverancia la oración es fructífera. Dios a veces se hace el sordo, y lo hace porque es que rezamos muy poco o, nunca y quiere que le hablemos con más frecuencia, aunque sea pidiéndole una y otra vez  las  cosas que Él nos retiene. Generalmente lo hace para escuchar nuestra voz con más frecuencia. Si nuestro diálogo con Dios es diario, no será necesario insistir mucho, no tardará demasiado en responder.

6º- Generosidad.-

Si la oración es para pedir alguna cosa concreta encontrará mayor atención por parte de Dios si el bien solicitado no es sólo para quien reza, sino a la vez para otros. Al Señor le agrada el amor entre los hermanos y premia a quienes solicitan bienes sin privilegios propios, es decir: a los que se acuerdan de otras personas en difíciles circunstancias. Cuanto más amor a estos hermanos se demuestre, mayor será la respuesta del Todopoderoso, que no se deja nunca ganar en este afecto. Nunca, nunca, adelantarás a Cristo en el amor. Por el contrario:  si tan sólo solicitamos favores para nosotros mismos, nuestra petición no le será muy grata..... 
Hemos de rezar mucho por quienes no conocemos y , sobre todo, por todas las personas que no nos caen bien. Es una manera de perdonar que le agrada mucho al Señor. Rezar por buenos y malos, sin intentar asesorar a Dios de quienes son, porque que ya conoce bien todos nuestros interiores. Cuando pedimos por los malos, Jesús se estremece  recordando a su Padre que  "hace brillar al sol tanto a unos como a otros para  dar a todos la vida"

Comunión .

Unión común al hacer oración. Primero con familiares o amigos, segundo con personas distantes que participan de nuestra misma fe, tercero con el resto de la Iglesia Triunfante, es decir con Nuestra Madre la Vírgen Santísima, con los Santos y los Ángeles. Nunca nos dejaremos de sorprender de lo rentable que resulta para el cristiano el recurrir a la intercesión de María o de los Santos o de los Ángeles. Nuestra voz llegará poderosamente amplificada a oídos del Creador. No desperdiciemos la ocasión de llegar fuertemente a su sacratísimo corazón.



LA ORACIÓN PERFECTA.-

Es la que nos enseñó el mismo Jesucristo. Es la que desea oir el propio Dios y es la que verdaderamente nos conviene hacer previamente al diálogo particular con el Señor..  Podríamos ir desglosándola :

Padre Nuestro que estás en los cielos.-   Jesús nos ofrece a su propio Padre como nuestro Padre. Lo comparte con nosotros y al rezar, el corazón del Padre que está en los Cielos nos comienza a amar como verdaderos hijos con toda la fuerza que posee. Correspondamos al amor, también nosotros, con toda la mente y con todo el corazón.

Santificado sea tu Nombre.- Sí, tu Nombre de Padre, eres realmente Bueno porque eres el primero siempre en amar. Por eso santo es tu Nombre ...¡Oh  Dios Todopoderoso!..

Venga a nosotros tu Reino.-  Nosotros queremos ser leales a tí, súbditos tuyos. Queremos que Tú seas nuestro único Rey porque sabemos que tu Reino es eterno, porque sabemos que a Dios no se le muere nadie,  porque sabemos que eres la Seguridad Eterna y así en Tí confiamos.

Hágase tu Voluntad, así en la tierra como en el Cielo. .- Que se cumpla la voluntad de Dios sobre mí es lo más maravilloso que me puede ocurrir, porque Dios sólo busca y desea el bien para mí. Mas no el bien pasajero, sino el definitivo. En la noche oscura del alma, esa que también sufrió Jesús en Huerto de los Olivos, Él imploraba a su Padre "Pase de mi este cáliz,......pero no se haga mi voluntad, sino la tuya".
Esa es la verdadera razón de la santidad.y de la perfección: el que se cumpla en nosotros su Voluntad por entero y para siempre.

 Danos hoy nuestro pan de cada día.- Las cosas que más nos preocupan, nuestro pan, nuestra salud, nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra felicidad, dánoslos continuamente . Que confiemos siempre en tu Providencia, en tu mano generosa que nunca nos ha defraudado.   ! Llénanos día tras día de tu misericordia,  oh Señor ¡.

Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.- Señor, enséñanos a perdonar, enséñanos a esperar, a tener paciencia, a confiar y a amar. Luego tú perdónanos nuestros fallos y enmiéndalos de manera que ya no se repitan más y...

No nos dejes caer en tentación. .- El mundo quiere ignorar el pecado, el agravio a Dios. Que nosotros salgamos fuera del mundo y si es preciso, Señor Creador de la Vida  y de la Muerte, bórranos  la vida  antes  de caer en ese pecado mortal que a Tí  tanto te ofende..

Y líbranos del mal.- Sí, pero de lo que Tú, Padre, entiendes por mal. No sólo de lo que nosotros imaginamos que es malo. Ábrenos los ojos para que tengamos don de ciencia y sepamos discernir lo que te agrada, lo que es  bueno, y lo que no lo es. Que nos  libres de  ignorar el camino que Tú Padre Celestial , marcaste para cada uno de nosotros y si nos conviene nos des aciertos , abundancia y bienestar para poder compartirlos con otros. Y si no nos conviene.... que pasemos en silencio haciendo el bien calladamente.


Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.- Este es  el  único fin  del ser humano, el que nos dicta el Catecismo: el dar Gloria a Dios. Que nuestra vida sea un pregón de la Gloria de Dios, en el servicio al prójimo, en el apostolado y en la oración. Acostumbrémonos a recitar el Gloria a la Trinidad con frecuencia.-

Amén.



Jonás.-  Noviembre de 2008- Mayo2019- Enero- - Octubre-2022- Mayo 2024







La Cruz de Cristo.-

LA CUZ DE CRISTO.-




He oído a algunas personas que se consideran cristianas que el Evangelio está muy bien, pero que la Pasión que sufrió Nuestro Señor Jesucristo les parece algo teatral o demasiado cargada de dramatismo. Quizás la larga repetición de las imágenes propias de la Semana Santa, o acaso la experiencia de la cotidiana  eucaristía que revive la Pasión y Muerte de Jesús haya acabado por desvalorizar  los sentimientos y méritos de nuestro Redentor y hayan terminado por hacer cuestión de rutina lo que fue heroico.
Realmente Dios pudo escoger un camino mucho más cómodo para su fin de recuperar al ser humano, sin tener que encarnarse en la pobreza , en una época tan difícil y así poder evitar un final  penoso. Incluso, iniciado el itinerario de su Pasión,  pudo parar la mano que le azotaba hasta 200 veces,  pudo continuamente  bajarse de la Cruz, escapar al castigo humano y desvelando un ápice de su poder proclamarse como Rey absoluto de todos los tiempos, de una humanidad que le hubiese aclamado.  Pero no quiso hacerlo como probablemente  tú y yo lo haríamos. Prefirió hacerlo a su manera, es decir por el camino más difícil, simplemente por que quería evitarnos a nosotros algo que sabía era lo  peor: la condena eterna.
 Quiso sufrir más que nadie para que nadie nunca pudiese sentir más abandono que Él. Quiso que le tocase lo peor, para que nadie pudiese encararse con Dios e interrogarle ese desafiante  “¿Porqué a mí?”, eso que tanto nos gusta decir a los hombres cuando nos llega la hora del sufrimiento. Quiso entregarnos su vida y su muerte, sin duda para que nosotros pudiéramos de alguna manera imitarle y entregarlas también de alguna forma por  Dios y por nuestros hermanos. Quiso que se realizara  íntegro y hasta el final el espectáculo de la Cruz,  que fue el mayor “escándalo para los judíos  y  la mayor necedad para los griegos”.
¿Y tú que eres ...judío o griego?
Si no eres ni lo uno ni lo otro, coge tu propia cruz y síguele. Es la única manera de comprender a Cristo y a su Pasión.

EL VALOR DE SU CRUZ.-

 Ahora que se van retirando los crucifijos de las escuelas porque algunos dicen que les molesta el verlo. Ahora que van desapareciendo de las paredes de muchas casas, de muchos dormitorios, porque la gente prefiere poner cuadros más decorativos, no se reconoce la única verdad que es que hay algo que nos recuerda nuestra mediocridad, hay algo que pone en evidencia nuestra holgazanería moral, algo que además nos recuerda que también nosotros hemos de morir. Esto incomoda, esto no cuadra con nuestra vida de  consumismo, esto desentona con nuestra afición al placer y al bienestar.  Pensamos que está muy bien para el interior de las Iglesias, no para nuestra vida, no para Dios mío si yo me olvido de tí,... Tú no te olvides de mí". Al menos, dentro de sí aceptaba la condición olvidadiza del ser humano. Es nuestra naturaleza débil, nuestra posición en un mundo que nos  arrastra en su caudalosa corriente en direcciones inapropiadas. Pero también nuestra categoría de cristianos, de Hijos de Dios, le hacía solicitar de quien no puede negar a nadie la misericordia final, la victoria definitiva, pese a que ahora pequemos.
nuestra casa, no dentro de nuestro programa de diversión y de confort.            Un amigo mío, debajo de una pequeña cruz  ponía el siguiente letrero:   "
Cristo renunció a su categoría divina para encarnarse como hombre, aceptando todas las perspectivas de esfuerzo, de trabajo y de incomprensión que esto garantizaba. Y sobre todo aceptando un destino final de muerte, para compartirla con nosotros, como S. Pablo recuerda: ... una muerte de Cruz. Bien pudiera habernos redimido Jesús muriendo en una cama, rodeado de sus parientes y amigos, pero prefirió hacerlo en una Cruz de madera  taladrados sus manos y pies,  suspendido dolorosamente y en casi total soledad de los hombres. Molesta verle dándonos ejemplo heroico ante el dolor y el esfuerzo. Molesta saber que su amor nos obliga a amarle con todas nuestras fuerzas, molesta levantar la mirada hacia Él, porque  preferimos mantener los ojos bajos, fijos en tanta porquería y vanidad del mundo.
Ser cristiano es un verdadero orgullo, ser amigo de Cristo es lo mejor que nos puede ocurrir. No nos avergoncemos nunca de Cristo y Ël tampoco se avergonzará de nosotros cuando estemos junto a Él y delante del Padre. Que sea el crucifijo nuestro aliado, nuestra defensa ante el dolor, ante el esfuerzo, ante la calamidad, ante la enfermedad o ante la muerte.. No olvidemos que quien besa con amor a ese crucifijo , quizás viejo, pero no por eso menos digno, se ganará la salvación. A aquel Buen Ladrón llamado Dimas, le bastó aceptar su cruz como merecida y declarar injusta la de Cristo para que se le abriesen las puertas del Cielo, siendo el primer Justo llevado a los Altares por el mismo Jesús. Estoy seguro de que cualquier ser humano que antes de morir bese con devoción el crucifijo, lo hace al mismo Cristo en el Calvario y ganará, como Dimas, la salvación eterna y también se verá libre del Purgatorio ya que las llagas de Cristo  le esconderán de la acción imparable de la Justicia divina..
 He hablado de dignidad y tengo que proclamar que la muerte de Cristo fue una muerte santa, la muerte más digna que ha habido y que habrá nunca. Por eso para nosotros no hay un mayor privilegio que el de ayudar al mismo Jesús a llevar su Cruz en cada uno de nuestros hermanos que la sufren. Ese y no otro es el secreto  del Crucifijo. Mientras, bendigamos nuestra propia Cruz con la de Cristo, porque se funden en una sola llama ante el Padre. ¡Qué suerte relucir con Él..!

¡Bendito sea Cristo en su Cruz y bendito sea Cristo en su Resurrección.!



Jonás  2009-2019

domingo, 19 de mayo de 2019

Recibo una carta.-

ÁMAME COMO ERES.

Una carta de Jesús

A mi cuñado Faustino, hombre de fe, honrado y honesto, que me dio a conocer esta carta que Jesús nos dirige a todos.

Muchas veces Dios nos habla y le place hacerlo a través de personas. En este caso El Espíritu Santo iluminó y dictó su testimonio a alguna alma justa que de forma anónima nos ha dejado este bello escrito. Leámoslo con detenimiento pues merece la pena.

     Recuerda, Yo soy tu Dios....tu Señor...tu Salvador....tu Maestro....tu Hermano..., tu Amigo... Si crees en mí, viviré siempre contigo porque te amo...Ámame  como tú eres,....lo demás déjamelo a mí.
      Conozco tu miseria, la aflicción y la tribulación de tu alma, la debilidad y la enfermedad de tu cuerpo; lo mismo tu vileza y tus pecados, y a pesar de todo, yo te digo: "Dame tu corazón, ámame como eres..." . Si te esperas a ser ángel para abandonarte al amor, no amarás jamás. Aunque seas débil en la práctica del deber y de la virtud y caigas nuevamente en aquellos pecados que no quisieras volver a cometer, no te permito el que no me ames.
     Ámame como eres....
      En todo instante, en cualquier situación en que te encuentres, en el fervor  o en la tibieza, en la fidelidad o en la infidelidad, ámame   como tú eres...
      Quiero el amor de tu pobre corazón, si esperas a ser perfecto no me amarás jamás.
      ¡Qué!..¿No podría yo, acaso, hacer de cada grano de arena un serafín radiante de pureza, de nobleza y de amor? ¿No soy Yo el Omnipotente y si me place dejar en posibles aquellos seres maravillosos y preferir el pobre amor de tu corazón al de ellos....¿No soy Yo acaso dueño de mi amor?.
      Hijo mío, deja que te ame, quiero tu corazón. Ciertamente quiero con el tiempo transformarte, pero ahora, te quiero como eres y deseo que tú hagas lo mismo. Quiero ver surgir, del fondo de tu miseria, el amor. Amo en ti hasta tu debilidad, amo tu amor pobre y miserable, quiero que salga de lo más profundo de tu ser un grito continuo: "Jesús  yo te amo".
      Quiero únicamente el canto de amor de tu corazón, no necesito tu ciencia o tu talento. Una sola cosa me importa, el verte vivir amando.
       No son tus virtudes las que quiero, si te las diese, eres tan débil, que alimentarías tu amor propio, no te preocupes por ellas. Te podría haber destinado a grandes cosas, pero no serías siervo humilde, te amo aunque seas tan poca cosa, porque te he hecho para el amor.
      Hoy estoy a la puerta de tu corazón, como un mendigo suplicante. ¡Yo, Rey de Reyes!. Busco y espero,... apúrate y ábreme. No alegues tu miseria, si tu conocieses perfectamente tu indigencia, morirías de dolor. Sin embargo lo que me heriría el corazón, sería el verte dudar de mí y faltar a la fe.
      Quiero que pienses en mí cada hora del día y de la noche, quiero que tú hagas, aún la acción más insignificante, sólo por amor. Cuento contigo para que me ames en tu prójimo y en él me  des gloria. No te preocupes de no tener virtudes,.. Yo te daré las mías. Cuando tengas que sufrir te daré mi  fortaleza. Dame tu amor y te enseñaré a amar más allá de lo que nunca has soñado....pero recuerda..., ámame ahora como tú eres, lo demás,...déjamelo a mí.
      Te he dado a mi Madre, deja todo en su Corazón Purísimo, pase lo que pase....No esperes a ser santo para abandonarte al Amor, no me amarás jamás...Ámame ahora mismo como tú eres, lo demás,...déjamelo a mí. 



Jonás 2014-2019


ORACIONES.- Santo Rosario

           MEDITANDO LOS MISTERIOS DEL ROSARIO.- 




                                               MISTERIOS GLORIOSOS 


                                   Primer misterio :  LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR.- 
 
       
 

                                                
  


Resurrección, santa palabra cuya realidad y significado quedan fuera del conocimiento humano. Ya decía el ilustre Dr Marañón que para creer en el milagro basta con contemplar de cerca la vida. Ésta es , pues, un portento, es algo que escapa a la más escrupulosa lógica y a la más concienzuda experiencia. Si así no fuera, nosotros podríamos crear vida, no habríamos de morir: falsa  ilusión. Sólo Dios, Creador supremo puede elaborar y cesar la vida, cosa que hace en las criaturas de la Tierra. y lo puede hacer siempre que quiera y las veces que quiera. Tan sólo Él puede repetir la obra que ha realizado en cada uno de nosotros.
Por la Revelación  del propio Creador esperamos con certeza que volverá a darnos de nuevo la vida tras el eslabón de la muerte.
Mirad:  el cuerpo de Cristo , de el Dios encarnado, yació deshecho en la soledad del sepulcro.  El poeta Bécquer en su inspiración ante una tumba repetirá : "Dios mío, que solos se quedan los muertos".      Los ojos del PADRE desde el cielo contemplaron la soledad del venerable cuerpo de su Hijo: Cristo en el sepulcro. Contemplaba meticulosamente sus llagas, sus latigazos, las oquedades de los clavos en los miembros, y en el costado la ancha  fisura de la lanzada. Y los llorosos ojos del Padre  vieron el rostro de dolor y de asfixia de su Hijo. Y el Padre dijo: ¡Ya está bien·, !Basta ya¡
Mientras , la madre de Jesús era la única persona del mundo que, anteriormente a su Resurrección, sabía bien el que ésta se había de realizar. Mantenía su fe, ya que tantas veces  su hijo Jesús en su vida familiar le había hablado y detallado sobre  su futura Muerte y su posterior Resurrección. Tan sólo ella rezaba para que volviese Cristo a la Vida lo antes posible. Ella, la que creyó al Arcángel Gabriel, ahora nuevamente creía sin dudarlo en la palabra de su Hijo divino.
Y el Todopoderoso reinyectó la vida que sólo Él podía dar a quien era la vida de sus ojos. Y aquella masa de carne muerta ya en la cruz comenzó a brillar con un fulgor extraordinario y a recibir el aliento nuevamente del Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, la vida perfecta, la vida eterna. Abrió Jesús sus párpados para ver y su boca para decir : "Gracias, Padre"¡ Y su alma inmortal que por el Cielo ya andaba liberando a los justos,  bajó nuevamente a su bendito cuerpo para volver a ser de una vez y para para siempre Dios en Jesús de Nazaret y así poder mostrarse vivo y triunfante  a sus discípulos y ascender al Cielo con  su Padre, con el Santo Espíritu, con sus  Ángeles y con sus Bienaventurados.
La primera en descubrir el milagro de la Resurrección fue María Magdalena. Ella fue, de entre los seguidores de Cristo,  la primera en la caridad, y también la más valiente al no aprobar un entierro precipitado o incompleto. Quería limpiar las abiertas llagas del Señor , pero se  encontró con el Señor y sus llagas ya cerradas y limpias. Y no lo reconoció, si no es porque Jesús la llamó con su voz natural y por su propio nombre . Luego el Resucitado se mostrará tal cual es a Pedro , a Juan , a los demás apóstoles y a los discípulo de Emaús. Durante cuarenta días viajará de un lado a otro hasta Galilea, apareciéndose en numerosas ocasiones a todos sus apóstoles y en especial al incrédulo Tomás : "Porque me has visto has creído" !
 ¡ "Dichosos los que  creen en mí sin haberme visto!". Esta frase iba dirigida  para todos  nosotros los discípulos del siglo XXI. Es la última bienaventuranza de Jesús y la refiere a quienes creemos que en verdad ciertamente resucitó.
San Pablo decía que resucitar a un muerto a Dios le cuesta menos que a nosotros el despertar del sueño a un vivo. Que sea nuestra esperanza y nuestra alegría: saber que Dios tampoco se olvidará de nosotros y nos dará la vida perfecta, la  que proyectó en un principio que  tuviésemos, si mantenemos en Él nuestro corazón, nuestra mente y nuestras fuerzas.

Jonás.-



 Segundo Misterio:                            LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR 

La Ascensión del Señor es el último episodio que los Santos Evangelios nos narran. Es la despedida que Jesús hizo a sus discípulos a los que había  acompañado  espiritual y físicamente después de su gloriosa Resurrección. Sólo se mostró el Señor resucitado a los que habían creído en Él, solamente a los que le habían seguido. Para ellos fue un honor el reencontrarlo como triunfador sobre le muerte y poder recibir sus últimos consejos para la salvación y para la realización del apostolado que habría de consagrar el mundo entero a Dios, a través de la nueva Iglesia, la esposa de Cristo.
Admirable Ascensión al cielo, sin ayuda de ángeles, ni de carros de fuego, sino por su propia fuerza divinidad y ligereza, la que recuperó en el momento de su Resurrección a la vida tras el sacrificio del Calvario.  Los apóstoles miraban asombrados cómo se perdía en las alturas, hasta que oyeron las voces celestiales de dos Ángeles que les bajaban sus ojos a la tierra y  les recordaban que al Paraíso tan sólo se llega ganándolo día por día, escuchando e imitando a nuestro Redentor.
Pienso con qué anhelo esperaría Cristo el momento del abrazo al Padre y al Espíritu Santo con los que se uniría de nuevo. Retornarse en cuerpo, alma y divinidad a la compacta Trinidad. !Qué instante de eterno placer y alegría: presentarse en su casa con su misión muy bien cumplida¡. !Qué enorme satisfacción la de un Padre el ver regresar a su Hijo victorioso en la vida y en la muerte¡.
Siempre he pensado que la Ascensión de Cristo es algo así como  la Eucaristía para el seno del Padre. Así el Padre en el Cielo se unió en Comunión o comulgó con el cuerpo triunfante de su Hijo. 
 !Y qué gozo para el mismo Amor mutuo integrado en el Espíritu Santo¡. La Vida se renovaba  en el Dador de la propia Vida.  Era el momento eucarístico y eterno de la Santísima Trinidad.
 Si eres una persona de Comunión, que recibe el Cuerpo y la Sangre del Señor con fe y devoción, lo podrás fácilmente llegar a comprender.
 Cristo dejaba tras de sí una escalera por la que todos los demás hombres redimidos, si perseveramos en el bien, podremos ascender también al Cielo. Cristo completó la escalera de Jacob en su Ascensión al Cielo. Ahora no sólo ascienden por ella Ángeles, sino que también lo hacen todos los seres humanos que aman al Señor.
 !Que alegría para el Cielo entero, el dejar, ya de una vez abiertas las puertas de la salvación para que  todo hombre o mujer de bien pueda subir a Él¡. 
Que a Él  también todos  ascendamos ayudados por nuestro querido compañero de la vida: nuestro  Ángel Custodio, ese Ángel querido que nunca nos abandonará mientras vivimos, ni tras la puerta de la muerte, cuando nos transporte en sus brazos hasta el Cielo. 
Que así sea y también recibamos de Dios su abrazo de Comunión y Bienvenida eterna.

Jonás .-



Tercer Misterio :   LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
                                SOBRE EL COLEGIO APOSTÓLICO.
 
     
      
Antes de meditar sobre este misterio es necesario conocer qué nos dice la fe y la teología sobre el Espíritu Santo.  No es fácil para el hombre el discernir o asimilar las verdades que Dios nos ha revelado a través del Antiguo y Nuevo Testamento. No lo comprenderemos con la razón pero sí con el corazón. Lo resumiríamos así: el Padre engendra al Hijo  a través de toda la eternidad y estos se aman, siendo infinitos, con idéntica magnitud. Ese Amor ilimitado que nace de  ambos, por razón de su dimensión infinita y por ser precisamente amor, engendra de su propia naturaleza divina otra Tercera persona que se une a las dos primeras  desde antes de los tiempos  y para siempre en lo que son: Trinidad de Amor Puro.
Es el Espíritu Santo, algo así como el cemento que une dos ladrillos con tal fuerza que nosotros no podemos verlos más que como un sólo ser, un sólo Dios infinitamente bueno que es familia,  que es amor y  que es unidad. 
Analizar es descomponer una cosa en sus componentes con el fin de estudiarla, para  incluso poder variarla en algo. No intentemos analizar ni comprender  a Dios, porque sus componentes son de infinita grandeza y los de  nuestra mente son muy limitados. El Espíritu Santo, ese cemento de Unión divina,  impedirá su separación para poder analizarlos, como hacemos con las cosas de nuestro mundo :  Dios es amor y tan sólo el amor servirá y bastará  para conocerle.
  
El Génesis nos dice que durante la Creación el Espíritu de Dios volaba sobre las aguas. El Amor de Dios se fijó en ellas para crear la vida. A lo largo de la evolución del cosmos, Dios se esmeró en colocarla como  una obra ordenada, coherente y eficaz, y a través de la historia humana, también el Espíritu Santo sopló su  inspiración a todos los hombres  para ser  justos. Y cuando vino Cristo al mundo atrajo para adorarlo a pastores y a reyes que le hacían ofrendas y que bendecían su nombre, como Rey y como Dios.
 La vida de Jesús está llena de la influencia del Espíritu Santo que lo guiaba en el cumplimiento de su obediente proyecto de Redención. Al final de su vida pública, el propio Jesucristo dice a sus discípulos, "conviene que Yo me vaya para que pueda venir a vosotros el Espíritu Consolador". Y así lo hace el soplo de amor divino cuando se deposita en los apóstoles reunidos junto a  María, la Madre de Jesús, y reparte entre todos los presentes  incalculables dones de lengua, de comprensión y de colaboración. A nosotros se nos regala el Santo Espíritu de manera fundamental en los sacramentos del Bautismo, de la Confirmación y de la Unción, no quedando ausente en los demás vínculos divinos, como de cualquier buena obra que podamos realizar, que siempre será, sin duda,  una sugerencia suya, al igual que todo arrepentimiento de faltas cometidas, a las que también acompaña de "gemidos inenarrables”.  Éstos proceden del Espíritu Santo, que nos acerca al Hijo y al Padre para pedirles perdón.  Él  es quien también  inspira nuestra veneración hacia  la Virgen María, y el reconocimiento humilde de todos loa Ángeles y de todos los Santos.
Luis M. Martínez, arzobispo de Méjico decía en su magnífico libro sobre el Santo Espíritu que éste es como un escultor que llevábamos muy dentro de nosotros trabajando y tallando sin cesar una determinada obra en nuestra propia  madera, por cierto bien nutrida de defectos, nudos y difíciles oquedades.  Éste Espíritu se esfuerza en conseguir una sola figura en cada uno de nosotros: la faz de Cristo. Todo ello sin llegar a ser descubierto por nuestros ojos, ya que al Espíritu Santo no le gusta en absoluto exhibirse. Es que desea que el protagonismo sea tan sólo para Dios Padre y para  Dios Hijo. En cada uno de nosotros va realizando un retrato, una instantánea de la vida de Cristo, para que entre todos los miembros de la humanidad se pueda formar un inmenso cuadro, aunque nosotros seamos  ínfimas teselas.  Es la imagen de la esposa de Cristo, de esta iglesia que hacemos entre  todos. El artista nos va dando sus grandes dones y sus frutos numerosos, y no todos juntos a la vez, sino por separado, poco a poco, para con ellos cumplir en nuestra carne todas las Bienaventuranzas.  Con ellas, Cristo algún día, nos ha de  llamar benditos
¿Qué más puedo decir del Espíritu Santo? :  Que le imploremos, que le hagamos con humildad  un altar dentro de nosotros mismos, como San Pablo  recomendaba. Que escuchemos sus consejos y que le pidamos confiadamente  prudencia y  fuerza para nuestros combates. Así algún día nos unirá con Él y con la propia familia divina, y después nos volverá a dar, al igual que al Cuerpo de Cristo, la Vida Eterna.


Jonás .-





Cuarto Misterio :   LA ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA  
                                A LOS CIELOS EN CUERPO Y ALMA. 

En todos las obras de arte en que se representa a la Virgen María, los artistas la han plasmado como una mujer joven, bellísima y radiante. Y así es y será su imagen real por la Gracia de Dios; pero hemos de pensar que La Santísima Virgen, aunque no estaba sujeta al pecado de Adán, sí se vio sujeta a la contingencia humana en toda su profundidad. También, como todos nosotros, tenía que trabajar para vivir,  gastando en ello toda  su energía. Y sufrió la mayor prueba de fidelidad ante el inmerecido dolor que tuvo al presenciar de cerca todos los sufrimientos de la Pasión y Muerte de Jesús, su hijo, al que amaba con todo su corazón como hombre y como Dios.
. Es bueno tener también presente la figura de una Virgen María que  como cualquier otro mortal se iba envejeciendo, tal como la vería el apóstol San Juan. María y Juan, estaban unidos en un parentesco real por  las poderosas palabras de  Nuestro Dios y Señor Jesús en la Cruz: "Madre ahí tienes a tu hijo;  hijo, ahí tienes a tu madre.", eran pues, una madre y un hijo adoptados mutuamente.
 El corazón de aquella mujer seguía siendo muy grande, porque todo lo guardaba en él e iba lleno de  vida, de amor y de servicio.  Cuando sus fuerzas físicas le fueron fallando continuó amando a Dios y a todo el género humano, manteniendo, como siempre su oración constante.  Esta es una actitud de luz para todos nosotros que atravesamos la tercera edad, un maravilloso camino marcado por la Madre perfecta: la adoración al Señor, la oración para nosotros mismos, por el prójimo y en agradecimiento por tantos bienes recibidos y prometidos.  Nunca temió la llegada del fallo físico ni del dolor ni de la muerte. Ya había sobrepasado junto a Jesús en el Calvario toda la máxima experiencia que se puede llegar a tolerar, de manera que para Ella el óbito era simplemente la puerta que, abierta, la permitiría volver a estar con su familia divina. Narran los apóstoles que muy avanzada su vida cayó en un profundo sueño y, creyéndola  muerta, la introdujeron en la  sepultura, mas su cuerpo desapareció prontamente de ella, dejando durante mucho tiempo en aquel lugar un suave y muy grato olor que perduró durante unos meses certificando su Santidad.  Todos los Ángeles del Cielo, juntos,  la habían transportado allí, donde había de ser coronada.
Cuando lleguemos al devenir de la vida oremos como María, para dar gracias a Dios e interceder por todos los demás, y si Ella lo hace por nosotros y nos  mantenemos en fidelidad, también  nuestro Ángel Custodio vendrá a ayudarnos para a subirnos directamente a la Casa del Padre.
  Ojalá también pudiéramos seguir el ejemplo de María, siempre unidos a Cristo, y si no en un olor de santidad como ella, sí dejando un grato recuerdo en todos nuestros descendientes.


Jonás .-




Quinto Misterio :                            LA CORONACIÓN DE LA VIRGEN
                                     COMO REINA DE LA CREACIÓN Y  MADRE NUESTRA.


La persona más santa y más buena, la persona elegida para sentarse a la derecha del Cristo  es María, la que se ganó su puesto de Madre de Dios con ejemplaridad sin par. Ni Abraham, ni José, ni Santiago, ni Juan, ni Elías , ni Isaías , ni Moisés, ni apóstol alguno....  la mejor persona fue sin duda alguna: María.
 Porque antes y después, de ser  Madre de Jesús fue quien cumplió mejor y fielmente la voluntad de Dios, Ella fue quien sufrió presencialmente y con más violencia los dolores y las pruebas de su hijo Jesucristo. Ella fue la que amó a Jesús más y mejor entre todos los seres del Cielo y de la Tierra.

Coronación de María. 
 ¡Qué envidia para los ángeles caídos..! !Qué noble alegría  para los fieles y santos Ángeles¡.  María, sin ser la más sabia, sin ningún poderío, sin dinero, sin ser fundadora de ningún movimiento religioso, sin apenas hablar en público, sin el final de un  glorioso martirio y sin embargo, aún así:   es la Primera en Todo.   Ella fue portadora de la virtud más importante para el Todopoderoso: la Sencillez o Humildad.
 Siendo Dios humildad pura, quiso para sí una Madre a su propia medida y por ser María  la antítesis de los ángeles infieles y soberbios, mereció ser la criatura  más próxima al Creador,  mereció ser su Madre Santísima. Y por eso ella es nuestra mejor y más valiosa ayuda para vencer al maligno y para obtener del Señor cualquier cosa que necesitemos o le pidamos, naturalmente con su docilidad y amor.
Nosotros, desde el mundo, también nos alegramos en ella y la felicitamos por ser la persona más perfecta de toda la Creación y  la repetimos constantemente en cada Ave María: "Llena de Gracia", y "Bendita entre todas las mujeres" . Ella que ni se afecta, ni se  gloría, sino siempre repite: "He aquí la esclava del Señor"
Cuando se abrió el Cielo en la Asunción de María, tras su muerte,  flotaban en el techo del firmamento, allá en el Cielo, tres títulos  luminosos bordados de estrellas : 
"La mejor  de las hijas",   La mejor  de las madres" , "La mejor de las  esposas" 
 
 Se hallaban  escritos por los dedos de la Trinidad Santísima. ¿Quién podría dar más..?  
Pues aún he de descubrir algo que hace temblar nuestro entendimiento : Aunque todos los millares de ángeles y de hombres dotados de libre albedrío,  hubiésemos sido infieles a Dios, la Creación hubiera resultado gratificada por la enorme grandeza de una sola criatura fiel y humilde:  María.  Ella otorga a la humanidad entera un saldo netamente positivo para los ojos de Dios, nuestro Creador. Afortunadamente para todos, además de Ella hay muchos ángeles y santos que giran como planetas en torno de Dios junto a su Madre, porque Ella  es el arca santa de la Trinidad, o sea : es un cielo dentro del Cielo.

Pero tenemos nosotros  una corona más que depositar en las sienes de María  : la corona íntima de ser nombrada, por voluntad de Cristo, nuestra Madre, la de todo aquel que la ame y que se atreva a hablarla familiarmente, porque le ha dado  la Vida del alma con Jesucristo, Salvador nuestro.

Una madre es algo muy especial. Una madre llena completamente nuestra infancia y juventud. Con su cariño consolida nuestra madurez y con su recuerdo llena de esperanza y serenidad nuestro declinar por la vida.  Y la Virgen María, que es Madre nuestra, repito, por voluntad de Cristo, también nos llena de consuelo y de alegría, porque se halla  siempre a nuestro lado. Además puede conseguir, siendo la Madre de Dios, todo lo que necesitemos para nosotros, a quienes nos quiere como sólo puede hacerlo el corazón amoroso de una  verdadera madre..
Para rezar a Dios quisiéramos tener la humildad de María, quisiéramos tener su don de servicio, pero no es así. Por eso hemos de tenerla a ella  como intercesora para que, a través de sus manos santas, nuestra oración suba como incienso ante el Señor y de esta manera le pueda ser  agradable.  Desde ahora llamémosla como cuando éramos pequeños:  mamá, porque realmente es nuestra  MADRE DEL ALMA. Así depositamos en sus sienes esa corona que dice:.
"Dulce corazón de María, sed la salvación mía"
Y acuérdate también, Virgen María, de la madre que nos trajo al mundo, la terrenal, aquella de cuyo vientre salimos, porque  también ella es hija tuya y  es muy querida por ti.




Jonás .-







MISTERIOS DOLOROSOS 
  
Primer Misterio :  LA ORACIÓN DE JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS 
  
       

No fue el comienzo de la pesadilla, sino quizás su cumbre: sentir a fondo la mayor tristeza, la peor experiencia humana que impulsa a muchos hombres  a la desesperación o incluso al suicidio.
 En Cristo habían dos naturalezas: la humana, acongojada por su injusta pasión y muerte, y la divina, conocedora perfecta  de todas las maldades pasadas, presentes y futuras de toda la historia humana.  Como Dios que era, Cristo sabía  que  muchos hombres a lo largo de la historia le habrían de maldecir y acabarían en el infierno, y conocía que su sacrificio para éstos era un fracaso, pues su vocación era salvar todos y esto podía suponer un fallo, motivo de desánimo.. También pasaron por la mente de Cristo, como  una serie de flashes también todas nuestras debilidades y fallos pequeñas y grandes. Ante tal muchedumbre de pecados de gente de tan variadas clases y géneros, Cristo comenzó a sentir en su naturaleza humana toda la hondura y toda la tristeza de ser abandonado, llegando así  a sudar sangre. Tantas traiciones  le pesaban y atormentaban mucho  más que el temor físico al suplicio y a la muerte en Cruz que le esperaba, porque parecían anular su determinación salvadora sobre el género humano con un: "¿Para qué tanto sufrimiento...?....!si tantísimos hombres  después me han de ignorar por completo...¡".
Cristo  necesitaba en ese momento  el apoyo de sus discípulos, de los miembros de su Iglesia,  y en ellos, como en nosotros ahora,  no halló más que debilidad, cansancio y sueño. Continuaba sudando sangre, las manos frías y el corazón helado de tristeza.  Agotado se retiró para buscar la presencia del Padre y poder pedirle nuevamente ayuda : " Padre, si es posible pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad , sino la tuya.".  Y Dios Padre mantuvo su silencio, ese aparente olvido de Dios que nosotros a veces podemos encontrar en la vida. Y su Voluntad no fue la de aquel Hijo, sino con harto dolor propio, la de inmolarlo, al igual que  en cierto momento le ordenase a Abraham hacer con su propio hijo Isaac. La respuesta del Padre , en aquel momento, no fue salvar al Hijo, sino que el Hijo había de terminar el doloroso sacrificio de su ignominiosa muerte para la salvación de  todo el género humano. Y no habría, como con Abraham, un "detente". Se había de realizar plenamente el acto del sacrificio pascual. 
En ese momento de lucha consigo mismo de Jesucristo se revela el tesoro de su auténtica humanidad y a la vez la valía  de su infinito Amor al Padre que sobrepasó, mediando su voluntad,  al amor a sí mismo. Así e mismo Cristo, en su naturaleza humana escuchó como Israel: " Amarás a tu Dios con todo tu corazón y con todas tus fuerzas"
Muy diferentes a los de Cristo son nuestros ruegos a Dios, cuando le imploramos salud o bienes,  queriendo imponer siempre cualquier "necesidad" nuestra sobre sus sabios designios, ya que no le adoramos a Él, sino que en realidad  nos adoramos a nosotros mismos..
Así, abandonándose en la Voluntad de su Padre, Jesús pasó un largo rato hasta que un  bendito Ángel comenzó a consolarlo y le impuso  la corona de las Bienaventuranzas, mostrándole  la humana  muchedumbre de aquellos que Él mismo  con su santísima sangre iba a salvar y a conducir al Cielo con su ejemplo, con su presencia eucarística y con  la ayuda del Espíritu Santo. Y, naturalmente también pasó ante Jesús en aquellos momentos,  la imagen de María, su bendita Madre,  junto a la cual, Él bien sabía que habría de merecer la pena  el vivir su duro paso por el dolor, aun acabando ajusticiado como un criminal. 
Así fortalecido y nuevo, volvió Cristo con sus discípulos que dormían, hasta que el tumulto de recién llegados les despertó. Venían a prender a Jesús, capitaneados por gentes del Sanedrín y por Judas, el discípulo "escogido" que, sin embargo, le vendió por 30 monedas de plata.




    Segundo Misterio : 

                              La Flagelación de Jesús .-

Lc 23,16         "Lo soltaré por tanto, después de castigarlo"
Jn  19,1           "Por eso Pilato mandó entonces azotar a Jesús"
Mt  27,29        " les soltó a Barrabás  y a Jesús lo azotó y lo entregó para que fuese crucificado".
Mc 15,15        " Pilato, que quería satisfacer al pueblo les soltó a Barrabás, y a Jesús lo azotó y lo entregó para que fuese crucificado".
Las palabra  " azotar o castigar" en los evangelios de Lucas y Juan aparecen en la historia de la Pasión de Jesús durante el juicio de Pilatos, antes que en las mismas versiones de  Mateo y Marcos.  Eso es importante porque la cronología de los hechos es fundamental para llegar a comprenderlos.  Así podemos darnos cuenta mejor de que llevaron preso a Jesús ante Poncio Pilato, el Cónsul romano de Jerusalén, para que lo juzgase y lo condenase. Pero Pilato no vio culpable a nuestro Redentor e intentó salvarle, aunque con muy poca decisión y muy débil autoridad. Su cobardía le impulsó a rehuir meterse en problemas y tratar de  contentar a los acusadores con el  injusto y cruel castigo de la flagelación. 
Así  Pilato había mandado que le diesen la ejemplar corrección del látigo, pensando mostrarle luego herido y así quedar bien ante su esposa que estaba preocupada por ese reo y con los acusadores.  El problema fue que aquellos, movidos por el príncipe del mal, temieron que el reo, despertando la piedad del pueblo, pudiese escapar de la muerte que ellos le deseaban, de forma que, muy probablemente, sobornaron a los verdugos para que éstos le propinasen tal dosis traumática, que aún, perdonado posteriormente por el pueblo, no pudiese sobrevivir mucho tiempo. 
 Vemos como el príncipe de las tinieblas, el más sagaz  de los ángeles creados, ahí se equivocó y permitió y facilitó nuestra Redención, por puro odio a Cristo, el Hijo de Dios vivo. Así el rencor cegó totalmente su enorme inteligencia, como les ocurre a muchos hombres soberbios y nefastos.
El látigo romano constaba de una larga correa que acababa: o bien en una garra de ave de rapiña, con la que arrancaban jirones de carne al reo, o bien en tres o cuatros bolas de plomo bien atadas que producían profundas contusiones sobre la  piel. A Cristo no le dieron los 40 latigazos en el dorso, que es el máximo que la ley judía permitía como castigo, sino según delata la Sábana Santa,  más de 200 ya que el código romano  no ponía límite numérico.
Ese elevado  número de  impactos en dorso, abdomen, piernas y lo peor: en el pecho han de producir m derrame interno con muy probable muerte tardía por pericarditis. Queda atestiguada esta patología por  lo narrado en el Evangelio de Juan (Jn 19, 31-37) sobre aquel  costado de Cristo, del que perforado "brotó sangre y agua",  derrame  generado por la flagelación del tórax y por su larga agonía. 
Hay que imaginar el dolor en umbral máximo de cada latigazo de nuestro redentor como hombre que era, además de Dios. Todo lo sufría voluntariamente, pese a que tenía la posibilidad de evitarlo siendo Dios infinito, para salvarnos individualmente a  cada uno de nosotros, y así poder evitarnos el castigo del infierno. Así, como un flash, pasaron por la naturaleza divina de Jesucristo, también nuestras faltas y pecados y Cristo decidió: salvar a todos los hombres y aguantó, habiendo sufrido un juicio ignominioso, una falsa condena y un constante y enorme dolor físico.
Faltaba la hipocresía de Pilatos, lavándose las manos públicamente  “por la muerte de aquel justo",  para tratar de reconciliar  la conciencia consigo mismo y apaciguar a su esposa, quien le había manifestado su preocupación por Jesús.  Cristo no se libraría de la muerte por misericordia del pueblo al verle muy herido tras la flagelación,  como Pilatos cobardemente pretendía.  Tampoco se libraría de su muerte en Cruz, por la cobardía de este cónsul romano, permitiendo que un pueblo asesino salvase a otro asesino : Barrabás, crucificando a Jesús.
 Jesús fue entregado  finalmente al populacho para conseguir lo que el propio mal deseaba  : su muerte segura y  con el máximo sufrimiento : o sea en la Cruz. 


 Tercer Misterio: LA CORONACIÓN DE ESPINAS 
             
Había que reafirmar el delito de Jesús: Rebelión a Roma. Había dicho que era Rey,  y no viendo su corona, decidieron fabricarla. La hicieron de espinas por rencor a su persona. Tejieron un círculo con plantas espinosas lo colocaron sobre sus sienes  y con el casco metálico de un soldado la incrustaron con un sólo golpe de maza en su cuero cabelludo. De su bendita boca probablemente surgió un gemido de dolor y de las espinas de seguro sangre abundante y de sus ojos, también casi con certeza: lágrimas de dolor.  Hoy sabemos que existe un reflejo involuntario de dolor por el estímulo intenso sobre el periostio del cráneo, que activa la contracción de los sacos lacrimales de ambos ojos. También del alma divina de Jesús, brotaron, de seguro, muchas más lágrimas de dolor por todas las espinas de  pecados del mundo. Mas Él pensaba:  "a todos ellos he de salvarlos".
Nuestro amor propio, que no es malo, sino bueno y necesario en su justa medida, sufre intensamente por las burlas de los demás. !Y cómo sufriría el propio Jesucristo, Rey del Universo , al ser insultado como si fuera un rey de pacotilla¡.   Jesús, que podía haber destruido en un instante a aquella tropa, sin embargo, aguantó con humildad la muy dolorosa broma, esperando todavía mayores ofensas y mayores dolores como un cordero que va al matadero.
Aún había de causarle nuevamente fuertes dolores punzantes, esa corona de espinas, pues cuando Cristo cae por primera vez bajo el peso de la Cruz, el enorme madero aplastó su  hombro y de costado  volvió a clavar mucho más profundamente las espinas.  En algunos lienzos conocidos de la imagen de Jesús  del paño de la Verónica, o como en el caso de la imagen de la Santa Faz de Alicante, también se puede apreciar una gruesa lágrima cayendo por su mejilla.  Aquella buena mujer había utilizado sus finos pañuelos para limpiar la sangre, el sudor y las lágrimas del Redentor en su camino a la Cruz y éste la dona un recuerdo de su valentía y bondad con la milagrosa grabación de su rostro salvador.



 Cuarto Misterio :      JESÚS, CAMINO DEL CALVARIO.
             
Muchos son los puntos que habríamos de meditar en el Camino de la Cruz que el Señor realizó durante su Pasión, pero yo me fijaría sobre todo en sus tres caídas seguidas de sus tres  levantamientos. Ya sabemos que el cansancio de tantas horas sin comer ni beber, que la agitación y nerviosismo de un juicio condenatorio, que el no dormir nada, podían juntos debilitar considerablemente a cualquier hombre. Hay que considerar que los tres condenados iban separados, pero atados con una larga cuerda que les dirigía los pasos, por lo que la caída de uno de ellos arrastraría de seguro  a los demás. Además está el peso  de una voluminoso  madero a transportar sobre un camino pedregoso. Todo ello le haría besar el suelo con frecuencia. Pero creo que Cristo no  nos quiere enseñar alguna cosa con esas caídas: Que lo importante es saber  levantarse.
  La primera caída es sonora y aparatosa. Queda con el hombro terriblemente raspado, al igual que las rodillas. Las espinas de la cabeza le quedan clavadas con más fuerza con y con mayor profundidad.
  Pese a su debilidad Cristo hace por levantarse del suelo y lo consigue.  Los soldados que le conducen le colocan un auxiliar para que no vuelva a caer, y no por caridad, sino porque desean acabar pronto.  Vuelve a caer Cristo dos veces más con intensos daños, pero, pese a ellos, logra volver a levantarse hasta finalizar su camino hacia la Cruz.    
   Una verdadera lección de paciencia y fortaleza  para nuestra vida moral.
Mantengámonos siempre en pie, con el aceite de la fe en nuestras lámparas intacto, para que así nos halle Cristo preparados cuando nos llame por nuestro nombre.


Quinto Misterio :                  JESÚS MUERE EN LA CRUZ.


Podríamos meditar con sumo fervor  todo un "Sermón de las Siete palabras", porque todas las cosas que dijo Jesús en la Cruz  están llenas de vida y lenas de amor. Yo me quedo ahora con dos de ellas:  la frase más breve y con la última.

La más breve
: "Tengo sed"
¿ De qué tienes sed tú, Jesús de Nazaret ? ¿De agua?  ¿o acaso de nuestras almas...?  La primero es fácil de obtener, aunque a ti solo te dieron hiel con vinagre. Lo segundo nos compromete profundamente. Somos agua, que es vida, para todo un Dios que desea bebernos. ¡Que gran ocasión de agradar a Dios que ésta de devolverle nuestra alma, nuestra libertad y nuestro destino, calmando así su bendita sed!.
Cada vez que veamos un crucifijo pensemos que Dios tiene sed de nosotros mismos, y ofrezcámonos como un don a aquel que dijo “Tengo sed”, aquel que nos dio todos los bienes: la existencia, la salud , la felicidad y su promesa de salvación eterna.
 ¡No perdamos esta gran oferta!. ¡Tanto a cambio de tan poco!

Las últimas palabras:  "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu
"
Cristo nos ha enseñado a vivir, a levantarnos siempre del pecado, por grande que fuere, si hemos caído. Ahora nos enseña a morir. El momento más importante de toda la vida es la muerte y nuestro buen Jesús nos da el camino para vencerla.
 Es un examen que sólo supera triunfante el amor. Quien muere amando, amando alargará su vida toda la eternidad. Quien muere sin amor u odiando, alargará su muerte para siempre. Cristo muere perdonando y  amando a su Padre, en quien deposita toda su confianza.  Es su máxima y es su  última y definitiva  lección como Maestro.




Jonás .-



                                                    MISTERIOS GOZOSOS




.                                         
                          Primer Misterio :     LA ANUNCIACIÓN DE NUESTRA SEÑORA.

Es el momento de la vocación de María.  Muchos religiosos recuerdan perfectamente cual fue el momento en el que determinaron seguir a Jesús, el momento de su llamada. Teresa de Jesús lo descubre viendo una imagen del Ecce Homo, atado a una columna y flagelado.
. En María ocurre mientras se halla rezando, en el interior de su casa, totalmente a solas con todo un  Dios que alma. Es sorprendida por  la  imagen formidable de un Arcángel de Dios y oye su voz que la saluda con indudable afecto: "Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo" María cae turbada, sin comprender, pero no se asusta porque ama mucho a Dios..y porque así le ama, su alma no tiene espacio para albergar temor alguno. Aquella sorprendente figura viene a decirla algo y la ha de escuchar con toda su atención y respeto.
 Pero resulta que la viene a ofrecer un cambio radical de vida, la dice de poseer en su vientre al Hijo de Dios,  quien reinará sobre todo el universo. María pregunta el cómo podrá ocurrir eso si no ha tenido contacto alguno con varón y el Ángel la responde que El Espíritu Santo la cubriría con su sombra, por lo que ese niño habría de  ser llamado Jesús , siendo el Hijo único del Altísimo. Luego asegura el Arcángel que tal portento ocurriría, como fue el caso de su prima Isabel, embarazada ya anciana,  ya que " para Dios nada hay imposible".
 Y respondió textualmente María: "He aquí la esclava del Señor,... hágase en mi según tu palabra "
Esa fue la definitiva santificación de María: el seguir el camino que Dios la ofrecía.  Pudiese haber pedido un tiempo para pensarlo, pudiese haber dicho un "si acaso más tarde" o un " lo siento , pero no puedo cambiar de forma tan excepcional  mi vida", o...." ¿Qué es lo que podrían llegar a decir decir de mi embarazo los demás…?"  o..."¿Qué podrían llegar a  pensar de mí…?"
Pero María confía en el Ser a quien más ama y se  ofrece para una empresa  que no conoce cómo podrá acabar, sin temer el juicio de nadie, ni incluso el de su prometido José. Como Abraham ante el sacrificio ordenado de su  hijo querido  piensa que "Dios proveerá" y acepta la voluntad de aquel en el que confía..
Por eso María es el modelo a seguir para aquellas personas llamadas de una forma especial, es decir : para toda vocación difícil. 
Por esa razón pidamos a María que nos de fuerza y seguridad para seguir el camino que Dios nos proponga, sea cual sea-.

Fijémonos en la delicadeza de todo un Dios Omnipotente que no manda a una sierva un servicio, sino que solicita de ella su aceptación , su cooperación. Si María no asiente en ese "Hágase en mí según tu palabra", no habría Jesucristo alguno  ni habría Redención, porque Dios no hubiese ido a buscar otra madre para su Hijo.
Descubramos de una vez  la delicadeza de todo un Dios que también nos pide permiso a nosotros mismos para habitar para siempre en el corazón que nos dio. ¿Acaso vamos nosotros, como siempre desconfiados, .. ¿ a cerrarle la puerta ??'?





  Segundo Misterio:  LA VISITACIÓN A SU PRIMA SANTA ISABEL.
   

Dice el Evangelio de Lucas que en aquellos días  María acudió con presteza a visitar a su prima Isabel, aquella de la que el Arcángel Gabriel había anunciado el que pese a ser muy mayor, Dios la había concedido  un niño y que su gestación ya se hallaba muy avanzada. Dos deseos surgieron en el corazón de María: el primero : poder auxiliar a su prima que necesitaba para esa etapa final del embarazo el apoyo y ayuda de alguien de su propio sexo y el segundo : el poder compartir con una persona en la que confiaba, su maravilloso secreto:  ser la madre del Verbo divino. Así se cumplía en ellas  una vez más ese misterio de fe que descubrimos en el Credo al que llamamos "Comunión de los Santos". Todos los bienaventurados se unen para compartir su gozo, uniendo sus pruebas y todo aquello que les acerca a Dios.
  María llegó con José y su Hijito en el vientre, fatigada tras la caminata a pie desde su casa de Nazaret a la casa de Zacarías, marido de Isabel, en Ein Karen. Realizó, quizás sin sospecharlo en su humilde grandeza, la primera procesión Eucarística de la historia.
 En cuanto pronunció el nombre de su prima a la puerta de su casa, le contestó Isabel: "Bendita tú , entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre" y luego;  ¿de donde a mí, que la Madre de mi Señor venga a visitarme?" "¡Feliz la que creyó que se cumplirían las cosas que le fueron anunciadas de parte del Señor"¡.
María recitó seguidamente, inspirada por el Santo Espíritu, una de las más bellas oraciones de agradecimiento y consideración al Dios Altísimo, esa que nosotros denominamos como "Magnificat".
No había hecho falta justificación alguna de María  hacia Isabel.  Ella se hallaba con quien quería, conocía y entendía perfectamente. y con ella fue a compartir su alegría y su secreto. Dios había premiado antes a Isabel con un hijo inesperado : aquel que había de ser el mayor de los" profetas nacidos de mujer", según palabras posteriores del propio Jesucristo.  
  Con ejemplar amor de familia, María ayudó a Isabel en las labores que ésta no podía realizar y más tarde a dar a luz  a su hijo . Aunque las escrituras no mencionen el parto de Isabel, es de creer que María allí se hallaba presente para poder ayudar a su prima parturienta. Por este motivo todas las mujeres en este difícil momento deberían  ponerse en manos de la Virgen Santísima, quien  sería la mejor intercesora ante Dios de sus felices donaciones de Vida..
Luego de la necesaria ayuda de los primeros días con el recién nacido, llamado Juan,  María volvió a su casa, con nuestro Redentor en el vientre y apoyada en el brazo de San José, su casto marido.
 
!Bendita Sagrada Familia¡




Tercer Misterio:  EL NACIMIENTO DE JESÚS. 


El nacimiento de Jesús está lleno de imágenes típicas que la fiesta de Navidad ha ido dibujando en nuestra imaginación. Apartándonos de lo pintoresco yo destacaría las virtudes más importantes que se destilan de estos hechos narrados por los Evangelios de Lucas y de Mateo: La humildad y la pobreza.
La primera surge del capricho político de un emperador: César Augusto que manda empadronarse a todos los habitantes de sus posesiones para saber qué grande era su poder, o sea: cuántos súbditos tenía.
.José, el padre legal del Hijo de Dios encarnado en su esposa la  Virgen María, ha de emprender el incómodo viaje de Nazaret a Belen de Judá . Y simplemente para obedecer equella ley caprichosa. ¡Qué humildad y respeto a la autoridad, por parte de quien es mil veces superior en poder y en bondad! . Quizás muchos de nosotros hubiésemos encontrado algún truco para escabullirnos de una norma de tan molesto cumplimiento. José y María, no. Ellos obedecen, no por temor, sino por orden y por sencillez, y también por oposición íntima a toda clase de  trampa o de mentira.
De la pobreza de Jesús sobran comentarios pues nació en un refugio para ovejas, ya que  no hubo sitio para Él en posada alguna. Vivió muy pobre ("El Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza"), y murió aún más pobre sin nada más que la dolorosa y pesada cruz. Esto nos debería abrir los ojos a nosotros que poseemos muchas cosas y aún deseamos tener más y más.
Si realmente amamos a Jesús hemos de imitar su pasar por el mundo, desprendiéndonos de tantísimos objetos que nos desvían de su camino. Hemos de ir perdiendo el lastre del excesivo pundonor, el lastre del lujo, y, como hicieron los magos de Oriente, hemos de llevarle toda nuestra riqueza como Rey, nuestra adoración como Dios, y nuestro servicio, como Hombre, sin olvidar en ningún momento que tenemos al mismo  Cristo en cada hermano que tenga necesidad de nosotros.
¡Animo, que Cristo se hizo hombre y ha nacido para tí.!



Cuarto Misterio:                         LA PRESENTACIÓN EN EL TEMPLO
                   

Otro momento más de humildad, de sumisión y de cooperación con el templo por parte de María:  ofrecer a su varón primogénito a Dios y dar un par de tórtolas o pichones, a los sacerdotes de su Templo.
Les sale al encuentro el anciano Simeón, tomando al niño en brazos y descubriendo en  Él al Salvador del mundo, y comunicando a sus padres, que escuchaban admirados, el que esa criatura sería signo de contradicción para el género humano, para ruina de unos y para salvación de los otros.  Y alabó a Dios diciendo:
"Ahora Señor puedes dejar morir a tu siervo en paz, pues mis ojos han visto tu salvación para iluminación de gentiles y de tu pueblo Israel.",
El anciano Simeón nos descubre por sí mismo la más alta meta a la que han llegado los teólogos: el que la verdadera y total  felicidad está exclusivamente  en la contemplación de Dios, que es la definitiva salvación del género humano.
 También le anunció a María que una espada de dolor atravesaría su corazón de Madre, como habría de ocurrir cuando María y José perdieron a Jesús durante tres días en las proximidades de Jerusalén y en la muerte de Jesús fuera de esa ciudad en el monte Calvario, también durante las tres jornadas transcurridas hasta su Resurrección..
Para cada uno de nosotros ¿es Cristo motivo de salvación, porque de verdad  le seguimos...? ¿o es acaso motivo de condenación porque pasamos de Él....?
Así es Cristo: como la proa de un barco que separa  las aguas del bien y del mal en  nuestra existencia tras nuestra  libertad de elección en la posición a tomar. Nuestra voluntad  es capaz de dirigirnos en dos direcciones opuestas: la vida  o la muerte, o el seguimiento de Cristo o su alejamiento para siempre..
Elijamos de cual lado queremos estar, porque el sacrificio de Cristo es demasiado valioso y decisivo para no ser apreciado hasta por el más torpe.



Quinto Misterio:      EL NIÑO PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO.- 
         

                                                      Cristo , entre los doctores

La Santísima Virgen guardaba todo en su corazón, porque de cada persona y de cada  cosa sacaba lo positivo y si no lo comprendía, esperaba  a hacerlo con una  paciente prudencia. Todo un ejemplo a seguir  para las relaciones humanas y familiares.
Buen susto se llevaron María y José al no encontrar a su hijo durante la vuelta de su viaje a Jerusalen. Habían creído que estaba con determinados parientes y no fue así. Tres días de búsqueda y de angustia. Yo me imagino a María pidiendo a Dios Padre que cuidase de su hijo, que se lo recobrase sano y salvo,  y que disculpase el descuido o la distracción  de sus padres. Ellos eran personas de oración , de no ser así el Todopoderoso no les habría confiado a ellos a su propio Hijo, y de seguro que oraban continuamente y actuando así terminaron haciéndolo en el lugar apropiado que era el templo de Dios en Jerusalen.
Pero antes de este feliz final imaginemos la espera orante de María, cuántas súplicas a Dios Padre para recuperar al Hijo tan querido. No se desanimaron ni la Santísima Virgen ni San José. Ellos sabrían que cada hora que pasa tras la desaparición de un niño es una gran posibilidad de pérdida o desgracia total. Sin embargo no desfallecieron en sus súplicas ni sintieron resentimiento alguno contra el Ser Absoluto que no les contestaba. El amor y la fe eran sus bases y estas magníficas virtudes les condujeron al encuentro con Jesús. Y por eso en el Templo lo encontraron manteniendo una charla profunda con algunos sacerdotes que le escuchaban asombrados por su gran sabiduría, totalmente  impropia en un joven . ¿Porqué se había quedado Jesús allí cuando todos los familiares y conocidos se marcharon..? - Seguramente Él, que ya era un hombrecito, quería seguir orando y manteniendo la compañía de su Padre para ofrecerle una plena adoración desde su propia naturaleza humana. Probablemente por esta causa se le acercarían sacerdotes del templo curiosos por su profunda piedad y  le interrogarían quién era. Como  ancianos  no tardarían en sorprenderse por sus preguntas sabias  y por sus respuestas  profundas.
Por parte de sus padres, una vez encontrado en el Templo , no hubo gritos , ni cachete alguno, cosas que nosotros sí que  hubiésemos realizado con un hijo que nos causase tal zozobra. Tan solo hubo una concisa pregunta de María:   -Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira que tu padre y yo, angustiados, te buscábamos. Y Él les respondió : "Pues, ¿por qué me buscabais?  ¿No sabíais que yo debo estar en la casa de mi Padre?" .
 Y ellos no entendieron aún  su respuesta, pero sus mentes guiadas por el amor de sus corazones susurraban "son Cosas de Dios".
Lo irían comprendiendo poco a poco más tarde a medida que se daban cuenta de la excepcional realidad de que aquel niño era el hijo del Altísimo y de que el amor a su propio Padre fue la causa que  le había retenido en  aquel lugar.
No podemos entenderlo nosotros , siendo padres, porque imaginamos que nuestros hijos son solamente nuestros y ello no es así.  Olvidamos que son también hijos de Dios y en algún momento Él tirará de ellos hacia donde crea conveniente, según sus designios.
Cuando pidamos a Dios algo y no obtengamos respuesta pensemos en la larga prueba que sufrieron María y José, quienes no cerraron nunca su confianza y su amor en Dios.  Si Dios prueba así a los más santos,...¿Qué no tendrá que hacer con nosotros ? 
También nosotros podemos perder la presencia del mismo  Jesucristo en nuestra alma por el cansancio, por caer en tentación, o por acontecimientos fuertes y perturbadores. No dejemos de implorar, como María y José, con amor y perseverancia a Dios Padre y veremos como  encontraremos de nuevo al Buen Jesús también en el Templo, y en el sacramento de la Confesión y en el de  la Eucaristía.
 Paz y Bien.






MISTERIOS LUMINOSOS 
  
Primer Misterio :                EL BAUTISMO DE JESÚS.-
 
     
Juan Bautista, el hijo de Isabel,  lavaba o bautizaba con agua a quienes acudían a escucharle para que así se arrepintieran de  los pecados cometidos.  Cristo, que no tenía falta alguna, se pone a la cola  de los pecadores para recibir también el bautismo de Juan. El Creador de todo un Universo lleno de galaxias y estrellas, el que fijó los mares y el cielo sobre la árida tierra, el que inventó la vida en todos los seres creados se coloca como el último en una reunión de muchas personas creadas por Él. Y cuando le toca el turno de ser bautizado por Juan, éste se arrodilla en oración. El Bautista, que ha apreciado el fulgor divino que envuelve al buen Jesús,  cae a sus pies diciéndole: "verdaderamente yo no soy digno ni de desatarte la correa de las sandalias". Jesús le insiste que quiere ser lavado al igual que los demás. Al derramar el agua sobre su cabeza, se abren las nubes del cielo y baja una Paloma que se posa sobre su hombro. Es el símbolo del Espíritu Santo que se hace presente, y a continuación se oye la potente voz del Padre que resuena a través del espacio diciendo : "Este es mi Hijo, el amado, en quien he puesto toda mi complacencia".

Es la única vez en la que los Evangelios nos narran  un acontecimiento en que se hace patente  a la vez la presencia de las tres personas de la Santísima Trinidad: El Padre con el Hijo y con el Espíritu Santo. La Santísima Trinidad ha  bajado a la tierra , y con Ella todo el Cielo entero los contempla. 
 Es, también, la celebración del primer Bautismo, realizada en la propia persona de Jesús. El Catecismo nos enseña que este Sacramento, cercanía de Dios, nos hace verdaderos  hijos suyos. !Qué nobleza y generosidad la de Jesucristo que quiere compartir a toda su familia divina con todos y cada uno de lo humanos presentes¡. ! Qué maravillosa manera de hacernos sus hermanos para siempre y así nosotros poder recibir del Padre su amor y su complacencia ¡.
 Antes de su gloriosa Ascensión a los Cielos nos manda  : "Id a bautizad a todas las gentes en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". Así, aparte de su vida Jesús comparte con nosotros a toda su familia, nos adopta como hermanos reales, pese a nuestra carencia de virtudes .
 En la celebración de aquel día todos oyeron  la Voz del Padre que, repetimos, decía :  "Este es mi Hijo el amado". Por eso cuando invocamos a la Santísima Trinidad derramando agua sobre la cabeza de un ser humano, Dios vuelve a repetir esa misma exclamación y así podemos decir que cada nuño bautizado como Cristo es ya un verdadero hijo querido con complacencia por el Dios eterno, quien se declara su Padre para siempre. Naturalmente se trata de una filiación por adopción, en la que compartimos el amor del Padre y no su divinidad que sólo fue, es y será la propia de los tres  miembros de la Santísima Trinidad.
El Bautismo de Jesús es el comienzo de su vida pública, es el empezar su misión salvadora que requería la fuerza y la inspiración del Espíritu Santo. Éste le envía al desierto, para hacer penitencia, ayuno y oración, lo  necesario para realizar su empresa redentora.  Se dejará Jesús tentar por el maligno, para demostrarnos que con el Espíritu Santo nada podrá separarnos de los designios trazado por el Padre.
El Sagrado Bautismo nos hace a nosotros también  Hijos reales, muy  amados, de Dios. Hace que  se fije con el amor de un Padre  en cada uno de  nosotros, y nos dona su Espíritu que es Santo, como Alma de nuestra alma. Éste Espíritu, como a Cristo, también nos llevará al sacrificio, al trabajo, al servicio al prójimo, a la alabanza y agradecimiento al único  "Maestro  Bueno y Verdadero, que es el Padre."
Valoremos el regalo de entrar en la familia de Dios por el Bautismo y llevemos el deseo de Jesús de que todos lleguemos a ser hermanos por este Sacramento y así recibir el completo  amor de un Padre que es lo más Bueno que existe. 
Que en el momento de nuestra muerte, que sin duda llegará, pueda el Padre decir también de cada uno de nosotros:  "Este es mi Hijo amado en quien me he complacido".
Que así sea.

Jonás .-




 
.



 













Se celebra una boda en Caná de Galilea y entre los invitados a ella están Jesús y su madre la Virgen Santísima, junto a otras  personas  que charlan y que alaban a sus anfitriones por la grata celebración.  Su decisión realizada con premura ha originado un error en el cómputo de invitados, o quizás en el abastecimiento de bebidas. Empieza a faltar el vino, y alguna que otra cara de disgusto se va apreciando.  María le comenta a su hijo presente  "falta el vino" , mientras con la mirada le hace un leve gesto como si quisiera decir:: " haz algo". Y Cristo responde : "¿Y qué a mi y a ti, mujer ?.. Todavía no ha llegado mi hora.". María insiste con su mirada a Cristo y la ternura de sus ojos lo conmueve y ella nota  en Él cierta aceptación, de modo que  se dirige a los criados a los que dice: " Haced lo que Él os mande".  Jesús, movido por el amor y respeto hacia su Madre, entonces les ordena llenar de agua de la fuente seis grandes tinajas que había en la entrada y a continuación manda  llevárselas a probar al maestresala, el que,  saboreando lentamente el líquido sacado de las tinajas lo declara como un vino de excelente calidad, y le dice al novio . "Todo el mundo pone primero el buen vino y cuando ya están todos bebidos saca el peor, Tú, sin embargo, has guardado el buen vino hasta ahora". No conocía este hombre el gran milagro que Jesús acababa de hacer.
María, con el poder de Jesús había sacado de apuros a aquella pareja en su boda. Jesús en un principio parecía resistirse, pero una madre manda y sabe cuando puede hacerlo. Por esa razón pedimos nosotros a María, la Madre de Dios, lo indecible, pues sabemos que a una madre no se le puede negar nada.

Jesús es el más importante de todos los invitados. Así debe de serlo en todos los matrimonios cristianos. No cometamos la vulgaridad grosera de invitarle a nuestra boda para luego ignorarle no volviendo a pisar su casa que es la Iglesia, ni a abrazarle en la eucaristía  de cada Domingo. El matrimonio no es cosa de dos, sino de tres, estando Dios en medio de los cónyuges. Él provee del  vino del buen amor a los casados que año tras año mantiene cerca de Él
Pidamos a María por tantos matrimonios en los que falta ese buen vino , o bien se halla avinagrado por el tiempo. Pidamos se lo cambie en el generoso  vino de la ilusión , de la entrega , de la sinceridad, del servicio, del compartir, del respeto y de la entrega total.
Que así sea.


Jonás .-




  Tercer Misterio :                          LOS SERMONES DE JESÚS 
               

Muchísimos son los sermones y frases que Jesucristo dedicó a sus discípulos y seguidores. De todos ellos comentaría yo ahora tres:
1º  El sermón de la montaña. .-
Las bienaventuranzas son algo así como la Carta Magna del cristianismo. Jesús se hallaba con personas muy sencillas, cargadas de problemas y necesidades y sintió amor y piedad hacia todas ellas. Fue  mirándolas con atención una a una , a la vez que las bendecía, y así nacieron sus bellísimas frases de aliento , de ánimo y de premio
Nos marcan el camino de perfección que hemos de seguir, pero no nos empeñemos en conseguir  todas las bienaventuranzas, porque sus circunstancias irán apareciendo o no , si acaso de una en  una a lo largo de la vida.
:Los pobres, los que sufren o lloran, los que son perseguidos injustamente, los mansos, los que luchan por la paz, los puros de corazón., todos ellos se encontrarán cara a cara con Dios que los confortará y los resarcirá con creces.
2º  "pues dad al César lo que es del César y a Dios, lo que es de Dios
"
La primera parte la comprendemos por las buenas o por las malas, pero la segunda quiere Dios que nazca de nuestra propia libertad. Darle a Dios es realmente devolverle lo que Él nos dio. Es valorar el bien como lo mejor que podemos hacer, es tener paciencia en la adversidad con la que Dios nos prueba, es esperar el amor del Padre que nunca falla, es albergar esperanza e ilusión en la sana alegría del encuentro con Dios o con los suyos. Es también  abrazar al buen Jesús que se halla tras su Padre y nos ama y nos espera, es respetar  la naturaleza creada por Dios o también a la autoridad que repartió entre los propios hombres,  sabiendo que detrás de una u otra  está el único que nos quiere y nos ha de juzgar: nuestro Creador y nuestro fin.
3º "el que acoge a unos de estos niños, a mí me acoge, y el que a mi me alberga, alberga al Padre"
Esta frase pasa algo desapercibida entre tantas joyas evangélicas, pero la verdad es que es de la máxima actualidad. El mayor pecado del siglo actual es el aborto y es el crimen más abominable  que el ser humano puede cometer. Cristo no utiliza el terror para cumplir los mandamientos, sino el amor. No acoger a Cristo, en un niño que viene,  es lo peor de lo peor, es renunciar a la vida y a la paz. Él está en ese niño como en todo prójimo necesitado de cuidados.
 Sepamos encontrarle, y descubrirle en ellos,  acojámosle y démosle el amor que busca.
Alberguemos a Cristo y a su Padre en nuestro pobre corazón y lo haremos rico.


Jonás .-





       Cuarto Misterio :   LA TRANSFIGURACION EN EL MONTE TABOR 
 
                       
Un buen paseo, un día de excursión entre amigos y disfrutar de un bello paisaje tras la esforzada subida a una montaña. Quizás eso es lo que se pensaban Pedro, Juan y Santiago aquella mañana de primavera, cuando Jesús les propuso subir al Tabor. Jesús se había criado en Nazareth y desde esa aldea se divisa en la lejanía, majestuoso al monte Tabor. Él lo tenía idealizado por ser el punto más alto visible, y por lo tanto el más cercano al mismo Cielo. Por eso desea subir con sus más esforzados discípulos a esa montaña.  Éstos no sabían lo que allí verían y sentirían, desconocían que Jesús quería tener una conversación especial con su Padre y que allí les mostraría a ellos una parte de su divinidad.
 
Lo primero que hicieron los apóstoles al pisar la cumbre fue contemplar bajo ellos   toda la llanura de Estradón, tan rica en la historia de viejas batallas, con sus diversos y pequeños pueblecitos dispersados a su alrededor, como Naim, aquel lugar en el Cristo resucitará a un joven muerto. Sin embargo lo primero que Jesús hizo fue hincarse de rodillas para rezar, permaneciendo en esa postura por  largo tiempo, el que sus compañeros de excursión utilizaron para descansar del esfuerzo realizado. Así, orando, hablando de tu a tu con su Padre, a Jesús le cambió el rostro y su cuerpo comenzó a irradiar una luz blanca con una intensidad cegadora  por lo que sus discípulos, al verlo, se quedaron primero sorprendidos y luego sobresaltados. Jesús había encendido el amor del Padre sobre Él y la Luz, la primera de las obras de la Creación, fue el regalo que dirigió a su Hijo. Más tarde en la Resurrección de Cristo volvería a bajar el Amor del Padre sobre el Hijo  y haría brillar con fuerza luminosa la superficie de su cuerpo quemando el lienzo de la Sábana Santa que le envolvía, con la imagen de todas sus lesiones.
 A continuación del  blanco fulgor de las ropas de Cristo en la cumbre del Tabor aparecen en escena dos ancianos que se ponen a hablar  con Jesús, quien los reconoce y saluda llamando a uno Elías y al otro Moisés, como representantes de los profetas, el primero,  y de la Ley, el segundo.
Se aproximan los apóstoles a escuchar  de lo que hablan  y perciben que lo hacen sobre  afrentas,  sobre dolores y sobre una horrible muerte que, según ellos, Jesús pronto habría de sufrir. Los apóstoles no comprenden nada,  pero comienzan a sentir en la proximidad de Cristo un bienestar y una paz admirable que le hace exclamar a Pedro: "! Pero qué bien estamos aquí ¡ ! Construyamos tres tiendas para ellos: una para Jesús, otra para Moisés y otra para Elías..." . 
No había acabado de decir esto cuando se nubló el cielo y de una luminosa nube salió una poderosa y sobrecogedora voz, que haciendo retemblar al propio suelo, decía: "Este es mi hijo: el escogido,  escuchadle". Los discípulos, al oír tan estruendoso aviso, cayeron rostro a tierra presos del temor, pero cesó aquella poderosa  voz y  cuando levantaron la cara solo encontraron junto a  ellos a Cristo que les levantaba y tranquilizaba. Les encargó que no contaran lo ocurrido a nadie hasta después de su Resurrección de entre los muertos, pero ellos, de momento no comprendían en absoluto ni lo de su Muerte, ni lo de su Resurrección . En sus mentes sólo quedaban el recuerdo de aquella  oración de Jesús llena de resplandor divino, las palabras de los profetas anunciando la Pasión y muerte de Jesús en la Cruz y la poderosa voz del Padre que presentaba a su Hijo a quien debían escuchar. 
Siempre pensé que Pedro acertaba en decir "Qué bien estamos aquí, hagamos tres tiendas....". Visto a Cristo unido al Padre sobra cualquier otra cosa, pero hay que descubrir que Moisés y Elías le hablaban de que había de sufrir una dolorosa Pasión y Muerte, así que la inocencia y buena voluntad de Pedro de intentar entrar ya en el Cielo chocó con algo de escapismo ( P.Tabares), pues ello era liberarse de que para alcanzar el premio todos tenemos  que pasar por la Cruz. San Juan de la Cruz nos lo recuerda (P.Bonilla) en su verso "ni cogeré las flores, ni temeré las fieras y pasaré los montes y fronteras". No obstante Pedro, Juan y Santiago bajaron con Cristo de ese Cielo para volver al trabajo, y a la Cruz, pero todos ellos iluminaron sus Cruces y las de los demás (P.Barrón) con la Luz del Cielo que el Dios bueno ha preparado para todos aquellos que puedan seguir al Hijo divino. 
También a nosotros, tras la breve percepción de su grandeza, Dios nos propone el camino difícil de cargar con  nuestra cruz para poder reunirnos después con Él.  Y también a nosotros Cristo-Eucaristía  nos tranquiliza, acompaña y anima en la fe, para realizar un trabajo constante y rico en buenas obras, las  que nos abocan a la compañía del Padre, de Hijo y del Espíritu Santo, donde están  escritos para siempre nuestros propios nombres. 



Jonás .-





Quinto Misterio :                 LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA.- 
 
       
Le Eucaristía, es el último de los misterios que nos presenta la fe implantada por  Jesucristo. Es el misterio del amor. Me explicaré.
Después de la vida dura y entregada de Jesús, ocurrió su pasión y su muerte. Él lo vio venir y lo aceptó por amor a  todos nosotros. Lo natural hubiese sido que tras una vida tan ejemplar hubiera dicho adiós al género humano.  Después de haber sufrido un trato tan cruel y desagradecido, lo normal sería olvidarse  de nosotros, que al fin y al cabo ya teníamos unas directrices trazadas con sus sudores y con su Sangre Redentora. ¿Qué más podéis querer de mi?, podría haber exclamado el Verbo divino.
Pues no. Cristo pensó que no era suficiente su encarnación, su vida y su muerte para poder salvarnos. Él había dicho que el buen Pastor debía estar siempre con sus ovejas para que nadie se las pudiese robar. Lo consulta con su Padre y con el Espíritu Santo y deciden que, sin depreciar su valioso testimonio, sería muy bueno el permanecer  junto a nosotros para siempre revestido en nuestra fe.  Y Cristo se vuelve a transfigurar ante sus discípulos, pero esta vez en Pan y Vino bendecidos y les da poder para que ellos  repitan su Consagración en conmemoración suya  hasta el fin de los tiempos. Y, aún sabiendo que muchos se habrían de separar de la fe por no comprender eso de comer  su cuerpo y  eso de beber su sangre, permanece siempre con nosotros, para que  sepamos que Él nunca deja de querernos y continuamente nos acompaña. 
No se trata de canibalismo, como alguno lo haya objetado con escándalo.    El caníbal mata a su víctima para engullirla quitándole la vida y destruyendo así su historia.   El Señor en la Comunión Eucarística se une a nosotros como alimento sin perder ni su vida, ni su maravillosa bondad, sino para poder compartirlas íntimamente con nosotros. Nadie pierde, todos ganamos, el Señor poco con nuestra compañía,... ! Pero así de bueno es¡ .  No existe en religión alguna otra cosa parecida y sorprende este descubrimiento de salvación que inventó el mismo Jesús. Quizás procediese su invento eucarístico  de la unión divina trinitaria en la que  de la fusión entre el Padre y el Hijo, surge el Espíritu divino como fruto infinito de Amor, ese que más tarde sembrará al Verbo hecho Hombre en el Cuerpo inmaculado de María. 
Por ese "amaos los unos a los otros como yo os he amado" reaparece nuevamente  Cristo Eucaristía presente como un árbol frutal de Unión y de Amor en el centro de todos los hombres, de  unos y de  otros.
¡Prodigio de generosidad la de Jesús en la Eucaristía!  .- No teniendo suficiente con dar la vida por nosotros, nos sigue acompañando en cada Comunión y en el silencio del Sagrario, día y  noche para que podamos ir a saludarlo, podamos ir a sentir su presencia y apoyo en cualquier momento por difícil que éste sea, y para que todos nos sintamos siempre verdaderos hermanos.
Aprovechemos presente en nuestra vida a Jesús Eucaristía para adorar  en Él al Dios que ahora vive con nosotros. No perdamos las ocasiones que se puedan presentar para hacer aquello que muchas generaciones de justos hubieran apetecido, poder realizar lo que los propios Ángeles de Dios, por altos que sean, no pueden hacer, que es el  contener a todo un Dios dentro de su pecho. ¡Qué sana envidia nos han de  profesar todos los Ángeles! ¡Envidia de nuestros labios impuros, pero capaces de saborear al Santísimo! ( Ramón Cué, "Labios".- )
Cristo se ha quedado entre nosotros para que podamos fundirnos a Él en un abrazo, el que nos confortará y dará la vida eterna tras conducirnos a la mansión que nos tiene preparada.
¡Viva Jesús Sacramentado!
Y….    ¡ Viva Jesús amado!


Jonás 2016-2019- 2022-2023-2024-2025



LETANÍAS DEL ROSARIO


Son peticiones de piedad, que se agregan a esta oración, dirigidas a Dios en sus Tres Personas Trinitarias y después a la Santísima Vírgen a la que se implora su ayuda rogando al Señor por todos nosotros. Estas súplicas a la Madre de Dios van impregnadas de una continua  alabanza hacia Ella, muy superior a cualquiera dirigida a  santos o a  ángeles y sólo inferior a la aplicada, en el principio de esta oración, a la Santísima Trinidad. Tanto piropo sin fin no le hace valorarse más en sí misma a la Vírgen María, ya que con  santa humildad responde a cada penitente con las palabras que le dirigió al Arcángel San Gabriel.: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra."


Jonás    2023