viernes, 24 de mayo de 2019

La Oración

LAS TRES RESPUESTAS DE DIOS

una meditación  sobre la oración


Decía una santa mujer que Dios sólo tiene tres respuestas para el alma que solicita un favor : El "Sí", el "Todavía no", y el "Te daré algo aún mejor..".  Si tuviéramos esto presente en todas nuestras peticiones cotidianas, éstas se realizarían con más paz, con más confianza y con mejores resultados.

Cuenta la Biblia que Jacob luchó con el Ángel del Señor durante horas y que aunque creyó salir vencedor quedó herido en un muslo. A nosotros nos pasa algo parecido cuando nuestra oración es tensa y  compulsiva, porque sabiéndonos escuchados, no salimos del todo satisfechos, porque nos  falta la paz que sólo da la confianza total y absoluta en quien sabe infinitamente más que nosotros mismos. En consecuencia la gracia solicitada a Dios lo es a base  de  tirones en su mano, tal como así  obtiene el niño un capricho de sus progenitores. Sin embargo Dios, que es un Padre ejemplar,   nos escucha siempre, ya que a pesar de  nuestra impaciencia es muy generoso, a pesar de que  generalmente somos importunos y exigentes.

Cuando se es Amigo de verdad sobran las tensiones y las cabezonerías, sobran las desconfianzas y las susceptibilidades, sobran las imposiciones. Cuando se es amigo de verdad se comienza por  agradecer de todo corazón los favores recibidos hasta el momento, se ama y se confía,  y se termina olvidando todas las preocupaciones. Dios es  el gran amigo que siempre es consciente de nuestras necesidades y con su poder, sin duda alguna, las controla y  las sobrepasa. Disfrutemos de la amistad de Dios, conservémosla y mantengámosla con el riego constante de la gratitud y de la alabanza. Mucho nos gusta sentirnos queridos y siempre deseamos escuchar un "te quiero" de nuestros compañeros de la vida. A Dios, a Jesús,  también le gusta el escucharnos  otro "Te quiero", con  toda  nuestra confianza y con el  abandono incondicional a su criterio.

"Quedéme y olvidéme,

el rostro recliné sobre el amado,

cesó todo y dejéme,

quedando mis cuidados

entre las azucenas olvidados."

S. Juan de la Cruz.


EL GUSTAZO DE LA ORACIÓN.-

Es la oración una de las cosas más cargadas de prejuicios que existe en nuestra vida. Frases habituales como:  " eso de rezar es de beatos", "a mí no me dice nada la oración" "¡vaya rollo eso de ir a misa!".....

!Cuanto error y cuánto prejuicio nos dictan la sociedad y nos impone el mundo¡....

Mira , amigo lector, al igual que existe una música de ruidos con ritmos monótonos y sin la más mínima inspiración que mantiene inmersos e inmóviles en su barullo a una mayoría que no tiene personalidad ni opinión propia, existen también una serie de prejuicios de moda bien alimentadas por los medios de comunicación  que sorben el seso a la población, imponiendo el sentido del "sin-sentido", la  originalidad del esperpento y la vieja esclavitud de la  opinión colectiva regida por la moda y por el "qué dirán".

 Dios tiene mucho que decirme a mí y yo tengo en mi vida mucho que explicar a Dios. El "qué dirán" de otros carece de sentido. Por esta razón Santa Teresa decía que "orar es hablar y escuchar de tú a tú al buen amigo que  sabemos nos quiere".  No se trata de un monólogo, ni de una división de la propia personalidad, como pudiera opinar algún psiquiatra.  Se trata de un hablar personalmente y de un  saber escuchar una respuesta también personal de quien sabemos que nos ama..  Sí, se llama a Dios, ÉL siempre contesta desde nuestro interior  o desde fuera, en ese momento o en otro instante, en aquel lugar o en un sitio diferente, pero siempre y siempre  Él  nos contesta. Lo único es que la respuesta puede comprometernos a cambiar de modo de vida, o a hacernos  descubrir un camino erróneo que hemos realizado, implicando una corrección. Por eso, para evitar la respuesta que impone un trabajo,  algunos optan por no dialogar con Dios o por hacerse los sordos.

La respuesta puede ser en verdad comprometedora, pero conlleva una paz inmensa. Es por eso que hablo del gustazo de la oración, porque si es ésta es sincera y el diálogo es íntimo, el alma se alegra lo indecible y comienza a saborear de una libertad desconocida: la libertad de los hijos de Dios.

Realmente orar es amar y amar es gozar. Muy sabiamente San Agustín repetía: "Nos hiciste Señor para Ti, y nuestro corazón anda inquieto hasta que descanse en Ti". Ese es el sendero real, el camino auténtico, lo demás son espejismos de felicidad en los que continuamente nos debilitamos y acabamos por perdernos. El mundo, el demonio y la carne dirigen la mesa de un  trilero que nos ofrece felicidad engañosa y así nos pueden arruinar por completo. 

"Tengo sed, dame de beber", le decía Jesús a la mujer samaritana a la vera del pozo de Jacob. Más que sed de agua tenía sed de escuchar y ser escuchado, es decir: de amistad. También a nosotros nos pide el agua de la conversación , el agua del servicio a los hermanos a través del trabajo de la vida. Nosotros le negamos muchas veces  una  y otra clase de  agua. Ignoramos que el "agua" que Él posee para intercambiar con la nuestra  es la de la vida eterna y  la felicidad verdadera. Si  llegamos a beber de su fuente nunca más volveremos a padecer sed, nunca más volveremos a buscar otra cosa, ni otro bienestar, ni otra alegría..

Por eso, repito, la oración es realmente una verdadera gozada. Pero hay que probarla para conocerla , hay que saborearla para después comprometerse, porque hay que darse para recibir, hay que amar para sentirse amado. Como a la samaritana el primero en hablar y en darse, fue Dios. Nosotros hemos de corresponder. Y al final de la vida seremos medidos tan sólo por eso: por el amor que devolvamos. Éste es el único marchamo de autenticidad en la oración y en el servicio. Son  la  medida de nuestro amor, tanto hacia Dios como  hacia el prójimo.

La vida eterna es el diálogo amoroso con nuestro Creador y Redentor para darle gracias, para alabarle y  para pedirle luz y calor. Quien sabe rezar la encuentra , pero quien no sabe más que hablar de sí mismo, de sus problemas, o de sus raquíticos éxitos, de seguro se encontrará tan sólo con un eterno aburrimiento . Sólo Dios puede llenar el alma de variedad y de dicha.

No dejemos nunca de hablar cálidamente con Dios. Con oraciones convencionales o espontáneas, con  jaculatorias o con breves acciones de gracias. No dejemos de pedir, pedir  mucho y muy fuerte, porque nuestro amigo todo lo puede. No dejemos nunca de llamarle, de considerarle bueno y poderoso y de alabarle, porque es nuestro Pastor y le gusta que así lo hagamos, nuestro Amigo, nuestro Maestro, nuestro Médico y nuestro Hermano, nuestro Juez y nuestro Abogado, nuestro  Rey, nuestro Creador y nuestra única guía hacia el Padre..

El Poder de la Oración.-

Es infinito , pues puede llegar a arrastrar todo el Poder de Dios que es infinito. No obstante me gustaría descubrir algo que escapa a nuestra razón  y se basa en la superioridad de Dios sobre el tiempo. Si como se ha definido éste no es más que la persistencia de la existencia, resulta que  siendo Dios el único creador de todo cuanto hay, ninguna cosa puede jamás llegar a alterar la suya.  Para Dios que es inmutable, el tiempo no es más que una característica más de todo aquello que creó.
 Sin embargo otra cualidad suya, tan preciosa como la inmutabilidad es la sensibilidad, de manera que Dios percibe, al igual que nosotros el paso del tiempo a través de la naturaleza humana, esa que el quiso compartir...y así lo hizo en Cristo, junto a  nosotros. 
Si Dios es superior al tiempo, nosotros podríamos también serlo a través de la oración. Podríamos pedir por algo que desconocemos que ya haya pasado y Dios, superior e independiente del tiempo,  podría haberse anticipado y  haberlo cumplido , ya en el pasado,  conociendo nuestra petición posterior.
 ! Oh misterio entre todos los misterios que nos hace casi semejantes en poder a Dios, gracias a la oración.¡



Virtudes que debería  de tener nuestra  oración .

La oración debe de poseer 7 características que la hagan fructífera. Todas ellas las encontramos en muchos fragmentos de la vida de Jesús, en su reacción misericordiosa frente a las diversas necesidades y peticiones de la gente que tuvo la dicha de verle. Son las siguientes:

1º-Agradecimiento.-

"Te doy gracias Padre, porque siempre me escuchas".  ( Ver Juan 11, 41-42)

Ser agradecido es ser bien nacido. Si no hemos dado gracias a Dios suficientemente por los dones que  ya nos ha dado a lo largo de la vida,....¿Cómo nos atrevemos a pedirle otros nuevos...?

Paga primero lo que me  debes, (naturalmente en amor y en agradecimiento incondicional)), y luego si lo necesitas y quieres pídeme más....

2º-Amor.-

Si no amas no hay nada más que hacer. Y basta el querer amar a alguien para ya amarle de alguna manera.. Mucho más a Dios que es capaz de multiplicar el amor, de fabricar ángeles de las piedras. Pero eso sí, hay que empezar a amarlo desde nuestra propia situación menesterosa, que   Él  ya sabrá hacer lo que tenga que hacer. Nos dice:  "Ámame como eres,... lo demás déjamelo a mí".
 Este amor debe de ser incondicional, es decir independiente del resultado final. Así rezaba nuestra Santísima Vírgen María cuando había perdido su niño, antes de reencontrarlo en el templo de Jerusalen hablando con los sacerdotes y doctores de la Ley.
 Si tan sólo solicitamos favores para nosotros mismos nuestra petición no le será tan grata .

3º-Fe y confianza.-

"Nunca vi una fe tan grande en Israel" .Ver  Mateo 8, 5-17. Jesús escuchaba y curaba cuando le llamaban "Hijo de David" porque tan sólo esa denominación ya era un acto de fe por parte del necesitado. Ellos lo sabían y por eso le llamaban así.

"Si tu quieres puedes curarme"  Ver : Marcos 1, 40-45. Por esta razón es usual en los cristianos, antes de la oración, y sobre todo si es de petición, hacer un profundo acto de fe. Es también muy recomendable  la recitación del Credo.
Confiar plenamente en la fuerza  del Todopoderoso, porque para Él es más fácil resucitar a un muerto que para nosotros despertar a un dormido.

 No obstante, la confianza debe alcanzar incluso hasta la negación del favor. Se ha de confiar por completo en la voluntad de Dios que viendo más lejos que nosotros quizás decida aplazar el favor., o acaso despachar de otro modo uno mucho mejor para la persona necesitada.  Es necesario pedir además a Dios el favor de llegar a tener la suprema sabiduría para descubrir a quien nos ama más que nadie.  Y es que si Dios no nos  otorga lo pedido, sus razones tendrá. ¡Bendigamos siempre, como hacía el justo Job,  su sabia voluntad!

4º-Humildad.-

Ver (Mateo 15, 21-28) La humildad de la mujer cananea que responde a Jesús "También los perros pueden comer las migajas que caen de la mesa del amo".  Esta frase de profunda humildad dispara en Cristo su  amor y su acción curativa.  Nos enseña que sólo se puede uno acercar a Dios con mucha humildad .No se puede pedir algo a Dios sin colocarse  uno en el lugar que le corresponde, que es el de la nada. Dios resiste a los soberbios. No somos nadie ni nada y queremos  solicitar cosas de quien  es Todo en todo.

No se puede luchar con Dios. Jacob lo hizo contra el ángel del Señor y aunque por su perseverancia y misericordia divina pareció salirse con la suya, en realidad quedó herido en una pierna para siempre. Los conflictos con su hermano Esaú fueron muy largos y muy dolorosos. No luchemos nunca contra la voluntad de Dios con una oración compulsiva,  optemos siempre por abandonarnos en su sabiduría  y en su voluntad.

5º-Perseverancia.-

"Llamad y se os abrirá" (Ver mateo 7,7-11)

Parábola de la viuda y el juez injusto. (Ver Lucas 18, 1-8).

Si hay perseverancia la oración es fructífera. Dios a veces se hace el sordo, y lo hace porque es que rezamos muy poco o, nunca y quiere que le hablemos con más frecuencia, aunque sea pidiéndole una y otra vez  las  cosas que Él nos retiene. Generalmente lo hace para escuchar nuestra voz con más frecuencia. Si nuestro diálogo con Dios es diario, no será necesario insistir mucho, no tardará demasiado en responder.

6º- Generosidad.-

Si la oración es para pedir alguna cosa concreta encontrará mayor atención por parte de Dios si el bien solicitado no es sólo para quien reza, sino a la vez para otros. Al Señor le agrada el amor entre los hermanos y premia a quienes solicitan bienes sin privilegios propios, es decir: a los que se acuerdan de otras personas en difíciles circunstancias. Cuanto más amor a estos hermanos se demuestre, mayor será la respuesta del Todopoderoso, que no se deja nunca ganar en este afecto. Nunca, nunca, adelantarás a Cristo en el amor. Por el contrario:  si tan sólo solicitamos favores para nosotros mismos, nuestra petición no le será muy grata..... 
Hemos de rezar mucho por quienes no conocemos y , sobre todo, por todas las personas que no nos caen bien. Es una manera de perdonar que le agrada mucho al Señor. Rezar por buenos y malos, sin intentar asesorar a Dios de quienes son, porque que ya conoce bien todos nuestros interiores. Cuando pedimos por los malos, Jesús se estremece  recordando a su Padre que  "hace brillar al sol tanto a unos como a otros para  dar a todos la vida"

Comunión .

Unión común al hacer oración. Primero con familiares o amigos, segundo con personas distantes que participan de nuestra misma fe, tercero con el resto de la Iglesia Triunfante, es decir con Nuestra Madre la Vírgen Santísima, con los Santos y los Ángeles. Nunca nos dejaremos de sorprender de lo rentable que resulta para el cristiano el recurrir a la intercesión de María o de los Santos o de los Ángeles. Nuestra voz llegará poderosamente amplificada a oídos del Creador. No desperdiciemos la ocasión de llegar fuertemente a su sacratísimo corazón.



LA ORACIÓN PERFECTA.-

Es la que nos enseñó el mismo Jesucristo. Es la que desea oir el propio Dios y es la que verdaderamente nos conviene hacer previamente al diálogo particular con el Señor..  Podríamos ir desglosándola :

Padre Nuestro que estás en los cielos.-   Jesús nos ofrece a su propio Padre como nuestro Padre. Lo comparte con nosotros y al rezar, el corazón del Padre que está en los Cielos nos comienza a amar como verdaderos hijos con toda la fuerza que posee. Correspondamos al amor, también nosotros, con toda la mente y con todo el corazón.

Santificado sea tu Nombre.- Sí, tu Nombre de Padre, eres realmente Bueno porque eres el primero siempre en amar. Por eso santo es tu Nombre ...¡Oh  Dios Todopoderoso!..

Venga a nosotros tu Reino.-  Nosotros queremos ser leales a tí, súbditos tuyos. Queremos que Tú seas nuestro único Rey porque sabemos que tu Reino es eterno, porque sabemos que a Dios no se le muere nadie,  porque sabemos que eres la Seguridad Eterna y así en Tí confiamos.

Hágase tu Voluntad, así en la tierra como en el Cielo. .- Que se cumpla la voluntad de Dios sobre mí es lo más maravilloso que me puede ocurrir, porque Dios sólo busca y desea el bien para mí. Mas no el bien pasajero, sino el definitivo. En la noche oscura del alma, esa que también sufrió Jesús en Huerto de los Olivos, Él imploraba a su Padre "Pase de mi este cáliz,......pero no se haga mi voluntad, sino la tuya".
Esa es la verdadera razón de la santidad.y de la perfección: el que se cumpla en nosotros su Voluntad por entero y para siempre.

 Danos hoy nuestro pan de cada día.- Las cosas que más nos preocupan, nuestro pan, nuestra salud, nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra felicidad, dánoslos continuamente . Que confiemos siempre en tu Providencia, en tu mano generosa que nunca nos ha defraudado.   ! Llénanos día tras día de tu misericordia,  oh Señor ¡.

Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.- Señor, enséñanos a perdonar, enséñanos a esperar, a tener paciencia, a confiar y a amar. Luego tú perdónanos nuestros fallos y enmiéndalos de manera que ya no se repitan más y...

No nos dejes caer en tentación. .- El mundo quiere ignorar el pecado, el agravio a Dios. Que nosotros salgamos fuera del mundo y si es preciso, Señor Creador de la Vida  y de la Muerte, bórranos  la vida  antes  de caer en ese pecado mortal que a Tí  tanto te ofende..

Y líbranos del mal.- Sí, pero de lo que Tú, Padre, entiendes por mal. No sólo de lo que nosotros imaginamos que es malo. Ábrenos los ojos para que tengamos don de ciencia y sepamos discernir lo que te agrada, lo que es  bueno, y lo que no lo es. Que nos  libres de  ignorar el camino que Tú Padre Celestial , marcaste para cada uno de nosotros y si nos conviene nos des aciertos , abundancia y bienestar para poder compartirlos con otros. Y si no nos conviene.... que pasemos en silencio haciendo el bien calladamente.


Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.- Este es  el  único fin  del ser humano, el que nos dicta el Catecismo: el dar Gloria a Dios. Que nuestra vida sea un pregón de la Gloria de Dios, en el servicio al prójimo, en el apostolado y en la oración. Acostumbrémonos a recitar el Gloria a la Trinidad con frecuencia.-

Amén.



Jonás.-  Noviembre de 2008- Mayo2019- Enero- - Octubre-2022- Mayo 2024







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