miércoles, 8 de mayo de 2019

Doce ideas sobre María.


DOCE  IDEAS  SOBRE  MARÍA

La primera idea : SU GRANDEZA.

Es interminable la cantidad de virtudes que alberga en su corazón nuestra Madre la Virgen María. Por ello el rezo de sus Letanías, que en un principio eran breves, continuamente se va alargando en piropos por tantas cosas buenas que contiene este bendito Ser. Merece la pena meditar todo lo bueno que encierra María en su alma santa y en su cuerpo glorioso. 
La primera de estas ideas consiste en  valorar a la Virgen sin mitificaciones. Todos hemos considerado alguna vez qué puede significar el que María fuese concebida sin sombra de pecado original. En este concepto hemos sentido y discretamente hemos ocultado el considerarlo un  privilegio muy especial , maravilloso y extraordinario, pero al fin : un privilegio. Y nada más lejos de la realidad, porque ese "privilegio" sólo estaba en la mente de Dios, de el único SER que puede conjugar simultáneamente el pasado, el presente y el futuro según su condición de SER eternamente inmutable. En su mente, repito estaba desde antes de la creación, la historia de María, al igual que también estaban todas las nuestras, sólo que éstas no le fueron igual de  gratas... Y Dios  bendijo a María desde la eternidad, contemplando  su cariño limpio y  su sonrisa pura. Por eso no había en ella imperfección alguna en su origen desde la mente de Dios. Como todo artista que se enamora de la mejor obra que ha de salir de sus manos. Dios se prendó de esta criatura por su futura voluntad de amar a su Creador ejercida con plena libertad, albedrío y entrega, así como por su transparente humildad, clara y diáfana como la luz.. Dios en su mente marcó para siempre a esta Criatura especial y única. Esa profunda admiración del propio Creador fue la causa de su Purísima Concepción. Ese sentimiento  fue el que le inspiró al Señor considerarla limpia del agravio humano y digna de ser la Madre de Cristo, su querido Hijo, llegando a ser , tras su indispensable consentimiento, la madre del futuro Mesías.
 Sólo que ella no sabía nada de todo esto... Nació en el seno de una familia muy humilde y no conoció otro privilegio que el de trabajar de sol a sol,  ni conoció  otro descanso que el de la sencillez y la humildad en las que siempre anduvieron su cuerpo y su alma. Fue elegida sin su voluntad y su voluntad dejó paso a quien la eligió, cambiando sus propios planes y aceptando todo aquello que ella no entendía.  La visita del Arcángel Gabriel, proponiendo su gestación del Mesías por obra del Espíritu Santo, la descolocaba totalmente , bien de su vocación de entrega virginal al templo, o bien de una relación sincera con  su prometido José.  Muchas mujeres de hoy día impiden su concepción o todavía peor: su gestación, por causas mucho menos importantes.  Pero María dejó hacer a Dios y se fio enteramente de Él : "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra".
Y así continuó ocurriendo mientras fue necesaria su colaboración formadora y educadora del fruto de su vientre que fue Jesús. Y ella guardaba en su corazón todo  lo grato,...y también aquello que no entendía. Y un buen día su hijo se despidió para pasar a una vida pública cargada de peligros, de renuncias y de aparente locura..., y María lo aceptó y le siguió a distancia para no estorbarle. María no fue una  privilegiada en absoluto. En dos ocasiones le mencionan a Jesús el valor de su madre: "Bendito el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron" y "ahí están tu madre y tus hermanos".   En las dos frases Jesús corrige lo que pudieran llevar de nepotismo o favor hacia su familia humana y no acepta otro privilegio mayor que el del servicio al Padre, contestando : "más bien bendito el que cumple la palabra de Dios". Era el más firme piropo que se podía decir en aquel momento a María, Jesús lo sabía bien, muy bien. ..¿porque quién fue más servicial a Dios que lo fue ella?.., pero Jesús deja que sea el  propio Padre, aquel  que la bendijo con su amor desde el principio de los tiempos, quien la elevase finalmente a lo más alto del Cielo.
 Cuando María ve sufrir y morir a su hijo, es destrozada completamente por el dolor,...¿Dónde estaban entonces todos  sus privilegios y dónde estaba  en esos momentos su plenitud de gracia.....?...Cuando María vuelve a su casa abandonado el cuerpo querido de Jesús en el sepulcro,...¿Dónde quedó enterrado su amor y dónde quedaron deshechos sus privilegios...?.. 
Sin embargo Dios la premió al saber que se había realizado la Resurrección de Jesús, y en ese momento sintió la mayor felicidad de su vida, el eterno amor de una  madre recobrando a su  hijo, que además era su Dios.

La segunda de las ideas: LO QUE VALE

  Es para alegrarnos a nosotros mismos, porque.... ¡Cuántas cosas turbias vemos...! ¡ Cuántas infidelidades a Dios...! Muchas veces llegamos a pensar que Dios se halla sólo, que nadie le apoya, que nadie le quiere, que nadie da la cara por El. Los medios informativos le ignoran, los científicos lo suplantan con palabras como "la naturaleza" o como "el azar". Y no hablemos de Jesucristo...Muchas religiones pasan de El, los infieles rechazan su divinidad y los llamados cristianos le utilizan según su conveniencia para sus propios fines, olvidando el precepto de ser todos uno como lo es El con todos. Así nos matamos los seres humanos con guerras, nos envenenamos con rencores, nos manchamos con adulterios, con abortos, con eutanasias activas, con robos y con toda clase de  corrupciones...
Desgraciadamente, para una mayoría de la gente, la vida y la muerte de Jesús, es un puro folclore eclesiástico, las cruces,  la semana santa, la navidad, los belenes, ....!Puro folclore¡. Sus mandamientos se escuchan como un cuento que sólo sirve  para aparentar ser buenos...Su presencia eucarística en la Hostia consagrada,...es una ocasión para celebrar  las fiestas infantiles de "primeras comuniones", con juguetes y regalos. Hasta el nombre de Dios sirve de argumento para la blasfemia fácil y grosera.....su palabra durante la Misa es un rollo para muchos jóvenes que la ignoran. El pueblo se olvida totalmente de su Creador y se olvida completamente de su  Redentor.
  Realmente Dios tendría que estar harto, tendría que estar muy arrepentido de haber creado al hombre para que luego éste se entregase al pecado y a la guerra. Y sin embargo, en la mente de Dios, brilla siempre la sonrisa pura y limpia de María.  Tan sólo por este ser, por María, ya valdría la pena haber creado tantos individuos libres, ángeles y hombres, aunque por sus aberraciones todos se pudieran perder en el mal. Por esa criatura, repito, ya merecía el esfuerzo de realizar todo un universo. Por eso María es Reina de todo lo creado, porque en ella todo lo hecho se revalora y sólo por ella ya vuelve a triunfar Dios y... ! Para siempre¡.
 El Bien de María pesa más que todo el mal del mundo e incluso el de todos los seres infernales. Alegrémonos.. ¡Viva María, la Madre de Dios!...¡Nos hace merecer la victoria, porque ella sola es  mayor que  toda la mediocre  humanidad !. ¡Bendita sea su inmaculada Concepción!.

La tercera de ellas es : SU MEDIACIÓN

Es volver a descubrir el papel de María como Madre de Cristo y por tanto de Dios y como mediadora de todas las gracias. Los hermanos evangélicos piensan que nosotros los católicos sobre-valoramos a María a expensas de descender el amor a Cristo, que es el principal. Nada más lejos de la verdad. María es el soporte donde Cristo se apoyó no solamente en su gestación, sino en toda su vida familiar y pública. Ella le enseñó las primeras oraciones cuando era niño, ella le formó en su naturaleza humana, siendo ya antes Dios. Ella nos  lo mostró por encima de sí, " he aquí la esclava del Señor", para que todos pudiésemos contemplarlo, aún a expensas de su dolor, en lo alto de la Cruz.. Nosotros elevamos a María todo lo posible porque sabemos que cuanto más alta se coloque la humilde maceta que representa a María más alta estará su divina flor, que representa al  mismísimo Cristo.
Me gusta contemplar la debilidad de Dios para con María en la página evangélica de las bodas de Canaán. Cristo responde a su madre que le invita a intervenir en favor de unos novios poco previsores con una  frase breve: "Mujer déjame, que aún no ha llegado mi hora..",  palabras  que ella  interpreta de forma muy distinta a la nuestra,  porque de inmediato dice, dirigiéndose a los criados: "Haced lo que El os diga..". Fuera de toda duda María parece imponer su voluntad a la de Jesús, ..pero tan sólo lo parece. Quien se impuso allí fue el Espíritu Santo, que estaba esperando la mediación de María, la Madre, para con ella disponer en Jesús lo que sería la primera manifestación portentosa del Hijo de Dios. Si ella hubiese guardado silencio , pensando como nosotros, Jesús no hubiera realizado el milagro del agua convertida en vino, ni hubiera dignificado con su presencia el valor del sacramento matrimonial.. Tal fue su oportunidad y su poder mediador en los planes de Dios.
Muchas veces parece que Dios no nos escucha en  nuestras plegarias y es que realmente espera  que las realicemos a través de su Madre; nuevamente parece que espera, como Cristo en Canaán  el "que llegase la hora" por la  mediación de esa sencillísima doncella que se declara su esclava .
Muy bella es la oración de San Bernardo: "Acuérdate Virgen María que no se ha oído nuca decir  que ningún ser, habiendo solicitado tu ayuda haya sido por vos desatendido. Animado por esta verdad me atrevo a solicitar de ti, oh Madre santísima el que..." .
No olvidemos nosotros la poderosa baza que en la Virgen  María tenemos. Por eso en las letanías la llamamos "Puerta del Cielo". Tan sólo agregaría que lo que la pidamos con ella, cuando nos hallemos angustiados, no sólo lo obtendrá de Dios para nosotros, sino que además lo sabremos en el acto, ya que nos desaparecerá toda angustia, se infundirá en nosotros inmediatamente una inmensa paz, la de la aceptación y la de la  esperanza, la paz del triunfo y la alegría del alma. Después oiremos cómo María, también también a nosotros nos dice:  "Haced lo que El os diga...".
Santa María, Madre de Dios, ..Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte... Amén.

La cuarta idea sobre la Virgen María : SU PUNTUACIÓN ANTE DIOS
Es sobre su corona en el cielo. En ella están escrita las letanías que nosotros  rezamos en cada Rosario. Sólo que entre tantos piropos y flores sobresalen tres cintas de seda bordadas con letras de oro y rematadas de diamantes, en las que dice: "A la mejor  hija" , " A la mejor madre" y "A la mejor  esposa". Debajo de cada una de ellas la firma hecha a fuego divino  del Padre , del Hijo y del Espíritu Santo.
!Qué magnífica corona ¡.
Aparte podríamos encontrar tres sobres  diferentes para enviar a cada viviente, que somos nosotros : , "aprende a ser hija o hijo", "aprende a ser esposo o esposa",  y "aprende a ser padre o madre". Es todo un reto de alcanzar para cada familia humana. Si hubiera un profundo amor en la nuestra sería parecido  a la familia  de María.

Que así desempeñemos todos nuestros papeles con los compañeros que Dios nos ha dado en la vida.

La quinta idea  sobre Nuestra Señora : SU ORACIÓN  PERSEVERANTE.

Es que María es nuestra maestra en la  oración.  Dios conoce a su sierva por la oración frecuente, humilde y sincera. Así por sus sentidas palabras María llega a transformar al mismo Dios en su Auxiliador.  Vayamos a la vida de nuestra Madre Santísima.
¿Qué estaba haciendo la sencilla joven cuando se le aparece el Arcángel y le anuncia que Dios se ha fijado en ella para poder ser la Madre del Mesías?
Sencillamente se hallaba rezando a Dios Padre..
Y,...¿Qué hizo cuando su hijo adolescente se perdió durante tres días ?
Rezar continuamente junto a su esposo José sin perder la confianza ni el amor de Dios .
Y,...¿Qué hizo continuamente durante toda la vida privada y pública de Jesús ?
Ella rezaba continuamente  al Padre acompañando al Hijo.
Y....¿Qué hacía María cuando detuvieron a su hijo, y cuando la dijeron que estaba siendo juzgado, condenado, azotado y llevado al Calvario para ser crucificado ?
Seguía sufriendo y rezando sin comprender la maldad  diabólica, motor de la humana.
Y....¿Qué hacía mientras Jesús agonizaba en la Cruz y cuando le entregan su cuerpo  muerto inerte y frío  ?
Seguía atravesado su corazón por el dolor, pues pensaba : "os lo di lleno de vida para vuestra salvación y me lo devolvéis muerto para vuestra condena" y , no obstante, seguir rezando a su Dios, pidiéndole el amparo y la  protección para su hijo..
Y.....¿Qué hacía María cuando, consumada la crucifixión, el cuerpo   de Jesús fue dejado en la soledad del sepulcro  ?
Sencillamente se hallaba pidiendo la Resurrección anunciada por su Hijo y compartiendo su completa soledad y angustia de esos momentos con el Padre. Su oración perseverante  consiguió obtenerla al TERCER DÍA, al igual que la que hizo tras la pérdida  de  Jesús en el Templo, el hallazgo de su bendito Hijo vivo.
Y...¿Qué hacía María cuando los apóstoles conocen  y difunden entre sus discípulos que ha resucitado Cristo de entre los muertos...?
Sencillamente bendecir  al Padre, llenarse de alegría y agradecimiento porque habían sido escuchadas sus oraciones.
Y....¿Qué hacía María reunida con los apóstoles cuando bajan la lenguas de fuego del Santo Espíritu?
Sencillamente fundar la Iglesia rezando en grupo con todos los discípulos de Jesús.

Luego hemos de darnos cuenta que los principales acontecimientos de la historia de nuestro cristianismo : La Encarnación de Cristo, muchos de sus sus milagros como el de las bodas de Caná de Galilea,  los de su vida pública, la Redención y la Resurrección de Cristo, la venida del Espíritu Santo ,y yo  imagino, que incluso  la Eucaristía, han sido  precedidos , sin duda, de la oración continua y sencilla de María Santísima. Su corazón orante así ha enriquecido de Cristo, como nadie y como nada  a muchos, para luego poder presentárselos a Dios.
Pidamos, pues a María que nos enseñe a  orar frecuentemente, con perseverancia, con confianza  y con mucho amor a Dios, manteniendo la humildad mariana que tanto agradó al Señor.

La sexta idea sobre la Virgen María : SU SECRETO.

Muchas veces el cristiano se pregunta cual es el camino de la perfección y cómo hubo una persona que la encontró en tal grado que llenó de asombro a su Creador. Renuncia, sacrificio, entrega, oración son las ramas de un virtuoso árbol,....¿Pero cuales son sus raíces...?

La respuesta está en la naturaleza del Sumo Hacedor : son las de El Amor.
Esa es su única composición. Dios está haciéndose a sí mismo en el Amor.
Si un alma le pide a Dios que la suministre más amor a Él y a sus semejantes,...  ¿ Cual creéis que será la respuesta de éste...? ¿ Podría acaso ser el mirar hacia otro lado ?
De todas las cosas que se le pueden implorar al Todopoderoso, tan sólo hay una que Él no puede dejar de dar: El Amor ,  porque es esa su carne, su sangre y su energía. No puede negarse a sí mismo.
! Cuantas veces se lo pediría María a su Señor ¡  ! De seguro que lo haría continuamente, ya que su alma se vio repleta pronto del mismo, llegando a enamorar al   mismísimo Espíritu del Amor y a concebirlo nuevamente como el cuerpo sacrosanto de Cristo-Jesús ¡
! Ese y no otro fue el secreto de María, pedir un amor sin límites hacia Dios y hacia sus hermanos humanos. Un amor que lo imploraba continuamente sin esperar otro premio que el de poder ser útil a Dios y también a otros.  Por eso fue elegida y por eso fue llamada "llena de gracia".
Si queremos seguir el camino de  hijos de María hemos de rezar pidiendo con mucha frecuencia  al Santísimo todo el amor que pueda caber en nuestra alma para así poder dirigirlo hacia el Cielo y también hacia la Tierra.

La séptima idea : EL PREMIO.
Ser Premio
Esta idea me la comunicó un buen amigo, buen sacerdote y muy devoto de la Santísima Vírgen María.  Ella es un Cielo dentro del Cielo.  Si somos los bienaventurados que gocemos del Cielo que Dios nos promete, encontraremos dentro de él además otro Cielo: el que supone la presencia de María. ¿Porqué.....?   . Porque si la bienaventurada Virgen María es una satisfacción singular y un completo descanso para su Creador por ser su obra más perfecta....¿Cómo no va a serlo también para los demás seres afortunados por ser hijos de Dios ? He aquí que la madre elegida por Dios para su Hijo unigénito es algo muy entrañable y querido para la Trinidad y para todo ser al que ésta dé cobijo. El amor de Dios es infinito y en María cristaliza para que nosotros podamos saborearlo. Ese es el segundo cielo.  Pidamos a María que nos reúna con Dios y que entonces sintamos verdaderamente, como lo siente Cristo, el ser auténticos hijos de su mismo Padre y de su misma Madre. 
!Que Dios nos acompañe y la Virgen nos proteja.¡
Sentir el Premio
Pero Ella, cuyo amor es premio para Dios y para los bienaventurados del Cielo, también sintió y siente estos grandes  premios portadores de felicidad :
Su primera gran alegría fue contemplar a ese Jesús salido de su virginal vientre en el que adoraba a su Dios y en el que amaba tiernamente como su hijito. La segunda fue el reencontrar a su hijo adolescente en el templo de Jerusalén después de tres días de búsqueda. La tercera fue la enorme alegría de saber resucitado a la Vida Eterna a su Hijo Jesucristo tras su ignominiosa pasión y muerte.  La cuarta, en constante crecimiento, consiste en abrazar a los demás hijos de Dios , los que por amor de Cristo también son  suyos y muertos en  Gracia  entran en el Cielo. (Ella le abre la puerta). Y la quinta, la mayor y la última, consiste en  contemplar para siempre a la Santísima Trinidad emparentada con Ella misma  como : Hija, Esposa y Madre.

La octava idea : SU HUMILDAD.

Sobre la Humildad de María nunca podríamos dejar de sorprendernos. No ha habido ser en la historia de todos los seres creados quien haya sido más piropeado y alabado que Nuestra Señora.  Las Aves Marías del Santo Rosario, sus Letanías e innumerables oraciones compuestas por los santos para alabanza y petición de gracias a Nuestra Señora son verdadera muestra de ello. Las demás confesiones religiosas se asombran de ver tan enorme devoción a María entre los católicos. 
La persona más santa y más buena, la persona elegida para sentarse a la derecha del Cristo  es María. Ella se ganó su puesto de Madre de Dios con ejemplaridad sin par. Ni Abraham, ni José, ni Santiago, ni Juan, ni Elías , ni Isaías , ni Moisés.... : la mejor fue: María. Porque antes y después, de ser su Madre fue quien cumplió más  fielmente la voluntad de Dios, Ella fue quien sufrió con más violencia los dolores y pruebas junto a su hijo Jesucristo. Ella fue la que amó más y mejor a todos los seres del cielo y a los de la tierra.
Pues nada de lo mucho expuesto, de tanta flor o piropo destinado a la Virgen María  llega a afectar a su persona. No monta en vanidad, ni se recrea en sí misma. De sus labios brota a cada alabanza su propio : "He aquí la esclava del Señor. ".  El conocimiento de sí mismo que tuvo lucifer, con muchísimo menos valor que el de Ella, le hizo presa absoluta de vanidad y soberbia, lo que le dispararon al fracaso de su conquista del Cielo y al error de intentar superar a su Creador. María es la Madre perfecta y una Madre nunca se goza en ser ni más mayor, ni más sabia, ni mejor que sus hijitos.

La novena idea. : SU SACRIFICIO, pese a ser  la "Llena de Gracia"..

A veces , analizando su inmaculada Concepción, sentimos cierta sensación de privilegio. Y no fue así. Dios bien sabe y conoce el pasado, el presente y el futuro, por eso admira sus creaciones gozándose de nuestras   cualidades, aquellas que teníamos ayer, tenemos hoy,  o tengamos mañana. Así lo hace cualquier artista que realice una obra de arte; primero se emociona por la belleza que imagina, luego la  trata de llevar a la realidad  y si, por azar, le sale aún más perfecta de lo que esperaba, se sentirá después, para siempre,  mucho más satisfecho. La creación de María  con un alma totalmente libre sorprendió y dio gran satisfacción  a Dios por atesorar esa criatura tanta fidelidad y tanto amor. Por eso la rodeó de una aureola de santidad desde su concepción, la que nos hizo a nosotros llamarla: "Inmaculada". Aunque sorprendida por el saludo del Arcángel San Gabriel de: "Gratia plena", nunca lo supo Ella de verdad  hasta subir al Cielo y ser coronada por la Santísima Trinidad, y aún ahora continua repitiéndose a sí misma su lema:  "He aquí la esclava del Señor".
Durante toda su vida no supo más que trabajar y sacrificarse, terminando al final con la angustia que significa ver a al hijo divino asesinado, pese a  haber pasado haciendo el bien para todos. Su increíble fe la hizo poder superar todo sacrificio con esperanza y entrega, quedando muy bien templado el acero de su alma por el ardiente dolor.
Ya sabemos, pues, cómo hemos de comportarnos si deseamos ser hijos de María..


La décima idea,  : Saber vivir SIEMPRE EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR

Parece irrelevante a algunos , pero es la base para sobrevivir a las numerosas tormentas que nos sacuden el alma.  Todos conocemos que una de ellas, quizás la más grave es el sufrimiento de la ausencia de Dios. Todos los santos lo experimentaron y el mismo Hijo de Dios lo sufrió en su naturaleza humana en el Monte de los Olivos. De entre los primeros la Virgen María fue quien  superó esta prueba con mayor seguridad. El secreto: sencillamente era que ella continuamente vivía en la presencia de Dios y cuando Él se ocultaba entre nubes del destino, ella por la escalera de la oración ascendía a la altura del sol sobre la estratosfera del mundo, volviendo a alcanzar su luz perfecta.  Dos son los más importantes momentos de aparente ausencia del Padre en María : primero, cuando se pierde Jesús adolescente y durante tres largos días sufre su peligrosa ausencia. Segundo cuando Jesús es crucificado y descendido de la Cruz .  María lo abraza y  retiene entre sus brazos de Madre. En ambas ocasiones María se encontraba en una continua presencia de Dios, al que imploraba su amor y su vida en Jesucristo.  Esas oraciones dieron sus frutos con el nuevo encuentro del joven  Jesús, en el templo, cumpliendo la voluntad de su Padre o tras su muerte con su gozosa Resurrección para siempre.

La Undécima idea , :  LOS OJOS DE MARÍA

Los ojos son el medio instantáneo de la expresión del alma. La palabra es mucho  más lenta. En la vida de nuestra Señora  hay muchos hechos sumamente positivos que no van acompañados de palabras. Me referiré de momento a dos de ellos. 
El primero nos lleva a las bodas de Caná en Galilea. Allí están invitados nuestro Señor y su Madre y ocupan un lugar preferente en la mesa de los amigos. Falta el vino y María se lo hace saber a Jesús para que haga algo, pero éste se hace reacio a intervenir y la dice que aún no ha llegado su hora de hacerlo. Los  ojos de María se clavan nuevamente en Jesús y tras ello María dice a los sirvientes: "Haced lo que Él os diga". Ninguna palabra más entre ambos. Pero Jesucristo a los criados les da instrucciones para llenar de agua siete tinajas vacías que se hallaban a la entrada del local.. Así lo cumplen y cuando  el maestre-sala prueba el agua que le ofrecen los servidores ve que se trata del mejor vino que él nunca había catado. Jesús hizo ese milagro con total discreción y nadie , salvo los criados y más tarde  el maestre-sala, se han enterado del hecho prodigioso. Si no hubo un diálogo verbal entre nuestro Salvador y su Madre, al menos tuvo que haber, de seguro, las miradas sentidas de unos ojos de Madre, que reclamaban con ternura un favor al Hijo. Es son los ojos de María, nuestra Madre.
La segunda nos lleva al Santo Via-crucis en su cuarta estación : Jesús se encuentra con su Madre.
Aquí María , de seguro, se hace la encontradiza con su Hijo, que acaba de caer dolorosamente bajo el peso de la cruz que le raspa profundamente el costado ya bien dolorido por la flagelación y el madero roza las espinas de su cabeza y, moviéndolas con fuerza, vuelve a hacer caer sangre sobre su rostro.
¿Qué palabras le podría dar María a Jesús para calmar su profundo dolor ?.- Ninguna serviría.
Pero allí se hallaban los ojos de una Madre que le instaban a Jesús a resistir con alegría y con decisión para cumplir el propósito Redentor del Padre. ¡Ya habían hablado María y Jesús, en muchas ocasiones, de las dificultades y malestares que habría de sufrir si pretendía obedecer al Padre y redimirnos. Esos ojos le sirvieron mucho más a Cristo que los propios brazos del Cirineo, que unos minutos después le ayudarían a sostener y llevar el madero de la Cruz.

 La Duodécima idea sobre María .- LA DEVOCIÓN HACIA ELLA.

Es una de las razones que impulsan a muchos para criticar el amor y respeto que tenemos  los católicos a la Madre de Dios. Para nosotros, la Virgen no es una mujer virtuosa más entre las muchas habidas,  sino que es la elegida entre todas para ser la Madre de Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.  Así lo es y lo será para siempre. Los católicos la veneramos, pero no la adoramos como a Dios, la queremos como Madre de Cristo y madre nuestra que también lo es. Así la declaró Jesús en la Cruz previamente a su muerte, y por eso nos alegramos que esté a la derecha de Dios por sus innegables méritos que hacen empalidecer todos los que podamos tener los demás y que hacen dar fruto positivo a sus intercesiones en favor nuestro.. 

 Sabemos que cuanto más elevemos la valía de María más alto colocamos a ese Niño que muestra en sus brazos, que es quien significa nuestra verdadera salvación. O sea: que cuanto más elevada esté la Virgen para nuestros ojos más alto y más claro contemplamos a nuestro divino Salvador. 

Si amas a Dios, pero ninguneas a su Madre estás infravalorando a tu Creador.

Además sabemos que una Madre nunca olvida a sus hijos, que los defiende y apoya hasta situaciones inverosímiles, que los quiere y sería capaz de entregar su vida para salvarlos. Eso es lo que hizo realmente  nuestro Redentor, su Hijo, siendo Dios Todopoderoso, y ella también lo hubiera hecho, siendo su humana madre,  para salvarlo de su Pasión y Muerte.

Así decimos los católicos que ella es Corredentora, pues sufrió tanto como Cristo en su Pasión y Muerte, y al Padre subieron como incienso los sufrimientos de nuestro Señor y Dios, junto con los padecimientos de su Madre que abrazaba su cuerpo masacrado y desfigurado. Era el cuerpo que ella había entregado vivo en Belén al género humano y que después, muerto y masacrado, el género humano  se le devolvía deshecho en el Calvario.

María nos ama con suma ternura siendo nuestra intercesora y abogada para todos nuestros problemas, que no son pocos. Acudamos a nuestra Madre y , como cuando éramos niños, sentiremos su apoyo, su comprensión y su cariño. Así recuerdo a una hijita mía que al aprender la oración del ave María en vez de decir "ruega por nosotros ahora y en la hora..." decía "juega con nosotros...ahora y en la hora"

No sólo es María  Hija predilecta del Padre, dada su concepción inmaculada, sino que es la perfecta Madre de Jesús al que  cuidó y acompañó siempre . Y todo ello siendo la fiel Esposa del Espíritu Santo, que le hizo encarnar  en su virginal seno al Verbo divino, y actuó como lo hace un rayo de sol al atravesar el cristal de una ventana para introducir la luz y la vida, sin romperla y sin mancharla. 

Si Dios amó de tal manera a María,...¿De qué manera la hemos de amar nosotros...?

!Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía¡



Jonás .   Benidorm 7 Junio de 2007 -. 8 de Diciembre de 2018- Revisado Mayo de 2019- Julio -Septiembre de 2019 - Octubre  de 2019- Marzo 2020 - Abril 2022- Noviembre 2022-  Enero 2023- Junio 2023- -Diciembre de 2023- Fiesta de la Inmaculada Concepción 2024- Enero 2025



Jonás.

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