viernes, 10 de mayo de 2019

Sobre los Ángeles

SOBRE LOS ÁNGELES



 Hablar sobre los ángeles es opinar sobre un tema que nuestra experiencia ignora, es considerarlos dejando volar nuestra  imaginación  con la que, por lo general, todos caricaturizamos a unos seres tan desconocidos como maravillosos. Su  existencia es muy seria, y está basada  en la Antigua Tradición y en la Santa Biblia que es la Palabra que nos dirige el mismo Dios. Al igual que no pretendemos los hombres encontrarnos solos en el Universo, no rechazando la posible existencia de seres extraterrestres, con mayor razón, tampoco deberíamos trasladar al campo del "mito"  a seres tan importantes para nuestra propia vida individual.

Nos dice la Antigua tradición, que Dios creó a los ángeles, como espíritus puros, como Hijos adoptivos suyos, a su imagen y semejanza, les dotó de una  finísima sensibilidad, les dio una enorme inteligencia, junto a  una férrea voluntad y un  poder ilimitado sobre el resto de la creación, es decir: sobre el Universo entero.
cuadro de Bougerau, representando a dos ángeles ante el cuerpo de Jesús tras su Crucifixión, en la que el autor refleja su sensibilidad
Narra también la Santa Tradición que  Dios quiso probar a los ángeles creados en su más alta cualidad: la de su propio  libre albedrío, la voluntaria elección del bien o del mal. Unos , ante una "aparente" ausencia de Dios le continuaron siendo fieles, pero otros no lo fueron y, llevados de una ilimitada y ciega soberbia,  quisieron suplantarlo. Los primeros fueron los actuales Ángeles, los segundos , los  demonios. Éstos últimos fueron separados al infierno del odio y de la envidia eternos , desde el cual detestan a Dios y a toda su creación, en especial a los hombres hechos, también, a imagen del Padre y elevados a la condición de hermanos del mismo Verbo divino , quien se encarna como uno más de ellos.

La Biblia nos narra muy abundantes intervenciones a favor del hombre de los Ángeles leales, y las manipulaciones tentadoras de los rebeldes. La imaginación humana ha ido haciendo el resto, en una invención gráfica bien de bellos personajes con alas de águilas y  con una espada en las manos, o bien de seres terroríficos con alas de murciélago y provistos de tridentes.

Los Ángeles de Dios no tienen cuerpo,  son espíritus puros, es decir no tienen forma, ni espacio, ni cualidades físicas, ni sexo, aunque nuestra mente humana  necesite de todo ello para poder imaginarlos o pintarlos. Son como nosotros un alma, pero no unida a un cerebro orgánico,cual la nuestra, , sino libre e  inteligentísima y dotada de un enorme poder.   De hecho, nosotros somos algo así como unos híbridos de ángel y de bestia, por lo que realmente el hombre viene a ser  "un poco inferior a los ángeles" (como dice S. Pablo). Narra la Biblia numerosas apariciones e  historias de ángeles tomando la forma de apuestos jóvenes con la misión de unas veces conducirnos al bien (S. Rafael), otras el anunciarnos algo trascendente (S. Gabriel), otras la lucha contra el mísmísimo  mal demoníaco finalizada con la victoria del arcángel S.Miguel en su conocido "¿Quién sino Dios?", y en otras por último,  la maravillosa misión de preservarnos de males concretos  y particulares con los Ángeles  de la Guarda, nuestros acompañantes perpetuos. Es difícil encontrar un capítulo bíblico en el que no aparezca la narración de alguna  intervención de estos maravillosos seres.


CATEGORÍAS DE ÁNGELES.

Todos lo ángeles tienen la misma categoría, es decir: no son unos "mejores" que otros. Son todos  verdadera familia  de Dios y son todos igual de hijos suyos, aunque también como verdadera familia suya  tengan muy diferentes misiones a realizar.
Tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento, los ángeles han sido nombrados numerosas veces y cada uno tiene un puesto clave único en el paraíso.

Los Serafines

No tienen una forma física humana y se le representa en forma de bola de fuego donde se trasluce un rostro con tres pares de alas. Su característica principal es la del Amor, por ello están muy cerca del Amor que es Dios mismo y están en el primer orden del ejército del Todopoderoso. “Por encima de él había serafines, cada uno de los cuales tenía seis alas: con dos de ellas se cubrían el rostro, con dos se cubrían los pies, y con dos volaban”, reza el texto bíblico en Isaías 6:2.

Los Querubines

Se les representa con cuatro alas y su nombre se traduce como “la plenitud del conocimiento”, algo que poseen por tener la labor de sostener al Señor en su agudeza intelectual.  Se les representa con un tono azulado y dotada de pies y manos. Hay versiones que estos soldados de Dios tienen dos caras y que sus alas están llenas de ojos por su incontenible conocimiento de todo.

Los Tronos

En este grupo se encuentran Los Tronos. Como su propio nombre lo dice, sirven de escaño o asiento celestial a Dios, adquieren una curiosa forma de rueda, pudiendo conducir el carro divino. Están además poblados de ojos y son de color rojo.

Dominaciones

El segundo grupo lo conforman las Dominaciones, y pueden aparecer decorados con estrellas, corona o caso y cetro o espada.

Virtudes

Son los encargados de hacer que los milagros se cumplan. Aparecen vestidos como diáconos y portan una rama de lis. Es común verles con una espada y el Libro Sagrado. Además, pueden representarse con un tarro de perfume como símbolo de oración, y balanzas, trompetas o rayos simbolizando su papel en el Juicio Final.

Potestades

Su labor es proteger al ser humano. Se cree que ayudan a resolver problemas y situaciones desagradables, y a trasmutar lo negativo.

Principados:

Ellos conforman el tercer grupo jerárquico y son quienes vigilan el mundo y ejercen de imitadores de Dios al representar el “principio” de todo.

Arcángeles

Son los más importantes en la representación bíblica . Son los transmisores de la Voluntad divina l hombre en forma der mensaje. Son , pues, los mensajeros de Dios. El arcángel San Gabriel propone a María la encarnación del Verbo divino, .San Rafael propone su compañía y ayuda curativa a Tobías. San Miguel propone su frase "¿Quién sino Dios? venciendo a los demás ángeles rebeldes., etc.
Lo más llamativo de sus nombres es que todos terminan en “el”: Miguel, Gabriel, Rafael.

Custodios

Son los que conforman el último grupo del ejército de Dios, y por este motivo el más cercano a los hombres. Entre sus potestades está la protección de cada hombre, uno por uno. Pueden estar al lado del hombre y a la vez al lado del Altísimo, por lo que para nosotros representan su presencia y conexión más cercana en cualquier momento. Por este motivo los mencionamos más ampliamente.
El Libro del Éxodo nos descubre a todos los creyentes nuestro Ángel  Custodio con  el Texto:
."He aquí que yo enviaré a un ángel por delante de ti, para que te defienda en el camino y te haga llegar al lugar que te he preparado. Préstale atención y escucha su voz, no te resistas a él, porque no perdonará vuestras rebeliones y porque lleva mi nombre;  pero si escuchas su voz y haces cuanto yo diga, seré enemigo de tus enemigos y oprimiré a tus opresores, pues mi ángel marchará delante de ti...".
El saber que existe una persona siempre cercana, siempre presente, siempre pendiente de nuestro verdadero bien, nos debería de llenar de gratitud hacia Dios, que nos regala tan divino acompañante. Existen infinitos testimonios serios sobre la acción salvadora de los Ángeles.
 Todos los santos han tenido verdadera devoción al  Ángel de la Guarda a quien se han encomendado.  Santo Tomás , en su Suma Teológica, dedica la tercera sección de la primera parte al Gobierno divino, y en la cuestión 113 trata de la custodia de los Ángeles sobre los hombres. José María Escrivá de Balaguer, santo canonizado en nuestros días, tenía tal conciencia de su presencia continua, que nunca se sentía solo ni consideraba a nadie en total soledad; incluso este santo hacia siempre un acto de fe o acaso de homenaje sobre la presencia real de su Ángel Custodio: al cruzar el umbral de cada puerta se retrasaba de manera casi imperceptible para cederle el paso a su Ángel..  Al igual que algunos Papas de la Iglesia, como Pío XI y Juan XXIII  rogaba a los Ángeles Custodios de todas las personas con las que se relacionaba, en especial en las ocasiones delicadas, para que llevasen a buen puerto sus relaciones recíprocas de apostolado o de servicio mutuo.

Pablo VI en el inicio de su  "credo" o  profesión de fe (1968) define a Dios como Creador de cosas  visibles e invisibles. En especial de éstas últimas, como lo son: " los espíritus puros que reciben también el nombre de ángeles y el alma espiritual e inmortal de cada hombre". Al final de su profesión de fe, el Papa Pablo VI evoca las almas que contemplan a Dios  en la "Iglesia del Cielo",  donde "están, en grados diversos, asociadas con los santos ángeles en el gobierno divino que Cristo ejerce sobre nosotros".

Abramos los ojos de la fe a la  Palabra de Dios en toda la Biblia y en especial en el Éxodo , como a la palabra de Cristo en el Evangelio cuando advirtió sobre la gravedad del pecado de escándalo hacia los niños aduciendo: "porque sus Ángeles contemplan directamente a Dios". Pensemos que si ellos contemplan directamente a Dios, como nos vigilan  a nosotros, son verdaderos puentes continuos que nos unen con El, al quien presentan, tristes o alegres,  nuestras acciones cotidianas malas o buenas. Ellos nos bajan desde el cielo la savia de la Gracia de Dios. Démonos cuenta de que son los compañeros que nunca nos dejarán y sobre todo de que cuando la muerte nos separe de nuestros cuerpos y de los seres queridos, ellos continuarán a nuestro lado,  se nos harán visibles  y  nos conducirán a un  lugar que bien conocen: su propia casa,  la casa del Padre.



Cuadro de Bougerau: Ángeles llevando un alma al Paraíso


Amemos a los Ángeles, no les pidamos servicios estúpidos, ni infantiles sino ayudas importantes. No los caricaturicemos con alitas, con trencitas de oro, con caras bonitas, con arpas de plata o  apoyados en  nubecitas de algodón. ¡Baste ya de tanta inmadurez, simpleza  y de tanta falta de imaginación!. Si quieres pintar a tu Ángel de la Guarda, píntalo como tú mismo eres, mejor aún: como tú deberías de ser,  libre de pasiones, libre de complejos, libre de limitaciones humanas. El es tu "SuperYo", el hermano  mayor que  te acompaña siempre, cuyo máximo empeño es tu crecimiento , tu verdadera y definitiva felicidad. Tan sólo necesita que tú  le hables y tú le quieras, que le escuches y le sigas.

                                                                                                             

Háblale a tu Ángel  tuyo en el silencio de la noche, háblale en el fragor del trabajo, dile : "hola hermano", dile: "dame la mano y condúceme por  el buen camino, empújame en el cumplimiento de los mandamientos y del servicio a los demás", dile muchas veces: "gracias hermano, por tu continua compañía, porque no te aburres de esperarme..". Verás, entonces,  cómo sientes su presencia agradecida y leal, su inspiración profunda de bien, verás como empiezas a gozar de su paz y de su bondad. Hay un ángel que te cuida a tí, otro que cuida de tu casa y de  tus cosas, otro que vigila a los tuyos. Bendícelos a todos ellos y encomiéndales tus preocupaciones para que lleven todo a buen fín, su propio destino junto a nosotros, para que nos libren del mal y nos conduzcan a Dios.

Jonás

2 de Octubre del 2003, fiesta del Ángel Custodio. Revisado Mayo de 2019
Nota : Este año se celebra en la ciudad burgalesa de Lerma "Las edades del Hombre", con especial representación artística de toda la iconografía angélica de todas las Iglesias de España.







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