miércoles, 29 de mayo de 2019

REENCARNACIÓN

SOBRE LA REENCARNACIÓN  TRAS LA MUERTE Y OTRAS DOCTRINAS ORIENTALES





El ser humano a lo largo de la historia se ha enfrentado a todos los problemas de su existencia hasta llegar al último que es su muerte. Contemplado este final a diario en películas de la televisión o cine, en diarios de noticias, es decir desde lejos,  no ofrece una atención especial.  Se integra  a la muerte como un juego divertido en la distancia, pero es algo  que  que no  apetece tener cerca. Mas la realidad de su existencia es recurrente, se repite en otros cuerpos día tras día, hasta que  el nuestro  se va  acercando a ella, dando fallos y más fallos,  señales de proximidad de el fin.... y entonces comenzamos a pensarlo  y presentirlo con suma  seriedad.

Nada tiene que inventar el hombre, ya está todo imaginado. Las múltiples religiones de la historia se encargaron de poner una doctrina creíble que  pueda  dar algún sentido al trágico final humano inevitable. Entre todas ellas la más pintoresca es: la Reencarnación: Pasar tras la muerte a otro ser que nace para después repetir la operación una y otra vez en todo tipo de criaturas para terminar, cuando llegue a ser su existencia  perfecta, a la unión final con Dios.

Hay que reconocer que tras de su  apariencia simple tiene cierta belleza, pues parece hermanar y hacer compatibles dos cosas opuestas : la vida y la muerte. A ésta la resta su sentido trágico y a aquella la presta una funcional inmortalidad, a la vez que un  infantil sentido de la justicia y algo que es más elogiable: un fabuloso respeto por todos los seres vivos, que pudieran haber sido hermanos nuestros.
Veamos el fallo de esta pintoresca doctrina. Reside en el concepto de la verdadera justicia que es una de las importantísimas cualidades de Dios Creador.
La Justicia siempre ha de ser ponderada, oportuna o inmediata , pública y ejemplarizante
Es ahí donde el verdadero conocedor del ser humano, de su libertad , de sus pequeñas bondades y de sus enormes maldades, no puede llegar comulgar con una rueda de molino.
La reencarnación no puede aportar verdadera justicia porque  no puede castigar ni en intensidad, ni en tiempo, las verdaderas maldades que el hombre puede llegar a realizar tanto en las guerras, como en los delitos, como en cualquier ocasión de violencia o robo.
 Tampoco puede la reencarnación premiar  las ansias de eternidad y felicidad escritas a fuego y sangre en el alma humana.
 No nos sirve como castigo de un asesino el reencarnarse en otro ser humano por lamentable que sea su estado, ni nos sirve que lo haga dentro del reino  animal  en sucias cucarachas, ni en asquerosos gusanos, ni siquiera en  bacterias por insignificantes  que puedan llegar a ser.
 Además para ejercer justicia es necesaria la memoria por las maldades realizadas para su sanción o de las bondades  realizadas en la vida anterior  para su premio. . La falta de memoria produce incomprensión del castigo o de la recompensa y convierte a la justicia en inoportuna y carente de ejemplaridad. Todo sería , pues, una infinita y amarga comedia. Lo bueno y lo malo de cada persona ha de ser juzgado con  verdadera Justicia  pública e integral. Sencillamente Dios no puede premiar o castigar así, pues sería lo que Dios no puede ser: injusto e inoportuno, cosas que no puede ser.

Por otro lado vienen a la vida muchos más seres de los que se marchan..... Habrían seres castigados y otros  de igual especie  sin castigar.¿Acaso tendría sentido?  . El  ser humano busca la felicidad y no la puede encontrar completa en la naturaleza.....¿Estaría condenado a repetir tantas veces su muerte para sin saberlo.....?...¿ Sin un porqué ni un para qué....?

El hinduismo y el budismo son las más importantes religiones que proclaman la reencarnación. Buda coloca una salida para el hombre virtuoso, cuando llega a hacerse divinamente insensible o inmutable, una salida hacia el panteísmo, hacia la integración en Dios como Dios.. Mas para los menos buenos, los mediocres y los  malos, que realmente los hay en mayoría, no pudo hallar Buda una justa y lógica colocación.. Predicó el camino de perfección, eso sí, pero sólo  por el esfuerzo individual. El hombre llega así a subir la escalera de la inmutabilidad, sin que Dios le tenga que echar  mano alguna. Llega a su altura y se integra con Él... .y ya está. Atrás quedaron otros hombres, vacas, ranas y roedores....¡ Si no lo recuerdan...Que se espabilen...! ¿?

Por otro lado la Reencarnación es una doctrina ingeniosa y elegante y algunos aparentes cristianos con ella toman cierta  distinción, la del Saber Oriental de la antiquísima India, y así venden la fe que nunca tuvieron por unas simples monedas de esnovismo.

Es necesario que el hombre medite seriamente sobre todas estas cosas,  ya que tiene grandes responsabilidades, cosas muy importantes que hacer y que evitar, y ha de encontrar su sentido maduro dejándose guiar tanto  por la razón , como por el corazón, y como por la revelación, porque  al fin y al cabo las tres vías no  son más que ventanas por donde entra la  voz del Creador sobre  nuestra vida.

Es cierto que Dios es insondable y que debemos intentar la perfección, pero ésta no lo es  si sólo es conquistada con nuestras propias y exclusivas fuerzas. El cristiano peca, sí, peca mucho, pero sin embargo  es en su continua conversión, en el constante arrepentimiento de sus flaquezas, donde puede  encontrar la perfección, y no por esfuerzo propio, sino por el mérito de otro, que dio su vida por él.. .  Cristo perdona a quien se lo pide, porque le ama. Perdona a Dimas, el buen ladrón, en el último minuto de su vida, en el momento de su muerte. Esto escandaliza a muchos, pero es la verdad de un Dios Bondad que paga el jornal del día completo por un minuto de trabajo final. .
Guiémonos de la brújula del amor para encontrar un Dios con la  máxima bondad y justicia. Cada ser debe agacharse con humildad para alcanzar su máxima felicidad. Los animales tendrán su paraíso y los hombres contemplarán  la infinita belleza y sabiduría del Padre  como hijos hechos a su imagen y semejanza . Esforcémonos en pasar por la puerta estrecha y busquemos esa casa del Padre que sabemos no vamos a merecer nunca por su infinito valor, superior al nuestro.
 Entremos "de gorra" en el Cielo porque alguien ha pagado ya nuestra entrada.
Vayamos  con humildad, hipotecada el alma en un dar gracias al Creador por toda la eternidad..
 Esta es nuestra religión, esta es nuestra fe, esta es nuestra alegría.



Jonas

Septiembre 2011 revisado Mayo 2019- 2020- Noviembre 2022

No hay comentarios:

Publicar un comentario