LA MADRE RESURRECCIÓN
Una vez superada la lectura del tema de la "hermana Muerte", nada más reconfortante que esta de la "Madre Resurrección". La llamamos Madre, con mayúscula, porque al igual que la nuestra nos dio la vida incubando nuestro ser durante 9 meses , nutriéndolo y oxigenándolo con su sangre en cada latido cardíaco hasta el momento de poder realizar nosotros mismos estas funciones, también es necesaria otra Madre: la Resurrección, para que consiga hacernos renacer en una vida ya definitiva tras la disgregación temporal de la muerte. Todo ello bien medido y controlado por quien nos regaló primero la vida y nos la volverá a dar ya definitivamente en ese momento final , porque Él así nos lo ha prometido y Él no es un farsante ni un mentiroso.
Por regla general las gentes de hoy en día no pensamos en la muerte con seriedad hasta que ésta nos amenaza o sorprende, bien en nosotros mismos o acaso en un ser muy querido. Igual nos pasa con la Resurrección, ignorando la muerte también dejamos ocultas todas aquellas cosas que se halla detrás y tan sólo se manifiestan a través de la fe. Creo que cada día debiéramos pensar en nuestra futura y definitiva vida, esa promesa del Creador, esa esperanza tan alentadora y positiva que evitaría el desaliento y la depresión, dándonos fuerzas para hacer todo el bien necesario por llegar a alcanzarla en positivo.
Los humanos denominamos "restauración", al acto de volver a recrear las partes dañadas de un monumento o una estructura, con el fin de volver a dejarlo en su perfección o belleza inicial. Así nos narra la historia que se realizó, por poner un ejemplo, la restauración del Templo de Jerusalén. Esta reconstrucción fue dando como fruto una constante mejora del lugar, un engrandecimiento y un embellecimiento del mismo tras sucesivos deterioros hasta el límite de llegar a ser la perla preciosa de todo Israel, aquella por la que Cristo llegó a llorar previendo su destrucción por las tropas romanas. Todo acto de restauración requiere de tres cosas: En primer lugar un perfecto conocimiento de la obra origina , de todos sus planos y medidas. En segundo lugar un impulso constructivo fuerte, potente, imparable, una fiebre de llevarlo a buen fin, sin dilaciones ni cansancios, y de una vez para siempre. En tercer lugar es necesario para terminar el volver a dotar a la obra la gracia que tenía, recuperar su propia alegría y belleza, la que desbordaba su verdadera alma , aquella que le dio su creador.
Lo que nos descubre la revelación de Dios.
Por eso Cristo dijo a los fariseos:"Destruid este templo y yo lo levantaré en tres días".. .Se refería a su propia Resurrección, primicia de nuestra propia restauración, a la que aspiramos tras el desgaste de la vida, de la enfermedad y de la senectud, y la fragmentación de la muerte. Solamente el gran Soberano, Dios omnipotente y sabio, puede realizar, como lo hizo con el templo del cuerpo de Cristo, la restauración del hombre, creado a su imagen y semejanza, porque tan solo EL lo conoce en sus más mínimos detalles. Dios guarda en su regazo los planos de cada uno de nosotros, seres en cuya hechura se ha esmerado a fondo. Conoce nuestras medidas, nuestra fisiología, nuestros millones de proteínas y sus secuencias genéticas, aquellas que identifican a cada persona. Tan solo El tiene el entusiasmo suficiente para volver a levantar sin fatiga alguna nuestra urbe bioquímica, ladrillo a ladrillo, casa a casa , barrio a barrio. Tan solo El, una vez realizada la obra, tiene el poder de infundirla el movimiento perpetuo, la energía de la vida eterna,de la gracia y de la alegría.. Tan sólo El será capaz de volver a fusionar en un nuevo barro vivo el alma de aquel ser que guardó en el cielo con esmero, el espíritu de aquel ángel al que le prestó en el paraíso sus sentidos, los ojos del propio Dios, para volver a ver, a sentir, a pensar, a querer y a entender todo con la grandeza, con la dignidad y con la unidad del ser humano. Porque tan sólo Él puede decirle:: " también tú eres mi hijo mío amado "
¡Generalmente no pensamos los creyentes en el cómo, ni el donde y en el cuando de la Resurrección¡ ¿Si imaginamos la desintegración del cuerpo humano tras la muerte, tras su disgregación que pasa por la putrefacción (o todavía más difícil: tras la incineración que ahora se impone) creemos tarea imposible el rehacerlo de nuevo?. ....No dudemos de Dios, el único que puede realizar tal maravilla y así nos lo ha prometido, porque para El , el resucitar a un muerto es tan fácil como a nosotros el despertar a un amigo que duerme.
La Super-Vida
Siempre he pensado que la vida que tenemos está siendo en cada instante, segundo tas segundo, organizada e impulsada por una fuerza infinitamente compleja, inteligente y poderosa que es la mano de Dios. El momento de la muerte es tan sólo un cambio de vía para nuestro tren particular : si no hay amor... a una vía muerta,... o si es que sí que hay amor... a una vía de vida sin final.. En la Resurrección de Jesucristo se aprecia una transformación de su vida natural. Su nueva vida ya no es una simple renovación de la antigua. Sus células y sus procesos biológicos, como naturaleza humana en la que se había encarnado, estaban sujetos al desgaste, a la enfermedad, al dolor y a la muerte, cosas a las que El totalmente se sujetó. De ahí el sentido de aquel regalo de mirra como mortal cuando recién nacido recibió como símbolo del mortal de los reyes magos, junto con el oro y el incienso como símbolo de su Majestad y Deidad.
Cuando el Padre y el Espíritu Santo le devuelven a Cristo la vida, ésta, ahora, se escribe con mayúsculas. Le transfieren una SuperVida, es decir: su antiguo cuerpo vivificado por una supermateria animada con una superenergía. Ya no existe para Él el desgaste celular, ya no existen cambios ni necesidades apremiantes, ya no existe peligro de extinción, ya no existe el dolor ni la enfermedad, ni el peligro, ni la muerte. Su cuerpo es ligero, pues se eleva ingrávidamente a los cielos. Su cuerpo no es factible de presión ni de aplastamiento, ni de traumatismo alguno, porque traspasa las paredes del sepulcro al igual que las del cenáculo, como la luz atraviesa un limpio ventanal. Además su cuerpo se mueve a la velocidad del pensamiento, aún por encima de la máxima velocidad conocida actualmente, que es la de la luz; de forma que viaja een un instante hasta Galilea en donde se anticipa a sus discípulos Su cerebro no limita la actividad de su espíritu, ni con horas de sueño, ni con fatiga, ni con pesares de ningún tipo. Su cuerpo no necesita comer, y lo hace sólo para acompañar a los suyos en una segunda pesca milagrosa. , no necesita andar pero camina con los de Emaús para tener la ocasión de hablar con ellos. Cristo no oculta sus llagas y se las enseña al apóstol Tomás, el incrédulo, para que sepa que sí que es El, aunque esas heridas ya ni le duelen ni le afectan, sino que, al contrario, le honran al máximo, son la condecoración de su obediencia al Padre y el mayor testimonio de la deuda eterna que con El tenemos todos contraída. Su cuerpo no requiere un cuidado, como nosotros para seguir viviendo, .... Él es en sí la propia Vida y por tanto ya no le podrá abandonarle más ésta.
Esa Supervida también se nos dará a nosotros, sus hermanos, si que creemos en su palabra, si no nos avergonzamos nunca de Él, si nos alegramos profundamente de su triunfo sobre la muerte. La tendremos cuando cerca de Él estemos, porque al Padre se lo pidió y éste no puede negarle nada: "Padre quiero que a donde esté yo estén también los que me confiaste.". La Resurrección a una SuperVida es el Regalo final de Dios para los que le aman...¿Y nosotros...nos vamos a perderlo...?
Muchas veces aceptamos la Resurrección como dogma que es de fe, pero la consideramos muy lejana. Incluso así lo imaginamos para los bienaventurados que nos han precedido y ahora se encuentran en el Cielo. Pues sepamos que el tiempo entre la muerte de esos justos es seguida de su Resurrección en muy pocos instantes. Tal es la velocidad con la que pasa el tiempo nuestro para aquellos que ahora están viendo a Dios. Por esa razón....! Luchemos por el Cielo y por librarnos del Purgatorio y así muy pronto nos encontraremos todos resucitados¡
La Madre Resurrección nos relanzará al infinito de una vida eterna y retirando cualquier defecto nos dará además de las virtudes características que antes poseíamos, las propias de la Resurrección de Cristo::
Ligereza. Cristo resucitado se mueve rápidamente de un lugar a otro para aparecerse a sus discípulos, ya no necesita de largas caminatas, está allí donde quiere en el momento preciso. La misteriosa e idéntica intensidad de grabación de las huellas superiores e inferiores del Santo Sudario de Turín, esas huellas de inexplicable origen para la ciencia actual, también hace hablar a los especialistas de que aquel cuerpo productor de las mismas es ligero, parece no pesar, parece estar ingrávido...El hombre necesitará esta cualidad de viajar superando la velocidad del pensamiento, si es que pretende conocer el cosmos, porque próximas a la velocidad de la luz, ya se escapan las lejanas galaxias de los límites del universo visible.
Sutileza o penetrabilidad. Cristo es capaz de atravesar las puertas del Cenáculo que se hallaban bien cerradas por miedo a los judíos, para reunirse con sus discípulos. Su materia es tocable ("Méte tus dedos en mis llagas", le dice a Tomás el incrédulo), pero además tiene una nueva dimensión, es capaz de atravesar o ser atravesada por la materia convencional. ¿Qué nuevo elemento de la serie fisicoquímica supone? Un tema para investigar algún día, con medios y criterios más sólidos que los que tenemos aquí en la vida terrenal.
Luminosidad. Las ropas de Cristo en la transfiguración del monte Tabor, comienzan a emitir una luminosidad y blancura indescriptibles ("como ningún batanero del mundo podría igualar", según nos narra en tal momento el evangelista S. Marcos). Ese momento fue un anticipo de la Resurrección del Señor, en la que cayeron cegados por la luz los soldados centinelas , encargados de la vigilancia de su sepulcro. La luz, la primera de las obras de Dios, también será la primera en ser incorporada a los resucitados para la vida eterna, luz inextinguible de amor y existencia positiva. Posiblemente es luz lo que impresionó o tostó las Sábana Santa de Turín, aquella fue emitida por un cuerpo resucitado, una energía constructora nueva y sin límites.
Inmortalidad. Para no morir más, para no sufrir más, para no tener necesidades biológicas imperantes. Cristo resucitado comparte la mesa de sus discípulos y les prepara incluso pescado asado en unas brasas, porque, aunque para El no es necesario, es una ocasión magnífica de volver a compartir con ellos la alegría del banquete pascual. "Y nadie se atrevía a preguntarle quien era". Una materia superior integra un cuerpo mucho más perfecto del que fuese en sus mejores tiempos, porque ya nunca correrá peligro alguno, será indivisible, indestructible, incombustible. Podrá viajar al horno del interior de las estrellas o a las zonas gélidas de los astros más fríos y no sufrirá allí ni calor ni frío, Podrá soportar las mayores presiones o violencias sin la más mínima rotura o perturbación.
Este renacer a la vida definitiva hará empalidecer todos nuestros antiguos recuerdos. Como decía un sabio virtuoso, y me recordaba mi cuñado Faustino : "aun somos los vivientes como fetos enclaustrados. Vivimos y oímos sonidos, vemos vagos resplandores, sentimos algunas satisfacciones, pero ..¡Qué lejos estamos de saber lo que nuestros ojos verán tras el verdadero nacimiento".
Tras la bendita Resurrección, todo el resplandor y color que nuestros ojos podrán percibir, toda la armonía que nuestros oídos puedan sentir. o toda la sensatez que nuestra mente podrá experimentar, todo en su totalidad lo experimentaremos en la contemplación dinámica de nuestro Padre Dios, el que hizo las leyes de la felicidad, de la belleza de las cosas, el que dio existencia a las leyes de la física y de la química, el que dio consistencia a un universo que realizó por y para nosotros, con la intención de irnos mostrándolo en persona durante los siglos venideros.
La compàñía en la resurrección.
No estaremos sólos en nuestra resurrección si alcanzamos la salvación que nos ofrece el Señor.
!Que grande será la alegría del reencuentro con los padres, los hermanos, los hijos, reunidos todos ellos nuevamente tras la larga y amarga separación que la muerte impuso¡
!Que bueno volver a reir con los buenos amigos, con las personas conocidas y hablar y festejar todo con ellas¡
!Que maravilloso conocer a tantas nuevas amistades, sin rivalidades, envidias ni sobrebias. Poder estar con los buenos de la historia: sabios, santos, y héroes , abriendo nuevos lazos de amistad que se forjará en el dilatado espacio de la eternidad ¡
!Que bueno el reunirnos todos juntos en un festín en el que están presentes y muy cercanos Cristo y su Madre , como allá en Caná de Galilea y en el que se nos revestirá de amor y de felicidad¡
!Que alegría conocer a nuestro ángel custodio, al sufrido acompañante de la vida , junto a todos los demás ángeles del cielo a los que tantas cosas debemos¡
!Que bueno el sentir a la Trinidad divina en el interior de cada uno y así poder viajar por todo ese espacio infinito que Dios ha creado para nuestro esparcimiento, con su compañía y poder¡
¿Y del infierno..Qué?, ....dirán algunos....
También el resurgir de los cuerpos será para los condenados, según nos revelan las Escrituras santas. No quiero dar carta de personalidad al mal, pues como decía S.Agustín, el mal es tan sólo la falta de bien. El demonio, ( y yo lo escribo deliberadamente con minúsculas) , no es ningún dios, es tan sólo un desgraciado por que así él lo quiso y quiere ser. Como él, las almas que responsablemente renunciaron al amor, a la fidelidad a su Creador, en una palabra a la vida, continuarán experimentando en su trascendente ausencia la tristeza infinita de no tener a quien bien saben necesitan y pierden voluntariamente. Es la moneda del odio a Dios que les domina. Esos seres seguirán separados siempre por el fuego interno de su rencor al Creador, el dolor infinito del remordimiento y de la pérdida sin voluntad de enmienda, ya que en su alma fue expulsado el Señor. Todo ello se transparentará en sus cuerpos, que no tendrán brillo alguno, sino que serán tenebrosos, que se arrastrarán torpemente en las pasiones por las que totalmente se hundieron, que serán perturbables y frágiles, destinados al envejecimiento perpetuo y a la agonía eterna. Y no pretendemos asustar con manías o fobias a seres sensibles, pero ante todo no quisiéramos perder a un Dios al que no debemos ofender porque es nuestro Padre maravilloso que se inmoló en su Hijo querido muriendo por nuestra causa..
No caricaturicemos el infierno con fuegos fatuos ni con demonios cornudos armados de tridentes. Ni caricaturicemos el cielo con angelitos rubios tocando el arpa y con nubecitas de algodón. Somos seres maduros, que debemos tener una imaginación más real y más coherente, .. y sobre todo un corazón lleno de amor al Señor , que es el único en quien ya comienza la Resurrección y la Vida..
¿ Y a quién iremos Señor, si sólo Tú tienes palabras de Vida Eterna?"
Papel de la Razón.-
Mas no es sola la revelación hecha por nuestro Dios a través del antiguo y nuevo testamento la fuente que nos inunda de alegría en la Resurrección. También la razón nos enseña como todos los seres creados cumplen la misión para la que fueron hechos. El caballo se forma en el útero de la yegua con todos sus huesos , músculos y ligamentos dispuestos para la marcha y para la carrera y nada más nacer ya lo hace. El pez se forma con escamas y aletas para poder nadar y navegar entre dos aguas y así lo hace. La serpiente sale de su huevo ya reptando. Todos los animales cumplen la misión para la cual fueron creados. ¿Y el hombre..? ¿Para qué fue hecho? ¿Cual es su máxima ambición?. Creemos que es encontrar la felicidad y ésta se le amarga cada vez que atisba la muerte como final definitivo. El ser humano necesita aunar la felicidad del alma y del cuerpo para toda la eternidad y eso sólo lo puede conseguir con la Resurrección , que es el encuentro con Cristo Resucitado
Papel de la Razón.-
Mas no es sola la revelación hecha por nuestro Dios a través del antiguo y nuevo testamento la fuente que nos inunda de alegría en la Resurrección. También la razón nos enseña como todos los seres creados cumplen la misión para la que fueron hechos. El caballo se forma en el útero de la yegua con todos sus huesos , músculos y ligamentos dispuestos para la marcha y para la carrera y nada más nacer ya lo hace. El pez se forma con escamas y aletas para poder nadar y navegar entre dos aguas y así lo hace. La serpiente sale de su huevo ya reptando. Todos los animales cumplen la misión para la cual fueron creados. ¿Y el hombre..? ¿Para qué fue hecho? ¿Cual es su máxima ambición?. Creemos que es encontrar la felicidad y ésta se le amarga cada vez que atisba la muerte como final definitivo. El ser humano necesita aunar la felicidad del alma y del cuerpo para toda la eternidad y eso sólo lo puede conseguir con la Resurrección , que es el encuentro con Cristo Resucitado
Por eso bien decía Cristo a Marta y María antes de devolver la existencia al cuerpo de Lázaro: "Yo soy la Resurrección y la vida, el que vive y cree en mí no morirá para siempre".
Suponemos que también el Dios de la Vida dará una segunda a todos los seres vivos que elaboró con sus manos y también para todos ellos creó un firmamento lleno de galaxias y soles. ("Y la oveja y el león pastarán juntos")
Concluyendo.-
Una última consideración sobre la Resurrección de Cristo: Solamente se la da a conocer a los que le aman. Fue en la madrugada del Domingo a María Magdalena como primer testigo, cosa impensable para la mente judía, dada su condición de mujer y además na mujer con mala fama. Magdalena es la primera de todos en el verdadero amor, porque a todos se anticipó para ir al sepulcro a lavar a Cristo sus heridas, aquellas lesiones que no pudieron ser limpiadas ni perfumadas el día de su ejecución dada la premura de llegada del Sábado en el que no se podía realizar trabajo alguno. Cristo no se deja vencer nunca en el amor y corresponde así..
Luego fueron a encontrar el sepulcro vacío Simón, Pedro, que estaba aún llorando amargamente su pecado de abandono al maestro a quien tanto amaba, y Juan, el único discípulo presente en la Crucifixión del Señor.
Después fue a unos discípulos que, sin esperanza, marchaban de vuelta a Emaús, pero que aún consideraban a Cristo un gran profeta al que se le había condenado injustamente a morir en la cruz, y estaban abiertos a la luz de la revelación de las escrituras al compartir su marcha con un desconocido hasta el punto de decirle "quédate junto a nosotros porque anochece". También se presentó Jesús a todos los apóstoles en el Cenáculo.
Se presentó , como creemos a toda la Iglesia, a su madre María en privada visita, ya que ella lo amaba con todo su corazón como su hijo querido y como a su Dios digno de adoración. ¿Como sería esa visita..? Pudo ser como solamente María sabe, pero a mí me gusta imaginar lo siguiente:
Suponemos que también el Dios de la Vida dará una segunda a todos los seres vivos que elaboró con sus manos y también para todos ellos creó un firmamento lleno de galaxias y soles. ("Y la oveja y el león pastarán juntos")
Concluyendo.-
Una última consideración sobre la Resurrección de Cristo: Solamente se la da a conocer a los que le aman. Fue en la madrugada del Domingo a María Magdalena como primer testigo, cosa impensable para la mente judía, dada su condición de mujer y además na mujer con mala fama. Magdalena es la primera de todos en el verdadero amor, porque a todos se anticipó para ir al sepulcro a lavar a Cristo sus heridas, aquellas lesiones que no pudieron ser limpiadas ni perfumadas el día de su ejecución dada la premura de llegada del Sábado en el que no se podía realizar trabajo alguno. Cristo no se deja vencer nunca en el amor y corresponde así..
Luego fueron a encontrar el sepulcro vacío Simón, Pedro, que estaba aún llorando amargamente su pecado de abandono al maestro a quien tanto amaba, y Juan, el único discípulo presente en la Crucifixión del Señor.
Después fue a unos discípulos que, sin esperanza, marchaban de vuelta a Emaús, pero que aún consideraban a Cristo un gran profeta al que se le había condenado injustamente a morir en la cruz, y estaban abiertos a la luz de la revelación de las escrituras al compartir su marcha con un desconocido hasta el punto de decirle "quédate junto a nosotros porque anochece". También se presentó Jesús a todos los apóstoles en el Cenáculo.
Se presentó , como creemos a toda la Iglesia, a su madre María en privada visita, ya que ella lo amaba con todo su corazón como su hijo querido y como a su Dios digno de adoración. ¿Como sería esa visita..? Pudo ser como solamente María sabe, pero a mí me gusta imaginar lo siguiente:
Quizás María, vencida tras el segundo día por el dolor infinito de la Pasión y Muerte de su queridísimo Hijo, se quedó dormida y soñó que aquel que más amaba la visitaba triunfante con la Vida. Quizás al despertar de ese sueño viera en su mesita la corona de espinas que llevaba Jesús clavada en su cabeza y pensase : Él me ha traído esto como prueba de que ha resucitado de verdad.
No se aparece Cristo, sin embargo, a quienes no le aman, a quienes no han confiado en sus palabras, a tantos que le dieron y siguen dando la espalda de la indiferencia, a tantos para los que fue y es aún escándalo o torpeza. A estos no les llegará nunca la luz de su Resurrección gloriosa. Para ellos la resurrección es un mito, y creen la mentira difundida de que fueron los discípulos de Jesús quienes robaron su cuerpo e hicieron correr la voz de su triunfo final. Olvidan que todos los testigos de la resurrección de Cristo murieron martirizados dando testimonio de la veracidad de la vida de Jesús y de su verdadera Resurrección.
A mi mente viene por último aquel himno de "laudes" en la Pascua de Resurrección que dice:
¡Oh la conciencia sin malicia:
la carne al fín gloriosa y fuerte,
Cristo de pié, sobre la muerte
y el sol gritando la noticia...!
Jonás
Pascua de 2003 - 2011- 2019- 2020 - 2022 - 2023 ¡Bendito sea el Señor Resucitado!
No se aparece Cristo, sin embargo, a quienes no le aman, a quienes no han confiado en sus palabras, a tantos que le dieron y siguen dando la espalda de la indiferencia, a tantos para los que fue y es aún escándalo o torpeza. A estos no les llegará nunca la luz de su Resurrección gloriosa. Para ellos la resurrección es un mito, y creen la mentira difundida de que fueron los discípulos de Jesús quienes robaron su cuerpo e hicieron correr la voz de su triunfo final. Olvidan que todos los testigos de la resurrección de Cristo murieron martirizados dando testimonio de la veracidad de la vida de Jesús y de su verdadera Resurrección.
A mi mente viene por último aquel himno de "laudes" en la Pascua de Resurrección que dice:
¡Oh la conciencia sin malicia:
la carne al fín gloriosa y fuerte,
Cristo de pié, sobre la muerte
y el sol gritando la noticia...!
Jonás
Pascua de 2003 - 2011- 2019- 2020 - 2022 - 2023 ¡Bendito sea el Señor Resucitado!

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